EDITORIAL
Ofensiva inadecuada
La renovada ofensiva para anular la Ley de Caducidad, a la que se ha incorporado oficialmente el Frente Amplio pese a la posición contraria del presidente Vázquez, es una imposibilidad jurídica dentro de nuestra estructura institucional. Es tan inaceptable que, por impulso aparente de la obsesión de algunos sectores, el Plenario del FA haya decidido que toda la estructura del partido de gobierno se embarque en un curso a contrapelo del estado de derecho, como es pasar a “formar parte de la Comisión Coordinadora por la Nulidad de la ley”.
La decisión de que la coalición participe formalmente de la recolección de firmas para la consulta popular propiciada por el PIT-CNT y grupos radicales de izquierda fue tomada la semana pasada por el Plenario del FA, bajo influencia decisiva del Partido Comunista y con apoyo de las bases, del Nuevo Espacio del senador Rafael Michelini y del Partido por la Victoria del Pueblo. Se opusieron los grupos de mayor peso electoral del FA, incluyendo el MPP, el Partido Socialista y Asamblea Uruguay, lo cual, unido a la reiterada posición de Vázquez de mantener vigente la Ley de Caducidad, resta peso a la recolección de firmas para forzar un referéndum que anule la norma.
Pero lo grave no es que haya firmas o no sino la confusión jurídica y conceptual que implica esta campaña de recolección de firmas, a la cual se suma ahora el Plenario del FA. Hay una cosa clara: ningún poder del Estado tiene atribución para producir la nulidad de una ley. El Poder Legislativo puede derogarlas, dejándolas sin efecto hacia el futuro, pero no puede anularlas, borrando los efectos producidos durante su vigencia. La Suprema Corte puede declarar inconstitucional una ley pero no anularla. Y el cuerpo electoral puede, en un referéndum, derogar una ley pero en caso alguno tiene iniciativa para su anulación. Y la campaña en marcha no habla de derogación sino específicamente de “nulidad”, lo cual la convierte en un dislate jurídico que pone a sus promotores en la comprometida posición de violentar el estado de derecho.
No es concebible que quienes se han incorporado a la campaña contra la Ley de Caducidad ignoren la diferencia entre anular y derogar. Y además de que la anulación es jurídicamente imposible, la derogación carece totalmente de sentido por superflua. Luego de años de manejo fluctuante del tema durante los cuatro primeros gobiernos desde el restablecimiento de la democracia, la actual administración de izquierda, en observancia estricta del texto de la ley, ha habilitado en función de la potestad otorgada por el artículo 4º, la acción de la Justicia en algunos casos concretos. De esa acción judicial resultó el procesamiento de varios militares y jerarcas civiles del período dictatorial bajo cargo de violaciones a los derechos humanos, incluyendo a su último presidente, el general Gregorio Álvarez. Como más lejos no se puede ir, el único efecto de esta convocatoria a anular la Ley de Caducidad es continuar fomentando rencores a expensas de la unidad de los uruguayos, que el país necesita y que algunos se empecinan en impedir.
Fuente: Diario EL OBSERVADOR, de Montevideo.
La marcha de la economía: secuelas del conflicto entre el campo y el Gobierno
La producción de alimentos cayó un 10,1% en marzo
Impactó fuerte en la evolución de toda la industria, que creció sólo 3,1% sobre marzo de 2007
El conflicto entre el campo y el gobierno nacional frenó la producción de alimentos, que sufrió en marzo la peor caída en seis años. Esto terminó por distorsionar las cifras globales de la industria, que tuvo el mes pasado el peor desempeño desde julio último, cuando la crisis energética del invierno pasado había obligado a la mayoría de las fábricas a disminuir su ritmo de producción.
Las pérdidas generadas por el paro agropecuario, desatado por los cambios impuestos por el Gobierno en las retenciones a los granos y sus derivados, se concentraron en las empresas de alimentos, en particular las de alimentos frescos. En marzo, hubo caídas interanuales en la producción de carnes rojas (-37,6%), carnes blancas (-4,3%) y en la molienda de cereales y oleaginosas (-16,4%). Sólo la industria láctea logró una mejora, del 0,8%, que de todos modos fue inferior al 4,5% registrado en febrero. Aquí cabe, además, una aclaración: este sector se está recuperando de los inconvenientes sufridos el año anterior por la intervención oficial y las inundaciones.
Esto llevó a que, pese al impulso de la demanda –local y mundial–, la actividad en la industria alimentaria cayera un 10,1% el mes pasado respecto de marzo de 2007, la peor caída interanual desde marzo de 2002, según los datos del estimador mensual industrial (EMI), que ayer difundió el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El sector recortó así su crecimiento del primer trimestre al 0,6% y selló, además, la suerte del indicador global, ya que se trata del rubro de mayor ponderación dentro del EMI.
La industria en conjunto creció en marzo un 3,1% en relación con el mismo mes del año anterior, según la serie desestacionalizada de este indicador. Fue el menor crecimiento interanual desde julio último y el peor desempeño para el mes de marzo desde que se reactivó la economía, a fines de 2002.
La cifra quedó muy por debajo de las proyecciones de los analistas consultados mensualmente por el Banco Central, que pronosticaban, el mes pasado, un incremento interanual del 7,4% para marzo.
Todos los analistas consultados por LA NACION justificaron estos números en el paro agropecuario. Según indicó el economista jefe del Banco Galicia, Nicolás Dujovne, la falta de insumos que provocó la protesta llevó a que las fábricas del sector alimentario operaran “a un ritmo aproximadamente 20% inferior al de los meses anteriores”, algo que habría provocado unos cuatro puntos menos de crecimiento en marzo, estimó.
Pero eso no fue todo. Un informe de la consultora Economía & Regiones consignó que otros sectores “tuvieron un pobre desempeño durante marzo, lo que contribuyó a la modesta evolución de la producción industrial”: el metalmecánico (subió un 3,5%), el de edición e impresión (1,4%), el automotor (14,1%, por debajo del 20,7% de un año atrás) y el de refinación de petróleo (cayó un 3,8%). Este último sector está al tope de su capacidad instalada, “con lo cual no tiene mucho margen para crecer en el mediano plazo”, agregó Pablo Lavigne, de Datarisk.
Esto, junto con las paradas técnicas que varias fábricas realizaron en el verano y el hecho de que hubo menos días hábiles –el feriado de Semana Santa cayó en abril en 2007–, terminó por deprimir el ritmo de la producción fabril durante el primer trimestre, que, con todo, cerró con un crecimiento del 6,7%, por debajo del de los últimos tres meses de 2007 (9,8%) y casi igual que el primer trimestre del año anterior (6,8%).
Igual, un récord
Con todo, esto no impidió que la industria marcara un récord histórico, según el índice de producción industrial (IPI) que elabora la fundación FIEL, que también fue difundido ayer y que arrojó una mejora interanual del 5,2% en marzo y del 8,9% en el primer trimestre.
“Lo que salvó el índice de una caída mayor es el boom de las automotrices, aunque el crecimiento sea menor que en los meses anteriores”, sostuvo Lavigne. Las terminales redondearon un crecimiento del 29,4% entre enero y marzo.
No fue el único dato alentador. Mariano Lamothe, analista de abeceb.com, destacó el aumento del 17,3% en la elaboración de materiales para la construcción y de casi el 40% en la producción de aluminio primario, gracias a la ampliación de la fábrica de Aluar. “Nosotros mantenemos nuestro pronóstico. Hay que ver qué sucede en estos meses, si se puede recuperar o no la industria alimentaria, pero estimamos un crecimiento del 6,5%”, completó Lamothe.
En la misma línea, Dujovne anticipó: “Creemos que en abril la industria va a volver a niveles de crecimiento de entre 6 y 7 por ciento interanual, una vez normalizados los efectos del paro y con la industria automotriz trabajando en tres turnos para recuperar stocks”.
Por Rafael Mathus Ruiz
De la Redacción de LA NACION
Fuente: LA NACION de Buenos Aires.
Liberales y Vargas Llosa
Rubén Loza Aguerrebere
El Premio internacional Libertad 2008, que reconoce una contribución de alta relevancia a la libertad en el mundo, ha sido conferido a Mario Vargas Llosa. Un encuentro con el celebrado escritor nos lleva a indagar sobre el liberalismo, tan resistido en América Latina, a través de dos preguntas cuyas respuestas resultan iluminadoras.
A la pregunta ¿cuáles serían sus primeras observaciones sobre pensadores como Karl Popper, Hayek e Isahías Berlín?, responde el escritor: "Han hecho avanzar extraordinariamente la cultura de la libertad. Hayek es más economista, Popper filósofo de la ciencia, e Isahías Berlín menos economista y más historiador, ensayista y filósofo. Creo que en los tres se da afortunadamente un rechazo de la especialización y una formación humanista, una visión de conjunto de la cultura y un rechazo a compartimentar el conocimiento en cotos autónomos. Creo que en los tres hay el convencimiento de que el bien más preciado de la civilización es la libertad. Sin ella se produce un empobrecimiento de lo humano, se abren las puertas a la violencia, a la intolerancia. La libertad no sólo es la mejor garantía que tenemos para asegurar la convivencia en la diversidad, el respeto a los derechos humanos, para establecer sistemas tolerables de existencia, sino que, en definitiva, sin libertad no existe desarrollo económico, un progreso realmente sostenido, genuino. Creo que en eso hay un denominador común grande entre esos tres pensadores así como diferencias muy marcadas entre ellos".
Definiendo esas "marcadas diferencias", agrega Vargas Llosa que: "Ellas muestran que el liberalismo, al que creo que pertenecen Hayek, como Popper y Berlín, no es una doctrina cerrada, dogmática, sino un cuerpo de ideas que admite muchas variantes. Isahías Berlín es menos entusiasta respecto al mercado como lo es Hayek, como fuente no solamente de creación de riqueza, de buena distribución de los recursos, sino también de una elevación de los niveles de vida. Isahías Berlín es mucho más escéptico en eso, y, bromeando, diríamos que tiene desviaciones socialdemócratas, porque piensa que si el mercado se deja enteramente a su libre funcionamiento -lo dice en una frase muy célebre- se da rienda suelta a que los lobos se puedan comer a los corderos, ¿no es verdad?, en nombre de una libertad puramente negativa, no contrapesada por una libertad positiva. Creo que el más radical en sus propuestas, alguna de las cuales lindan verdaderamente con el anarquismo, es Hayek, en su defensa de la soberanía individual, en su desconfianza tan profunda del Estado. Un tipo de propuestas que realmente lindan con las del anarquismo. Mientras tanto, en Popper hay una preocupación científica, filosófica; digamos que desborda lo puramente político. Aunque yo creo que de todos ellos el que ha dado la definición más acertada de lo que debería ser el ideal liberal es Popper, cuando dijo que el ideal de una sociedad democrática es crear un sistema en el cual los gobiernos puedan hacer el menor daño posible. Creo que esa es una fórmula que define mejor que ninguna otra lo que es el liberalismo, en lo que tiene de defensa, de desconfianza del Estado, del poder y de los poderes en general. Pero creo que de los tres se puede decir que son grandes pensadores de nuestro tiempo, por desgracia muy desconocidos en América Latina. Quizá por ella, la nuestra haya sido una cultura tan poco liberal".
Fuente: EL PAÍS, de Montevideo.
Reflexiones de Fidel
Los vivos y los muertos
Usted puede pensar que su pequeño barco avanza río arriba, pero si la corriente es más fuerte estará retrocediendo.
No hacer vergonzosas concesiones a la ideología del imperio, dije y lo vuelvo a repetir hoy.
Nadie leerá nunca de mi humilde pluma un elogio oportunista que envilezca su conducta.
Por esta razón, apoyo resueltamente la decisión del Partido y el Consejo de Estado de sustituir al Ministro de Educación.
Como se conoce, toda la vida, desde que tuve conciencia revolucionaria, la consagré, en primer lugar, al tema de la educación, desde la Campaña de Alfabetización hasta la universalización de los estudios superiores. Aun bajo condiciones de bloqueo económico y agresión, logramos alcanzar un lugar privilegiado y único en el mundo.
El titular de ese cargo, Luis Ignacio Gómez Gutiérrez, estaba realmente agotado. Había perdido energía y conciencia revolucionaria. No debió pronunciar los últimos discursos y hablar de futuros encuentros de educadores del hemisferio y del mundo, exaltando una obra que fue fruto genuino de numerosos cuadros revolucionarios y no personal, como pretendía hacer creer a los invitados.
Lamento realmente si alguno de nuestros abnegados maestros lo interpretara como una afirmación injusta.
Debo señalar que en el transcurso de diez años ha viajado al exterior más de 70 veces. Durante los tres últimos lo hizo con la frecuencia de un viaje por mes, utilizando siempre el pretexto de la cooperación internacional de Cuba. Por este y otros elementos de juicio, no se tiene ya confianza en él; más claro todavía: ninguna confianza.
¿Quién debía sustituirlo? Era otro aspecto del problema. Debía hacerse, y rápido. Se buscó entre muchos. Con los mejores se confeccionó una lista de quince, dos se habían desenvuelto en ese campo con notable éxito:
Ena Elsa Velázquez Cobiella, Doctora en Ciencias de la Educación, rectora actual del Instituto Superior Pedagógico "Frank País", de Santiago de Cuba. Se graduó en 1980, acumula experiencia docente en las más variadas instancias de la educación, en las cuales se destacó; con 52 años de edad, al triunfo de la Revolución tenía solo dos de nacida en la capital de la antigua provincia oriental.
Cira Piñeiro Alonso, Licenciada en Psicología, graduada con Título de Oro, Directora Provincial de Educación en Granma, 16 años de experiencia en diversas tareas docentes. Su éxito como responsable de la educación en Granma es reconocido por todo el país. Tiene 39 años.
Ambas compañeras, por sus méritos y éxitos, fueron propuestas por la comisión de candidatura y elegidas como diputadas a la Asamblea Nacional.
Las dos serán incorporadas al Ministerio de Educación: Ena Elsa como Ministra y Cira Piñeiro como apoyo a la Ministra y futuro cuadro en el cargo que se le asigne. Serán sustituidas en la actual tarea por profesionales extraídos de la cantera inagotable de nuestro personal docente y revolucionario.
En este especial e importante caso, aparte de mis apreciaciones personales, fui consultado e informado plenamente.
Cuando tuve el privilegio de ser igualmente consultado en vísperas de la elección del Consejo de Estado, no vacilé en proponer que prestigiosos jefes militares —que llenaron de gloria y autoridad moral a nuestro heroico pueblo— como Leopoldo Cintras Frías y Álvaro López Miera, maduros, modestos, llenos de experiencia y energía, con menos edad de quien con rango militar es uno de los más fuertes y amenazantes candidatos a la jefatura del imperio, fuesen propuestos a la Asamblea Nacional como candidatos a miembros del Consejo de Estado. Conozco a otros cuadros bastante más jóvenes que ellos de gran capacidad, excelente preparación y poco publicitados, con los cuales hay que contar.
No me agrada en absoluto herir a nadie, pero no puedo dudar en explicar con toda claridad los hechos para proteger la obra de las generaciones que han aportado sudor, sacrificio y no pocas veces hasta la salud y la vida por la Revolución.
Espero que mis compatriotas comprendan que el trabajo forzoso que me impuso la naturaleza en esta etapa de mi vida me obliga, ante amigos y adversarios, a expresar lo que pienso sin subterfugios y con pruebas morales a mi alcance que son irrebatibles. Asumo, por tanto, la responsabilidad plena por esta decisión, sean cuales fueren las reacciones y consecuencias.
Los libelos enemigos me acusarán de aplicar terror psicológico a partir de la autoridad moral. No lo es en absoluto para los que tengan conciencia de que el verdadero terror psicológico y físico —con infinitos sufrimientos humanos y morales para nuestro pueblo— sería el regreso del dominio imperial sobre Cuba. En ese triste caso, la causa sería no la falta de alfabetización o de cultura, sino de conciencia.
No me resignaré jamás a la idea de que al poder se aspire por egoísmo, autosuficiencia, vanidad y supuesta imprescindibilidad de cualquier ser humano.
Expresaré mi modesta opinión mientras pueda y necesite hacerlo.
¡Los vivos y los muertos lucharemos!
Fidel Castro Ruz
22 de abril de 2008
6 y 18 p.m.
"Hay condiciones para un enfrentamiento"
Lo afirmó Dante Caputo a LA NACION
Jueves 24 de abril de 2008 | Publicado en la Edición impresa
Alarmado ante el deterioro de la situación en Bolivia, el ex canciller argentino Dante Caputo advirtió ayer que "hay ruido de tambores" en la nación andina, en alusión a un posible estallido violento, y alertó sobre las consecuencias que podría tener para el equilibrio energético de la región una desestabilización de ese país.
"Podría abrirse una caja de Pandora, tanto en términos de violencia como de consecuencias geopolíticas", dijo Caputo a LA NACION en un diálogo telefónico desde Washington, al referirse al referéndum autonómico que el rico departamento de Santa Cruz planea realizar el próximo 4 de mayo, y que el gobierno de Evo Morales califica de "separatista e ilegal".
Después de visitar Bolivia dos veces en el último mes como secretario de Asuntos Políticos de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el ex funcionario argentino describió un panorama poco alentador.
"Hay condiciones objetivas para un enfrentamiento porque hay sectores radicalizados en las dos partes. Hay gente que va a movilizarse para impedir que se vote, y puede haber violencia", afirmó Caputo, que ayer presentó ante la OEA su informe sobre la situación (de lo que se informa por separado). No obstante, manifestó su esperanza en que el gobierno de Morales y la oposición -que está encabezada por los gobernantes de las cuatro regiones que impulsan su autonomía- se sienten a negociar antes del 4 de mayo.
"Las posiciones están muy lejanas, pero hemos logrado que cada sector fuera flexibilizando su posición", dijo, aunque evitó dar precisiones sobre la disposición de cada parte al diálogo.
Caputo explicó que, más allá de la disputa por la polémica reforma constitucional que promueve Morales y por el impulso de las autonomías en las regiones rebeldes, lo que divide a Bolivia es "una lucha por el poder" entre los sectores que apoyan al presidente y al movimiento indígena y la oposición. En el marco de esa pelea por el poder se entrecruzan una larga lista de temas que enfrentan a ambas partes, como la renta de los hidrocarburos que se distribuye entre los departamentos y el tema de la redistribución de tierras.
El ex canciller destacó que los estatutos autonómicos que promueven Santa Cruz y otros tres departamentos del país -Beni, Tarija y Pando- "van muy lejos", sobre todo si se tiene cuenta que se trata de un país unitario. Como ejemplo, puso las amplias atribuciones que tendrían esas regiones en materia de política exterior y económica, y en la recaudación de impuestos.
Aunque dijo que "puede ser exagerado y peligroso" hablar de una eventual división territorial de Bolivia, no descartó esa posibilidad. "Si comienza a darse este proceso de autonomías profundas, eso puede derivar en secesiones", admitió.
Consultado sobre el impacto que tendría una desestabilización de Bolivia en el equilibrio energético regional, Caputo admitió que "eso es parte del problema".
"Una mala solución de la crisis boliviana tendría un impacto regional mucho mayor que si la crisis ocurriera en otro país", dijo, y recordó la dependencia de la Argentina y Brasil del gas boliviano y las inversiones de este último país en Bolivia. "Qué pasaría con esas inversiones no es poca cosa. Y en la Argentina la situación energética ya es complicada. Imagínese si no llega el gas boliviano."
Dolores Tereso
Fuente: LA NACION de Buenos Aires.
La crisis política en el país andino: crece la tensión entre el gobierno y la oposición
Alertan sobre un estallido en Bolivia
La OEA advirtió que hay peligro de violencia y derramamiento de sangre por el referéndum autonómico de Santa Cruz
Jueves 24 de abril de 2008 | Publicado en la Edición impresa
LA PAZ.- En medio del agravamiento de la crisis política que amenaza con dividir a Bolivia, la Organización de los Estados Americanos (OEA) advirtió ayer que podría haber violencia y derramamiento de sangre en ese país en los próximos días, si el gobierno y la oposición no se sientan urgentemente a dialogar e intentan bajar las tensiones.
El encargado de hacer la preocupante advertencia fue el ex canciller argentino Dante Caputo, secretario de Asuntos Políticos del organismo, que encabezó dos visitas de la OEA a Bolivia en el último mes.
"La posibilidad de que la tensión se convierta en conflicto es cierta y la posibilidad de que el conflicto derive en violencia también", dijo Caputo en un informe ante el Consejo Permanente de la OEA, que se reunió ayer en forma extraordinaria para analizar la difícil situación de Bolivia.
El ex funcionario argentino llamó a las partes a negociar "antes de que se pague el costo en vidas humanas".
La sesión tuvo lugar cuando faltan sólo 10 días para que el rico departamento de Santa Cruz, bastión de la oposición al presidente Evo Morales, realice un referéndum sobre su autonomía, que el gobierno califica de "ilegal y separatista".
La convocatoria de esta controvertida consulta popular ahondó el enfrentamiento que mantienen el gobierno y la oposición por los planes de Morales de "refundar el país" a través de una reforma constitucional. Impulsó además el llamado a referéndums autonómicos en otros tres de los nueve departamentos del país, lo que encendió las alarmas de una posible división territorial de Bolivia.
La advertencia de la OEA coincidió con una cumbre extraordinaria de los presidentes de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), en Caracas, donde los mandatarios denunciaron "planes de desestabilización" en Bolivia, supuestamente apoyados por Washington. La cumbre fue convocada por el presidente Hugo Chávez, con el objetivo de evitar el "estallido de Bolivia por acción del gobierno de Estados Unidos".
En respuesta a este encuentro, Jorge Quiroga, jefe de Podemos, el principal partido de oposición boliviano, denunció la "injerencia" de Chávez en su país, y afirmó que el presidente venezolano tiene la intención de mandar grupos de choque y paramilitares a Santa Cruz, para alterar la celebración del referéndum.
En este clima de creciente tensión, Caputo afirmó ayer que "el 4 de mayo puede haber violencia" en Bolivia, e instó a las partes a no esperar más y a sentarse a negociar "mañana mismo". El funcionario reconoció que detrás del conflicto en el país andino hay "una lucha de poder" y lamentó las posturas "inflexibles" de las partes.
Caputo visitó en dos ocasiones Bolivia en el último mes, invitado por el propio Morales, que lanzó una ofensiva internacional para intentar frenar los referéndums autonómicos.
El embajador de Bolivia ante la OEA, Reynaldo Cuadros, aceptó ayer la oferta del organismo de sentarse a negociar y admitió que la gravedad de la situación es tal que Morales mismo estaría dispuesto a viajar a Washington para reunirse allí con los prefectos de Santa Cruz y de los otros departamentos rebeldes. Se trataría de la primera visita de Morales a la capital norteamericana desde que asumió la presidencia, en enero de 2006.
"El gobierno está dispuesto a enmendar los errores y a sentarse a la mesa de diálogo", dijo Cuadros. En principio, el canciller de su país, David Choquehanca, viajará el sábado a Washington para tratar la cuestión en la OEA. No obstante, Caputo informó que los prefectos de las regiones que impulsan su autonomía todavía no habían respondido a la convocatoria al diálogo.
En medio de esta grave escalada en la crisis, Morales se reunió ayer en Caracas con Chávez; con su homólogo de Nicaragua, Daniel Ortega, y con el vicepresidente cubano, Carlos Lage, en una cumbre de urgencia en la que los líderes del ALBA cerraron filas en torno al mandatario boliviano.
"A punto de estallar"
Chávez justificó la convocatoria de la reunión, al señalar que Bolivia está "a punto de estallar". El mandatario venezolano afirmó que Estados Unidos y su embajador en La Paz están impulsando un plan para derrocar a Morales e impulsar la "kosovización" de la nación andina, con el fin de dividir al país, y advirtió que esa supuesta acción podría "destrozar el frágil equilibrio energético que gracias a Bolivia hay en el Cono Sur".
En ese sentido, dijo que una desestabilización de Bolivia impactaría de una manera "fuerte y peligrosa a países como Brasil, la Argentina y Chile", ya que podrían detenerse los suministros de gas a los dos primeros Estados. Junto con Colombia, la Argentina y Brasil, forman parte del llamado "grupo de países amigos" de Bolivia, que a principios de este mes inició una mediación para intentar frenar la crisis.
Según el mandatario venezolano, el objetivo de Washington es recuperar el control del gas y el petróleo de Bolivia. Chávez indicó que "no es ninguna casualidad" que el referéndum del 4 de mayo se lleve a cabo en la región del país donde se concentran grandes reservas de gas.
Quiroga calificó ayer de "vergonzoso" el hecho de que Chávez continuara interviniendo en los asuntos internos de Bolivia y que Morales tuviera que ir a "rendir cuentas" a Caracas.
Las próximas semanas prometen ser tensas en Bolivia. Después de Santa Cruz, los departamentos de Tarija, Beni y Pando planean celebrar sus propios referéndums autonómicos, el 1º de junio. Esas cuatro regiones forman la llamada "media luna" oriental del país, donde se concentran los mayores recursos gasíferos, agrícolas e industriales de Bolivia. También las autoridades de Cochabamba y Chuquisaca anunciaron su intención de impulsar consultas sobre su autonomía.
Agencias AP, ANSA, EFE, DPA y AFP
Red alimentaria
§ CARACAS (AP).- Durante el encuentro de ayer en la capital venezolana también fue firmado un convenio de cooperación entre los países del ALBA para enfrentar la crisis alimentaria mundial, situación que fue considerada como un "tema urgente". El presidente Hugo Chávez precisó que el acuerdo contempla la creación de una "red alimentaria" regional, cuyos proyectos tendrán un fondo inicial de 100 millones de dólares.
Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.
Sobreviviente y eterna Praga
Por Susana Reinoso
Jueves 24 de abril de 2008 | Publicado en la Edición impresa
PRAGA.- Es un milagro que esta ciudad esté viva. Que reciba un promedio de 12 millones de turistas al año. Que los jóvenes europeos la elijan como destino de fin de curso. Y que el gobierno checo se haya avenido a recibir la ayuda de la Unión Europea para la restauración de monumentos y edificios históricos. En la Praga que sigue siendo la de Kafka -por lo menos así se imprime en el imaginario occidental- y la del cristal de Bohemia, que se convierte en todo tipo de objeto para turistas, el consumo se expande sin pausa.
Joya de la corona austro-húngara, sitiada por dos guerras mundiales, asolada por la invasión nazi y sojuzgada por el comunismo, cuesta entender cómo hizo Praga para no quedar convertida en polvo y espanto. Atracciones mayores como el barrio de Josefov (el antiguo gueto de la ciudad), con el Museo Judío, la Sinagoga Española y el antiguo cementerio, con sus 12.000 monumentos de piedra, entre los cuales la gente acude a buscar el del rabino Loew, inventor de El Golem en el siglo XV, provocan el interés de la nueva burguesía rusa que la elige como destino turístico y gasta fortunas sin elegancia y con ostentación.
Si Borges, Sabato y Cortázar consiguieron en esta tierra lectores fieles fue gracias al comunismo. Cuentan los checos que los rusos pensaban que nada peligroso llegaría de América latina. "Un libro de alguno de ellos volaba de las librerías del Estado. La gente era capaz de esperar horas para conseguir su ejemplar", cuenta Paulina Sismisova, una profesora universitaria dedicada a la traducción de autores hispanoamericanos.
* * *
La tradición cultural checa pasa por el teatro. Cuando los checos salen eligen el teatro, antes que el cine. Lo confirma el dramaturgo argentino Eduardo Rovner, presente en la I Bienal Kafka/Borges, cuya obra Volvió una noche cosecha aplausos desde hace tres años. Rovner hablará sobre "Teatro y literatura" en la Feria del Libro de Praga, que se inaugura hoy. De todos modos, en tiempos globales nadie está a salvo de consumir la peor literatura. Cunde el interés de la gente por comprar best sellers . Ya es difícil conseguir traducciones de Borges, Cortázar o Fuentes. Como dato más alarmante, Milan Kundera ha prohibido la traducción al checo de sus últimas obras.
Cuentan aquí que el escritor, que ha hecho de su hermetismo con la prensa un culto, se queja del trato que aquí se le dispensa. ¡Si todavía hay gente que le reclama a Kafka que escribiera en alemán!
sreinoso@lanacion.com.ar
Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.
CON FIRMA
Equidad, inversión y esperanza
POR DANIEL M. FERRERE ESPECIAL PARA EL OBSERVADOR
La semana pasada dijimos que un sistema de tributación mundial, basada en la renta e igual para todos los países, probablemente sea lo mejor para el mundo en su conjunto. Anticipamos, sin embargo, que lo mejor para el conjunto del mundo puede no ser lo mejor para los países en desarrollo en general, o para el Uruguay en particular.
El impuesto a la renta busca la rentabilidad modificada en base a criterios de equidad. Si no fuera por las consideraciones de equidad, sin embargo, sería un mal impuesto. Es caro de recaudar, y obliga a un grado de intromisión en la vida de las personas y de las empresas muy elevado. Implica un elevado grado de evasión, y pone a la autoridad tributaria en la condición de “enemigo” de personas y empresas. Los impuestos al gasto son, en este sentido, muchísimo mas eficientes. La única y exclusiva razón por la que se acude a la imposición sobre la renta, es porque da mayor facilidad para buscar objetivos de equidad.
Eso no quiere decir que los impuestos indirectos sean incompatibles con la búsqueda de la equidad. Ya la imposición al gasto grava más a quienes gastan más. Los impuestos al gasto con tasas múltiples permiten gravar más el consumo asociado al mayor ingreso, sin perder las ventajas que los hacen más eficientes. Y si se les agregan impuestos asociados al patrimonio, la equidad tributaria es no solo posible, sino fácil de conseguir.
La imposición a la renta tiene una cierta belleza teórica, y eso hace que a muchos les guste más que un sistema basado en una combinación de otros impuestos. Pero el problema teórico es más complejo que eso. Porque el impuesto a la renta tiene un muy grave defecto: es contrario al esfuerzo, al éxito y al espíritu de empresa. Quien más trabaja, y más se esfuerza, paga más. Y paga más cuanto más se esfuerza, y cuanto mejores resultados obtiene. Los impuestos sobre la renta, en definitiva, son un desestímulo al esfuerzo, y por ello se oponen al crecimiento.
Claro que si un país no tiene problemas de crecimiento, inversión ni espíritu de empresa, puede darse el lujo de afectar estos valores en pos de una mejor equidad. Pero ¿qué pasa cuando el principal problema del país es, precisamente, la baja inversión de sus propios ciudadanos, su escaso espíritu de empresa, y su propensión a emigrar? En esas circunstancias ¿resulta razonable adoptar un sistema tributario que tiende a agravar precisamente estos problemas?
Dos circunstancias adicionales agravan el problema. Porque en 1996 el Gr. 7 encargó a la OCDE llevar adelante una lucha contra las “prácticas tributarias dañosas”, definición que incluye a los paraísos fiscales pero, también y expresamente, a los llamados “sistemas de preferencias tributarias”. Que son, ni más ni menos, que aquellos sistemas que exoneran a actividades específicas de impuestos a la renta con el propósito de atraer inversiones. Es razonable, por cierto, que los países desarrollados piensen así. Son ellos los que se pierden las inversiones. Y es precisamente por eso que aplican hoy una cantidad de medidas tributarias muy sofisticadas, dirigidas específicamente a neutralizar el efecto de los regímenes de inversión [1]. La pregunta, sin embargo, es por qué motivo los países que aspiran a atraer inversiones van a colaborar con los que quieren impedirlo, intercambiando con ellos información sobre lo que las empresas hacen en el país que ofrece el incentivo.
Si un país quiere aplicar un impuesto a la renta universal, que grave los ingresos de sus ciudadanos en todo el mundo, no tiene más remedio que entrar en acuerdos de colaboración con las autoridades tributarias de los demás países. Si uno necesita información de lo que hacen sus ciudadanos en el exterior, no tiene más remedio que dar información a cambio. Y esa información es precisamente la que buscan los países desarrollados para gravar a sus inversores. Cuando se intenta gravar la renta mundial, entonces, se afectan muy gravemente los mecanismos de estímulo a las inversiones extranjeras.
Los dos problemas que señalamos arriba pueden, por supuesto, esquivarse. Es posible gravar la inversión doméstica menos que la renta del trabajo. Y si uno no quiere intercambiar información puede gravar solo la renta local, no la renta de fuente extranjera, y negarse a celebrar acuerdos de doble tributación. Eso, de hecho, es lo que hace este gobierno. Pero así la cosa se empeora. Porque ¿dónde queda entonces la equidad, que era la razón para adoptar el sistema? Si se gravan las rentas del trabajo más que las rentas de capital, y no se gravan las rentas de fuente extranjera, se desestimula el espíritu emprendedor y se castiga el éxito, y a la vez ser consigue destruir cualquier pretensión de equidad. Porque se trata mejor al rentista que al que trabaja, y se trata mejor al que invierte en el exterior que al que trabaja en el Uruguay. Al que se castiga es a quien más debería premiarse: al que trabaja.
Nuestra reflexión sobre este tema no es partidaria. Creemos que la adhesión a uno u otro sistema tributario no es una cuestión de dogmas. No es cierto que la equidad se consiga solamente a través de la tributación a la renta, ni que la tributación a la renta sea intrínsecamente mejor que otras alternativas. Creemos, sí, que los países en desarrollo que necesitan atraer inversiones y tienen problemas de espíritu de inversión deberían ser muy cuidadosos antes de castigar a sus hombres y mujeres más productivos, por el pecado de tener éxito. Que es exactamente lo que estamos haciendo, y a lo que nos referiremos en la próxima nota.
[1] En esta materia recomendamos leer el abundante material sobre “Harmful Tax Competition” en la página web de la OECD, www.oecd.org
Fuente: Diario EL OBSERVADOR, de Montevideo.
Los flancos a los que apunta la oposición
El IRPF a los jubilados, el ajuste a la Contribución Inmobiliaria en Montevideo y Canelones, el gasto público ampliado en la Rendición de Cuentas, el presupuesto de la enseñanza, la inflación y la caída del dólar son los aspectos de la gestión frenteamplista adonde blancos, colorados, algunos gremios (docentes y municipales) y hasta vecinos apuntan sus dardos.
EDITORIAL
Rendición 2008
Es una curiosidad que al reajuste anual del presupuesto de gastos se le conozca en la jerga parlamentaria como “rendición de cuentas”. Esa locución transporta al lector al quehacer del gobernante que ha estado gastando dinero ajeno, bajo la autorización de los legisladores, y, llegado el momento cada año, tiene que dar cuenta del cumplimiento de sus deberes como gestor de cosa ajena; máxime siendo el nombre completo del acto tan resonante como “Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal”. Solo que el acto comprende también otro, que el constituyente dejó innominado. La Constitución dice así, como al pasar: “... Pudiendo (el Poder Ejecutivo) proponer las modificaciones que estime indispensables al monto global de gastos ...”
De modo que cuando gobernantes, legisladores y otros políticos hablan de “rendición de cuentas” es prudente presumir que de lo que se trata es de aumentar el gasto. En esta ocasión, según el Ministerio de Economía, se trata de un aumento de US$ 319 millones por año. Según la Constitución, como consta en la cita, debe tratarse de sumas “indispensables”, o sea gastos sin los cuales los intereses nacionales sufrirían seriamente. ¿Debemos presumir que es el caso? Por la forma en que el Ministerio de Economía presenta el rubro, nos inclinaríamos por el escepticismo. Dicha secretaría señala el financiamiento de dicho aumento en dos partidas: US$ 169 millones se atribuyen al incremento de recaudación por crecimiento del PBI, por lo cual, se supone que debemos inferir, sin mayor carga para los contribuyentes. La segunda parte es más elocuente aun: US$ 150 millones salen de “la caída de intereses de la deuda”. Parece que se considera que esta fuente de financiamiento viene de arriba. Y, por cierto, no ocurre así. Antes de que fenómenos internacionales rebajasen la carga de intereses de la deuda, el fisco le extrajo a los contribuyentes US$ 150 millones anuales para pagar esos intereses. Ahora que la carga de intereses cayó, ya no se necesita esa suma, y procedería que se reduzcan los impuestos. Si ahora, nuevamente, el dinero se necesita y hay que volver a gravar al contribuyente, debe tratarse de una necesidad insoslayable. De lo expuesto hasta el momento no surge que la necesidad de aumentar el gasto lo sea.
Entre los rubros que están para absorber el aumento, se destaca la educación. Se planea inyectarle lo necesario para que el flujo de gasto con ese fin sea equivalente a 4,5% del PBI, un objetivo histórico de la izquierda. Y eso con el nivel terciario gratuito (otro postulado histórico e intocable de la izquierda y del batllismo) y el Hospital de Clínicas sobre sus espaldas. Se estarían dedicando US$ 134 millones a este objetivo, 42% del total, pero vale la pena tener presente cuánto contribuyó a ese rubro el Presupuesto de 2005, que fue US$ 450 millones y ahora llegará a US$ 1.500 millones, o sea el 4,5%. del PBI. Con los resultados de escolaridad que se tienen, con el desorden que campea, con la incertidumbre sobre el número de horas, o más bien de meses, que van a perderse este año y el que viene, ¿será que el gobierno está más interesado en alcanzar metas históricas antes que en tener un país cuyo bajo nivel de impuestos y atractivo para la inversión disuelva la pasión de los jóvenes por la emigración?
Fuente: Diario EL OBSERVADOR, de Montevideo.
SE VIVIERON MOMENTOS DE TENSIÓN ENTRE LOS DOS GRUPOS DE OBREROS OCUPANTES
Desalojaron Vanni y las llaves fueron al Ministerio del Interior
Empresa hará denuncia penal por “completo avasallamiento del estado de derecho”
POR JAVIER BENECH DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR
La telenovela de impresos Vanni, que ya lleva dos años y medio, tuvo ayer uno de sus capítulos más fuertes, luego que se desalojó a los dos grupos de trabajadores ocupantes y la planta pasó en pocas horas por tres depositarios distintos.
Finalmente, la imprenta quedó en manos del Ministerio del Interior, que sobre la hora 21 de ayer desalojó a los representantes empresariales que habían tomado la posesión de la planta. Mañana ese Ministerio entregará las llaves a la Justicia para que ésta decida quién es el depositario.
Uno de los abogados de la firma, Guzmán Acosta y Lara, dijo a El Observador que hubo una clara “injerencia” del Poder Ejecutivo sobre el Poder Judicial y que presentará un escrito penal para “denunciar los hechos”.
“La denuncia no será contra ninguna persona en particular. A nosotros nos echó la policía y ni siquiera nos hicieron firmar un acta para dejar constancia, esto es un completo avasallamiento al Estado de Derecho”, subrayó.
Así finalizó anoche el periplo de la imprenta Vanni que en pocas horas, luego de desalojados los obreros ocupantes, pasó por tres manos distintas: El Banco República, la empresa y el Ministerio del Interior. El ambiente en las inmediaciones de Vanni estaba enrarecido desde temprano.
El desalojo dispuesto por el Poder Ejecutivo estaba previsto para las 3 de la tarde, pero a esa hora los trabajadores liderados por el dirigente radical Juan Carlos Venturini no estaban dispuestos a entregar la planta, debido a que el Sindicato de Artes Gráficas (SAG) había presentado una acción de amparo en la Justicia para detener la medida.
Afuera, un grupo de unas 100 personas aguardaba con expectativa la decisión judicial y confiaba a esa hora que los trabajadores, que hace dos años y medio fundaron la Cooperativa de Producción Gráfica (Coprograf), podían quedarse dentro de la empresa.
“¡Fuerza que al final siempre triunfan los trabajadores y los Amodio Pérez comen mierda!”, le decía con su puño en alto una señora a los jóvenes que estaban en el interior del establecimiento. Amodio fue quien delató a tupamaros durante la dictadura.
El grupo de personas en el exterior de la empresa era sumamente heterogéneo. Se dieron cita afiliados al SAG, dirigentes de Plenaria Memoria y Justicia, de las cooperativas de vivienda y hasta vecinos curiosos.
A las 4 y media de la tarde llegó la noticia de que el juez Pablo Eguren había rechazado de plano el recurso de amparo presentado por el sindicato y que el desalojo era inminente. Los ánimos empezaron a caldearse.
Bien perrito. La Policía acordó con los obreros que primero saldría el grupo de cuatro trabajadores que el lunes de madrugada irrumpió en la empresa y después los ocupantes originales.
A las 17, dos horas después del horario previsto para el desalojo, la Policía abrió el portón principal de la empresa y subió a un Chevrolet blanco a los cuatro trabajadores que recuperaron la planta para el empresario, entre quienes se encontraba el ex presidente de Coprograf, Gerardo Sosa.
En ese instante un perro orinó sobre la rueda del automóvil, lo que provocó aplausos por parte de quienes estaban afuera. “¡Bien perrito! Hiciste lo que tendríamos que haber hecho nosotros”, exclamó la dirigente radical Irma Leites, mientras filmaba todo lo que sucedía en un celular de última generación.
Cuando se abrió el portón que separa la empresa de la calle y el automóvil comenzó a marchar, el malón se le fue encima. “¡Carneros, alcahuetes, hijos de puta!”, le gritaron, al tiempo que pateaban el vehículo y le arrojaban huevos, monedas y agua.
“Sabemos que viven en las viviendas del 3 de abril ¡¿Qué van a hacer cuando no tengan milicos que los cuiden?!”, amenazó un joven a Sosa y los suyos.
El automóvil salió del lugar tan violentamente que incluso atropelló a una mujer que sufrió heridas menores. Luego de ese episodio, Venturini y los trabajadores sacaron colchones, garrafas, víveres y desalojaron la empresa.
Varias manos. A las 6 de la tarde todo parecía quedar en calma en impresos Vanni. Sin embargo, dentro de la planta comenzó a desatarse una batalla jurídica entre el Banco República (acreedor de la firma) y representantes de la empresa.
Los funcionarios del BROU –que acudieron temprano a la planta venían munidos de una sentencia del juzgado Civil de 8° Turno que les otorgaba la posesión de la empresa. Empero, los abogados de la firma dijeron que jurídicamente eso no era posible porque la planta no había sido desocupada por completo y correspondía que el inmueble se entregara al empresario.
En ese momento comenzó a tallar también el Ministerio del Interior, que ante la falta de acuerdo, pretendía quedarse con la llave de la empresa. Transitoriamente, los abogados de la firma se quedaron en la planta, pero fueron desalojados sobre las 9 y media de la noche y la llave quedó en poder del Ministerio del Interior.
En ese entrevero, Acosta y Lara, denunció que existió una “injerencia” del Poder Ejecutivo sobre el Poder Judicial, ya que el ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi, habló por celular con el alguacil.
Consultado por El Observador, Bonomi dijo que llamó a la escribana del MTSS que estaba presente en el lugar y que ésta le pasó con el alguacil. “En ningún momento opiné sobre los hechos, es un disparate decir que hubo algún tipo de presión”, sostuvo.
«¿Dónde está la cúpula del PIT-CNT?»
Durante el desalojo de impresos Vanni, varios dirigentes del Sindicato de Artes Gráficas no ocultaron su malestar con el PIT-CNT. “¿Dónde está la cúpula del PIT-CNT que no respalda a los trabajadores en un desalojo?”, preguntaban a viva voz los sindicalistas. El propio presidente de Coprograf, Juan Carlos Venturini, subrayó que hubo “notorias ausencias” en la desocupación de ayer. El único dirigente de la central que respaldó explícitamente a los ocupantes fue Luis Puig. El resto prefirió no meterse en el problema y no apoyó ni a Venturini ni a quienes retomaron la empresa.
La cifra
1,5
millones de dólares le debe Juan José Vanni al Banco República, según declaró a la prensa.
Acción sin violencia
La Justicia penal no encontró delito en la acción de los trabajadores que el lunes de madrugada recuperaron la planta.
Cronología
8/2005. Impresos Vanni envió a un centenar de empleados a seguro de paro por falta de financiamiento. Un grupo de trabajadores ocupó la empresa, con el supuesto consentimiento del propietario, Juan José Vanni. El presidente del BROU, Fernando Calloia, dijo que se hizo todo lo posible para asistir a la imprenta.
10/2005. Los ocupantes formaron una cooperativa (Coprograf) e iniciaron por su cuenta la gestión de la empresa. A fin de año Vanni inició un juicio penal contra Calloia y la CND por estimular la ocupación.
3/2006. La Justicia procesó a 60 trabajadores –tres de ellos con prisión– por apropiación indebida, ya que formaron una cooperativa y comenzaron a utilizar los bienes de la empresa para su provecho. Se pidió a la Policía la devolución de los bienes al propietario.
9/2006. Vanni asegura que se encuentra en la calle.
12/2006. El Tribunal de Apelaciones revocó el procesamiento de los 60 sindicalistas por entender que los hechos son derivados de conflictos laborales. Dice que existió una autorización del patrón para la utilización de las máquinas. Vanni acampó frente a la residencia de Suárez.
4/2007. La cooperativa anunció que volverá a producir y Vanni no ve otro camino que asociarse con la cooperativa, dado que no aparece ningún inversor. El BROU debe liquidar para cobrar deudas.
3/2008. Se divide el sindicato, unos ocupan y otros se unen con el dueño, que terminan ocupando también. El gobierno ordenó el desalojo.
Fuente: Diario EL OBSERVADOR, de Montevideo.
"La Argentina debe tejer políticas que estabilicen los precios"
Lo afirma un director del Bundesbank
Lunes 5 de mayo de 2008 | Publicado en la Edición impresa
La Argentina debe tejer un esquema de políticas "convincente" que estabilice los precios y le otorgue más libertad al tipo de cambio, si pretende atraer inversiones y créditos de largo plazo para poder seguir creciendo.
Así lo expresó en una entrevista con LA NACION uno de los directores del banco central alemán (Bundesbank), Hans Fabritius, en un viaje a Buenos Aires destinado a explicar los nuevos sistemas de pagos para los bancos en Europa.
Tras reunirse con las autoridades del Banco Central, que conduce Martín Redrado -junto con su colega Jochen Metzger-, Fabritius sostuvo en la habitación de su hotel que para lograr que más bancos extranjeros se radiquen en el país, el Gobierno debe saldar los "acuerdos pendientes" con sus acreedores públicos (del Club de París) y privados (los bonistas) que siguen afectados por el default de la deuda desde fines de 2001.
-El sistema financiero argentino está en una situación de mayor solidez desde la crisis de 2002, pero casi no pudo atraer nuevos bancos extranjeros. ¿Cómo puede lograrlo?
-Sin entrar en detalles, hay un principio que indica que las economías emergentes deben estar abiertas a entidades extranjeras, pero esa actitud presupone tener una buena regulación y, sobre todo, es esencial que haya confianza en la estabilidad económica y política del país elegido. En ese sentido, el acuerdo entre la Argentina y sus acreedores públicos y privados de la deuda es de importancia.
-¿Qué debe hacer el país para conseguir créditos de largo plazo?
-En el largo plazo, la Argentina no sólo necesitará créditos bancarios, sino también flujos de capital directos en general. Para atraerlos, debe encontrar un esquema convincente de políticas, que se concentre en los objetivos de lograr la estabilidad de precios y otorgarle más libertad al tipo de cambio.
-¿Qué opina del impacto de la crisis financiera generada en Estados Unidos sobre los bancos y la política monetaria de Europa?
-El sistema, en general, se mantuvo robusto por la productividad de los últimos años, aunque lo estamos examinando continuamente ante el cambio en las valuaciones de riesgo registradas desde julio de 2007. En cuanto a la política monetaria, el objetivo primario del Banco Central Europeo (BCE) es mantener la estabilidad de precios, como indica nuestro mandato legal. Y la turbulencia de los mercados no nos hizo cambiar ese objetivo.
-Pero varios economistas y el mercado le reclamaron al BCE una política más agresiva de reducción de sus tasas, como hizo la Reserva Federal de Estados Unidos.
-El sistema del euro fue muy flexible desde el comienzo de las turbulencias en relación con la necesidad de mantener la liquidez de los bancos. Como dije antes, nosotros no tenemos un doble mandato (N. de la R.: la Fed también debe asegurar el pleno empleo). La tasa de interés está en torno del 2% y seguirá en ese nivel en los próximos meses. Sin embargo, como existen riesgos al alza de la inflación, es muy importante mantener las expectativas de precios ancladas en un nivel estable.
-¿Cree que es necesario aumentar las regulaciones bancarias luego de esta crisis?
-Hay que restablecer la confianza en las entidades financieras. Es esencial que las recomendaciones que se hicieron en el foro de estabilidad financiera (integrado por banqueros centrales y reguladores de varios países) en abril se implementen rápidamente.
-¿Espera que haya más inflación en Europa?
-En marzo, la inflación llegó al 3,6% anualizada, el nivel más alto desde la creación de la zona del euro, sobre todo por el alza del precio de la energía y los alimentos. En Alemania también vimos la mayor inflación desde los años 80, aunque creemos que puede bajar. Es clave que las políticas internas de acuerdos de salarios sean responsables para evitar efectos inflacionarios de segunda ronda.
Por Martín Kanenguiser
De la Redacción de LA NACION
Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.
Opinión
Ganó el no a un plan hegemónico
Por Susana Seleme Antelo
Para LA NACION
Lunes 5 de mayo de 2008 | Publicado en la Edición impresa
El departamento de Santa Cruz acaba de ratificar la importancia de las regiones en un país como Bolivia, cuyas diferencias abarcan, según sus propios ciudadanos, la calidad multicultural, plurilingüe e intercultural que el gobierno de Evo Morales se ha esforzado por desconocer.
La reivindicación autonomista cruceña y de otras regiones, al contrario de lo que afirma el gobierno, apunta a una reforma estructural del Estado, la más importante de la historia de la Bolivia moderna: pasar de un Estado centralista a un Estado unitario con autonomías.
La autonomía que busca la región parece no dejar dudas: más del 80% dijo sí a los estatutos y, salvo algunas escaramuzas, la jornada fue de fiesta y compromiso con la autonomía.
El impulso autonomista cruceño, que comenzó hace más de un siglo, confirma aquello de que la totalidad es la síntesis de múltiples determinaciones. Hoy, haciéndose eco del signo del nuevo tiempo, Santa Cruz apuesta por la autonomía como forma de gobierno regional, que no rompe la unidad geográfica territorial del país ni la unidad de los bolivianos.
Rompe, sí, con un proyecto político hegemónico que anima al oficialismo, que ejerce un poder centralista. En esa práctica, que ha desconocido durante siglos la cuestión regional, hay que buscar los orígenes del conflicto Estado central-regiones, que por lo demás no es patrimonio de Bolivia, sino que se repite a lo largo y ancho de la historia de América latina y el mundo.
Lo que ha estado y está en juego en Bolivia no es su división, sino la lucha política de cuatro departamentos (Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando) que ya ganaron su autonomía en un referéndum, el 2 de julio de 2006, cuyos resultados el gobierno desconoció. Ese desconocimiento llevó a estas regiones al referéndum de ayer.
Los estatutos no son una obra acabada y estática. Son el instrumento del proceso autonómico que, como todo proceso, tomará tiempo y más esfuerzo. Lo que busca el estatuto es mayor justicia y equidad social, mejor redistribución del ingreso, más inclusión, más solidaridad, más desarrollo, más empleos y gobernanza. Es decir, transparencia y participación social a partir de la igualdad democrática, el respeto a la pluralidad política y el reconocimiento de ciudadanía, independientemente de dónde hayan nacido las personas.
La autora es columnista del diario El Deber, de Santa Cruz.
Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.
Claves americanas
McCain se endurece con los inmigrantes
Por Andrés Oppenheimer
Martes 6 de mayo de 2008 | Publicado en la Edición impresa
MIAMI.- Tras entrevistar al candidato republicano, John McCain, me quedé con la impresión de que retrocede cada vez más de su otrora postura progresista sobre inmigración.
En una entrevista telefónica, le pregunté a McCain si, de ser electo, propondría una reforma que incluyera la legalización de muchos de los 12 millones de trabajadores indocumentados que ya están en el país. McCain indicó que sólo haría eso al final de un proceso de tres etapas.
"Primero me ocuparía de que nuestras fronteras fueran seguras", dijo McCain. "Esa es la lección que aprendimos de esta campaña: que los estadounidenses quieren fronteras seguras. Y eso podemos lograrlo en un lapso relativamente breve. Luego iniciaría un programa de trabajadores temporales, con documentos biométricos, a prueba de falsificaciones. Y luego me ocuparía del tema de los 12 millones de ilegales.
Percibí un cambio en su postura sobre el tema. Por lo que recordaba, en 2005, McCain había presentado un proyecto de ley que proponía medidas simultáneas para blindar la frontera con México y ofrecer una vía hacia la legalización para millones de indocumentados que hubiesen pagado impuestos y estuviesen dispuestos a aprender inglés.
Tiempo después, en campaña por la nominación y frente a la oposición de los ultraconservadores antiinmigrantes de su propio partido, McCain dio un paso atrás y propuso un plan inmigratorio en dos etapas: dijo que primero habría que sellar la frontera y, sólo después, habría que ocuparse de los indocumentados.
Ahora, por lo que parece, McCain ha dado un nuevo paso atrás respecto de su postura original y propone un proceso en tres etapas. La última sería proporcionar una vía a la legalización de millones de trabajadores indocumentados que cumplan ciertos requisitos.
La propuesta original de McCain, de 2005, y su versión de 2007, respaldada por la Casa Blanca, suponían correctamente que erigir un muro sin otras medidas simultáneas no serviría de mucho, porque casi la mitad de los indocumentados no entran en el país por la frontera con México, sino que llegan a los aeropuertos como turistas. McCain entendía que había que tomar varias medidas simultáneas, incluyendo crear más visas para que trabajadores extranjeros cubrieran la demanda del mercado y multas para los empleadores que contrataran a indocumentados.
"McCain, que fue un héroe en esta materia, se ha echado atrás -dice Frank Sharry, director de America s Voice, un grupo que defiende la reforma inmigratoria integral-. Esta entrevista confirma que piensa adoptar una postura mucho más dura para apaciguar a los votantes antiinmigración de su partido."
Mi opinión: McCain merece crédito por haber tenido la postura inmigratoria más realista de todos los precandidatos republicanos. Sin embargo, su nueva postura de atacar el problema inmigratorio en tres etapas es insensata en el plano económico, poco prudente en el terreno político y peligrosa desde el punto de vista de la seguridad nacional.
Económicamente, estos millones de trabajadores no se van a ir del país, cubren trabajos que los estadounidenses no quieren hacer, ayudan a reducir los costos de los alimentos y de casi todos los servicios y, según diversos estudios, no les quitan empleos a los estadounidenses, sino a otros trabajadores extranjeros.
McCain se está echando en contra a 45 millones de hispanos, la minoría más grande del país. Las encuestas revelan que los hispanos han votado masivamente por el Partido Demócrata en las primarias, en parte por la retórica antiinmigración del oficialismo. McCain cometerá un error histórico si sigue cediendo ante los halcones de la derecha: nunca los convencerá de que es uno de ellos y perderá el voto hispano que necesita para llegar a la Casa Blanca.
Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.
Un pacto contra el hambre
Por Angel Gurría
Para LA NACION
Martes 6 de mayo de 2008 | Publicado en la Edición impresa
PARIS
En todo el mundo, los gobiernos afrontan economías cada vez más débiles y una suba desmesurada de los precios de los alimentos. En medio de tanta desesperación, podrían dar un paso útil, importante e inmediato: concertar un nuevo acuerdo comercial multilateral.
Una mayor libertad para comerciar bienes y servicios puede inyectar un fuerte tónico a la economía mundial, al incrementar la innovación y la productividad. Según la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), la sola reducción del 50 por ciento en ciertos sostenes de la agricultura y las manufacturas que distorsionan el comercio (aranceles aduaneros, etcétera) redituarían una ganancia anual estimada en 44.000 millones de dólares que se reflejaría en el bienestar mundial. Con una liberalización absoluta de los aranceles aduaneros, los países en desarrollo, en particular, aumentarían su PBI per cápita en un dos por ciento anual.
Sin embargo, los gobiernos todavía vacilan por diversas razones, todas erradas. Su demora en liberalizar más el comercio quitará a centenares de millones de personas la oportunidad de construir una vida mejor.
Seis décadas de liberalización multilateral y progresiva bajo el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) y, luego, la Organización Mundial del Comercio han traído beneficios considerables. En los 20 años que lleva la OCDE implantando cuidadosamente políticas agrícolas supervisadas en países desarrollados, las tasas nominales de protección de los precios agrícolas se han reducido a menos de la mitad.
El tráfico mundial de mercancías ha multiplicado 27 veces su volumen de 1950. En cambio, la producción mundial apenas si ha octuplicado su valor en el mismo lapso. En los países desarrollados, los aranceles aduaneros industriales han caído, en promedio, de un 40 por ciento (1950) a menos de un cuatro por ciento.
Empero, todavía queda más por hacer. Las restricciones a la producción y a la exportación agrícolas están exacerbando la actual crisis alimentaria. Con los precios de las commodities agrícolas más altos que nunca, tenemos una oportunidad única -en los países desarrollados o en desarrollo- para reducir los sostenes agrarios que distorsionan el comercio, abrir los mercados agrícolas y liberar más la capacidad productiva.
Este, y no el proteccionismo, es el modo de abordar la escalada de los alimentos y el bajón de las economías. Los embargos y las restricciones a las exportaciones quizás alivien por un tiempo la situación de los consumidores en determinado país. Pero disuadirán a los agricultores de responder a los mayores precios mundiales produciendo más alimentos. De manera similar, proteger al agricultor con aranceles aduaneros y otras trabas fronterizas significa mayores precios para los consumidores y menores oportunidades para los proveedores extranjeros competitivos. Al aislar a los productores agrícolas de las fluctuaciones de los precios internacionales, se afecta su capacidad de ajuste a las exigencias cambiantes del mercado. A su vez, esto agrava la volatilidad de los precios globales.
Un viejo adagio comercial dice: "La mejor cura para los precios altos son los precios altos". El encarecimiento del petróleo nos incita a explorar y explotar recursos hasta ahora marginales, a esforzarnos más por desarrollar fuentes de energía alternativas. Cabe esperar que el de las commodities redundará en una mayor oferta, en tanto y en cuanto los gobiernos permitan que la suba de precios se traslade a los agricultores.
Desde luego, las cosechas no aumentan de la noche a la mañana. Los gobiernos pueden prestar ayuda humanitaria a los millones y millones de personas castigadas, en el mundo entero, por el alza de precios y la escasez de los alimentos.
Pero también deberían examinar rigurosamente otras políticas que perjudican la provisión de alimentos, por ejemplo aquellas que han contribuido a elevar la demanda de biocombustibles. Según el análisis de la OCDE, la producción de biocombustibles, basada en tecnologías de primera generación que utilizan las existencias de agroalimentos de primera necesidad, no brindará la seguridad energética ni los beneficios ambientales y económicos pronosticados.
Hay otras formas de reducir la demanda de energía y las emisiones de gases causantes del efecto invernadero. Podemos producir biocombustibles con nuevas tecnologías de segunda generación que no dependan de los agroalimentos. Y podemos liberar más el comercio de dichos combustibles. Estas tres políticas combinadas podrían ofrecer mayores beneficios, sin repercutir sobre los precios de los alimentos (me refiero al impacto involuntario). Paralelamente, es preciso fomentar el crecimiento y el desarrollo de los países más pobres. El análisis de la OCDE demuestra la importancia de las inversiones agrícolas -entre otras, en investigación, educación y obtención de nuevas tierras productivas- en la reducción de la pobreza y el estímulo de la actividad económica.
Otro paso no menos necesario es mejorar el entorno agrícola perfeccionando los sistemas de gobierno, las políticas macroeconómicas, la infraestructura, la tecnología, la educación y la salud. El método a seguir deberá basarse en la capacidad y en el potencial de cada país.
Esto nos remite a la Ronda de Doha. Las negociaciones de la OMC abarcan todos los bienes y servicios y un sinnúmero de asuntos conexos. Un acuerdo inmediato proporcionaría el respaldo que tanto necesita el sistema de comercio multinacional ajustado a reglas. Demostraría el perseverante compromiso internacional en materia de comercio y desarrollo. Sostendría un enfoque del gobierno global fundado en reglas establecidas de consumo y en una acción concertada.
Por sobre todo, un nuevo acuerdo comercial traería beneficios económicos de gran alcance y magnitud. Si acaso algunos lo consideraron equivocadamente un lujo superfluo, en las sombrías circunstancias actuales ha dejado de serlo. Hoy es una cuestión de verdadera urgencia.
(Traducción de Zoraida J. Valcárcel)
Angel Gurría es secretario general de la OCDE.
Fuente: LA NACION de Buenos Aires.
Editorial
Una advertencia para Evo Morales
Martes 6 de mayo de 2008 | Publicado en la Edición impresa
Una vez disuelta la efervescencia que provocó el referéndum revocatorio en el departamento boliviano de Santa Cruz, el presidente Evo Morales y el prefecto (gobernador) Rubén Costas deberán definir con serenidad qué modelo de república pretenden. Lejos de la conveniencia de ambos, y del país en sí, está la fundación de una segunda república como consecuencia de una fractura, más allá de que otros tres departamentos de la rica Media Luna andina, Tarija, Pando y Beni, tengan previsto convocar el mes próximo sus propios referéndums revocatorios.
La médula del debate, más allá de las diferencias étnicas, sociales y políticas entre las dos caras de Bolivia, no pasa, en realidad, por la división, sino por la reasignación de los recursos. Santa Cruz, con 2,5 millones de habitantes y escasos niveles de pobreza y desempleo, aporta casi el 30 por ciento del producto bruto interno (PBI). Sus exportaciones representan más de la mitad del total nacional. A su vez, sus tierras cultivadas suponen el 40 por ciento del país, y debajo de ellas se encuentra gran parte de la riqueza gasífera y petrolera.
En el referéndum, como estaba previsto, el 85 por ciento aprobó la autonomía. Morales, sin embargo, consideró un fracaso el resultado, sobre todo por el alto índice de abstención y de votos negativos, del orden del 50 por ciento. Visto de ese modo, en medio de un clima de violencia que causó una veintena de heridos en enfrentamientos entre grupos rivales, cada uno interpretó a su manera el pronunciamiento popular, de modo de acopiar fuerzas frente a aquello que debería esperarse: una discusión seria en lugar de una batalla insensata.
Es evidente que Morales no estuvo a la altura de las circunstancias si se trataba de predicar por la unidad, como corresponde a todo presidente constitucional, y que la intromisión de su par de Venezuela, Hugo Chávez, con sus denuncias contra los presuntos planes desestabilizadores de los Estados Unidos, un flaco favor les han hecho a él y su pueblo. En momentos de tensión, en los cuales un país hermano parece a punto de desangrarse, no es necesario que un tercero en discordia siembre aún más cizaña con el afán de llevar agua para su molino.
Es importante que los gobiernos de la región, involucrados en hallar una solución para Bolivia desde los tiempos del presidente depuesto Gonzalo Sánchez de Lozada, reafirmen su compromiso con la unidad de los sectores en pugna. Lo han hecho los de la Argentina, Brasil y Colombia. Enhorabuena. Ese gesto, más allá de ser positivo, también expresa, en especial en la Argentina y Brasil, una señal de preocupación por la dependencia que ambos tienen del gas boliviano.
En la puja política, Morales insiste en la reforma constitucional aprobada sólo por el oficialismo en la Asamblea Constituyente de noviembre último. La negación del otro, en este caso del reclamo de autonomía de Santa Cruz, no ayuda. Menos aún ayuda su provocador saludo a "la rebelión" desatada por aquellos que se resistieron a votar "un estatuto ilegal e inconstitucional". En eso, precisamente, le dio la razón la Organización de Estados Americanos (OEA).
Ningún presidente puede vivir en guerra permanente con aquellos que no concuerdan con él, excepto que ése sea su plan de gobierno o su método de amasar poder. Si la Corte Nacional Electoral desconoció la votación y prometió no validar el resultado, ¿qué fin persigue Morales con esa suerte de llamado a la revancha? Debió hacer un llamado a la unidad sin que ello significara falta de firmeza ni omisión de la discriminación que suelen padecer los indígenas.
En principio, Bolivia se dobla, pero no se rompe. La victoria del sí en Santa Cruz es el comienzo de un camino en el cual el presidente Morales y el prefecto Costas, referentes de los sectores en pugna, deben hallar un punto de contacto para definir el perfil de una república que ya no será como antes. El resultado del referéndum implica un duro golpe a la reforma agraria impulsada por el gobierno en su intento de reivindicar los derechos indígenas.
Los gobiernos que se identifican con la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), impulsada por Chávez, coincidieron en darle un matiz ideológico al referéndum de Santa Cruz. Venezuela, Nicaragua y Cuba denunciaron un plan desestabilizador de los Estados Unidos. Supongamos que fuera cierto. Nada mejor entonces que suturar las heridas para abortarlo en lugar de profundizarlas aún más con aplausos a "la rebelión", como hizo Morales con la complicidad de Chávez.
El estado de crispación en nada contribuye a la consolidación de la democracia ni a la integración regional. En Bolivia no deben ser exaltadas las diferencias, sino aplacadas. El primer presidente aymara de la historia debe demostrar que puede gobernar para todos, porque, en definitiva, todos esperan eso de él, así como el despegue, de una vez por todas, de un país con necesidades en la superficie y gran riqueza en el subsuelo. El día que logre equiparar ambas realidades, y tienda a la unidad en desmedro de la división, dejará de ser el más pobre y conflictivo de América del Sur.
Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.
El devastador ciclón en Asia: otra tragedia en la región
Otras grandes catástrofes naturales
1970
Ciclón Bhola.
Por lo menos 300.000 personas murieron cuando el peor ciclón tropical de la historia golpeó lo que hoy es Bangladesh.
1976
Terremoto de Tangshan.
Un devastador terremoto, con una magnitud de 8 grados, dejó 255.000 muertos en China.
1991
Ciclón de Bangladesh.
Unas 138.000 personas murieron por el paso de este ciclón por Bangladesh, con vientos de más de 250 km/h.
1998
Huracán Mitch.
El devastador paso de este huracán por América Central, con vientos de 290 km/h, dejó por lo menos 11.000 muertos.
2004
Tsunami en Asia.
Un terremoto submarino con epicentro en Sumatra, Indonesia, mató a por lo menos 230.000 personas en esa región de Asia.
2005
Huracán Katrina.
El paso de este huracán por EE.UU. dejó 1836 muertos y se convirtió en uno de los más mortíferos en la historia del país.
2005
Terremoto en Paquistán.
En octubre, murieron más de 86.000 personas en el norte del país. Otras 69.000 resultaron heridas.
Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.
El escenario
Más de dos años de gobierno y una sucesión de traspiés
Martes 6 de mayo de 2008 | Publicado en la Edición impresa
SANTA CRUZ DE LA SIERRA (De un enviado especial).- Para un amplio sector de la sociedad boliviana, que incluso votó por Evo Morales en 2005, el sentimiento de desilusión creció de forma inesperada.
A dos años y medio de su llegada a la presidencia, Bolivia atraviesa una inesperada crisis política, la nacionalización de las empresas de hidrocarburos no trajo los beneficios esperados ni logró dinamizar la economía, y en términos sociales no se alcanzaron las mejoras esperadas.
"Las causas justas fueron defendidas con estrategias equivocadas", sintetizó el analista político y economista Gonzalo Chávez.
Nadie niega el fuerte impacto simbólico y moral que implicó la llegada al poder de Evo Morales: por primera vez, un indígena ganaba las elecciones bolivianas y encima lo hacía con el 54% de los votos, un resultado inédito. Nadie imaginaba que antes de llegar a la mitad de su mandato iba a dilapidar semejante capital político.
El principal objetivo político del gobierno, su mayor legado, iba a ser la elaboración de una nueva Constitución para "refundar" Bolivia. Pero ese proyecto hoy se encuentra absolutamente empantanado, luego de haber sido aprobado en una Asamblea Constituyente sin presencia de la oposición y en medio de disturbios callejeros.
"Es una Constitución que ha nacido muerta. No tiene consenso. Es imposible de aplicar fuera de los bastiones oficialistas. Más allá de los palos puestos por ciertos sectores de la ultraderecha durante la Asamblea, el gobierno no supo fijar criterios comunes en temas específicos para que la Constitución sea viable", explicó el profesor en Ciencia Política Diego Ayos.
Hoy, el gobierno atraviesa su peor crisis y lo más llamativo es que esto sucede en momentos en que no hay del otro lado un claro líder opositor. "¿Quién es el rival de Evo Morales en Bolivia?", se podría preguntar cualquier observador externo ante una oposición que no cuenta con un referente que pueda unificarla.
Ciertamente, las regiones "rebeldes" que buscan ponerle freno al proyecto de Evo Morales son las más poderosas económicamente, pero también las más desintegradas en cuanto a liderazgo político. Los clásicos partidos bolivianos virtualmente desaparecieron del mapa, y muchos consideran -incluso dentro del oficialismo- que los propios errores del gobierno llevaron al fortalecimiento de la oposición regional, encolumnada detrás del reclamo autonómico.
Nacionalización infructuosa
Según el analista Chávez, Bolivia no supo aprovechar un contexto económico favorable. La nacionalización de los hidrocarburos, que puso fin a los contratos leoninos de una privatización mal llevada, estancó la inversión extranjera, así como la producción y la investigación.
"El gobierno logra la nacionalización, pero resulta totalmente imprudente. La nacionalización no se tradujo en una mayor presencia del Estado en la economía, sino en repartir cargos públicos. Es un nacionalismo político, no económico, y poco propenso a tornar más productiva la economía. Es más bien clientelista y ahuyenta inversiones", estimó Ayos.