Liberalismo militante

20050929-Argentina-Falsificación de la memoria colectiva-Por Mariano Grondona

Escrito por rigofa 10-04-2011 en General. Comentarios (4)
Falsificación de la memoria colectiva
Domingo 25 de septiembre de 2005

Desde su origen indoeuropeo, la palabra memoria está ligada a la idea de "tener una parte" de lo que pasó. Cuando recordamos algo, lo retenemos en el presente, salvándolo del pasado. Pero la memoria no es neutral, porque el presente se pronuncia sobre el pasado, emite un juicio acerca de él, elogiándolo o censurándolo. De ahí que la palabra griega para "memoria", smer, esté ligada con Moira, la diosa encargada de las retribuciones, que premia o castiga a los mortales según el recuerdo de sus acciones.
Que la memoria es la facultad de recoger con espíritu crítico las acciones del pasado se vuelve aún más evidente en el verbo latino que a ella corresponde, merere, que significa "recibir lo que nos toca" como si fuera una herencia, con lo bueno y lo malo que hay en ella. Así hablamos de la "memoria y balance" de una empresa. De merere surgen palabras como "merecer" y "desmerecer", "mérito" y "demérito".
Los hechos del pasado no nos dejan indiferentes: los conservamos y los juzgamos. Así es como la memoria de lo que fuimos pasa a formar parte de lo que somos. Modificarla es modificarnos.
La memoria colectiva
La memoria ocupa un lugar eminente en la vida "presente" de los individuos y de las naciones. Pero en el plano individual, nadie tiene por qué ofrecernos la memoria, porque ella está delante de nosotros sin intermediarios, como un capítulo irrenunciable de lo que hemos vivido. En el plano colectivo, en cambio, nuestra memoria desborda lo que cada uno de nosotros vivió para convertirse en una tradición, en una botella que lanzaron al mar nuestros antepasados. Ninguno de los que ahora vivimos asistió a las agitadas asambleas de la Semana de Mayo.
¿Cómo nos conectamos con esta otra memoria ya no personal sino colectiva, cuyo contenido excede los límites de nuestra experiencia? A través de los historiadores. Son ellos quienes, indagando en los archivos, nos dicen lo que pasó sin que ni ellos ni nosotros lo hayamos experimentado.
Pasa aquí algo similar a la relación entre el periodismo y sus lectores. Muy pocos entre nosotros han experimentado el huracán Katrina. ¿Cómo sabemos de su furia y sus estragos? A través de esos testigos privilegiados de la realidad que son los periodistas. Si ellos se pusieran de acuerdo para engañarnos, quedaríamos a oscuras.
Así como el periodista, con sus crónicas, es el nexo entre nosotros y lo que pasa más allá de nosotros, del mismo modo el historiador, con sus investigaciones, es aquel que nos conecta con Moreno o San Martín, con Mitre o Sarmiento. Y así como de la tarea mediadora del periodista extraemos nuestra composición de lugar sobre lo que está pasando lejos de nosotros en el espacio, de la tarea mediadora del historiador resulta nuestra composición de lugar sobre lo que pasó lejos de nosotros en el tiempo. Pero el contenido de la memoria colectiva es igualmente vital para nosotros que la lectura cotidiana de los diarios, porque nos conecta nada menos que con nuestras raíces. Es decir, con nosotros mismos. Si el periodista falla en la tarea de conectarnos con lo que pasa, quedamos huérfanos de nuestra circunstancia. Si el historiador falla en la tarea de conectarnos con lo que pasó, quedamos huérfanos de nuestras raíces. Dejamos de asemejarnos a los árboles para convertirnos, simplemente, en pajas voladoras.
Todas las historias
La memoria, decíamos, no es neutral. Alaba o condena. ¿Pueden entonces los historiadores ser "objetivos"?
Habría que distinguir entre dos tipos de historiadores. El primero de ellos es el de los historiadores profesionales, aquellos que han hecho de la investigación histórica una vocación de base universitaria. Tampoco el historiador profesional puede librarse enteramente de sus inclinaciones personales, pero su subjetividad se desarrolla en medio de una disciplina que le exige, como a cualquier investigador, pruebas alcanzadas a través de severos estudios.
Los argentinos hemos podido leer a los más diversos historiadores profesionales. Al igual que los científicos, los historiadores han atravesado una serie de etapas según fuera el paradigma que los guiaba. Si disentían, era porque uno se subía sobre los hombros del otro para mirar más lejos.
Podría decirse en tal sentido que la historiografía argentina atravesó una etapa "liberal" a la que sucedió una etapa "revisionista", pero no por ello improvisada. Del debate entre estas dos generaciones de historiadores profesionales surgió después una escuela contemporánea que procura reconciliar sus visiones y cuya obra puede leerse en los García Belsunce, Floria, Botana, Luna, los dos Gallo, Cortés Conde o García Hamilton de nuestros días, sin que de esta vía dialéctica, con su consabida sucesión de tesis, antítesis y síntesis, haya dejado de resultar el enriquecimiento de nuestra memoria colectiva.
En un artículo que publicó el domingo último LA NACION con el título de "Los usos de la memoria", Bartolomé de Vedia ha llamado la atención sobre la alteración que podría estar sufriendo, hoy, nuestra memoria colectiva. Pero la alteración a la que estaríamos asistiendo no cuenta con un sólido respaldo universitario. Al segundo tipo de historiadores que la promueven, los historiadores improvisados, pertenece una serie de libros de amplia venta que, enfatizando lo espectacular o lo ideológico por delante de lo investigado, explotan el desconocimiento histórico de sus lectores ofreciéndoles una visión demagógica y maniquea de nuestro pasado.
La técnica de los historiadores improvisados no consiste en indagar rigurosamente el pasado según fue vivido por los protagonistas, sino en describirlo livianamente como si fuera el reflejo hacia atrás de sus propias concepciones ideológicas. Roca, por ejemplo, ¿no conquistó el desierto y nos dio la Patagonia? No, dicen los historiadores improvisados. Roca fue un genocida como los represores de los años setenta. ¿No era después de todo un militar? Así es como deforman la memoria colectiva, al no conectarla con los problemas de ayer, sino con las proclamas de hoy.
Algunos, sin embargo, hemos vivido tramos del pasado reciente, como los años setenta y hasta los años cincuenta, para advertir el engaño de la "media memoria" que los historiadores improvisados pretenden imponernos. ¿Tendrán los jóvenes nuestros mismos anticuerpos contra esta manipulación de la historia que no vivieron? Son ellos quienes más absorben las deformaciones de una lectura simplista y pueril. Es sobre ellos que se precipita, hasta en las lecturas escolares, el diluvio de las ideologías que se disfrazan con el ropaje de la historia.
Estamos asistiendo a una campaña formidable para alterar nuestra memoria colectiva, no sobre la base de nuevas y profundas investigaciones, sino mediante el procedimiento elemental de proyectar hacia atrás las parcialidades ideológicas de hoy, asignando arbitrariamente a nuestros antepasados culpas o virtudes con las que, como habitantes de otro tiempo, ni siquiera soñaron. Esta es la agresión retrospectiva del presente contra el pasado que hoy se lanza a costa de la ingenuidad de nuestros jóvenes. Pero la memoria colectiva de los jóvenes argentinos es demasiado importante para dejarla en manos de los historiadores improvisados.
Por Mariano Grondona

Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.


Uruguay-Sobre el estadista uruguayo, Coronel Lorenzo Latorre-Por Alfredo E. Allende

Escrito por rigofa 14-08-2010 en General. Comentarios (3)
Sobre el estadista uruguayo, Coronel Lorenzo Latorre
por Alfredo E. Allende

Este año se cumplió el 90° aniversario del fallecimiento de Lorenzo Latorre autor principalísimo del Estado de la República Oriental del Uruguay.
 
Había nacido en Montevideo en 1844. Gobernó entre marzo de 1876 y enero de 1880; fue proclamado por una muchedumbre importante para la época Gobernador Provisorio. Había tenido un comportamiento heroico en la guerra del Paraguay y se distinguió en otros enfrentamiento locales en calidad de jefe por su eficiencia e inusual clemencia en esa época; no se ascendió a general, ni promovió los cuadros superiores, manteniéndose con el grado de coronel; redujo drásticamente el presupuesto castrense en más del 50%. Formó su gabinete -su procedencia era "colorada"- con gente independiente, "blancos" de gran valor y con miembros de su Partido.
 
Respetó la constitución pre-existente del Tribunal Superior de Justicia, judicializó la campaña -por entonces semibárbara- con jueces de paz letrada; nadie fue perturbado por sus opiniones en reuniones públicas; ningún periódico fue cerrado en sus gobiernos, tanto cuando fue Gobernador Provisorio como en el período en el que se desempeñó como Presidente constitucional: al contrario, surgieron expresiones periodísticas opositoras; ninguna persona sufrió la pena de exilio; suprimió las levas de la gente de color; admitió las primeras huelgas del naciente movimiento obrero.
 
El Uruguay, hacia 1870, había entrado en colapso productivo, sin caminos, prácticamente sin escuelas en la campaña y escasas en Montevideo. La propiedad rural, carentes de cercos y de protección adecuada, engendraba las condiciones para incursiones de partidas de gauchos bravos que hacían de las mismas su "modus vivendi".
 
Latorre rompió el statu quo  agrario lanzando al país por la senda de la producción en cantidad y calidad mediante la organización policial y judicial  y el tendido de alambrado -se daban créditos a tal efecto- lo que permitió convertir al Uruguay en uno de los grandes productores de ganado refinado en el mundo; todo lo cual hizo habitable la campaña por vez primera.
 
Entre sus otras obras de enorme trascendencia se cuenta el Registro Civil de la Personas; el Correo Nacional levantando estafetas dónde antes existían "pulperías" como lugares de referencias epistolares; la red de telecomunicaciones telegráficas que posibilitó la comunicación e integración con las comarcas más alejadas de Montevideo; el registro de Marcas y Señales y el Registro General de Embargos e Interdicciones, sin los cuales no habría seguridad jurídica para las propiedades y transacciones. Dictó el Código de Procedimientos criminales estudiado por valiosos juristas convocados al efecto, a fin de otorgar transparencia a las garantía individuales, y actualizó la vetusta legislación. Impulsó la gran reforma escolar con su colaborador José P. Varela, resistida desde varias sectores -sólo posible por su decisión de proteger a Varela y a sus realizaciones- que permitió eliminar de raíz en pocos años el analfabetismo casi total de la campaña y muy extendido en la propia capital; no sólo la educación fue pública, laica y obligatoria, sino de características científicas, cosa hasta ese momento desconocida. Mandó erigir la Escuela-Taller de Artes y Oficios en Montevideo y obtuvo una ley para la difusión de esos institutos en el interior.
 
Ordenó el régimen penitenciario que constituía un galimatías atroz -en realidad no existía- con detenidos insertos en el ejército, en pontones y en la colina del Cerrito; hizo levantar una penitenciaría en la ciudad capital, considerada por Gonzalo Abella entre otros historiadores, como una avanzada internacional en la materia, mientras en la Argentina se enviaba a los presos los fortines, o se los encerraban en la isla de los Estados, o Francia los enviaba en la isla del Diablo en la Guayana. En Rusia, a Siberia
 
Algo llamativo y casi ignorado hasta el presente: aceptó e impulsó una reforma universitaria considerada la primera en América, con incorporación democratizadora de profesionales y estudiantes en los claustros de altos estudios.
 
Erigió la Facultad de Medicina y cimentó las bases de las después llamadas Facultades de Agronomía, Agrimensura e Ingeniería, con organización de cursos y validez de títulos. Intentó en sus últimos meses de mandato presidencial llevar a cabo una reforma racional en las distribuciones de tierras fiscales, como lo ha sacado a la luz el estudioso oriental Piedra Cueva-Azpiroz.
 
Falleció en 1916 exiliado en Buenos Aires -él, que había eliminado en sus gobiernos esa punición inconstitucional- dejando una larga familia argentina cuyos descendientes vivimos orgullosos en el recuerdo, obscurecido en el propio país del prócer, del que fuera en realidad el estadista por antonomasia y que posibilitó con sus realizaciones las posteriores tareas ímprobas de José Batlle y Ordóñez y de varios políticos eminentes, como lo ha explicitado el historiador y diplomático uruguayo Juan José de Arteaga en su "Uruguay. Breve historia contemporánea".

Fuente: LA ONDA® DIGITAL

Nota del Editor: Lorenzo Antonio Inocencio Latorre Jampen (Montevideo, 28 de julio de 1844 - Buenos Aires, 18 de enero de 1916) fue un militar y político uruguayo, gobernador de facto entre 1876 y 1879, y presidente constitucional entre 1879 y 1880.

Los Ingenieros de Combate en los distintos conflictos bélicos de la historia mundial.

Escrito por rigofa 13-06-2009 en General. Comentarios (6)

Los Ingenieros de Combate en los distintos conflictos bélicos de la historia mundial.

Como primera entrega ,  presentamos :

v      Índice :  http://www.ingenierosmilitares.org.uy/accionesbelicas.htm

v     CAMUFLAJE de FABRICA AERONÁUTICA en USA (GM II) :   : http://www.ingenierosmilitares.org.uy/ingmil/del%20mundo/Camuflaje%20en%20USA.htm

v     La OPERACIÓN GAUNTLET (GM II) :   http://www.ingenierosmilitares.org.uy/ingmil/del%20mundo/Op%20Gauntlet.htm

v     Los INGENIEROS de ROMMEL (GM II) :    http://www.ingenierosmilitares.org.uy/ingmil/del%20mundo/Ing%20de%20Rommel.htm

v     VEHÍCULOS y EQUIPOS de INGENIEROS JAPONESES (GM II) :  : http://www.ingenierosmilitares.org.uy/ingmil/del%20mundo/Blindados%20japoneses.htm

v     INGENIEROS de ASALTO SOVIÉTICOS (GM II) :   http://www.ingenierosmilitares.org.uy/ingmil/del%20mundo/Brigadas%20sovieticas%20de%20asalto.htm

Rusia puso fin al régimen antiterrorista en Chechenia

Escrito por rigofa 02-06-2009 en General. Comentarios (1)

UNAS 100.000 PERSONAS MURIERON DURANTE LOS CONFLICTOS QUE ENFRENTARON A RUSOS Y CHECHENOS
Rusia puso fin al régimen antiterrorista en Chechenia
Moscú lanzó en 1999 la operación tras ataques de independentistas chechenos
MASACRE DE BESLÁN. Una toma de rehenes por un comando checheno en Osetia del Norte dejó más de 300 muertos, niños en su mayoría

Rusia puso ayer fin al régimen de operación antiterrorista vigente desde hace 10 años en la república norcaucásica de Chechenia, escenario de uno de los conflictos separatistas más sangrientos del cambio de siglo. La decisión, que devuelve a Chechenia al espacio legal común para todos los miembros de la Federación de Rusia, fue oficializada por el Comité Nacional Antiterrorista (CNA), después de ser aprobada por el presidente ruso, Dimitri Medvedev.

La lucha antiterrorista en Chechenia se llevará a cabo de acuerdo a las mismas normas que rigen en el resto del país.

Altos cargos del Ministerio del Interior de Rusia habían adelantado que el fin de la operación antiterrorista en Chechenia conllevaría la retirada de casi la totalidad de las unidades destacadas provisionalmente en la república, contingente estimado en unos 20.000 hombres.

“Con gran satisfacción hemos recibido la noticia del levantamiento del régimen de operación antiterrorista”, dijo el presidente de Chechenia, Ramzan Kadyrov. Y expresó su confianza en que la decisión “ayudará al retorno a casa de aquellos que abandonaron Rusia en diversos años”. Según estimaciones de organizaciones de defensa de los derechos humanos, centenares de miles de personas huyeron de Chechenia, tanto durante la primera guerra separatista (1994-1996), en la que vencieron los secesionistas islámicos, como tras el comienzo de la operación antiterrorista, lanzada por el Kremlin a fines de 1999.

Aunque no hay estadísticas oficiales sobre el número de víctimas mortales entre la población civil, organismos no gubernamentales cifran entre 30.000 y 100.000 los muertos sólo en la primera guerra.

¿Éxito chechén? El fin de la “operación antiterrorista” permite vislumbrar un retorno a la normalidad en esta república caucásica, pero también deja las manos libres a su controvertido presidente Kadyrov, opinaron expertos.

“El régimen antiterrorista dio nacimiento a un auténtico terror en Rusia. Puede que la impunidad total de las fuerzas armadas haya hecho que su trabajo fuera más eficaz, pero las consecuencias han sido terroríficas”, apunta Alexandre Cherkasov, de la organización rusa de defensa de derechos humanos Memorial.

La operación en Chechenia, lanzada en 1999 después de un ataque de independentistas chechenos contra la república caucásica rusa de Daguestán y varios atentados sangrientos contra edificios en Rusia, fue sinónimo de torturas, detenciones arbitrarias, desapariciones e incluso matanzas, hechos por los cuales Rusia fue condenada muchas veces por la Corte Europea de Derechos Humanos.

“Esto marcará el regreso a una situación psicológica más sana”, considera Cherkasov.

La periodista de oposición Iulia Latinia, que estudió mucho la situación en el Cáucaso del norte, opina lo mismo. “Siempre estuve en favor de la operación antiterrorista (...), sea cual sea la situación securitaria en Chechenia, Kadyrov lo hace mejor que las fuerzas especiales”, insiste.

Los observadores señalan que si bien Rusia puede vanagloriarse de haber logrado dejar atrás esas guerras, el fin de la operación antiterrorista es, ante todo, un logro para el todopoderoso presidente checheno. “Si la operación antiterrorista terminó, quiere decir que hemos vencido a los bandidos. Podemos anunciar tranquilamente nuestra victoria”, declaró ayer Kadyrov. (AFP y EFE)

Cronología
1991 1º de noviembre: Chechenia hizo “efectiva” su independencia, autoproclamada en noviembre de 1990 y no aceptada por Rusia. Entre el 11 de diciembre de 1994 y el 31 de agosto de 1996, tuvo lugar la primera guerra, llamada oficialmente “operación para restablecer el régimen constitucional en Chechenia”. Se saldó con decenas de miles de muertos.

1999 6 DE AGOSTO: se inició la segunda guerra chechena con la invasión, por parte de unidades chechenas, de localidades de la vecina república rusa de Daguestán. 23 DE SETIEMBRE: el Ejército ruso cercó Chechenia, anunció el comienzo de una “operación antiterrorista” y bombardeó varios objetivos en Grozni.

2001 20 de abril: la Comisión de Derechos Humanos de la ONU aprueba una resolución de condena a Rusia por las continuas violaciones en Chechenia.

2002 23-26 DE octubre: asalto chechén al Teatro Dubrovka de Moscú, donde más de 800 espectadores fueron hechos rehenes. El secuestro acabó con la intervención de las fuerzas especiales rusas y un balance de 169 muertos: 128 rehenes y 41 terroristas. 27 DE DICIEMBRE: Doble ataque-suicida chechén contra la sede del gobierno leal a Moscú en Grozni (al menos 80 muertos y más de 150 heridos).

2003 23 de marzo: referéndum chechén sobre el estatus de la república en el que 96% apoyó la Constitución rusa, que declara a Chechenia “parte inalienable de Rusia”.

2004 1-3 de septiembre: toma de rehenes por un comando checheno en la escuela de Beslán (en la república limítrofe de Osetia del Norte): más de 300 muertos, niños en su mayoría.

2005 8 de marzo: fue asesinado en una operación de fuerzas especiales rusas el presidente separatista chechén, Aslán Masjádov. 17 DE JUNIO: Fue asesinado el líder separatista chechén, Abdul Saidulayev, sucesor de Masjádov.

2006 10 de julio: emboscada mortal contra Shamil Basáyev, jefe militar de la guerrilla.

2007 15 de febrero: dimitió el presidente de Chechenia, Alú Aljánov, y el cargo lo asume en funciones el hijo del difunto Ajmad Kadyrov, Ramzan Kadyrov.

2008 7 de abril: la Comisión Europea anunció una ayuda de 11 millones de euros a Chechenia y consideró el conflicto “virtualmente terminado”.

 

Lo dijo
Ramzan Kadyrov
Presidente de Chechenia

«Con gran satisfacción hemos recibido la noticia»

«Si la operación antiterrorista terminó, quiere decir que hemos vencido a los bandidos. Podemos anunciar tranquilamente nuestra victoria»

Fuente: EL OBSERVADOR, de Montevideo.

No tienen vergüenza(FA trata de modificar reglas de verificación firmas caducidad)

Escrito por rigofa 04-05-2009 en General. Comentarios (0)

No tienen vergüenza.

Gustavo Penadés

En estos días el Frente trata de modificar las reglas que usará la Corte Electoral para la verificación de las firmas para anular la Ley de Caducidad.

Hasta ahora estábamos acostumbrados a expresiones como las de un importante dirigente sindical que decía, hace unos días: "Hay que tener cuidado con la Corte Electoral". Se podría suponer que en la mente de los impulsores del plebiscito el cuestionamiento de la Corte Electoral es una manera de presionarla y, por las dudas de que las firmas no sean suficientes, ir abriendo el paraguas. Más, lo del Frente Amplio es increíble, porque es nada menos que cambiar las reglas para de esa manera asegurarse un resultado.

Las normas que regulan los plebiscitos no fueron establecidas para esta ocasión. Son las mismas que sirvieron para convocar a las dos consultas de 1989, a la del Agua, a la que pretendía un porcentaje fijo del Presupuesto para la Educación, etc.

Las dos actitudes que reseñamos constituyen un enorme agravio para los miembros de la Corte, para sus funcionarios pero, por sobre todo, son un feroz ataque contra las instituciones democráticas. Un extranjero que observara lo que por aquí acontece, se asombraría ante la agresión no ya de un grupo de personas, sino de un partido político al máximo órgano en materia electoral. Se asombraría más, cuando esos ataques parten del partido político que está en el gobierno y, más aún, cuando ese órgano -que hoy se vitupera- es el mismo que "garantizó" su ascenso al poder.

Si el Frente y sus agentes multiplicadores descalifican a la Corte Electoral de esa norma: ¿qué pueden pensar los ciudadanos que no están empapados en estos temas? ¿Que estamos ante situaciones como las que suceden en Venezuela, o Argentina, en las que el patrón de turno cambia las reglas según le sirva?

La situación es escandalosa por la mala fe que denota. El Frente Amplio sabe muy bien que los funcionarios de la Corte Electoral que son quienes realizan el trabajo y que son honestos. Pero -esto seguramente la mayoría de los ciudadanos lo desconoce- que además de ser honestos, los funcionarios de la Corte trabajan identificados en un proceso que conlleva un sistema de controles recíprocos que otorga las máximas garantías.

Esa misma Corte y esos mismos funcionarios serán los responsables de las elecciones internas y nacionales. ¿Se desconfía de ellos también para esas instancias? Hasta ahora no escuchamos a ningún candidato del Frente Amplio que "alerte" o convoque a "vigilar".

Tampoco escuchamos a los integrantes del sindicato de funcionarios de la Corte Electoral denunciar ningún tipo de violación de las normas, ni tampoco irregularidad alguna en las intervenciones que a lo largo de los años lleva organizando la Corte. Muchas veces han planteado en el Parlamento cuestionamientos en cuanto a la Corte Electoral considerada patronal, pero nunca en cuanto al cumplimiento de sus atribuciones.

Lo que está haciendo el Frente es lamentable y sin antecedentes. O, sí los hay. Para encontrarlos hay que remontarse a fines del siglo XIX y principios del XX. Fueron los años en los que el Partido Nacional luchó por los derechos civiles. Y, paradojalmente, ese ciclo de luchas podemos afirmar que se cerró en 1925, justamente con la creación de la Corte Electoral.

Fuente: EL PAÍS, de Montevideo. Publicado en ECOS.