Liberalismo militante

Los ''democrautócratas''-Por Danilo Arbilla

Escrito por rigofa 27-03-2007 en General. Comentarios (0)
Los ''democrautócratas''



      Por Danilo Arbilla
      22 de febrero de 2007
          
    




En su informe "Ataques a la prensa en 2006", el Comité de Pretección de
Periodistas (CPJ) señala a los mandatarios de Venezuela, Hugo Chávez y de
Rusia, Vladimir Putín, como representantes emblemáticos de " una generacion de
líderes sofisticados y elegidos popularmente que han creado un marco legal
para controlar , intimidar y censurar a los medios de comunicación".

Joel Simón, director ejecutivo de esta reconocida organización, los define
como "democrautócratas" (autócratas elegidos por el voto popular), los que,
dice, " representan un nuevo modelo de control gubernamental de la prensa".

En esta categoría estan incluídos los gobiernos de izquierda latinoamericanos
recientemente establecidos, los que, segun informes y opiniones recogidos por
el CPJ " están profundamente arraigados en la cultura de autoritarismo, de
larga data en la region".

Carlos Lauría, Coordinador del Programa de las Américas consigna que " los
nuevos líderes, ( en referencia a los mandatarios de
Venezuela,Brasil,Argentina, Uruguay, Bolivia, Nicaragua y Ecuador), algunos
marcadamente antiestadounidenses, son una confusa mezcla de izquierdistas,
populistas, social demócratas y progresistas liberales". "Sin embargo- añade –
todos comparten algo: la intolerancia ante una prensa crítica".

El informe, a la vez, observa similar conducta a la de los "izquierdistas" en
el presidente conservador de Colombia. Alvaro Uribe, cuyas actitudes y ataques
a la prensa no difieren con las de aquellos.

El completo y equilibrado trabajo del CPJ resalta los riesgos negativos para
el derecho ciudadano a la información que constituyen el abuso de los medios
de informacion públicos –del Estado-, pero al mismo tiempo señala parecidos
efectos derivados de la actitud de medios privados que sacrifican la
neutralidad informativa en funcion de una posicion politica editorial
apositora a estos lideres. De la misma manera que advierte sobre la
manipulación desde los medios del estado, lo hace con respecto a las grandes
empresas propietarias de multimedia - en especial en el campo de la radio y la
TV - a las que esa concentración de medios les da amplias posibilidades para
controlar la información.

Al referirse a los "democrautócratas" Simón señala que estos "toleran la
fachada de la democracia –prensa libre, partidos de oposición política, un
sistema judicial independiente- mientras lo vacían desde adentro".

En lo que hace la prensa el Director del CPJ señala que estos lideres "se
postulan para las elecciones y expresan un apoyo retórico a las instituciones
democráticas mientras utilizan medidas punitivas tales como auditorias de
impuestos, manipulacion de publicidad estatal y generalizadas restricciones
sobre los contenidoss para controlar los medios".

Simón da en el blanco; pone el dedo en la llaga. Los nuevos gobernantes son
más "vivos", más inteligentes, - quizas están mejor asesorados- y ya no
cometen los flagrantes atropellos de meter a los periodistas en la carcel o
clausurar medios por lo que informan o lo que opinan, hechos frente a los que
la opinión pùblica no puede confundirse. Ahora se recurre a las inspecciones
fiscales arbitrarias, a las acusaciones de fraude, de evasión, se utilizan la
recursos del estado a traves de la publicidad oficial o facilidades
crediticias premiando a amigos y complacientes y castigando a los
indpendientes , de la misma manera que se hace con las " inspecciones" , o
cuando se renuevan o cancelan permisos para radios y TV . Se atacan las
libertades desde " organizaciones" de Derechos Humanos paragubernamentales o
desde el propio gobierno que se autoerige en gendarme de esos derechos.

El nuevo milenio trajo nuevos vientos y nuevos métodos para limitar y
controlar a la prensa, los que nos tememos que son bastantes mas efectivos y
afectan mucho mas negativamente el derecho de los ciudadanos a saber lol que
pasa.

Es bueno saber, entonces, que hay organizaciones como el CPJ que estan
atentas, que no se descuidan y a las que es dificil hacerles pasar gato por
liebre. .

Danilo Arbilla, periodista uruguayo. Ex presidente de la SIP.
Fuente: http://www.revista-noticias.com.ar/ed_1572/opi01.html


El garrote de la publicidad oficial en Venezuela -

Escrito por rigofa 27-03-2007 en General. Comentarios (0)

Asunto: El garrote de la publicidad oficial en Venezuela - Por Andrés
Cañizález - Originalmente publicado en el Vespertino Tal Cual (Pág. 4,
22.02.2007).

El garrote de la publicidad oficial en Venezuela



      Por Andrés Cañizález
      13 de marzo de 2007
          
    




Existe una clarísima relación entre la publicidad oficial y la libertad de
expresión. El numeral 13 de la Declaración de Principios sobre Libertad de
Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que puede verse
en Internet: www.cidh.org/relatoria deja sentado con precisión que el uso
político en la asignación de la publicidad gubernamental es una traba para el
ejercicio de la libertad de expresión. ¿Y cómo puede darse este uso político?
En Venezuela tenemos amplia experiencia en el tema, con una práctica que si
bien se heredó de los gobiernos anteriores, durante los últimos años parece
haberse perfeccionado. Sencillamente se utilizan los fondos del Estado para
premiar adhesiones o castigar a los críticos, sin más la publicidad oficial
termina siendo un garrote para golpear a aquellos que se portaron mal. No hay
que ir muy lejos, si usted revisa las páginas de este vespertino (Tal Cual) en
ellas no encontrará publicidad gubernamental, la misma que por otra parte
literalmente inunda a cualquier pasquín, siempre y cuando tenga la boina roja
y sea complaciente, pues a los revolucionarios críticos también se les
castiga, como lo saben muchos medios comunitarios.

Los estándares internacionales, especialmente europeos, a los que tanto cita
el ministro Jesse Chacón cuando habla del futuro canal 2 como señal de
servicio público, indican que la pauta publicitaria del Estado debe
distribuirse de acuerdo a la circulación, a la ubicación geográfica del medio
y efectivamente las autoridades pueden utilizar los fondos para la promoción
de otras voces, por ejemplo la voz indígena, cuando se vea que éstas son
silenciadas por los medios tradicionales. Una regla parece ser común, no usar
la publicidad estatal, que a fin de cuentas simbolizan fondos públicos y por
tanto de todos los ciudadanos, para favorecer sólo a los de una parcela
política. Y tampoco quitársela a medios por la sencilla razón de que reflejan
las críticas que el gobierno no quiere oír.

El año pasado, dentro de los programas que desarrollamos en el CIC-UCAB,
revisamos la tendencia de la publicidad oficial en cuatro diarios venezolanos,
dos de Caracas y dos regionales. Durante varios fines de semana de agosto y
septiembre los avisos gubernamentales se desplegaban ampliamente en Panorama y
Últimas Noticias, mientras en El Nacional eran escasos y sólo uno salió en El
Correo del Caroní. El Nacional, por aquellos días, era blanco de críticas
gubernamentales y los pocos avisos eran de alguna gobernación o alcaldía,
mientras que el ministro de Cultura, Farruco Sesto, dejaba en claro su
política de no poner avisos en dicho diario porque cuestionaba la política
editorial del mismo. En el caso de El Correo del Caroní el tema de la
publicidad se unió a los señalamientos por parte del gobernador, Francisco
Rangel, y a las maniobras para desalojarlos del local que ocupan en Puerto
Ordaz. La publicidad oficial, en este caso, operó como mecanismo de
discriminación: pese a su circulación importante en la región guayanesa de
Venezuela, donde se ubica el río Orinoco, los anuncios sobre la obra del
gobierno “Segundo puente sobre el río Orinoco” sólo fueron publicados en los
diarios Últimas Noticias, editado en Caracas, y Panorama, que circula
principalmente en el Zulia, mientras que el diario de la región, El Correo del
Caroní, no tuvo ningún aviso, al menos en los cinco fines de semana que
hicimos la medición. Por otra parte, mientras el periódico caraqueño de la
Cadena Capriles recibía un aviso para una licitación de la Gobernación del
Estado Bolívar, El Correo del Caroní no registró ningún aviso del gobierno
regional, para una licitación local. Es ésta una clara muestra de prácticas
violatorias de la libertad de expresión: mantener una voz crítica trae
consecuencias a la hora de que se coloquen los avisos publicitarios.

El tema cobra mayor relevancia en un país como Venezuela, en donde PDVSA es el
principal anunciante nacional.
 
Originalmente publicado en el Vespertino Tal Cual (Pág. 4, 22.02.2007).


----- Fin del mensaje reenviado -----

Castro y sus cómplices-Editorial de LA NACIÓN

Escrito por rigofa 27-03-2007 en General. Comentarios (2)
Editorial I
Castro y sus cómplices
 
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Se espera que en meses más quede reconstruida y sistematizada toda la información fehaciente que haya sido posible registrar sobre los casi cincuenta años del régimen totalitario de Cuba.

No hay razones para alentar demasiadas esperanzas sobre la luz que aquella reconstrucción pueda aportar a la mirada de quienes se han negado a ver, a pesar del cúmulo de evidencias, los aspectos más siniestros de la tragedia cubana. Nadie se extrañe, pues, si facciones de izquierda o populismos subidos a cualquier ola propiciatoria para sus designios, permanecen tan ciegos como siempre frente al primer balance completo de los crímenes y los desatinos castristas. Sus antepasados ideológicos se mantuvieron por décadas en tal estado respecto del fenómeno soviético, de colosal perversidad en cualquier estudio serio comparado de historia política.

Lo que más importa ahora es que el trabajo encarado por prestigiosas instituciones internacionales pueda servir, al menos, para neutralizar ante la opinión pública y, sobre todo, ante las nuevas generaciones los efectos de una complicidad a la que debe reconocerse no poca eficacia ejercida a lo largo del tiempo en favor de Castro. Un trabajo constante, paciente y generoso en recursos materiales ha procurado disimular los efectos devastadores que la revolución cubana ha tenido sobre el pueblo de la isla, y, por si ello hubiera sido poco, se ha empeñado en transmitir una aureola de heroicidad a la acción de los principales jerarcas de ese régimen brutal y anacrónico.

La recopilación de datos de lo que será un balance del medio siglo de totalitarismo castrista se ha nutrido de los informes de la Organización de Estados Americanos, de ex milicianos y de entidades tan insospechables como Amnistía Internacional y Human Rights Watch. Cuando ese balance quede concluido la opinión internacional accederá a la información acumulada merced a los aportes de Freedom House, fundación creada en 1941 por Eleanor Roosevelt y, por lo tanto, difícil de impugnar, al igual que aquellas otras, con el sonsonete de que los ataques al castrismo provienen invariablemente de la derecha.

Entre las puntualizaciones principales del informe figurará la lista de las más de 8000 personas que han sido fusiladas o han desaparecido en Cuba desde enero de 1959. Esa cifra es bastante similar a otro muestrario de horrores, como fue el informe de la Conadep para el caso de la represión dispuesta por el gobierno militar argentino contra individuos enrolados en organizaciones subversivas, igualmente responsables de actos de barbarie, en los años setenta.

En la actualidad hay todavía en Cuba unos sesenta prisioneros sobre un número algo superior al que el régimen condenó en 2003, en su mayoría a veinte años de cárcel, por participar en demandas colectivas de más libertad para la sociedad cubana. Hoy mismo, un no vidente, Juan Carlos Leiva, presidente de la Fundación Cubana de Derechos Humanos, denuncia que turbas paramilitares asedian su domicilio.

Todo cambio abre esperanzas de mejoría en las situaciones de absoluta gravedad como la de Cuba. Los hombres libres observan con atención los movimientos, los gestos, las palabras de Raúl Castro, sin por ello dejar de tomar nota de la aparente recuperación de Fidel Castro y de ciertas señales de que estaría dispuesto a retomar el poder. Ellos se van registrando sobre el trasfondo de un cuadro que no han podido pintar con más crudeza sino aquellos que fueron partícipes de la cruzada castrista y son, por lo tanto, los que mejor la conocen desde adentro.

Ese ha sido el caso, por ejemplo, de Carlos Franqui, el ex director del periódico Revolución . Ha dicho Franqui que las tres supuestas verdades castristas de "empleo, salud y educación" no son más que tres mentiras, que se reflejan en míseras raciones alimentarias o en la escasez de electricidad, de ropa, de zapatos Nada se diga, en fin, de las computadoras inalcanzables para niños y adolescentes que van quedando entre las franjas más retrasadas de la humanidad en la hora de una revolución verdadera, la revolución tecnológica.

Fuente: LA NACIÓN  de Buenos Aires.

Argentina:La neoconvertibilidad-Por Tristán Rodríguez Loredo

Escrito por rigofa 27-03-2007 en General. Comentarios (0)
La neoconvertibilidad

Por Tristán Rodríguez Loredo
22 de febrero de 2007

     


Esta vez, el INDEC dio a conocer un indicador que no levantó sospechas. Con la publicación del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) de diciembre, además de mostrar el 48º mes de guarismos positivos, se cierra el 4º año de crecimiento económico ininterrumpido, con 8,5% para 2006. Una trayectoria tan sorprendente como aceptada por los analistas y gente de a pie. La certeza de tal performance empieza a comprenderse considerando el punto de partida: la peor crisis en un siglo de la historia económica argentina.

En este punto, la percepción converge con las estadísticas: un dinamismo palpable en casi todos los segmentos de la actividad económica, con algunos motores visibles que oficiaron de palanca en este período de ?vacas gordas?. El primero tiene que ver, seguramente, con la férrea decisión de mantener el esquema de superávits ?gemelos?, favorecidos a su vez por la dulce coyuntura internacional que viven los países exportadores de commodities. La combinación de un crecimiento notable de los principales demandantes de materias primas (China, India) y la buena marcha de la economía de EE.UU., con las consecuentes tasas de interés bajas en el mercado de capitales, favoreció un flujo comercial y de fondos como pocas veces se vio. Y eso fue aprovechado desde los inicios de la gestión de Roberto Lavagna para articular un esquema que sigue vigente en sus líneas principales: cobrar retenciones a los exportadores, no coparticipables, y con ello financiar un superávit fiscal, utilizado para comprar divisas y evitar así que la recesión primero y el boom exportador, después, bajen el dólar a precios poco competitivos.

Esta obsesión por dejar el tipo de cambio inalterado (alrededor de $ 3 desde 2003), cuando las monedas de los países vecinos (comenzando por el real) se revaluaron frente al dólar, recuerda rápidamente al establecimiento de la paridad 1 a 1 de la convertibilidad. Si bien podría parecer una herejía, y el sistema busca a corto plazo un objetivo diferente, el supeditar todas las variables al mercado cambiario es el hilo conductor de las dos políticas económicas.

Durante la convertibilidad, fijar el dólar implicaba, por un lado, asegurar puntos de referencia monetarios y de expectativas de precios, luego de un período de turbulencias inflacionarias de varios años. Luego de los primeros años de crecimiento vigoroso, la salud del sistema estuvo puesta a prueba por el jaque al sistema financiero durante la crisis mexicana y su ?efecto Tequila?. Más tarde, el ?amesetamiento? de la economía y la dinámica del gasto (crecientes en relación con los ingresos y el PBI) y los salarios (en alza para el sector formal de la economía) desembocaron en déficits crónicos en las provincias, luego en la Nación y en sobreendeudamiento. Así, la revaluación forzada del peso dio paso al estancamiento de la producción, al desempleo y abriendo las compuertas para el ?tsunami? de 2002.

La política del ?3 a 1?, en cambio, se sustenta en una coyuntura internacional favorable. Según números de la CEPAL, la economía de los países industrializados crecerá durante 2007, entre 2% y 3%, contra 4,7% de América latina y 9% de China. La reciente decisión de la Reserva Federal de los EE.UU. postergó una vez más el ajuste en una peculiar pugna entre ?halcones? y ?palomas? monetarios y dejó el nivel de tasas (5,25% anual) más firme que antes, empujando el índice bursátil Dow Jones al máximo histórico, bajando la tasa de retorno de los bonos del Tesoro, hundiendo al dólar frente al euro y soplando a favor de las economías emergentes.

Con este marco proyectado para el resto del año, la vulnerabilidad del actual esquema vendría por dos flancos: la inflación que surge de continuar con la pauta monetaria y cambiaria y un desborde salarial. De lo primero intentó ocuparse el Gobierno acordando, controlando ahora, la evolución de los índices desde la ?cocina? misma. Sobre lo segundo, mucho más caldeado con urnas a la vista, deberá utilizar todo el arsenal político para menguar las expectativas sindicales en las negociaciones patronales. Según estadísticas seguras del INDEC, entre diciembre de 2002 y de 2006 los sueldos crecieron, en promedio, 75%. Pero, nuevamente, las matemáticas esconden realidades diversas: mientras los empleados públicos subieron sus ingresos 45%, los privados ?no registrados? (eufemismo por ?en negro?) lo hicieron 67% y los ?registrados? (en blanco), 94%. Aun así, subieron mucho menos que los precios mayoristas, el mejor pronosticador de la inflación futura y el que terminó marcando el ritmo de un crecimiento sobre la base de precios (y salarios) baratos. Una buena razón para que turistas extranjeros hayan dejado en caja US$ 2.344 millones durante 2006, trasladando el "deme-dos" de los "malls" de Miami a la calle Florida.

Fuente: http://www.perfil.com/contenidos/2007/02/18/noticia_0005.html

[Argentina]: Estamos viviendo una mentira institucional-Mariano Grondona

Escrito por rigofa 27-03-2007 en General. Comentarios (1)

Mariano Grondona

Estamos viviendo una mentira institucional

Cuando el Imperio Español quedó acéfalo por la captura del rey Fernando VII a manos de Napoleón en 1808, los criollos del Virreinato del Río de la Plata aprovecharon la oportunidad para poner en marcha su proyecto independentista. Pero debieron hacerlo cautelosamente, para evitar la previsible reacción de los monárquicos. A partir de la Revolución de Mayo de 1810 proclamaron entonces que asumían el poder en nombre de Fernando y sólo hasta que cesara su prisión.

Como el propósito real de los patriotas argentinos era conquistar la independencia que se animarían a proclamar abiertamente en 1816, hasta ese momento se pusieron lo que dio en llamarse "la máscara de Fernando". Esta fue la primera vez que los argentinos se pusieron una máscara . La primera, pero no la última.

En todo sistema político media cierta distancia entre lo que Ferdinand Lassalle llamó la "constitución escrita", que figura en los papeles, y la "constitución real", que impera en los hechos aunque no figure en los papeles. Pero esta distancia, mayor o menor según las circunstancias, en ningún lugar fue tan grande como en el Imperio Español. En la lejana España, el rey dictaba normas ideales, bienintencionadas, como las leyes de Indias. En América, la realidad corría por cuerda separada. Por eso los españoles de América solían decir que "los mandatos del rey se acatan, pero no se cumplen".

Los argentinos hemos heredado de España esta profunda dualidad entre lo que se anuncia y lo que se hace, entre la máscara y el rostro. Esta no ha sido la tradición institucional anglosajona, donde impera la palabra enforcement , que proviene del verbo to enforce , "hacer cumplir". Para nosotros, una ley existe con sólo anunciarla. Para los anglosajones, una ley sólo existe cuando se la cumple.

Aristóteles observó en La política que una ley no es tal cuando se la promulga formalmente sino cuando, porque se la cumple, termina por encarnarse en la sociedad bajo la forma de un hábito colectivo . Sólo entonces pasa a ser una verdadera ley. Aristóteles aconsejó por ello a los legisladores que no aprobaran leyes sin estar seguros de que las podrían hacer cumplir porque, en caso contrario, sólo lograrían desprestigiar el concepto mismo de la ley. Nuestro Alberdi se burló de estas revoluciones caligráficas , de las leyes utópicas que sólo imperan sobre el papel.

El rostro y la máscara

En su artículo primero, nuestra Constitución dice que "LA NACION Argentina adopta para su gobierno la forma representativa republicana federal". Esta definición, ¿alude hoy al "rostro" de la Argentina o sólo es su "máscara"? Nuestra constitución "real", ¿es verdaderamente representativa, republicana y federal o es, al contrario, un despotismo enmascarado?

Si la Argentina fuera, en verdad, "federal", sería otra la distribución de sus recursos tributarios. Nadie puede negarle al Presidente el mérito de haber logrado que, por primera vez en mucho tiempo, los ingresos del Estado nacional superen sus gastos. Pero este juicio laudatorio tendría que ser acotado por la observación de que, así como un cuerpo es cóncavo si se lo mira de un lado y convexo si se lo mira del lado opuesto, a la percepción del superávit de las cuentas nacionales habría que oponerle la percepción del déficit de las cuentas provinciales.

En tanto que el superávit nacional se mantiene, el déficit provincial crece. ¿Hay entonces un verdadero superávit global en el que concurren tanto la Nación como las provincias o hay una realidad compuesta de superávit en un nivel y déficit en el otro nivel, a los que habría que evaluar en forma conjunta?

La pregunta se vuelve más urgente si se advierte que, mientras que el Estado nacional ha mejorado decisivamente sus ingresos a partir de la reciente creación de tributos como las retenciones a las exportaciones y el impuesto al cheque que sólo él cobra sin la coparticipación de las provincias, éstas han pasado a depender cada vez más de los subsidios del Estado nacional.

Lo que se obtiene de todo esto no es una visión federal en virtud de la cual la Nación y las provincias comparten en forma equitativa y estable los recursos tributarios, sino una visión unitaria en virtud de la cual las provincias dependen, para subsistir, del arbitrio nacional.
Chile o Francia son naciones unitarias que se dicen unitarias. Los Estados Unidos o Brasil son naciones federales que se dicen federales. La Argentina es una nación unitaria que se dice federal. Una nación cuyo rostro se esconde detrás de su máscara.

Algo similar podría decirse de la definición de la Argentina republicana . Lo que caracteriza a las repúblicas en oposición a los regímenes absolutistas es que, en ellas, la palabra "poder" no se pronuncia en singular, el poder, sino en plural, los poderes. En las repúblicas hay tres poderes independientes, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, que se controlan recíprocamente. ¿Podría decirse en nuestro caso que el Congreso controla efectivamente al Presidente, o habría que decir que sigue pronta y mansamente sus instrucciones? En un país donde a cada presidente ha correspondido casi siempre una nueva Corte Suprema hecha a su imagen y semejanza, ¿alguien podría afirmar sin sonrojarse que existe un verdadero "poder" judicial? De lo cual hay que concluir que la Argentina presenta hoy la paradoja de una república absolutista. Republicana en su definición. Absolutista en su funcionamiento.
¿Queda el consuelo de pensar que, al menos, nuestra Nación es "representativa"? ¿No votan acaso en ella periódicamente los ciudadanos para elegir a sus representantes? Desde el momento en que uno de cada tres argentinos vota desde una situación "clientelística", en función de la cual tanto los receptores de planes sociales manejados políticamente como aquellos empleados públicos sobrantes, que son desempleados reales, deben votar por aquellos que los financian por temor a quedar desamparados, lo que debe concluirse es que la Argentina de hoy es representativa sólo en forma parcial.

¿Qué hacer?

Nuestro sistema político esconde un rostro absolutista por detrás de una máscara representativa, republicana y federal. Según lo habíamos anticipado al comenzar la sección anterior, el sistema político argentino es un "despotismo enmascarado".

Ante este contraste entre lo que decimos ser y lo que verdaderamente somos, caben tres estrategias. Una es un realismo tan crudo que bordea el cinismo. Después de todo, dicen los cínicos, "esto es lo que hay". ¿A qué rebelarse?

Contra ellos, un generoso sentimiento idealista nos impulsa a resistir y superar mediante un extraordinario esfuerzo esa Argentina que no queremos ser. Contra el cinismo, ¿cabe entonces una valiente campaña de denuncias, una revolución moral?

Resignarse a lo que hoy somos implicaría, de un lado, abandonar el sueño de una democracia en ascenso. Pero pretender del otro lado una inmediata regeneración moral sería tropezar con una de esas utopías que, sin bien pueden salvar a las almas individuales que las intentan, podrían no movilizar efectivamente a toda una nación. Entre el descreimiento de unos y la exaltación de otros, lo que nos queda es, en definitiva, un largo y escabroso sendero de superación.

Por Mariano Grondona

Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.