"Es la venganza política de Chávez"
Entrevista con Carlos Granier, directivo de RCTV de Venezuela
"Es la venganza política de Chávez"
El mandatario venezolano amenaza con no renovar la licencia del canal de TV
Carlos Granier teme que Hugo Chávez cumpla con su palabra de no renovar la licencia de Radio Caracas Televisión (RCTV) y, como consecuencia de eso, confiscar sus antenas. De ese modo, dijo a LA NACION en Buenos Aires, "una estructura montada, con 3000 trabajadores, 200 anunciantes y otros tantos proveedores corre el riesgo de quedar obsoleta frente a este ataque contra la libertad de expresión".
La licencia de RCTV vence, en principio, el 27 de mayo. Si Chávez concreta su amenaza contra "ese canal golpista que se llamó Radio Caracas Televisión", según anunció en un discurso pronunciado el 28 de diciembre de 2006, poco después de ser reelegido, el Estado se haría cargo de él desde el día siguiente.
"Todo es muy confuso; se contradice constantemente -señaló Carlos Granier, hermano y asesor del presidente de RCTV, Marcel Granier-. Si la idea es convertirlo en un canal comunitario, como se ha dicho, no será otra cosa que un canal gubernamental."
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, y la Conferencia Episcopal Venezolana quisieron terciar en defensa de RCTV y de la libertad de expresión. Uno recibió un insulto de Chávez como respuesta; los otros, una advertencia sobre el poder de Cristo.
La revocación de la licencia de RCTV, concedida en 1987, "es una venganza política de Chávez y es, a su vez, una parte importante de su proyecto político -dijo Granier-. Si no, ¿para qué quiere el gobierno antenas privadas? Ya nos inundaron con una serie de multas. La estrategia es acusarnos de no respetar la ley cuando son ellos, en realidad, los que quiebran los preceptos constitucionales".
Sin proceso legal
En Cartagena de Indias, durante la reunión de medio año de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), las autoridades de RCTV recibieron el apoyo de sus pares. La decisión de Chávez, según Granier, "no responde a ningún procedimiento legal, lo cual nos ha puesto en una situación de indefensión jurídica".
Como precedente, las autoridades de RCTV tomaron el caso del empresario peruano-israelí Baruch Ivcher, despojado en 1997 del Canal 2 / Frecuencia Latina, de Lima, así como de su nacionalidad peruana, por el ex presidente Alberto Fujimori.
En el caso de RCTV, Granier señaló: "Como no hay una causa judicial, tampoco podemos recurrir a la Justicia. Es una negación del acceso a la Justicia. No podemos hacer nada".
La decisión de Chávez, dijo, "forma parte de un proceso que ha ido del autoritarismo al totalitarismo, con un partido único y un presidente que gobierna por decreto y que exalta el culto a su personalidad. Es un proyecto de poder personal, de modo de ser reelegido hasta que se le antoje. Primero, hasta 2012. Después, hasta 2021. Después, hasta 2024. Y ahora, hasta 2030. En ese momento será como Fidel Castro".
Su hermano Marcel dijo que Chávez anida el deseo de controlar toda la información, como si tratara de aplicar los modelos de "Castro, Perón, Mussolini y Hitler". Y, en definitiva, "de acabar con la libertad de expresión, con medios de comunicación sumisos y periodistas dispuestos a hacerle propaganda".
La decisión de no renovar la licencia de RCTV, según Carlos Granier, guarda relación con su intención de retomar el control de los sectores "estratégicos para cualquier país" en virtud de la "reforma socialista constitucional" y de "la república socialista de Venezuela".
En ella, según Chávez, aquellos que disienten "pueden hacer las maletas e irse".
Por Jorge Elías
De la Redacción de LA NACION