ATRAER O AHUYENTAR INVERSORES-Por Luis Romero Álvarez
ATRAER O AHUYENTAR INVERSORES
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Le decían el Gran Timonel y, en 1949 fundó
Pero en 1978, dos años después de la muerte de Mao, en una pequeña localidad llamada Xiaogang, 18 familias sellaron un pacto secreto, firmado con sus pulgares pintados con tinta roja. Acordaron- en forma obviamente ilegal- repartirse la tierra colectivizada y producir independientemente. La producción de sus parcelas se multiplicó por seis en un año y hoy China festeja ese pacto como el inicio de las reformas salvadoras. Deng Xiaoping, sucesor de Mao, dijo sabiamente hablando del comunismo: “no importa que el gato sea blanco o sea negro, sino que cace ratones”. Y liberó las fuerzas del mercado que están enriqueciendo rápido a la nación más grande y más pobre del mundo.
Esta pequeña historia debe hacernos pensar porque, en este gobierno, hay sectores que quieren liberar las fuerzas del mercado y otros que quieren sujetarlas. Los primeros salen a llamar inversores y prometen reglas estables; los segundos no paran de proponer e instrumentar cambios, todos negativos para los inversores.
Repasemos algunas de estas medidas que generan una clara tendencia anti- inversores. Primero se decide que las S.A. propietarias de campos deben tener acciones nominativas. Áreas estratégicas como el puerto, el aeropuerto, y las comunicaciones celulares tienen acciones al portador, pero para comprar 1000 cuadras de campo hay que identificar dueños: y eso por soberanía. Por favor. Así quedaron fuera inversores serios y grandes como los fondos de pensiones pero no se molesta a los grandes narcos que tienen todos sus bienes con testaferros. Y hasta ahora no se ha aprobado ni una excepción para los inversores institucionales (que un día van a armar sus valijas)
Luego fue la ley para el INC que permitía a este instituto comprar parcialmente y a precio de catastro en vez de mercado. Garrafal error porque se interfiere drásticamente con los negocios, lo que no sucedía con la sabia opción de comprar que la ley original dio al INC. Luego fue el anuncio de gravar con impuestos especiales a las grandes extensiones, lo que es una discriminación bien cargada de ideología. Luego fue el anuncio de crear zonas de 50 kms en la frontera libre de extranjeros. No se reconoce que los brasileros lideraron el desarrollo del arroz en el Este y los argentinos de la soja en el Oeste, y así nos enriquecieron como país. Luego el comentario sobre fijar topes a la tenencia de la tierra, mencionando 2500 has, lo que nadie más en el mundo ni si quiera menciona en el siglo XXI. Aunque aquí se entienda la utilidad oculta de exigir la nominatividad de las acciones. Y entremedio amenazas varias, y no de boca de funcionarios menores sino de un ministro, de poner detracciones o fijar precios.
En este marco, el Presidente invita a Portucel a instalar una planta en el Este por unos 1500 millones de inversión, mientras desde el MGAP se le informa con tonos destemplados que el modelo forestal pulpero no es bienvenido. Al fin uno llega a preguntarse ¿Quién manda en este país?
La preocupación del MPP por los productores chicos es bienvenida. Tienen razón en ir al rescate de esas familias tan castigadas por tantas crisis. Pero es una locura hacerlo por la vía de interferir con las reglas del mercado y de desestimular a los inversores extranjeros porque eso nos arruina a todos.
Creo que el error de enfoque nace de creer que somos tan atractivos para la inversión que van a seguir invirtiendo igual. Esto es totalmente equivocado. Hay que viajar, hablar con inversores fuera y dentro del Uruguay para después hablar. Por ejemplo el Rediex de Paraguay (Equivalente a nuestro Uruguay XXI) lo va a buscar a uno al aeropuerto, le presta a su costo dos camionetas para recorrer el país y le piden sugerencias para mejorar la legislación o
Ayudar a los pobres de la ciudad y a los productores chicos del campo está bien. Hay que hacerlo con plata del Presupuesto Nacional, no con medidas distorsivas de los mercados y ahuyentadoras de los inversores. Está muy claro que los países que progresan atraen inversores y los que se quedan atrás los espantan. Creo que hasta el gran Timonel lo aceptaría así en estos días.