(ECONOMÏA MUNDIAL)-Un año de inflexión - ALBERTO BENSIÓN ESPECIAL PARA EL OBSERVADOR
Un año de inflexión
ALBERTO BENSIÓN ESPECIAL PARA EL OBSERVADOR
Todas las proyecciones sobre la evolución de la economía mundial durante el año que se inicia giran en torno a tres preguntas principales: ¿Cómo será la recesión de la economía de Estados Unidos? ¿Podrán las otras economías avanzadas mantener un curso independiente de ella? ¿Cuál será la evolución de las economías emergentes? Las respuestas sólo serán conocidas a fin de año pero, por ahora, todo indica que el 2008 será un año de inflexión, en el que la economía mundial no podrá mantener el ritmo de crecimiento de los cuatro años anteriores.
Hace dos semanas, el grupo de los siete países más industrializados del mundo (Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Italia, Francia, Alemania y Japón) afirmó que “persisten los riesgos a la baja en la economía mundial”. Dos días después, el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, señaló que la desaceleración de la economía de Estados Unidos será significativa y durará algún tiempo. El mes pasado, el FMI había recortado su proyección de crecimiento de la economía mundial para el 2008 al 4,1%, una fuerte desaceleración con respecto al 4,9% del 2007.
En Estados Unidos, la tan temida recesión, entendida como la baja de los principales indicadores económicos en dos trimestres sucesivos, va a ser el resultado de la crisis de las hipotecas de alto riesgo, que provocó una restricción del crédito bancario, una menor demanda agregada y dificultades importantes en la banca y la construcción. Las medidas de política económica dispuestas en los últimos días del mes pasado habrán de atenuar en algo esta perspectiva. Como consecuencia, el FMI proyecta una significativa desaceleración del crecimiento, desde un ritmo anual del 2.6 % en el último trimestre del 2007 al 0.8 % en el último trimestre del año en curso.
En el pasado, los problemas de la economía de Estados Unidos tenían una incidencia decisiva sobre el resto del mundo. En parte, ello ya no es así, porque aunque la economía americana sigue siendo la más importante del planeta, no tiene la misma ponderación de mediados del siglo pasado. Hay diversos ejemplos de ello.
Las fábricas americanas de automóviles ya no son las más importantes del mundo y su lugar lo están ocupando empresas japonesas y coreanas, al tiempo que surgen otras en China e India. Ciertos bienes industriales como computadoras y electrodomésticos, que hace un tiempo sólo eran producidos por los americanos, son ahora de origen japonés, coreano u chino.
Una década atrás, New York y Londres eran los dos centros financieros más importantes del mundo, pero ambos enfrentan ahora una competencia muy fuerte de algunas ciudades asiáticas como Shanghai, Hong Kong y Dubai. Silicon Valley es aún el centro de innovación tecnológica más importante del mundo, pero otros igualmente pujantes están surgiendo en Israel y en India.
Aún la importancia del gigantesco mercado doméstico americano está siendo desafiada por los de la Unión Europea y algunos países emergentes como China e India.
Por ello es que ante la eventualidad de un debilitamiento de la economía americana, está en discusión un posible “desacoplamiento” del ritmo de crecimiento de la economía del resto del mundo. Sin embargo, tanto el Secretario del Tesoro de Estados Unidos Henry Paulson como el Sr. Strauss-Kahn acaban de rechazar esta posibilidad, con el argumento de que en el mundo actual, todo lo que pasa en un país importante impacta sobre los demás.
Por ahora, Europa, y en menor medida Japón, parecen estar en una situación menos desfavorable que Estados Unidos, al punto que no han seguido su política de estímulos antirrecesivos. Para este año, las proyecciones de crecimiento del FMI y el Banco Central Europeo sobre el crecimiento de la UE oscilan entre el 1.6 % y el 2 %, frente al 2.6 % del año anterior. En cambio, en el ultimo trimestre del 2007, la economía de Japón mostró una cierta reacción, al crecer a un ritmo anual del 0.9 %, en comparación con el 0.3 % del trimestre anterior.
Fuente: EL OBSERVADOR, de Montevideo.