El voto español, letal para el PC - Escribe Silvia Pisani
Desde Madrid
Escribe Silvia Pisani
"Hay que avisarle a don Fukuyama, que sigue con eso de que la historia se ha terminado. (Y esto, ¿qué es, entonces, don Francis?)
Porque resulta que treinta años de democracia en España han conseguido lo que no pudieron cuarenta de dictadura: serruchar, rebanada tras rebanada, al Partido Comunista, hasta dejarlo más delgado que una modelo de Versace. Y eso que el difunto italiano nunca conoció a Marx.
Lo que no pudo Franco, ni la temible Brigada Político Social, ni los soplones de los servicios de inteligencia, lo hizo el voto español, el domingo pasado.
¿Conclusión? Al PC, aquel al que muchos llamaban el "glorioso PC" o, simplemente, "El Partido", le sobra no ya una cabina de teléfono, sino una moto sin sidecar.
Su jefe -un señor que se parece a Menotti más en el amor por la tristeza que el debido a los goles- se llama Gaspar Llamazares. Y anda, don Gaspar, como chico al que le robaron la pelota, diciendo que la culpa no es suya sino de la ley electoral. (Pero, cómo ¿no era que la soberbia era de derecha?)
Mientras, dicen -en lo que queda del partido- que Zapatero "se los fagocita". Pero Zapatero -de ahora en más, el "fagocitador"- no los escucha porque está descansando cerca de donde vivía el duque de Alba, con vistas al golf y al campo nudista.
Late que si a Dolores Ibarburri, alias, "La Pasionaria", le hablaran de todo esto, se le caería el eterno rodetito gris sobre el no menos eterno saquito negro. De puro pudor pasionario.
Pero la historia, mal que le pese a don Fukuyama, sigue andando. Como si nada.
Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.