(LA UNIDAD(¿?) lATINOAMERICANA=)- Si Bolívar reviviera...-COLOMBIA-ECUADOR-VENEZUELA
Si Bolívar reviviera... “La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres sino inexorable decreto del destino”, dijo en algún momento Simón Bolívar. Si el prócer latinoamericano pudiera volver de el tumba y ver lo que ha sido del continente motivo de sus desvelos, quién sabe qué haría o diría. La historia no ha terminado pero, por el momento, el destino no le está dando la razón al libertador | |
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POR JUAN PAULLIER DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR | |
El avión del Ejército colombiano que atacó el campamento de las FARC en Ecuador era de procedencia brasileña. Colombia violó la soberanía de Ecuador. Pero el que reaccionó de forma más violenta fue Venezuela. Y el resto de los países de América Latina se metieron en el asunto –en mayor o menor medida– dependiendo del lado en que le late el corazón. La sombra de un conflicto armado sobrevoló el continente. La retórica incendiaria dio paso a los abrazos y los saludos en un reality show esquizofrénico transmitido desde República Dominicana. En el Grupo de Río se zanjó una guerra de palabras que pudo haber derivado en un conflicto armado, pero no tanto porque los presidentes hayan recapacitado sino porque la beligerancia no le convenía a ninguna de las partes. En momentos que pululan gobiernos de signo político que ensalzan las ideas unificadoras de los grandes próceres, América Latina navega en medio de enfrentamientos y desacuerdos. Sí hubo unidad esta semana en la OEA para condenar la incursión militar colombiana en Ecuador. Pero la desconfianza se mantiene; y la ruptura de relaciones entre Ecuador y Colombia también. De qué unidad le pueden hablar a Colombia si mantiene un conflicto armado puertas adentro y no puede contar con sus vecinos para acabar con las FARC porque son ellos mismos quienes les dan cabida, plata y armas. Las revelaciones de la computadora del número dos de la guerrilla, Raúl Reyes, son demoledoras. Las FARC aportaron US$ 100.000 para la campaña del mandatario ecuatoriano Rafael Correa. El presidente venezolano Hugo Chávez acordó darle US$ 300 millones a la organización, además de armas. Esto puede complicar seriamente a ambos gobiernos pues la ONU lo condena explícitamente. La veracidad de esas pruebas todavía debe confirmarse aunque la Interpol ya dio un primer visto bueno. La guerrilla tiene bases en Ecuador y en Venezuela, y por allí las FARC trafican cocaína. La connivencia alarma. División. La región tuvo su AC y DC. Antes de Chávez y Después de Chávez. No es que previo a la irrupción del presidente venezolano la unidad latinoamericana fuera una maravilla, pero ahora todo es más ríspido, cuando no escandaloso. Chávez llegó para poner a sus pares en aprietos: instaló la visión dicotómica de que se está con él o con Estados Unidos. Dividió para intentar de reinar a través de su “petrodiplomacia”. Ha gastado miles de millones de dólares en distintos proyectos en los países latinoamericanos de diverso tipo y color. Un ejemplo: en 2006, Pdvsa –la petrolera estatal venezolana– aportó más de medio millón de dólares para Vila Isabel, una escola do samba que en el carnaval de Río de Janeiro ganó bajo el lema “Soy loco por ti, América: la Villa canta la latinidad”. La escola hablaba en realidad de la Venezuela chavista. Chávez –que medió con la guerrilla para buscar un canje de rehenes por guerrilleros presos– necesita a los rehenes de las FARC para mejorar su imagen con los venezolanos. En diciembre pasado perdió un invicto de nueve años en las urnas al rechazar la población una propuesta de reforma constitucional que incluía la reelección indefinida. Pero también hay problemas en lo económico y la corrupción hizo mella en su popularidad. Donde sí se vio la unidad latinoamericana fue en el envío de US$ 800.000 de parte del gobierno venezolano para la campaña de la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner. A las FARC, muy debilitadas ahora con menos de 10.000 hombres, no las defiende nadie dentro de Colombia. Afuera solo Chávez se toma el atrevimiento de proponer que se le otorgue el estado de beligerancia. Nadie se animó a recoger ese guante caliente, pero tampoco ningún país condena con severidad a esta organización que ha realizado muchas acciones de corte terrorista. El gobierno uruguayo llamó al diálogo una vez desatado el conflicto y el Frente Amplio –apelando a una retórica más propia de los violentos años 60– condenó la muerte de Reyes y de 16 “militantes” de las FARC. Mientras que varios gobiernos del continente concretaron o intentaron concretar profundos acuerdos comerciales con EEUU (de hecho Venezuela le vende petróleo a raudales), siguen cuestionando la relación que Colombia mantiene con Washington. Dime con quién... Los latinoamericanos no le perdonan a Colombia que su mejor aliado no sea uno de ellos. Algunos analistas aseguran que a Bogotá le sirve que el conflicto se mantenga porque eso genera el apoyo de Washington, que aprovecha para vender material bélico y asegurarse la defensa de oleoductos. El eje Washington-Bogotá sabe de alianzas desde la guerra de Malvinas cuando la diplomacia colombiana se puso del lado británico y estadounidense, en oposición al resto del continente –con excepción de Chile– que apoyó a Argentina. Años más tarde fue tiempo para que el Plan Colombia de combate al narcotráfico levantara suspicacias. Ahora están cerca de firmar un TLC, aunque aún resta la aprobación del Congreso estadounidense. Los TLC con EEUU, otro asunto que puso en tela de juicio la solidez de la unidad regional. Cuando Uruguay coqueteaba con esa posibilidad, Brasil, que no quiere ceder el liderazgo regional, se había opuesto a que se firmaran acuerdos por fuera del Mercosur, aunque los brasileños no tienen empacho en pactar con la Unión Europea. El Mercosur, surgido bajo gobiernos de corte liberal a principios de los noventa, se fue desinflando y ya nadie sueña con que algún día se asemeje al bloque europeo. A pesar de los discursos que piden “más y mejor Mercosur”, Uruguay ha tenido problemas con Argentina por la exportación de bicicletas y con Brasil por el arroz. El conflicto por las pasteras –tan eterno como irrisorio– quedará en la peor historia de la unidad regional afectada por intereses mezquinos, cuando no delirantes. Matices. América del Sur está poblada de gobiernos izquierdistas pero bien diferenciados. Chávez y el boliviano Evo Morales son los más radicales junto al nicaragüense Daniel Ortega y a la Cuba de los hermanos Castro. En Ecuador, Rafael Ortega, no se pliega al discurso chavista pero le sirve el talante ante EEUU. El matrimonio Kirchner en Argentina parece ir por el camino del medio. En el grupo de la izquierda moderada se incluirían a Tabaré Vázquez, Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil y Michelle Bachelet en Chile, el país del mundo que más TLC firmó (57). Los chilenos son dúctiles si de acuerdos se trata: están asociados al Mercosur, pertenecen a la Comunidad Andina de Naciones, a la Cooperación Económica Asia-Pacífico, tienen una muy buena relación con la Unión Europea y firmaron un TLC con EEUU. Pero una cosa son los negocios y otra la diplomacia. Los chilenos también mantienen conflictos con sus vecinos. La disputa con Argentina por el canal de Beagle, el apoyo a los británicos en Malvinas, y el conflicto por el gas ha hecho que la relación entre ambos países no sea la mejor. La frontera es un dolor de cabeza. Con Bolivia, a nivel diplomático el intercambio se reduce a los consulados desde que La Paz reclama por una salida al océano tras la guerra del Pacífico en el siglo XIX. Con Perú los chilenos no han podido resolver aún el conflicto por el límite marítimo. Relaciones y roces. El gas también es punto de conflicto entre Bolivia, Argentina y Brasil. Cuando Morales nacionalizó los hidrocarburos, Brasil se molestó y ambos países transitaron una crisis. Brasilia recibe de La Paz unos 30 millones de metros cúbicos de gas por día y Argentina 7 millones. Al verse disminuida la producción interna, Bolivia ha tenido problemas para satisfacer la demanda de sus vecinos y ha privilegiado la entrega a los brasileños. Argentina, que a su vez exporta gas a Chile, el año pasado tuvo que restringir el suministro a su vecino trasandino. Pero el intercambio comercial entre Argentina y Venezuela creció más de un 500% con la llegada de Néstor Kirchner al poder en 2003. La actual presidenta lo ha dicho: “Necesitamos a Venezuela en la ecuación energética latinoamericana. ¿Para qué? Para hacer sustentable el crecimiento”. Argentina, ávida de recursos energéticos, transa con Chávez, ávido de apoyo político. El mes pasado Lula y Cristina Fernández de Kirchner firmaron varios acuerdos, aunque el tema del gas sigue siendo un factor de discordia. Chávez propuso hacer el Gasoducto del Sur, un megaproyecto que uniría Venezuela con el norte argentino pasando por Brasil con un costo de US$ 20.000 millones. Por ahora, es solo un proyecto. Brasil parece más preocupado por unirse al concierto mundial (Consejo de Seguridad de ONU) que en desafinar con la banda que tiene alrededor. Hoy Brasil es la 11ª economía más grande del mundo y su PBI es cuatro veces mayor que el de Argentina. Desde Itamaraty, sede de la cancillería brasileña, los reyes de la diplomacia desatienden a la región y cuando es necesario meten la cuchara. Fue el canciller Celso Amorim quien propuso la fórmula para llegar a un consenso esta semana en la OEA. El gasto militar revela hasta qué punto es frágil la unidad. En la última década aumentó un 21% con Venezuela, Brasil, Chile y Colombia a la cabeza. En una región sin la proximidad de un conflicto armado (¿o sí?), que se gaste tanto en armamento solo puede ser producto de la desconfianza entre los países y de la conciencia de que la mecha siempre está seca.. En la práctica, la relación entre los países se basa más en (des)afinidades personales que en políticas de gobierno o de Estado. Por ello es fácil que la pasión y la conveniencia de un gobernante lleven a un país al choque. Colombia violó el principio de soberanía, pero ¿Ecuador y Venezuela no violan el principio de no injerencia en los asuntos de otros Estados? A los países de la región parece preocuparles más el primer asunto que el segundo. La razón es simple: los problemas fronterizos abundan. Chile-Bolivia, Chile-Perú, Ecuador-Perú, Venezuela-Colombia, Nicaragua-Honduras y Costa Rica, Honduras-El Salvador. Uruguay-Argentina. En América las fronteras son un problema. Seguramente tenga razón Víctor de Correa-Lugo (Doctor en Estudios Latinoamericanos), que en la revista colombiana Semana escribió: “La reconciliación no se hizo en una sala con formas diplomáticas, sino en una fiesta presidida por Juanes, como las fiestas de integración de los colegios, como las fiestas de las telenovelas. Y luego los colombianos y los venezolanos quieren ser tomados en serio en los foros internacionales. Pero, más allá de la fiesta y del final feliz, los extras de la telenovela siguen sin contar: los secuestrados, los desaparecidos, los desplazados, los que están en las cientos de fosas comunes”. La unidad de América Latina parece estar solo en el discurso de los próceres muertos, o en los recitales farandulescos que podrán ser disfrutables, pero muy poco creíbles. |
84%
índice de popularidad
que tiene el presidente de Colombia, Álvaro Uribe. Es el más alto que ha tenido un político colombiano.
87%
de rechazo a las FARC
recogido por encuestas realizadas entre venezolanos.
US$ 300:
apoyo a la guerrilla
brindado por el presidente venezolano Hugo Chávez, quien tiene estrechos vínculos con las FARC.
La base y la droga
Turbias relaciones
Las FARC le pagan a la Policía de Ecuador “mensualidades” para que no moleste los campamentos, talleres y arsenales que la guerrilla tiene en su territorio, según denunció El País de España. Por su parte, de acuerdo a información del mismo diario, existe una sistemática cooperación de algunas autoridades venezolanas con las FARC en las operaciones de narcotráfico de la guerrilla.Opiniones con pesoRomeo Pérez Antón
Director del Claeh“Quedó terriblemente afectada la Unasur, impulsada por Brasil que fue el gran ausente de esta crisis. El escenario sudamericano no solo está dividido sino que el supuesto líder, Brasil, ni siquiera es líder (...) No hay unidad latinoamericana en lo económico y en lo político cada vez menos. Hay un rebrote de nacionalismo económico. Algunos países están en un ALCA informal con Estados Unidos, el Mercosur está en su peor momento. No deja de perder eficacia cada día. La CAN vegeta, el SICA también vegeta y el ALBA es incalificable”.
Claudio Fantini
Analista argentino“Hay distintos modelos de unidad latinoamericana. Uno está bajo el liderazgo de Chávez. Incluye a Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Cuba. Hay una identificación de objetivos en un modelo de integración con un determinado régimen y liderazgo. Chávez busca recrear la Gran Colombia, de una forma parecida al régimen de los zares en Rusia, con un presidente y un senado vitalicio. Fuera de ese modelo hay una integración más flexible en un bloque encabezado por Brasil, y secundado por Chile y México. Implica una visión de armonía regional donde no hay sumisión a EEUU pero tampoco a Chávez. Es una política exterior sensata. No es una yuxtaposición ideológica sino lógica”.
José Luis Ortiz
Analista ecuatoriano“No queda en el corto plazo consolidada una unidad latinoamericana. Habrá que trabajar en una postura de acercamiento entre los países. Los presidentes van a tener que desprenderse de una actitud de revancha. Y Correa va a tener que hacer frente a la relación de su gobierno con las FARC”.
Alfredo Molano
Analista colombiano“La unidad latinoamericana existe siempre y cuando no intervenga EEUU. Si esto hubiera pasado hace unos años, la resolución de la OEA no hubiera sido posible. La intervención colombiana desató la solidaridad latinoamericana contra la intervención de un país en otro”.
La operaciónFARC
El 1o de marzo las Fuerzas Armadas de Colombia lanzaron el “Operativo Fénix” para dar con el número dos de las FARC, Raúl Reyes. El ataque se produjo en un campamento de la guerrilla que se adentraba 1.800 metros en territorio ecuatoriano. Ecuador y el resto de los países condenaron la violación de la soberanía territorial.Las conexionesReyes
En las tres computadores que se le incautaron al difunto Reyes se encontró material revelador. Allí se daba cuenta de las conexiones entre las FARC y los gobiernos de Venezuela y de Ecuador. Colombia acusó a Hugo Chávez de ser un “patrocinador de genocidas” y amenazó con denunciarlo en la Corte Penal Internacional.La fraseHugo Chávez:
«¡Señor ministro de Defensa! Mándeme 10 batallones a la frontera con Colombia, tanques incluidos» 2/3/08Fuente: EL OBSERVADOR, de Montevideo.