F.A. surgen voces para que el candidato y el programa vayan "más a la izquierda"
Más hacia la zurda | |
Aún resta un trecho para que el primer gobierno de izquierda en la historia del país termine su gestión, pero aun así, desde el propio Frente Amplio surgen voces para que el próximo candidato presidencial y el programa de gobierno que presente en la campaña sea “más de izquierda” que el actual. El asunto promete estar en el centro del debate frenteamplista en los próximos meses. | |
A. SARTOROTTI | |
POR SEBASTIÁN REBELLATO DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR | |
En los últimos meses, y a medida que se acerca la campaña electoral, diversos sectores del Frente Amplio renovaron los reclamos de un talante “más de izquierda” tanto para el candidato como para las ideas que este promueva de cara a 2009. Y las demandas ya no sólo provienen de grupos radicales que desde el comienzo de la administración Vázquez están acicatendo al gobierno con que es demasiado liberal o neoliberal según su jerga. Ahora son organizaciones con gran peso en el Frente, como el Partido Socialista (PS), el Partido Comunista (PCU), el Movimiento de Participación Popular (MPP), y la Vertiente Artiguista (VA), los que reclaman, con matices, un mayor acento en los principios históricos de la izquierda. Qué tipo de programa y candidato emergerá de estos reclamos que piden sumar izquierda a la izquierda, es algo que se verá con el paso del tiempo. Reclamos. Por el momento lo que hay son diferentes focos de análisis y previsiones de qué puede ocurrir. El docente e investigador Adolfo Garcé dijo que los actores que demandan más izquierda plantean reclamos en dos niveles: por un lado, una presencia más activa del Estado en la promoción del desarrollo industrial y agropecuario, y en segundo lugar una menor vocación por el libre mercado (expresado en la firma de tratados de libre comercio), que implica potenciar el mercado interno. “Todos quienes piden más izquierda impulsan críticas a la orientación económica y quieren, en buen romance, ser menos astoridependientes. Es un planteo en sintonía con la tradición estatista y proteccionista del Frente Amplio, que desconfía de las políticas liberales, del libre comercio, y exige un mayor protagonismo estatal en el desarrollo económico”, dijo el analista. En las recientes reuniones de las direcciones nacionales, los sectores mencionados le reclamaron al Ministerio de Economía que aumente el mínimo imponible del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) durante el segundo semestre de este año, pero, además, solicitaron duplicar la inversión en vivienda, subsidiar productos de la canasta básica para asegurar precios baratos, cambiar aspectos de la política económica para distribuir mejor la riqueza, y aplicar, si es necesario, detracciones a las exportaciones para asegurar el abastecimiento del mercado interno. El diputado del MPP, Esteban Pérez, sostuvo que hay “un gran debe” del gobierno respecto al país productivo. “En un próximo período debemos apostar al desarrollo de la agroindustria nacional y eso pasa, por ejemplo, por una política crediticia estatal que respalde emprendimientos productivos. Grabar el gran capital en el IRPF, como no se ha hecho, y devolverlo a la población con préstamos a empresas cogestionadas, sea por los mismos trabajadores o con el Estado, es una forma de redistribuir la riqueza, tal como reclamamos”, detalló. En la última reunión de la dirección del MPP, Julio Marenales impulsó una “batalla ideológica” para imponer “otro modelo de país” en el programa de gobierno, según publicó Búsqueda. A juicio de Pérez, se deben profundizar “gérmenes socialistas”, como la experiencia de FUNSA, que perfilan hacia “la liberación nacional” como fin último. La senadora Mónica Xavier (PS) marcó un matiz al especificar que el programa del Frente tiene una definición progresista, no socialista. Asimismo, planteó la necesidad de profundizar las reformas estructurales, optimizar el gasto social y avanzar en cuestiones aún no concluidas, como la descentralización política que garantice la participación ciudadana y el desarrollo del sector cooperativo. Hace un mes, el principal dirigente del PS, Reinaldo Gargano, dijo que el modelo económico del gobierno no logró revertir la brecha entre ricos y pobres. El secretario general y senador del Partido Comunista, Eduardo Lorier, coincidió en la necesidad de mejorar la distribución de la riqueza como base para contemplar el reclamo histórico de un país productivo con justicia social y participación democrática. Su partido exige un impulso de las inversiones públicas y privadas nacionales que dinamicen el mercado interno (con mejores sueldos y pasividades) posibilitando, además, “tener la espalda cubierta” ante las inminentes consecuencias de las crisis de los mercados internacionales. “No queremos un sector exportador puramente de materias primas y de commodities de bajo nivel de elaboración, sino con altos niveles de calidad que permitan reaseguros en tiempos de crisis en las economías”, señaló Lorier, y resaltó su preferencia por diversificar mercados sin “atarse de tal manera que cuando llegue la tormenta, nos hunda”. La inserción internacional es un frente polémico en la izquierda uruguaya, con posturas que van desde quienes quisieron impulsar un tratado de libre comercio con EEUU hasta quienes quisieran romper con “el imperio”. A medio camino, otros proponen privilegiar la integración regional sin cerrar vías de comercio hacia otras zonas. Márgenes. Para Jorge Lanzaro, docente e investigador del Instituto de Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Sociales, la competencia programática debe lograr la difícil articulación entre la competencia y unidad interna, y la disputa externa. “La izquierda no tiene mucho margen para ir más hacia la izquierda: los reclamos tienen freno porque los votos que hay que conquistar son de centro. Para volver a ganar la elección, el FA tiene que traer el centro hacia la izquierda y para eso las posiciones deben ser moderadas”, explicó. A su juicio, el gobierno de Vázquez “ha actuado más a la izquierda de lo que se le quiere reconocer”, gracias a cambios que puede presentar como logros: las reformas tributaria y sanitaria, el énfasis en las relaciones laborales, el tratamiento de los derechos humanos y las políticas sociales. Para Garcé, el Frente Amplio sí tiene margen para proponer las políticas que se reclaman. “Un programa más estatista y proteccionista que integre en la fórmula presidencial a Astori no tendrá mayores problemas para ganar”, dijo. La presencia de Astori es el gesto que “precisa” el uruguayo de centro para confiar su voto. Garcé explicó que en las pasadas elecciones el Frente estaba obligado a enviar la mayor cantidad de señales de moderación para ganar, como el anuncio de que Astori sería el ministro. Cuatro años después “ya demostró que puede gobernar moderadamente, pero para muchos grupos y votantes ahora es el tiempo de que envié señales de que en un próximo período puede gobernar con señas de izquierda, que puede ser moderado sin perder la identidad”, dijo Garcé. |
- El Partido Independiente se define como “socialdemócrata”, con un posicionamiento “a la izquierda de los partidos tradicionales y a la derecha de la izquierda”, según expresó el dirigente Pablo Mieres. “No compartimos las concepciones del antiimperialismo y el anticapitalismo. Nos preocupan las políticas sociales, la igualdad social, al mismo tiempo que reivindicamos el mercado y un Estado que juegue el rol de regulador pero que no sea intervensionista”, agregó.
- Durante la presentación del movimiento Idea Nacional, Juan Andrés Ramírez dijo que estaba “convencido de que el Frente Amplio no es el monopolio de la izquierda”. Ubicó la propuesta de Alianza Nacional en el centro izquierda del espectro político.
«No hay que irse más hacia la izquierda ni al centro, sino demostrarle al centro que la izquierda busca el bienestar social con alternativas válidas para todos los sectores de la población»
«Quienes hablan de más izquierda son oportunistas y si llega a triunfar esa postura puede comprometer el triunfo del Frente»
A PESAR DE LAS DIFERENCIAS, EL FRENTE PRESERVA LA UNIDAD | |
La igualdad y la libertad | |
La diversidad es buena para ganar, difícil para gobernar, dijo Garcé | |
A. ARIGÓN | |
Con matices, el sistema político uruguayo puede organizarse bajo esa conceptualización, según coincidieron los analistas Jorge Lanzaro y Adolfo Garcé, aunque en el país no está bien visto el definirse como de derecha.
En 1971, el Frente Amplio se constituyó con carácter antioligárquico y antiimperialista, en el marco de una concepción que trascendió lo que se conocía como izquierda en el país, al permitir la incorporación de sectores de los partidos tradicionales y de la democracia cristiana. El programa de gobierno se basaba en acuerdos en tres puntos: reforma agraria, nacionalización de la banca y del comercio exterior.
En aquella época, grupos como el MLN se definían de
izquierda pero impulsaban principios más extremos: anticapitalismo, nacionalismo y uso de la vía armada para desmoronar al gobierno “burgués”, el sistema capitalista e instaurar un régimen socialista.
En los escenarios post dictadura, la izquierda fue cambiando su discurso “con una moderación progresiva hacia el centro, lo que le permitió ganar las elecciones”, dijo Lanzaro. Para Garcé, la izquierda conserva como rasgo identitario la sensibilidad frente a la injusticia y desigualdad social. “La izquierda está obsesionada por los pobres, es la idea que precede a las demás”, afirmó.
Aún así, en el conglomerado conviven múltiples izquierdas. Sectores que están en los límites o por fuera de la coalición, como el 26 de Marzo y la Corriente de Izquierda, entienden que ser de izquierda implica un posicionamiento ideológico antiimperialista, anticapitalista y una defensa de los más débiles, según dijo el dirigente del 26M Eduardo Rubio a radio Carve.
En una postura menos radical se ubica el MPP. Esteban Pérez explicó: “Acá no está en cuestión la propiedad privada ni las inversiones capitalistas. Queremos muchos capitalistas criollos, a los que les exigimos una mejor distribución de la riqueza. En esta etapa de liberación nacional planteamos el desarrollo del capitalismo en Uruguay, desarrollar una burguesía nacional para recién luego plantear etapas de socialización. El desarrollo de las fuerzas productivas (como las empresas autogestionadas) permite el desarrollo de la clase trabajadora, que es la que puede llevar adelante los cambios profundos en el largo plazo”.
El ex canciller y senador socialista Reinaldo Gargano defiende una línea de fuerte implicancia estatista y partidaria del Mercosur. La senadora Mónica Xavier afirmó que el antiimperialismo sigue planteado en su sector lo que “no impide que en el mundo de hoy se mantengan vínculos comerciales con países con ideologías diferentes”.
En Asamblea Uruguay, Danilo Astori encabeza un sector partidario del libre mercado y de la apertura comercial al mundo con estrechas relaciones con países como Estados Unidos.
En una línea intermedia, Enrique Rubio (Vertiente Artiguista) postula la modernización del Estado, con cierta apertura comercial del país, pero siempre priorizando el desarrollo regional.
Según Garcé, la izquierda actual cubre un gran espectro, como era tradición en los partidos tradicionales, y de ese modo dificulta el surgimiento de una oferta electoral alternativa. “La diversidad es un crédito para ganar la elección, pero un problema para gobernar”, dijo.
Para Lanzaro, más allá de disputas (como los TLC o el porcentaje del presupuesto para educación) el Frente tiene la virtud de lograr acuerdos básicos en lineamientos generales: “La asociación para gobernar es muy fuerte y, más allá de la competencia interna, nadie va a salirse de un grupo tan eficiente para poner en peligro el triunfo”.
1.124.761
Votosobtuvo el Encuentro Progresista en las elecciones de 2004. Equivale al 50,45% de los sufragios emitidos.
328.124
Sufragiostuvo el MPP, el sector más votado en las elecciones nacionales. Lo siguieron Asamblea Uruguay y el Partido Socialista.
44%
De los uruguayosvotaría al Frente Amplio en las elecciones, según la última encuesta de Factum, divulgada en diciembre de 2007. Un 34% se inclinaría por el Partido Nacional y un 9% por el Partido Colorado.