"La Argentina debe tejer políticas que estabilicen los precios"-Dtor.del Bundesbank
"La Argentina debe tejer políticas que estabilicen los precios"
Lo afirma un director del Bundesbank
Lunes 5 de mayo de 2008 | Publicado en la Edición impresa
La Argentina debe tejer un esquema de políticas "convincente" que estabilice los precios y le otorgue más libertad al tipo de cambio, si pretende atraer inversiones y créditos de largo plazo para poder seguir creciendo.
Así lo expresó en una entrevista con LA NACION uno de los directores del banco central alemán (Bundesbank), Hans Fabritius, en un viaje a Buenos Aires destinado a explicar los nuevos sistemas de pagos para los bancos en Europa.
Tras reunirse con las autoridades del Banco Central, que conduce Martín Redrado -junto con su colega Jochen Metzger-, Fabritius sostuvo en la habitación de su hotel que para lograr que más bancos extranjeros se radiquen en el país, el Gobierno debe saldar los "acuerdos pendientes" con sus acreedores públicos (del Club de París) y privados (los bonistas) que siguen afectados por el default de la deuda desde fines de 2001.
-El sistema financiero argentino está en una situación de mayor solidez desde la crisis de 2002, pero casi no pudo atraer nuevos bancos extranjeros. ¿Cómo puede lograrlo?
-Sin entrar en detalles, hay un principio que indica que las economías emergentes deben estar abiertas a entidades extranjeras, pero esa actitud presupone tener una buena regulación y, sobre todo, es esencial que haya confianza en la estabilidad económica y política del país elegido. En ese sentido, el acuerdo entre la Argentina y sus acreedores públicos y privados de la deuda es de importancia.
-¿Qué debe hacer el país para conseguir créditos de largo plazo?
-En el largo plazo, la Argentina no sólo necesitará créditos bancarios, sino también flujos de capital directos en general. Para atraerlos, debe encontrar un esquema convincente de políticas, que se concentre en los objetivos de lograr la estabilidad de precios y otorgarle más libertad al tipo de cambio.
-¿Qué opina del impacto de la crisis financiera generada en Estados Unidos sobre los bancos y la política monetaria de Europa?
-El sistema, en general, se mantuvo robusto por la productividad de los últimos años, aunque lo estamos examinando continuamente ante el cambio en las valuaciones de riesgo registradas desde julio de 2007. En cuanto a la política monetaria, el objetivo primario del Banco Central Europeo (BCE) es mantener la estabilidad de precios, como indica nuestro mandato legal. Y la turbulencia de los mercados no nos hizo cambiar ese objetivo.
-Pero varios economistas y el mercado le reclamaron al BCE una política más agresiva de reducción de sus tasas, como hizo la Reserva Federal de Estados Unidos.
-El sistema del euro fue muy flexible desde el comienzo de las turbulencias en relación con la necesidad de mantener la liquidez de los bancos. Como dije antes, nosotros no tenemos un doble mandato (N. de la R.: la Fed también debe asegurar el pleno empleo). La tasa de interés está en torno del 2% y seguirá en ese nivel en los próximos meses. Sin embargo, como existen riesgos al alza de la inflación, es muy importante mantener las expectativas de precios ancladas en un nivel estable.
-¿Cree que es necesario aumentar las regulaciones bancarias luego de esta crisis?
-Hay que restablecer la confianza en las entidades financieras. Es esencial que las recomendaciones que se hicieron en el foro de estabilidad financiera (integrado por banqueros centrales y reguladores de varios países) en abril se implementen rápidamente.
-¿Espera que haya más inflación en Europa?
-En marzo, la inflación llegó al 3,6% anualizada, el nivel más alto desde la creación de la zona del euro, sobre todo por el alza del precio de la energía y los alimentos. En Alemania también vimos la mayor inflación desde los años 80, aunque creemos que puede bajar. Es clave que las políticas internas de acuerdos de salarios sean responsables para evitar efectos inflacionarios de segunda ronda.
Por Martín Kanenguiser
De la Redacción de LA NACION
Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.