CUBA:Obama, un enigma para el régimen-Podría flexibilizar el embargo
Obama, un enigma para el régimen
Podría flexibilizar el embargo
Lunes 2 de junio de 2008 | Publicado en la Edición impresa
Uno de los anuncios más relevantes que ha hecho Raúl Castro en sus primeros 100 días de gobierno ha sido la convocatoria del VI Congreso del PCC para el segundo semestre de 2009.
Con seis años de retraso, el Congreso trazará las líneas políticas y económicas por seguir. Para esa época, Estados Unidos ya tendrá nuevo presidente, y Raúl sabrá a qué atenerse en función de que el inquilino de la Casa Blanca se llame John McCain o Barack Obama (o el más improbable supuesto de Hillary Clinton).
Del primero sólo podrá esperar más palos que zanahorias. Es decir, pocas diferencias con respecto a la política de mano dura de George W. Bush.
Obama, al contrario, es todo un enigma para el régimen. Fidel Castro le dedicó recientemente una "reflexión" en el diario Granma con elogios ("es el más avanzado candidato a la postulación presidencial") e invectivas (calificó sus propuestas de "fórmula de hambre para Cuba").
Tras medio siglo de turbulentas relaciones bilaterales, la voluntad de diálogo expresada por el senador demócrata influiría decisivamente en el futuro político de la isla.
Entre las medidas que propone Obama está la de poner fin a la ley que limita las visitas a la isla a una cada tres años para quienes tienen familiares en Cuba.
Según afirmó ayer el diario The New York Times , es la primera vez en medio siglo que un candidato a presidente en Estados Unidos se atreve a proponer una flexibilización del embargo a Cuba, en lugar de medidas cada vez más duras y radicales, que era lo que tanto demócratas como republicanos hacían en cada una de las últimas campañas para ganar Florida, un estado clave en el mapa electoral estadounidense.
Desde hace varios años, los expertos advierten que las nuevas generaciones de cubano-norteamericanos ya no tienen una posición tan dura como la que tuvieron sus padres o sus abuelos respecto del bloqueo económico a La Habana. Y el senador Obama parece dispuesto a capitalizar esta nueva mirada.
Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.