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Brasil-Levantan muros en las favelas de Río para frenar su expansión-

Tras una larga controversia / Empezaron las obras

Levantan muros en las favelas de Río para frenar su expansión

El gobierno construirá en total 11 kilómetros de paredes de unos tres metros de altura

Lunes 30 de marzo de 2009 |

 

Las obras del primer muro ya han comenzado en la favela de Dona Marta, en el sur de Río de Janeiro

 

RIO DE JANEIRO.- El gobierno del estado de Río de Janeiro comenzó durante el fin de semana la construcción de varios kilómetros de muros de cemento en las favelas que cubren los cerros de la ciudad para contener el surgimiento de nuevas viviendas ilegales y para proteger la vegetación del bosque, según las autoridades.

Las primeras obras ya empezaron en la favela del Morro de Dona Marta, que se extiende por una de las laderas de la célebre montaña del Corcovado, en el sureño barrio de Botafogo. La empresa constructora ya ha levantado 55 de los 634 metros de muro, previstos en la primera fase del proyecto. En noviembre pasado, la policía ocupó la favela para controlar la violencia provocada por bandas rivales de narcotraficantes.

En total, el gobierno de Río pretende levantar este año 11 kilómetros de muros en 11 comunidades marginales, para lo que invertirá unos 17,6 millones de dólares. Más de 1,5 millones de personas viven en unas 900 favelas en Río de Janeiro, donde la violencia es un problema endémico.

Funcionarios del gobierno del estado afirman que la medida trata de proteger lo que queda de bosque, y rechazan las críticas de organizaciones vecinales, que ven en la decisión una discriminación y un símbolo de las profundas divisiones entre ricos y pobres. "No hay discriminación; por el contrario, estamos construyendo casas para ellos [los habitantes de las favelas afectados por los muros], en otros sitios", declaró Tania Lazzoli, vocera de la Secretaría de Obras Públicas del gobierno de Río. Según Lazzoli, el objetivo es contener la dispersión de las comunidades y proteger el bosque atlántico. "Hay muchas casas en áreas de alto riesgo", resaltó.

Sin embargo, la idea de cercar las favelas, escenario de violentos enfrentamientos entre bandas de narcotraficantes y entre narcotraficantes y la policía, viene debatiéndose desde hace varios años en Río de Janeiro. En 2002, las autoridades propusieron terminar con una creciente ola de violencia con un muro de 3 metros de altura alrededor de las mayores favelas.

La propuesta provocó una fuerte controversia y fue rechazada incluso por el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva. "Un muro podría contener la violencia y el crecimiento de las favelas, así como evitar que los narcotraficantes usen la vegetación para sus incursiones", dijo en ese momento el vicegobernador del estado, el urbanista Luiz Pedro Conde.

Icaro Moreno, presidente de la Empresa de Obras Públicas, encargada de licitar la construcción del muro, declaró al diario O Globo que la obra seguirá un mismo patrón en todos los barrios: muros de cemento armado sobre vigas de hierro y de unos tres metros de altura.

Moreno explicó que la opción de una pared hueca fue descartada por el temor de las autoridades a que pudieran ser más fácilmente derrumbadas por los vecinos disconformes.

El gobierno de Río espera que las obras estén concluidas a fines de año. Moreno señaló que los trabajos obligarán a derribar 550 casas colindantes con los muros de contención. Las autoridades se han comprometido a indemnizar y a reubicar en otras zonas de la ciudad a los afectados.

Casi la mitad de la inversión se destinará a la Rocinha, que se extiende entre dos de los barrios más ricos de Río de Janeiro y es considerada una de las favelas más grandes de América latina, con cerca de 200.000 habitantes. Una pared de 2800 metros rodeará el barrio. La Rocinha se adentra en el bosque de Tijuca, considerado el mayor parque natural urbano del mundo.

Además de Dona Marta y Rocinha, las favelas cuya expansión se busca acotar son las de Morro dos Cabritos y Ladeira dos Tabajaras (en Copacabana); Pavão-Pavãozinho y Cantagalo (en Ipanema); Morro de Babilônia y Chapéu Mangueira (en Leme), Vigidal (en Leblon), Benjamin Constant (en Urca) y Parque da Cidade (en Gávea).

Desde hace diez años, varias favelas cuentan con cercas protectoras, conocidas como "ecolímites". Sin embargo, en muchos casos fueron destruidas o ignoradas por los vecinos.

Agencias Reuters, EFE y AFP

Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.

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