Liberalismo militante

Economía y Mercado-Promoción de inversiones - Criterios-Por MARA SALAMÓ

Economía y Mercado

 

Promoción de inversiones - Criterios

 

MARA SALAMÓ

1. Introducción

Continuando con entregas anteriores, en las cuales hacíamos referencia al régimen que reguló determinados beneficios tributarios a ciertos proyectos de inversión otorgados al amparo del régimen general de la Ley de Inversiones (Nº 16.906) -particularmente el Decreto 455/007 y su modificativo el Decreto 443/008- en esta oportunidad entendimos adecuado volver sobre el tema. Para ello nos pareció interesante comentar el Decreto 779/008 a través del cual se profundizan estímulos para ciertas inversiones, y particularmente, sobre algunos puntos específicos para los cuales existían dudas al momento de su aplicación.

Paralelamente y en línea con esto último, la DGI aprobó una consulta no vinculante, Consulta 5.172, en la cual se abordan algunos de los temas sobre los cuales los contribuyentes no tenían pautas claras a la hora de su aplicación. Importa precisar que si bien esta es la posición de la Administración Fiscal para los casos que en la consulta se explicita, estas interpretaciones -en general- no tienen un respaldo normativo que den mayor certeza a los contribuyentes a la hora de determinar sus obligaciones tributarias.

2. Decreto 779/008 - sus modificaciones

Mediante la aprobación de este decreto se establece un beneficio adicional para aquellas inversiones que se efectivicen en el año 2009. También se prevé la posibilidad que los contribuyentes que se hubiesen amparado al régimen anterior modifiquen su situación sin tener que abonar multas ni recargos en casos que correspondiera.

Por otra parte, el decreto establece que a efectos de la utilización del beneficio, las inversiones realizadas se convertirán a Unidades Indexadas (UI) tomando la cotización vigente al último día del mes anterior al momento en que se realice la inversión.

2.1. Cómputo adicional del beneficio

A través de esta norma se dispone que las inversiones efectivamente realizadas durante el período comprendido entre el 1º de enero y el 31 de diciembre de 2009, por aquellos contribuyentes que tengan presentado un proyecto que haya sido declarado promovido al amparo del citado régimen, se computen por el ciento veinte por ciento (120%) de su valor a efectos determinar el monto a exonerar del Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas (IRAE).

Es decir que ese cómputo adicional del 20% no va a ser deducido del monto total exonerado establecido en la Resolución respectiva.

2.2. Opción de cambio

Asimismo, se dispone que quienes tenían proyectos promovidos en el marco de la Ley 16.906 y optaron por acogerse al nuevo régimen (proyectos presentados después del 20/12/06 que hayan obtenido la declaración promocional antes del 30/06/08) podrán reliquidar las declaraciones de Impuesto a las Rentas de la Industria y Comercio, Impuesto a las Rentas Agropecuarias o Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas sin multas ni recargos dentro de los plazos y condiciones que establezca la DGI.

En nuestra opinión, restaría definir algunos aspectos. En efecto, se prevé que si surge un monto a pagar, el mismo no lleva multa ni recargos; pero no contempla el caso que de dicha reliquidación resulte un crédito a favor del contribuyente, sería bueno que se dijera de qué forma se va a materializar ese crédito. Asimismo, hay otras cuestiones por resolver, no olvidemos que la utilización de ciertos beneficios está ligada a requisitos legales tales como capitalizaciones (autocanalización del ahorro) o creaciones de reservas (exoneración por inversiones).

3. Consulta 5.172

Complementariamente a las normas que regulan el tema y a los instructivos elaborados por la Comap, la Administración fiscal dio respuesta a una serie de situaciones concretas, a través de una consulta no vinculante, a efectos de dar solución a temas prácticos que los contribuyentes deben afrontar como consecuencia de haberse acogido a estos beneficios. Muchos de ellos no han sido contemplados aún por la reglamentación.

3.1. Unidades Indexadas

Tanto el Decreto 455/007 como sus modificativos a efectos de establecer montos, categorías y demás lo hacen siempre en UI, incluso cuando el Poder Ejecutivo dicta las Resoluciones donde se otorgan los beneficios también quedan explicitados en UI, dificultando la comparación al determinar los montos exonerados, dado que la contabilidad de cada uno de los contribuyentes está en moneda nacional.

Por ello la Administración ha entendido que a efectos de comparar el monto establecido en la Resolución con el impuesto a exonerar se deberá tomar la cotización de la UI del último día del mes anterior a que se invirtió efectivamente en los bienes incluidos en la declaratoria. Adicionalmente, agrega que se deberá considerar una suerte de FIFO, es decir que primero las inversiones más antiguas siguiendo con las posteriores hasta la concurrencia con el impuesto a exonerar. Este criterio es el único que se encuentra contemplado en el Decreto Nº 779/008 al cual nos hemos referido en el punto dos de este comentario.

Cabe recordar que a efectos de categorizar la inversión proyectada, se debe tomar la UI del último día del mes anterior a la presentación del proyecto, tal como se desprende del artículo 4º del Decreto 455/007 (en la redacción dada por el Decreto 443/008).

3.2. Monto invertido vs. Beneficio

Cada empresa al momento de presentar su proyecto detalla una serie de inversiones que se van a implementar y utiliza determinados indicadores a efectos de ponderar para solicitar el beneficio, por ejemplo en el caso de un proyecto pequeño y que acceda al máximo se le otorgará un 60% del total. La duda que se plantea es si al momento de hacer uso de la exoneración en cada ejercicio se considera el 100% del total invertido o el porcentaje que se obtuvo por aplicación del régimen, en nuestro caso 60%.

La respuesta que da la Administración es que "…se entiende que el monto a considerar es el 100% del monto efectivamente invertido. Fundamentando esta posición en el ConsiderandoI) de la Resolución DGI Nº 1781/008 de 12.11.008, la cual establece que para hacer uso de los mencionados beneficios resulta imprescindible que los contribuyentes efectivicen las inversiones comprometidas hasta la concurrencia con el monto que se pretende exonerar".

También se aclara que cada contribuyente puede utilizar el porcentaje asignado si estima que es más conveniente. Parecería que la DGI está interpretando que, en caso que el contribuyente cumpla con el o los indicadores comprometidos (dentro de los márgenes de tolerancia establecidos), pero no alcance el monto de inversión incluido en el proyecto, no habrá sanción pecuniaria en caso que únicamente haya utilizado el beneficio correspondiente a la inversión efectivamente realizada.

3.3. Determinación del coeficiente de anticipos

Tal cual está establecido en términos generales, los contribuyentes deberán realizar pagos a cuenta, para determinar los mismos, se deberá obtener la relación entre el monto del impuesto y el total de ingresos en cada ejercicio. Dicho coeficiente deberá aplicarse sobre los ingresos de cada mes del ejercicio siguiente.

Esta forma de determinar el coeficiente para el cálculo de cada uno de los pagos a cuenta cuando se iba a aplicar a un contribuyente que ha hecho uso de este beneficio arrojaba dudas de cómo se debía hacer incidir el monto del impuesto exonerado por este concepto, es decir si se debía considerar el impuesto antes o después de la exoneración. Importa considerar que por la mecánica del régimen las condiciones de un año pueden ser y seguramente lo sean, sustancialmente diferentes en los siguientes de la vida del proyecto.

En este sentido, la DGI interpretó que el coeficiente debe utilizar el monto del impuesto antes de aplicar la exoneración pero haciendo jugar el porcentaje de impuesto no exonerado en el ejercicio siguiente teniendo en cuenta los topes establecidos en el artículo 16 del Decreto 455/007 y sus modificativos.

3.4. Primer año vs. cumplimiento

En la misma consulta también se hace referencia a cuál debe ser considerado el primer año a efectos de realizar la evaluación de cumplimiento de la matriz de los objetivos de indicadores. Es este sentido se hace una diferenciación cuando estamos frente a empresas que inician actividades y cuando se está frente a empresas en marcha.

En el primer caso el primer ejercicio va a ser considerado aquel en que la empresa comienza a tener ingresos, más precisamente la consulta refiere a que comienza a facturar. Cuando estamos frente a contribuyentes ya establecidos la interpretación que se hace es que el primer ejercicio a estos efectos, será el siguiente al de la presentación del proyecto.

Desde nuestro punto de vista, se ha llegado a una solución poco feliz, dado que la casuística es sumamente amplia, y es difícil fijar un criterio rígido para todos los proyectos, sin distinguir de qué inversión se trate ni qué indicadores estén involucrados.

Por otra parte, en la práctica es habitual que en el mismo ejercicio en que se realiza la inversión comiencen a manifestarse los incrementos en los indicadores y también se haga la solicitud de beneficios. No podemos por lo tanto medir dichos incrementos a partir del ejercicio siguiente, dado que no se contemplaría el incremento originado en el proyecto, producido en el ejercicio de la presentación.

Problemas similares encontraríamos en el caso de empresas nuevas. No siempre los indicadores comienzan a manifestarse en el ejercicio de la facturación, lo cual es obvio al no estar todos vinculados a la misma (por ejemplo el incremento de empleo no necesariamente lo está).

Fuente: EL PAÍS, de Montevideo.

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