Liberalismo militante

La política del rencor-Por Joaquín Morales Solá

Escrito por rigofa 01-04-2009 en General. Comentarios (0)

El análisis

La política del rencor

Joaquín Morales Solá 


Para LA NACION

Miércoles 25 de marzo de 2009 |

Dos de los cuatro presidentes de las entidades agropecuarias están amenazados. Líderes rurales denunciaron que hubo "infiltrados" y "encapuchados" en los forcejeos en las rutas entre camioneros y productores. Según el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, algunos productores fueron agredidos a trompadas por camioneros. "La paciencia de nuestra gente es enorme, pero no infinita", advirtió. Un diputado del oficialismo acusó a un dirigente agrario de haberlo amenazado. Intendentes del corazón sojero del país, sobre todo de Santa Fe, vienen anticipando que la tensión social está al borde del estallido. Argumentaron que al conflicto del Gobierno con el campo se le sumó en los últimos tiempos su propia consecuencia: la actividad económica del país está moribunda, incluidos el comercio y la industria.

En ese contexto, los obispos de la Iglesia argentina manifestaron ayer su preocupación (por boca de su vocero oficial, Jorge Oesterheld) de la existencia de una "paz social alterada". Puede ser la primera manifestación pública sobre esa inquietud, pero antes algunos obispos habían protagonizado hechos concretos que expresaron, más cabalmente aun, el temor de los religiosos ante un clima de excesiva crispación pública.

En efecto, a mediados de febrero, un alto exponente de la dirigencia católica se reunió con un funcionario estrechamente vinculado al matrimonio presidencial. Le transmitió la intranquilidad de la conducción de la Iglesia por los síntomas incontrastables de turbación social y le ofreció una mediación para reconstruir un clima de diálogo entre los distintos exponentes de la vida política y social del país. El interlocutor oficial se manifestó impotente ante una certeza: "Kirchner cree que esas cosas son propias de Duhalde y de su época. Nunca aceptará la propuesta".

Desde entonces hasta ahora han sucedido muchas cosas. La última de ellas ha sido el anuncio de que se repartirá el 30 por ciento de las retenciones a la soja entre todas las gobernaciones y municipios del país. Los productores se convencieron entonces de que ni siquiera la necesidad obliga al Gobierno a ser inflexible. Creyeron comprobar, además, de que la administración sólo quiere fastidiar al campo y aplicarle la venganza por la vieja derrota en el Senado, en julio pasado.

El Gobierno trató de dividir la política de los ruralistas, pero provocó también la fragmentación de la propia política. "La provincia de Santa Cruz y La Matanza nunca vieron una hoja de soja", se ofuscaron funcionarios políticos del interior bonaerense y santafecino ante la perspectiva de que la provincia presidencial y el principal municipio kirchnerista del conurbano cobren también coparticipación por las retenciones a la soja.

Un acto de presión insoportable para los gobernadores fue la condición de que deben adherir explícitamente al fondo de coparticipación de las retenciones a la soja. ¿Qué gobernador podría rechazar en las actuales condiciones económicas la recepción de nuevos recursos? No tienen problemas los gobernadores de provincias que no cultivan soja. Pero los de las provincias sojeras tienen más de un problema: no pueden decir que no, pero deben resistir una fuerte presión de productores y de otros sectores sociales para resistir la política agropecuaria del gobierno federal.

La división política desciende hacia las propias sociedades de esos pueblos y provincias sojeras, que recelan de los manejos políticos de los Kirchner para afectar a los ruralistas. Los intendentes de las zonas rurales, aun los peronistas, se están poniendo a la cabeza de tales insurrecciones. ¿Qué es todo eso si no una potencial alteración de la paz social?

Cualquier interlocutor de Olivos suele confesar que dentro de la residencia de los presidentes sólo se perciben resentimiento y rencor cuando algún parroquiano plantea, tímidamente, el conflicto con el campo. La Iglesia, que suele tener una fina sensibilidad para captar esas pasiones, advirtió ayer sobre la existencia de "resentimientos que serán difíciles de superar". No nombró a Kirchner, pero lo aludió casi de manera inconfundible. Seguramente refirió también al clima de rencor hacia el Gobierno que exudan los productores que reclaman al costado de las rutas.

Otro foco de potencial conflicto es el de la creciente pobreza, un problema que ni siquiera ha sido asumido en su real dimensión por el Gobierno. La medición oficial del Indec señaló un descenso en el número de pobres, una novedad que sólo pueden imaginar los funcionarios que viven en un mundo que no es éste. Sólo hace falta salir a la calle para comprobar que los pobres son cada vez más. El Indec está convirtiendo a la Argentina en un país con datos más falsos que los más pobres y retrasados países de Africa.

El jefe de la Iglesia argentina, el cardenal Jorge Bergoglio, denunció hace poco en Roma, ante el propio Papa, el "escándalo de la pobreza y de la exclusión social" en el país. Por esa puerta, quizás, ingresarán los obispos para abordar el tema de la inseguridad, que se ha erigido, aún en medio de extendidos temores económicos, en el principal tema de preocupación social.

Varios obispos argentinos vienen denunciando desde hace mucho tiempo a una dirigencia política incapaz de resolver la catástrofe de la miseria que se abatió sobre vastos sectores sociales. La marginación social no es la única causa de la inseguridad, pero es una de ellas. En la intimidad de muchos políticos y religiosos se concluye que la pobreza es una desgracia funcional para la permanencia de una vieja dirigencia política, ya varias veces reciclada.

Inseguridad. Pobreza. Conflicto perpetuo con el campo. Aparición de innominados provocadores en escenario cargados de tensión. Hombres amenazados en medio de un litigio con el Gobierno. Discursos oficiales, sobre todo los de Néstor Kirchner, que destilan ráfagas de confrontación y de violencia. El diálogo concebido no como un arte de la política, sino como una inadmisible concesión del derrotado. El cuadro por sí solo es la definición misma de una paz social seriamente alterada.

Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.

Uruguay-Ministerio del Interior-Tourné no es garantía-Antonio Mercader

Escrito por rigofa 01-04-2009 en General. Comentarios (0)

Tourné no es garantía

 

Antonio Mercader

Fui de los primeros en saludar la llegada de Daisy Tourné al ministerio del Interior. Venía con fama de mujer templada y componedora, capaz de lidiar hábilmente con los problemas de la seguridad pública. Tenía además la ventaja de suceder a un ministro, José Díaz, que no conformó a nadie. Además, contaba con buenos antecedentes. Maestra, líder sindical, dos veces diputada, aceptada por legisladores de todos los partidos, parecía la persona ideal para cumplir su rol como la primera mujer ministra en una cartera peliaguda.

Sin embargo, después de dos años en el cargo, un balance de su actuación no la deja bien parada. Lo cantan las estadísticas sobre el aumento de delitos tan temibles como las rapiñas así como las encuestas que ubican a la inseguridad -por primera vez desde que hay en nuestro país sondeos de opinión- como la mayor inquietud de la gente, incluso por encima de la amenaza del desempleo. De todos modos, hay que decir en su descargo que el problema no es de fácil solución y que cargar las tintas sólo sobre su persona sería como pedirle que hiciera milagros.

En cambio, sí merece reprobación su labor política, lo que es grave porque en nuestra tradición institucional el ministerio del Interior es el "ministerio político", el que, entre otras cosas, debe relacionarse con la oposición en nombre del gobierno. "Ministerio de Gobierno" se lo llamaba antaño por su función articuladora tan valiosa en una democracia. Por eso, cuando Tourné asumió en marzo de 2007, muchos la apoyaron por su calidad de legisladora avezada, su disposición al diálogo y su fluida relación con los partidos políticos.

Este rol político adicional refulge en tiempo de elecciones pues el ministerio del Interior debe supervisar y controlar la marcha de la campaña electoral y el acto eleccionario, una responsabilidad mayúscula. Por tanto, quien lo conduce debe exhibir las dotes de ecuanimidad y prudencia, lo que no priva al ministro/a de tener su corazoncito político y de ejercitar un cierto activismo dentro del tono de moderación que su investidura aconseja.

Y aquí está la peor falla de Tourné. En un medio como el nuestro, en donde la sobriedad es la regla, su propensión al vedetismo -cabalgatas, "facebook" y foto en la ducha, por ejemplo- le atrajo un alud de críticas que ella siempre valoró como políticas y que terminaron por sacarla de quicio.

Esa crispación, acentuada por las denuncias de inseguridad que recibe de continuo, se tradujo en agresividad hacia la oposición ("los partidos tradicionales destruyeron el país"), hacia sus antecesores ("he sido mejor ministra que muchos hombres") y hacia la prensa ("¡andá a hacer política a otro lado!", le gruñó a una periodista en Mercedes).

El pasado fin de semana la halló en la campaña de Astori y dando palos a ex ministros del Interior, a candidatos presidenciales y a políticos que le disgustan. Muestra de ello fue su acometida contra el senador Francisco Gallinal. "Si al senador Gallinal le molesta que me ría, me voy a reír, porque, contrario a lo que él piensa, cuando esta mujer se ríe, se ríe el pueblo que él no representa", lapidó. Un comentario desaforado sobre un senador que ganó su banca gracias al voto popular y es una figura destacada dentro del Partido Nacional.

En ese estado de alteración, Tourné no ofrece garantías en la conducción del proceso electoral. Alguien debería llamarla al orden y decirle que se está pasando de la raya. En un año crucial el ministerio del Interior requiere mayor ponderación y, sobre todo, una serenidad.

 

El País Digital

Sendic y su heladera(violando la Constitución)-Editorial-EL PAÍS, de Montevideo.

Escrito por rigofa 01-04-2009 en General. Comentarios (0)

Editorial

 

Sendic y su heladera

 

El presidente de Ancap, Raúl Sendic, participó en un acto político de José Mujica, algo que le está vedado expresamente por el artículo 77, numeral 4º , de la Constitución, en su calidad de jerarca de un ente autónomo. Denunciado el hecho, Sendic reivindicó su derecho a participar en ese tipo de actos, más allá de lo que diga la norma constitucional. Su intromisión en la arena política no es nueva. Siendo director de Ancap, a la vuelta de uno de sus viajes a Caracas, pronunció aquella célebre frase en donde auguró un triunfo del Frente Amplio cualquiera fuera su candidato. "Ganamos incluso con una heladera de candidato", dijo en un alarde de triunfalismo. Ahora que decidió cambiar la heladera por Mujica, debería por lo menos respetar la Constitución y abstenerse de subirse al tablado.

 

El País Digital

Intrusos(Correa y Chávez propagandeando a Mujica)-Editorial-EL PAÍS, de Montevideo.

Escrito por rigofa 01-04-2009 en General. Comentarios (0)

Editorial

Intrusos

 

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, proclama desde Quito que si José Mujica gana las próximas elecciones se "profundizará el proceso de cambio" en Uruguay. Algo parecido pregona Hugo Chávez desde Caracas señalando al senador tupamaro como su candidato favorito. A ello se agrega la estrecha relación de Mujica con el matrimonio Kirchner, testimoniada en aquella inoportuna visita que hizo a la residencia presidencial de Olivos.

Ahora sólo falta Raúl Castro para que el círculo se cierre.

La descarada intrusión de Néstor Kirchner en las últimas elecciones uruguayas haciendo campaña a favor de Tabaré Vázquez debería servir de lección. Proviniendo de ciertos políticos, esa clase de respaldos internacionales suele tener costos. Prueba de ello es la reciente propuesta de Mujica sobre la eliminación del secreto bancario uruguayo, una concesión que se canjearía por una mayor cuota de lácteos a venderse en el mercado argentino u otras formas de compensación. En el caso de Kirch-ner está claro que aquella contribución al triunfo de Vázquez la puso en su cuenta con un saldo positivo que luego reivindicó cuando quiso sabotear la instalación de las papeleras. Lo consiguió a medias, ya que Botnia salió adelante, pero la española Ence terminó por replegarse momentáneamente.

Ahora, las declaraciones del presidente Correa resultaron sorpresivas, pues no son tan corrientes los contactos políticos entre Uruguay y Ecuador. La explicación de esa actitud intervencionista del ecuatoriano sólo puede deberse a una indicación de su mentor, Hugo Chávez, líder del "proyecto bolivariano" que, a fuerza de petrodólares, se expande fuera de las fronteras venezolanas.

Haría bien Correa en dedicarse a solucionar los urgentes problemas en materia de educación y salud que tiene su pueblo, agravados por la crisis económica mundial, en vez de meterse en rodeo ajeno. En campañas electorales anteriores nunca se había visto tanto intruso.

Sería bueno que los políticos uruguayos, receptores de esas pruebas ajenas de admiración, les recordaran a sus propagandistas externos que las elecciones uruguayas se resuelven entre uruguayos. Los de afuera son de palo.

 

El País Digital

Economía-Crisis-(Directivos de empresas en dificultades)-'Premiar al culpable'-

Escrito por rigofa 01-04-2009 en General. Comentarios (0)

25/3/2009

EDITORIAL: 'Premiar al culpable'

La opinión del diario se expresa solo en los editoriales. Los artículos exponen posturas personales.

MÁS INFORMACIÓN

Geithner pide al Congreso que amplíe su poder

 

Cómo acabar con los sueldos irracionales de los directivos bancarios, que incluso los cobran cuando fracasan. Es lo que el titular del Tesoro de EEUU, Tim Geithner, y el presidente de la reserva federal, Ben Bernanke, tuvieron que escuchar ayer como exigencia inmediata de los congresistas norteamericanos. Es lo menos que podían esperar ante el escándalo de lo ocurrido en la mayor compañía aseguradora del mundo, AIG, que va a suponer un punto y aparte en el modelo de retribución de los directivos de grandes compañías de servicios. AIG fue intervenida a finales del mandato de Bush, para lo que se aportaron 182.500 millones de dólares del erario. Entonces nadie advirtió, o quien lo sabía calló --lo que incluye a Geithner, por entonces gobernador del Banco de Nueva York--, de que los directivos de AIG tenían cláusulas de contrato blindadas y que les garantizaban el cobro de premios por cumplimiento de objetivos (bonus) por valor de 165 millones de dólares. De los 400 agraciados --un 10% ya ha abandonado la compañía--, un tercio ha devuelto la paga. Por su parte, para apaciguar el escándalo de que con dinero público se paguen recompensas indebidas a directivos que han fracasado estrepitosamente, el Congreso de EEUU impulsa una ley que va a gravar en un 90% a quienes los hayan cobrado. Es una vía de poca seguridad jurídica, porque no se pueden hacer leyes que no sean de aplicación general. Sería más lógico condicionar la ayuda pública a que se despida a directivos ineptos, sin indemnización.
La Administración de Obama, en sintonía con lo que ya se está proponiendo en la UE, ha de incluir ese principio regeneracionista en la próxima cumbre del G-20.

Fuente: EL PERIÓDICO,  de Catalunya, España.