Partidos se proponen debatir sobre futura política de defensa uruguaya ante un eventual conflicto por recursos de la región.
¿Que postura de defensa debe tener un país pequeño como Uruguay ante la eventualidad de que en el futuro se desate un conflicto militar en la región poi sus recursos naturales? Esta es una de las preguntas que los partidos políticos deberán responder si prospera la idea, esbozada durante la sesión del Senado del miércoles 24, de formalizar un debate sobre cómo debe prever el país este tipo de hipótesis.
En la sesión se formularon consideraciones sobre el planteo de Brasil de crear un Consejo de Defensa de América del Sur. El ministro de Defensa de Brasil, Nelson Jobim, llegará al país a mediados de mayo para explicar la idea de crear un ámbito de coordinación de defensa en el sur de América, que es vista con preocupación por algunos dirigentes políticos.
El senador blanco Sergio Abreu instó a no caer en el "error del silencio o la ceguera" y a no dejarse influenciar por Brasil, que tiene una "propuesta de innovación tecnológica, capacidad operativa y desarrollo de la industria de defensa de otros países sudamericanos".
"Disfrazada de cooperación, se lanza una carrera armamentista que pondrá en competencia a las Fuerzas Armadas de algunos países latinoamericanos" mientras Brasil anuncia la creación de "submarinos nucleares "y "el enriquecimiento de uranio". "¿A qué intereses nacionales uruguayos atienden estos objetivos?", preguntó. "A ninguno", respondió.
"No se necesitan más instituciones en América del Sur para ser más solidarios. Nos sobra burocracia y nos falta voluntad política", agregó.
También preguntó si la seguridad y la defensa del país no son afectadas por la "actitud argentina de bloquear los puentes internacionales sobre el río Uruguay". "¿Y de qué nos sirvieron las instituciones del
Mercosur para levantar ese bloque y la participación prescindente de Brasil en las mismas? ¿De qué nos sirvió la presencia del Brasil, que propone hoy para Sudamérica lo que le negó a Uruguay?".
Alertó sobre una carrera armamentista de la región y aludió a los gastos en defensa de países como Chile, Colombia, Perú y Venezuela y planteó crear un Instituto de Planificación Estratégica a nivel del Poder Ejecutivo para analizar el "posicionamiento en la región y fortalecer una cooperación institucional entre todos los actores".
La preocupación de Abreu fue compartida por el senador colorado Julio Sanguinetti, quien dijo que es hora de que el Senado analice la situación a través de una o varias comisiones y que se abra además, una instancia de "diálogo con el gobierno".
"Hemos visto erupciones preocupantes y no podemos seguir hablando de nuestro desarrollo, nuestra pobreza, nuestra desigualdad crónica, cuando nuestro continente está gastando los grandes excedentes de la bonanza en una absurda carrera armamentista", dijo Sanguinetti, quien indicó que a la propuesta de Brasil le ve "muchos defectos".
"No veo el sentido de incorporar un Consejo de este tipo cuando estamos viendo una carrera armamentista. (...) Tampoco advertimos qué hubiera significado este Consejo, qué hubiera hecho (...) en el conflicto entre Colombia, Venezuela y Ecuador. No vemos los principios de solidaridad mínima para poder encarar una apertura de este tipo", concluyó.
A su juicio la gran disyuntiva para Uruguay es quedarse "afuera o adentro" de esta propuesta. "Siempre hemos tratado de estar, pero este organismo no parece nacer con una visión positiva".
Los recursos y Estados Unidos. El oficialismo también compartió la preocupación y se abrió la puerta para formalizar una discusión.
José Mujica (Espacio 609) opinó que el tema "bien vale la pena" para que los partidos discutan una "política colectiva". "Somos muy pequeños, nuestra fortaleza está en la pequenez, y eso nos obliga a ser pendular y dolorosamente independientes", afirmó.
"Quienes son fuertes es posible que se vean tentados a hacer uso de su fuerza, y los que son débiles tienen que transformar su debilidad en fuerza, ésta es la cuestión. Una estrategia militar no puede estar alejada de una visión política muy profunda. Que otros tengan ejércitos fabulosos peor les va a ir, es todo el despilfarro de plata de lo que no se debe hacer en este mundo", añadió.
Jorge Saravia (Espacio 609) destacó que Brasil va camino a construir bases de misiles en el Amazonas, Chile está en una situación de "armamento permanente" y Argentina tiene una "propuesta interna" que plantea para el 2025 un escenario en el que puede haber guerra de guerrillas y por eso se propone mover los comandos hacia la frontera. "Esto significa prever una guerra generalizada en el continente", explicó.
Consideró que el tema clave son los recursos que tiene el continente y advirtió que "El futuro será la guerra de los recursos".
Brasil trae una "propuesta de planteo hegemónico" destacó, por lo que Uruguay "no puede hacerse al costado del camino y no mirar con visión estratégica el futuro. Debemos plantarnos fuerte en la cancha para frenar un proceso que nos pueda complicar la región y terminar en una confrontación interna generada por potencias externas".
Eduardo Loríer (Partido Comunista) señaló que en el análisis estaba faltando el papel de Estados Unidos, e indicó que las "reservas" de recursos más cercanas que tiene ese país están en América Latina. También dijo que hay que tener en cuenta los "intereses" de la industria armamentista.
Fuente: Semanario BÚSQUEDA.
Socavando el derecho |
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 | WASHINGTON ABDALA ESPECIAL PARA EL OBSERVADOR |
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 | Una de las peores cosas que le pueden suceder a una democracia es ir minando sus soportes hasta terminar afectándola de muerte. Eso es lo que parece suceder con unas cuantas reglas del Estado de Derecho, las que vienen siendo alteradas de manera grosera por un accionar gubernamental que se siente investido, de forma mesiánica, por una verdad todopoderosa. Es tal el dogmatismo, que los gobernantes –aun conscientes del incumplimiento de las reglas– continúan buscando sus objetivos a como dé lugar. Nada los detiene en su recorrido. Total, sienten que tienen razón y por ello cualquier desborde está justificado. Digamos las cosas como son: el gobierno actúa bajo la máxima “in dubio pro operario”. O sea, en todo aquello en lo que tiene alguna interrogante, la solución es a favor del trabajador... sindicalizado, a instancias de un sindicalismo poderoso como nunca. Lo que no se evalúa con ese talante es que de continuar sin posturas equilibradas, se va a ir matando al trabajo verdadero, porque la inversión sentirá que la balanza está desnivelada para un solo lado. No se trata en absoluto de aplaudir a las patronales; se trata de encontrar el punto óptimo en el que el capital y el trabajo convivan en un marco de productividad saludable. Si el partido, antes de jugarlo, ya tiene un ganador, las cosas entonces están mal planteadas. Los empresarios –que en este país no son muy amigos del riesgo– ante el panorama que se presenta, empiezan a rechazar cada vez más las aventuras de los emprendedores que arrancan con la cancha minada. Y quienes tendrán más para perder, con ese estado de cosas, serán los desempleados, ya que nadie contrata un trabajador para comprarse un problema. Lo de la imprenta Vanni fue aleccionador. Más de dos años de ocupación de trabajadores –más algún avivado que se quiso hacer empresario con los bienes de otro– y cuando los que intervienen son trabajadores que quieren salvar su empleo, el gobierno llega al extremo de intervenir, sin respaldo jurídico que avale su actuación. Hasta hoy no se comprende cómo los asesores legales de la empresa, actuando en calidad de custodios de la misma como fue dispuesto por el alguacil, fueron expulsados del recinto sin mandato judicial y por órdenes verbales de autoridades policiales. ¿Es acaso posible que la Policía pueda actuar sin un respaldo del juez en un caso como el que referimos harto complejo y tironeado de distintos lados? ¿Es democrático que al boleo la Policía –por órdenes verbales formuladas desde el Ministerio del Interior– actúe de esa forma? Todo lo que viene pasando con la Suprema Corte de Justicia es penoso también para las instituciones. Al novel miembro de dicho cuerpo le tocará, inevitablemente, satisfacer a unos y excitar a otros. Es que, penosamente, el asunto se jugó en clave de “ganadores” y “perdedores” en el terreno político y ese no puede ser nunca el abordaje de aspectos tan delicados para la nación. Sólo el enfoque técnico debiera ser central en la mirada del juez. ¿Pero quién le creerá que así actuó si se decide por la inconstitucionalidad del IRPF en materia jubilatoria? Y si recorre el otro camino... ¿le quedará a alguna gente la impresión de que la presión fue tan fuerte que pudo alterar su parecer? Sea como fuere, estas meras cavilaciones empobrecen a toda la Justicia y, con ello, al Estado de Derecho. ¿Y qué decir de la pretensión de –nada menos– “anular” la Ley de Caducidad, esa por la que el Prosecretario de la Presidencia acaba de estampar su firma en medio de un gran despliegue mediático? El instituto de la “anulación” de una ley –cualquier ley– es completamente ajeno a nuestra tradición jurídica. Pero es mucho menos concebible en la tradición penal liberal de la que –con todos los defectos procesales que se quiera– Uruguay es tributario. Incorporar a la Constitución la anulación de una amnistía, arrasa con siglos de cultura jurídica occidental. Se haría tabla rasa con el principio de ley penal más benigna, con el de irretroactividad de la ley penal, con el de seguridad jurídica y con la lógica pura, porque aquello que fue extinguido (ciertos delitos) no puede resucitarse en un pase mágico jurídico-político. En definitiva, son demasiados elementos que dan cuenta del escaso republicanismo que aqueja al oficialismo. Y por ese sendero, se va socavando el Derecho y, con ello, a la larga se afecta la libertad de todos. |
Fuente: EL OBSERVADOR, de Montevideo.
El FA y el gobierno de la enseñanza |
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 | ADOLFO GARCÉ (*) ESPECIAL PARA EL OBSERVADOR |
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 | A nadie se le escapa que, en múltiples aspectos, las iniciativas del gobierno de Tabaré Vázquez han chocado frontalmente contra posiciones muy arraigadas en la tradición frenteamplista. El ejemplo más impactante de esta brecha entre acción y tradición fue el intento de firmar un TLC con EEUU, que trató de transitar a contramano de décadas de fortísimos recelos respecto al impacto del comercio internacional en el desarrollo de las naciones, inspirados en el pensamiento estructuralista cepalino y la Teoría de la Dependencia. En el anteproyecto de Ley General de Educación que acaba de presentar el MEC se verifica otra ruptura importante con la tradición ideológica frenteamplista. Como es sabido, la propuesta del gobierno permite una participación importante pero minoritaria de delegados electos por los docentes. Sin embargo, desde 1971 en adelante, durante más de tres décadas, el FA había sostenido sistemáticamente que las autoridades de la enseñanza debían ser designadas por los propios docentes y no por el gobierno de turno (1). No será el lector de José Enrique Rodó que firma estas líneas quien cuestione la innovación. Y mucho menos cuando, como en este caso, el cambio permite entrever un aprendizaje (el criterio que ahora sostiene el Frente Amplio es el correcto: las autoridades de la enseñanza pública deben estar sometidas al control de los partidos). Pero no es bueno, desde el punto de vista del funcionamiento de la democracia, que los partidos políticos modifiquen sus posiciones sobre los temas más trascendentes sin tomarse el trabajo de justificar públicamente sus argumentos para cambiar de opinión. También los sindicatos de la enseñanza se merecen una explicación. Durante décadas, la izquierda y los sindicatos de la enseñanza combatieron juntos la “intromisión” de los partidos políticos en el gobierno del sistema educativo. Codo con codo, enfrentaron la Ley de Educación de Julio M. Sanguinetti durante el año 1972. En el marco de la transición a la democracia, en las negociaciones de la Conapro, insistieron al unísono en la defensa de la “autonomía”. Una década más tarde, volvieron a coincidir en la crítica a la reforma educativa impulsada por Germán Rama. Si el Frente Amplio va a abandonar esta coalición con los sindicatos debería detenerse, al menos un segundo, a explicarles por qué. Debe hacerlo, además, por una razón elemental de prudencia política. No hace falta mucha perspicacia para atisbar que los sindicatos van a ejercer una dura resistencia contra esta parte del proyecto de ley (2). De hecho, algunos dirigentes sindicales ya han dicho que los profesores están más decididos a luchar por la autonomía y el cogobierno que por el aumento de los salarios. Tampoco hace falta mucha imaginación para comprender que una huelga en la enseñanza podría tener un costo político alto para el gobierno. En este sentido, el Frente Amplio debería tener en cuenta un antecedente revelador. No parece razonable sostener que la huelga de la enseñanza de mediados de 1989 fue la causa principal de la derrota del Partido Colorado en las elecciones de ese año. Pero, es muy probable que haya contribuido a debilitarlo. El gobierno puede fácilmente esquivar el choque con los sindicatos postergando, para un eventual (y muy probable) segundo gobierno frenteamplista, la delicadísima decisión sobre la modificación de la integración de los organismos rectores de la enseñanza. Sin este lastre, el proyecto del MEC podría sortear sin mayores problemas el trámite parlamentario durante este año. Sería deseable que esto ocurriera porque varias de sus iniciativas merecerían ser consideradas y apoyadas. Entre ellas, cabe destacar la creación de los Consejos de Participación de los Centros Educativos (artículos 65 y 66), la promoción de la Educación No Formal (artículos 75 a 79) y de la Educación de Jóvenes y Adultos (artículos 80 y 81) y, desde luego, la creación del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (artículos 96 a 105). (1) La trayectoria de este tema en los programas del FA fue publicada en El Observador el día 23 de abril (página 3, “Cronología”). El principal antecedente parlamentario se registró el 13 de marzo de 1990, cuando los diputados del FA presentaron un proyecto de Ley en el que se establecía que los consejos de Primaria, Secundaria y UTU estarían integrados por tres miembros electos directamente por los docentes. (2) Puede calibrarse fácilmente la importancia que FENAPES le atribuye a este tema en: http://www.debateducativo.edu.uy/aportes/Documento%20definitivo%20abril%20FENAPES.htm (*) Adolfo Garcé es magíster en Ciencia Política, docente e investigador en el Instituto de Ciencia Política, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de la República. |
Fuente: EL OBSERVADOR, de Montevideo.
Menos pobreza, igual indigencia |
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 | Teniendo en cuenta la vasta ayuda gubernamental a los sectores de menos recursos, es un dato preocupante que la bienvenida reducción del número de pobres en el país no se refleje en igual proporción entre los indigentes. El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó ayer que la gente por debajo del nivel de pobreza cayó 1,5% el año pasado, de 27,5% en 2006 a 26%. Pero las personas en situación de indigencia, carentes de recursos para cubrir las necesidades más básicas como la alimentación, quedó casi igual al mostrar una contracción de apenas 0,1%. Estos porcentajes significan que al cierre del año pasado había en Uruguay 863.800 pobres. Aunque representan todavía casi la cuarta parte de la población, no es un dato menor que de un año a otro el número de pobres se redujo en 46.400 personas. La cifra de indigentes, en cambio, tuvo una reducción de solo 3.200 personas, situándose a fin de 2007 en 66.900. Exige atención la información del INE de que el desempleo de los jóvenes en las familias en condición de pobreza trepa al 18%, cifra que duplica el nivel general de desocupación en el país. Es notorio el progreso logrado por el actual gobierno en su lucha contra la pobreza, que alcanzaba a una tercera parte de la población hace tres años. Pero es igualmente evidente que los programas de asistencia social, incluyendo el inicial Plan de Emergencia y su actual sucesor, el Plan de Equidad, tienen todavía un largo trecho por recorrer para reducir aún más el nivel de pobreza y para erradicar el bochorno de la indigencia. No es una tarea fácil, especialmente ante la actual crisis alimentaria, que comentamos en nuestro editorial en esta página. Pero es un compromiso que involucra tanto al gobierno como a toda la sociedad. |
Fuente: EL OBSERVADOR, de Montevideo.
 | La crisis de los alimentos ha desplazado a las ambiciones territoriales o ideológicas de las grandes potencias y al terrorismo como detonante de una nueva guerra mundial. El enemigo a vencer es la falta de acceso a alimentos encarecidos, que castiga a cientos de millones de personas que viven en condiciones de pobreza extrema, y sobrevuela a países comparativamente más prósperos que, como Uruguay, ya enfrentan dificultades de abastecimiento. El conflicto se origina principalmente en el mundo desarrollado y en el aumento de demanda en China e India. El vertiginoso crecimiento económico de estos dos países ha mejorado las condiciones de vida después de siglos de privaciones, induciendo la justificada voracidad consumidora de una población que reúne a más de un tercio del total mundial. Causas diferentes pero con efectos similares existen en los países desarrollados. Su capacidad financiera para comprar lo que necesitan incide en la suba de precios en los mercados. Sus hábitos de vida confortable (y en grado menor la defensa del medio ambiente) llevan a que un volumen creciente de granos se dedique a la producción de biocombustibles para reemplazar a un petróleo en meteórico ascenso, reduciendo la disponibilidad de granos para la alimentación. Estados Unidos dedicó el año pasado un tercio de su cosecha de maíz a producir bioetanol, en tanto que la Unión Europea ha programado que para 2020 el 10% de su combustible debe provenir de biocarburantes. Dado que sobra el dinero en buena parte del mundo pero falta comida en el resto, el paliativo inmediato para una enfermedad compleja y con muchas aristas debe venir por ese lado. Achim Steiner, director del Programa de Medio Ambiente de la ONU, sostiene que el planeta produce alimentos suficientes para todos pero que no llegan a muchos por distorsión de los mercados. La ONU ha advertido que el Programa Mundial de Alimentación necesita aportes de al menos US$ 756 millones adicionales para enfrentar la crisis y evitar el fracaso del Objetivo del Milenio de la organización de reducir a la mitad la pobreza mundial para 2015. Por su parte, el Banco Mundial anticipó que la situación actual enfrentará a 100 millones de personas más al hambre de quienes sobreviven con menos de un dólar diario. Jean Ziegler, encargado del Programa de Alimentación de la ONU (que describe la crisis como un “tsunami silencioso”), responsabiliza al proteccionismo del mundo desarrollado, a la Organización Mundial de Comercio y al Fondo Monetario Internacional. Tiene razón en censurar las políticas proteccionistas pero se equivoca al culpar a la liberalización del comercio que procura la OMC o el nuevo papel del FMI en ayudar a naciones pobres. La ofensiva inmediata contra la pobreza, el hambre y la escasez exige que los países prósperos destinen más recursos para que más gente pueda comprar los alimentos que están disponibles pero que hoy quedan atrapados en el desequilibrio de inadecuadas políticas de distribución. Y exige que los países productores de alimentos no pongan retenciones, cuotas o límites a la exportación porque ello genera nuevos aumentos de precios. |
Fuente: EL OBSERVADOR, de Montevideo.
 | POR ÁLVARO IRIGOITÍA |
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 | Usted comentó que los subsidios a la pobreza no son suficientes para combatir la exclusión social. ¿Cómo evalúa la experiencia uruguaya con el Plan de Emergencia?Nosotros no decimos que planes de enfrentamiento a la pobreza, básicamente de transferencias condicionales en efectivo, no sean útiles para combatir la pobreza. Llamamos la atención en que son insuficientes. Si es todo lo que hacemos, esos niños van a terminar trabajando en los mismos trabajos de sus padres, que los condenaron a tener que recibir estos programas. ¿Entonces las políticas activas hacia dónde tendrían que estar orientadas? Uno puede pensar que en un sistema de instrumentos de política, que tenga medidas condicionadas en efectivo como instrumento diseñado para atacar el problema de familias que están por debajo de la línea de pobreza. Pero pensar que con eso vamos a resolver el problema de crecimiento y de la exclusión, me parece que es un poco inocente. Se necesitan acciones complementarias. En general estos programas son muy exitosos en términos de sus objetivos, y el Panes no es ninguna excepción. Pero miremos un poco más allá: ¿cómo hacemos para que esta sociedad requiera menos de estos programas? Eso requiere generación de mejores empleos y para ello se necesita un sector privado dinámico, con acceso al crédito, capaz de generar nuevas oportunidades de empleo, que no busque el simple hecho de salarios baratos. Eso requiere la creación de un clima de negocios que permita al sector privado abrir nuevas oportunidades a empleos de calidad. Aquí el sector empresarial es bastante crítico de algunas medidas de gobierno, que entienden, van en sentido contrario. Es fácil decir que hay que crear condiciones para generar mejores empleos. En una sociedad democrática, las transformaciones necesarias para que eso suceda van a ser objeto de polémica necesariamente. Uno de los factores de exclusión más importante fue la crisis de 2002. ¿Considera que con el crecimiento y la estabilidad macroeconómica alcanzada se está en la línea de salida en términos de exclusión? ¿Cuánto tiempo puede llevar? Muchos años, y la respuesta dependerá de cuantos empleos, buenos empleos, seamos capaces de crear. Lo que se escucha y se ve es una conducta más razonable de las variables y las políticas macroeconómicas, en un vecindario muy complicado. Yo soy argentino y ser vecino de mi país es muy malo. Es un país muy inestable y genera muchas de estas crisis periódicamente; por lo tanto es casi imposible defenderse. Pero si uno quiere mirar la situación (de Uruguay), está progresando, pero va a llevar tiempo. ¿Un aumento del gasto superior a las posibilidades frente a un cambio de condiciones, puede generar perjuicios mayores a nivel social de los que se quiere solucionar? En teoría sí. En la práctica, depende de la capacidad de negociación política de los distintos sectores. Y esta es una sociedad que ha mostrado una muy alta capacidad de negociación política y mucha flexibilidad. |
Fuente: EL OBSERVADOR, de Montevideo.
EDITORIAL
REACCIONES AL ANUNCIO DE LA HABANA
Rajoy: "Ojalá sea el principio de la llegada de la democracia a Cuba"
EFE
MADRID
El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha calificado hoy la renuncia del presidente cubano, Fidel Castro, como una "buena" noticia y ha dicho: "Ojalá sea el principio de la llegada de la democracia a Cuba".
Fidel Castro, presidente del Gobierno cubano, ha asegurado que no aspirará, ni aceptará "el cargo de presidente del Consejo de Estado y comandante en jefe" en un mensaje que publica hoy el diario oficial Granma.
Rajoy ha señalado que el régimen cubano es un "auténtico anacronismo" porque ya no hay regímenes comunistas en el mundo y, en declaraciones a Punto Radio, ha recalcado el deseo de que Cuba se convierta en una democracia en la que se respeten la libertad y los derechos humanos.
"Creo que es un país que tiene futuro, porque los cubanos son gente muy emprendedora y muy trabajadora y, por lo tanto, puede salir adelante muy bien", ha dicho Rajoy.
"Desde luego" que no piensa "ir por allí"
El líder del PP ha reconocido que hace "muchísimos años" que no visita Cuba, y ha dicho que "desde luego" no piensa en "ir por allí".
"Espero que pronto llegue la democracia, porque si no, esto es absurdo. En los tiempos en que vivimos, que un señor se erija en juez de las personas, diga lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer es algo absolutamente disparatado", ha concluido Rajoy.POR JAVIER BENECH DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR
Esto es violatorio de la Constitución ¡Después que nadie se sorprenda si la Suprema Corte de Justicia declara la ley inconstitucional!”, exclamó desde su asiento el abogado Daniel Ferrere, mientras su colega Verónica Raffo explicaba los alcances del proyecto de ley de negociación colectiva a decenas de empleadores, profesionales y dirigentes de cámaras empresariales.
En particular, Raffo cuestionó que la proyectada norma extienda los efectos acordados entre el sindicato y la empresa a todos los trabajadores, sin importar que estén afiliados o no al gremio, violentando la libertad de trabajo y de asociación.
“Esto es grave, porque pierdo mi libertad en la relación de trabajo y se me aplican las reglas decididas por otros”, razonó Raffo.
“Es más complicado aún en Uruguay porque los sindicatos son poco representativos y una minoría está decidiendo por una mayoría”, añadió.
“Además, hay que tener en cuenta que el Ministerio de Trabajo ha tildado de amarillos a todos los segundos sindicatos que se han formado”, prosiguió la profesional.
Esa fue solo una de las críticas realizadas ayer al proyecto de ley de negociación colectiva que el Poder Ejecutivo envió al Parlamento, en un seminario organizado por Ferrere Abogados en el auditorio del World Trade Center.
La norma, que suma la negociación por empresa a la negociación por rama de los Consejos de Salarios, está siendo discutida en la comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados, luego de que los empresarios se retiraron del ámbito de discusión de leyes laborales con el gobierno en octubre del año pasado.
La izquierda ha definido que la aprobación de esa ley es una prioridad, puesto que cierra el capítulo de promesas electorales hechas por el partido de gobierno a los sindicatos.
En cambio, en el seminario de ayer, los empresarios consideraron que aún están a tiempo de cambiar algunas disposiciones del proyecto, por lo que –según dijeron– es importante buscar la forma de incidir sobre los legisladores y la opinión pública.
Nelson Larrañaga, director del Departamento Laboral de Ferrere Abogados, expresó que en el proyecto existe un “monopolio” de la negociación por rama de actividad por sobre la negociación por empresa, ya que son muy pocos los aspectos que se pueden acordar de forma bipartita.
“Esto es fundamental porque la norma no se adapta a la realidad tan rica de las empresas”, opinó el especialista.
Larrañaga consideró que con disposiciones de esta naturaleza, Uruguay está “a contrapelo” de lo que sucede en el resto del mundo en materia de relaciones laborales.
Asamblea permanente. Los especialistas también solicitaron que la norma incluya mecanismos que regulen la actividad de los sindicatos, que prevea la elección de sus autoridades y que les otorgue personería jurídica para hacerlos patrimonialmente responsables ante eventuales incumplimientos que perjudiquen a las empresas.
En Uruguay los sindicatos tienen una raíz anarquista y ni siquiera el PIT-CNT tiene personería jurídica.
Los expertos relataron que el surgimiento de nuevos gremios, desde que la izquierda está en el gobierno, ha traído una situación compleja desde el punto de vista práctico.
Los sindicatos de base se forman con dirigentes muy jóvenes, que no tienen “experiencia” de negociación ni “representatividad” de sus afiliados, comentó Raffo. Eso hace que las empresas vivan en un estado de “permanente asamblea” porque cualquier aspecto que se discute debe ser refrendado por una reunión de los trabajadores, expresó la especialista.
Ocupaciones. Pero el “mayor error” del proyecto de ley es que “legitima las ocupaciones” de los lugares de trabajo, señaló Larrañaga.
“En primer lugar este es un tema ajeno a la negociación colectiva, porque la ocupación es una medida de hecho”.
“En segundo lugar no hay ningún fundamento jurídico, porque se violentan los derechos de propiedad, de libertad de trabajo y de libertad de industria”, señaló.
El especialista agregó que, hasta el momento, el único remedio efectivo contra las ocupaciones es la acción de amparo, que ya ha ocasionado 11 sentencias adversas en la Justicia contra esa medida de fuerza gremial.
Como era de prever, ese fue el tema que más motivó al público a intervenir, y empresarios de diversos rubros dijeron que están “preocupados” por la posibilidad de que sus empresas sean ocupadas ante al más mínimo reclamo por parte del sindicato.
“La conclusión es que estamos regalados como perejil de feria”, comentó, en tono de broma, un empresario a otro al abandonar el evento en el WTC.
Recomendaciones para tener en cuenta
Los especialistas dieron a los empresarios una serie de recomendaciones a la hora de negociar convenios colectivos. En particular, recomendaron incluir “cláusulas de salvaguarda” en los convenios por si la situación económica de la empresa desmejora. También aconsejaron documentar todas las etapas de la negociación y concentrarse en las diferencias “clave” para no perder tiempo y esfuerzo en asuntos triviales. Asimismo, aconsejaron prestar atención a las condiciones de seguridad.
Fuente: EL OBSERVADOR, de Montevideo.
Atarse (o atar) las manos
GABRIEL ODDONE PARÍS ESPECIAL PARA EL OBSERVADOR
Las cifras oficiales del Resultado Global del Sector Público Consolidado de 2007 arrojaron un déficit global de 0,4% del PIB y un superávit primario (antes del pago de intereses de deuda pública) de 3,3% del PIB1. Estas cifras suponen un deterioro respecto al superávit primario que en 2006 había alcanzado 3,7% del PIB.
El empeoramiento de las cuentas públicas es mayor al comparar las cifras de todo 2007 con las registradas en los doces meses finalizados en noviembre de 2007, cuando el resultado global había alcanzado un superávit del 1% del PIB y el resultado primario era positivo en 4,6% del PIB.
¿Qué explica el deterioro de las cuentas públicas de un punto y cuatro décimas del PIB (más de US$ 300 millones) entre noviembre y diciembre? El gobierno comunicó que pagos extraordinarios e incrementos de las inversiones fueron la causa. Los primeros incluyeron desembolsos para cancelar obligaciones con el Fondo Nacional de Recursos, la Caja Bancaria y la Corporación Nacional para el Desarrollo, así como parte de la capitalización de Pluna, desembolsos para el Plan Ceibal y la cancelación del subsidio comprometido para el complejo textil. Por su parte, la inversión del gobierno central aumentó en alrededor de US$ 45 millones y se incrementó el stock de petróleo en poder de Ancap en un monto de 0,2% del PIB.
A pesar del deterioro, el resultado global estuvo alineado a las metas oficiales establecidas en la última rendición de cuentas para 2007 (-0,4% del PIB), aunque el resultado primario se ubicó casi medio punto por debajo (3,8% del PIB). Un menor pago de intereses al previsto permitió al gobierno cancelar obligaciones y aumentar la inversión pública sin afectar la meta global.
¿Por qué motivos el Ministerio de Economía decidió “gastarse” el ahorro derivado de la buena gestión de la deuda pública y los ingresos fiscales superiores a los previstos? En un contexto de mayor volatilidad internacional, ¿no debería la política fiscal ser abiertamente contractiva para minimizar la vulnerabilidad de la economía?
En los próximos meses la agenda de la política fiscal estará dominada por la remisión y aprobación de la última rendición de cuentas que puede introducir modificaciones significativas al presupuesto 2005-2009 y que podría incluir también rebajas sobre algunos impuestos (tasas de IVA y franjas del IRPF). Por su parte, algunas versiones periodísticas han sostenido que a mediados de año se producirían cambios en la integración del Ministerio de Economía. Si esto es cierto, ello supone que el actual equipo económico presentará la rendición de cuentas al legislativo pero no estará en funciones durante su negociación y aprobación.
En un contexto así, las recientes decisiones tomadas por el Ministerio de Economía sobre cancelación de obligaciones y aumento de las inversiones, podrían interpretarse como una forma de garantizar que sus prioridades se ejecutan antes de salir de funciones, al tiempo que se acotan los márgenes de maniobra de su sucesor. Esto es, en ausencia de las decisiones tomadas y de cambios significativos en las metas fiscales para 2009, el siguiente equipo económico tendría más espacio fiscal para negociar con el parlamento destinos diferentes de los recursos.
Dados el probable deterioro del contexto internacional, las presiones de grupos de interés sobre el presupuesto en el año preelectoral, la incertidumbre respecto a cómo estará integrado el nuevo equipo económico y la complejidad del escenario político que se avecina para 2008, atarse las manos (o atar las del sucesor) no parece descabellado. Naturalmente, lo anterior supone que la prudencia que ha dominado hasta ahora la formulación de las metas y la implementación de la política fiscal se mantengan durante 2008, evitando así el tradicional ciclo político del gasto público. En caso contrario, las tensiones macroeconómicas se trasladarán peligrosamente sobre el tipo de cambio real lo que afectaría la competitividad de la economía en un escenario externo que será menos favorable.
*1 En base a un PIB estimado de US$ 23.025 millones.
Fuente: EL OBSERVADOR, de Montevideo.
Claves americanas
América latina, la región ausente
Por Andrés Oppenheimer
WASHINGTON.- No es extraño que los candidatos presidenciales de ambos partidos casi no hayan mencionado a América latina en sus debates: las encuestas revelan que para la enorme mayoría de los estadounidenses América latina es una de las regiones menos importantes. Antes de analizar por qué esta creencia generalizada es un grave error, en parte causado por la cruzada antiinmigrante de algunos periodistas, echemos un vistazo a una nueva encuesta de Zogby Internacional sobre cómo los estadounidenses perciben la región. Entre los resultados se cuentan:
§ Ante la pregunta de cuál es la región del mundo más importante para los intereses de Estados Unidos, 42,5% de los encuestados dijo Medio Oriente; 20,3% señaló Asia; 12,5% eligió Europa y Rusia, y sólo 7,3% respondió América latina.
§ Cuando les preguntaron si creían que la mayoría de los gobiernos latinoamericanos eran amistosos u hostiles hacia Estados Unidos, 31% respondió que la mayoría de los gobernantes latinoamericanos eran antiestadounidenses; 28% dijo que eran pro Estados Unidos, y 31,5% dijo que no eran ninguna de las dos cosas.
§ Ante la pregunta de cuáles son los países más amigos de Estados Unidos, 42% dijo México; 34%, Costa Rica; 32%, Brasil; 21% optó por República Dominicana; 18%, por la Argentina; 14%, por Colombia; 12%, por Chile; 8%, por Perú, y 1,6% dijo Venezuela.
§ Cuando les preguntaron si creían que el tratado de libre comercio de 1994 con México y Canadá era bueno o malo para Estados Unidos, 48% dijo que era malo, y 27%, que era bueno.
Ante todos estos datos, no resulta sorprendente que América latina no haya figurado en los debates republicanos y demócratas, salvo en esporádicos cruces verbales sobre la inmigración. E incluso este tema es tratado como un asunto doméstico, centrado en la necesidad de controlar las fronteras y no en la urgencia de contribuir al desarrollo económico latinoamericano para reducir las presiones migratorias.
"Este año América latina ha recibido menos atención que antes -me señaló Peter Hakim, director del Diálogo Interamericano-. Y habría que agregar que tampoco se le ha prestado mucha atención en el pasado."
"Todo menos leer"
A diferencia de lo ocurrido en los 80 y los 90, cuando las crisis latinoamericanas estremecían el sistema bancario estadounidense o las guerras de América Central ocupaban los titulares de los periódicos, a la región le va relativamente bien. Los estadounidenses no están preocupados por América latina ni se sienten amenazados por la región, dijo Hakim.
"[El presidente Hugo] Chávez es visto como una molestia, más que como una amenaza -dijo Hakim-. Cuando uno va al Congreso y habla sobre él, la gente mira para arriba."
Mi opinión: los resultados de la encuesta reflejan lo que los estadounidenses leen en los diarios sobre América latina, es decir, casi nada. En la mayoría de los casos, los medios aún tiene que digerir el hecho de que los hispanos son el bloque étnico más grande del país.
En rigor, América latina es la región del mundo que afecta más directamente la vida cotidiana de los estadounidenses, ya sea en lo que se refiere a la inmigración, al comercio, al medio ambiente o al petróleo. ¿Cuántos norteamericanos saben que Estados Unidos importa más petróleo de México que de Arabia Saudita?
Y, por irónico que parezca, en un mundo cada vez más dividido en bloques comerciales regionales, una América latina más próspera podría ser la mayor oportunidad de Estados Unidos para construir un bloque regional que lo ayude a revertir su pérdida de peso económico en el mundo a largo plazo. ¿Cuántos estadounidenses saben que este país exporta cuatro veces más a América latina que a China?
El fallecido columnista de The New York Times James Reston dijo una vez que "los estadounidenses harían cualquier cosa por América latina, menos leer sobre ella". Pues bien, eso cambiará con el tiempo, a medida que los medios hagan mayores esfuerzos para capturar al público hispano. Pero hasta ahora eso no ha pasado.
Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.
Claves americanas
El riesgo de la ingobernabilidad en Paraguay
Por Andrés Oppenheimer
Martes 29 de abril de 2008 | Publicado en la Edición impresa
MIAMI.- El humorista político P. J. O Rourke afirmaba hace algunos años en un libro que Paraguay es un país "en el medio de ninguna parte, que es famoso por nada". Entonces, "¿por qué debería importarnos Paraguay?", pregunté a uno de los principales expertos norteamericanos en Paraguay esta semana, tras la histórica victoria de la oposición en ese país, que terminó con seis décadas de gobierno del Partido Colorado.
"Bueno, no te extrañes si dentro de poco oímos hablar mucho más de Paraguay", me dijo Frank Mora, profesor de Seguridad Nacional del National War College, en Washington, y autor de un reciente libro sobre las relaciones entre Paraguay y los Estados Unidos.
Según el profesor, "Estados Unidos y los vecinos sudamericanos de Paraguay pronto tendrán más motivos de preocupación por las vastas regiones sin ley que existen en ese país, utilizadas como centros de operaciones de traficantes de armas, de drogas y grupos de apoyo de los terroristas de Hezbollah".
Mora confiesa que es "bastante pesimista" sobre el futuro de Paraguay tras la victoria de Fernando Lugo, un ex obispo de la Iglesia Católica que quebró la hegemonía del Partido Colorado. El Partido Colorado fue el bastión del dictador Alfredo Stroessner durante sus 35 años en el poder y, gracias a su inmenso aparato de clientelismo político, ganó todas las elecciones tras la caída de la dictadura, en 1989.
Contrariamente a los informes de prensa que sugieren que Lugo será un aliado cercano del presidente narcisista leninista de Venezuela, Hugo Chávez, Mora dice que la mayor amenaza de Paraguay no es el autoritarismo chavista, sino la ingobernabilidad.
"Todo lo que es ilícito pasa por Paraguay", afirma Mora. "Si se vuelve ingobernable, si se convierte en un Estado fallido, la amenaza será aún mayor."
Mora agrega que el problema será mucho mayor para la Argentina, Brasil y sus otros vecinos que para los Estados Unidos, "porque las áreas sin ley atraen todos los males".
¿Qué le hace pensar que el nuevo presidente de Paraguay no será capaz de tomar control efectivo del país?, le pregunté al profesor. Después de todo, le recordé, los recientes gobiernos colorados tampoco lograron impedir que algunas zonas de Paraguay se convirtieran en semilleros de actividades ilegales, incluyendo centros de recaudación de fondos para el terrorismo islámico.
Las tres razones
El jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, almirante James Stavridis, ha dicho que la triple frontera aledaña a la ciudad paraguaya de Ciudad del Este es, desde hace tiempo, un centro de lavado de dinero, proselitismo, reclutamiento, tráfico ilegal y narcotráfico relacionados con grupos radicales islámicos.
Sin embargo, Mora dijo que existen tres razones por las cuales cree que habrá una ingobernabilidad aún mayor en Paraguay.
Primero, las luchas internas que se producirán en la coalición de Lugo, compuesta por casi dos docenas de partidos políticos y movimientos que van de grupos de izquierda chavista a grupos ferozmente antichavistas. Lo único que ha unido a los integrantes de la coalición de Lugo hasta ahora era su deseo de sacar del poder al Partido Colorado.
"Tengo la sensación de que estos grupos se disputarán el control de la coalición", afirma Mora. "Lugo no es un político. Temo que no tenga habilidad suficiente para orquestar y manejar a todos esos grupos de ideologías tan dispares", añadió.
Segundo, Lugo no tendrá mayoría en el Congreso y le será muy difícil desmantelar el control que tiene el Partido Colorado de la burocracia del Estado. Los colorados pueden hacer uso de ese poder para debilitar al nuevo presidente y para evitar que pueda cumplir sus promesas de campaña.
Tercero, la coalición de Lugo ha generado enormes expectativas entre los paraguayos. "La frustración llegará más pronto que tarde", dice Mora.
Otros no son tan pesimistas. En un diálogo telefónico desde Paraguay, el analista político Alfredo Boccia Paz me dijo que Lugo ha sorprendido a muchos por su capacidad de manejar una coalición tan diversa durante la campaña.
"Tiene un tipo de carisma muy raro. Es aburrido, pero a la gente le gusta", afirmó Boccia Paz. "Eso podría salvarlo."
Mi opinión: las preocupaciones de Mora coinciden con el pensamiento imperante en Washington desde el 11 de septiembre de 2001, según el cual la mayor amenaza actual contra la seguridad nacional de Estados Unidos no provendrá de gobiernos hostiles, sino de Estados fallidos, con áreas sin ley donde puedan sentar sus bases los grupos terroristas.
Irónicamente, independientemente de que Lugo se acerque a Chávez o no, a Estados Unidos y a América latina les conviene que al nuevo presidente paraguayo le vaya bien y que Paraguay siga siendo un país "famoso por nada".
Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.
Opinión
La confusión autoinfligida
Por Paul Krugman
De The New York Times
Martes 29 de abril de 2008 | Publicado en la Edición impresa
NUEVA YORK.- Después de la derrota de Barack Obama en Pensilvania, David Axelrod, su jefe de campaña, le restó importancia: "Nada ha cambiado esta noche, básicamente, en esta carrera electoral".
Tal vez tenga razón, pero... ¡qué humillación! Hace pocos meses, la gente de Obama hablaba de trascendencia. Ahora habla de números. "Sí, podemos" se ha convertido en "No, ella no puede". No se suponía que así iban a suceder las cosas.
Se suponía que Obama era una figura de transformación y cambio, con una habilidad casi mágica para ir más allá de las diferencias partidarias y unificar al país. Se suponía que una vez que los votantes lo conocieran más, Obama iba a arrasar fácilmente con todo hasta lograr la nominación, y luego marchar hacia una inmensa victoria en noviembre próximo.
Ahora lleva una abrumadora ventaja financiera y tiene el apoyo de gran parte del establishment demócrata. Sin embargo, no parece seducir a grandes sectores de votantes demócratas, especialmente los blancos de las clases más bajas. Por lo tanto, sigue perdiendo en grandes estados. Y las encuestas de cara a las elecciones presidenciales indican que bien podría perder frente a John McCain.
Según muchos partidarios de Obama, la culpa es de Hillary. Si la senadora no hubiera lanzado tantos ataques viles y negativos contra su héroe -si simplemente hubiera abandonado la carrera- el aura de Obama estaría intacta.
Pero ¿hasta qué punto ha sido realmente negativa la campaña de Hillary? Sí difundió una propaganda que incluyó a Osama ben Laden en un montaje de imágenes críticas que también incluyeron la Gran Depresión y el huracán Katrina.
No fue negativa. Los ataques desde las filas de Hillary fueron como un juego de badminton en comparación con el juego agresivo en el que se embarcarán los republicanos después de las convenciones. Si la relativamente tibia lucha electoral de la contienda demócrata fue suficiente para tumbar a Obama de su pedestal, ¿qué esperanza podía tener de permanecer en él durante el resto de la campaña?
Votantes clave
Permítanme una sugerencia alternativa: quizá su campaña de transformación no seduzca a los votantes de la clase asalariada porque estos no están buscando ninguna transformación.
Desde el comienzo, me pregunté cuánta importancia tendría la exaltada retórica de Obama -y su discurso sobre una nueva política- para las familias preocupadas por los salarios rezagados, empleos inseguros y el miedo a perder la cobertura de salud. La respuesta, desde Ohio y Pensilvania, parece muy clara: no mucha.
Hillary logró mantenerse en carrera, contra todos los pronósticos, en gran medida porque su estilo pragmático y su evidente interés por los sutiles detalles de la política resuenan entre muchos votantes con una fuerza con la que no llega a ellos la elocuencia de Obama.
Sí sé que hay muchas propuestas políticas en el sitio de Internet de Obama. Pero resolver las genuinas preocupaciones de la clase trabajadora norteamericana no es el tema central de la campaña.
Lo que los demócratas deberían preguntarse es lo siguiente: "Ahora que la magia se evaporó, ¿de qué se trata la campaña?". En términos más generales, ¿en favor de qué están los demócratas en estas elecciones?
Debería ser fácil responder a estas preguntas. Los demócratas pueden definirse, con justicia, como el partido de la seguridad económica, el que creó la seguridad social y el Medicare, y que defendió esos programas frente a los ataques republicanos. También pueden definirse como el partido de la prosperidad: el contraste entre la economía de Bill Clinton y la economía de George W. Bush es la mejor propaganda gratis que han tenido desde Herbert Hoover.
Pero el mensaje que los demócratas parecen dispuestos a seguir transmitiendo y desarrollando sobre la base de una gran tradición no engrana bien con las afirmaciones de que están trayendo "una nueva política" y con una retórica que atribuye la culpa de nuestro estado actual a ambos partidos por igual.
Y a menos que los demócratas puedan superar este estado de confusión autoinfligida, hay grandes posibilidades de que en noviembre terminen enfrentando una derrota que nadie esperaba.
Traducción de Luis Hugo Pressenda
Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.
CUBA
Lacalle: "Me alegra que haya caído uno de los más grandes dictadores"
El ex presidente uruguayo se mostró escéptico respecto a que se pueda generar un cambio en la sociedad cubana "después de tantos años de dominación"
Luego de conocerse el anuncio realizado por el líder cubano Fidel Castro quien asegura que abandonará el poder luego de 49 años, el ex presidente uruguayo Luis Alberto Lacalle dijo que le "legra que haya caído uno de los más grandes dictadores de la historia".
Lacalle dijo a Observa que no cree que este cambio en el poder de Cuba "represente una ventaja" para los isleños porque luego de casi 50 años "hay valores que están muy metidos en la sociedad, que no conoce otra cosa que este gobierno", indicó el líder herrerista.
Por otra parte el ex primer mandatario opinó que lo lógico sería comenzara a gestar un gobierno de transición por el cual se llegara a que los cubanos pudieran elegir libremente a quienes los representan.
(Observa)
CUBA
Batlle: "Ojalá se establezca la libertad"
El ex presidente de la República dijo que hace décadas que se espera la "apertura democrática" en la isla
El ex presidente de la República, Jorge Batlle, dijo que la "apertura democrática" en Cuba hace más de 40 años que se está esperando. "Ojalá que se establezca la libertad de una buena vez en Cuba", indicó en declaraciones reproducidas por radio Carve.
El líder cubano Fidel Castro dio un paso al costado tras cinco décadas en el poder y anunció que no aceptará "el cargo de presidente del Consejo de Estado y comandante en jefe", lo que significa su jubilación definitiva.
Batlle agregó que: "Si algo ha pasado en Cuba es que no ha habido democracia".
(Observa)
TRAS LA RENUNCIA DE FIDEL CASTRO
Sergio Abreu confía en mayor libertad política
El senador nacionalista espera que la isla se vuelque hacia "una libertad política y un pluralismo político tipo de las democracias". Además estimó que será Raúl Castro quien releve a Fidel, aunque dijo que "las segundas partes nunca fueron buenas".
El senador nacionalista Sergio Abreu se mostró confiado en que Cuba comenzará una transición política ante la renuncia de Fidel Castro a la presidencia del país. "Cuba entrará en un período de transición que yo espero se vuelque hacia una libertad y un pluralismo político típico de las democracias que nosotros conocemos", dijo en diálogo con EL PAÍS digital.
Abreu también señaló que es posible esperar un acercamiento hacia Estados Unidos que, sin embargo, debe hacerse por partida doble. "EE.UU. debe reconocer que el bloqueo no está ajustado al derecho internacional. Y también que el relacionamiento con EE.UU. y con otros países deben hacerse bajo el principio de la no intervención y de la autodeterminación", agregó.
El senador también estimó que probablemente sea el hermano de Fidel Castro, Raúl, quien termine ocupando la presidencia de Cuba. Raúl Castro, ministro de Defensa de 76 años ya ejercía el mando del país de forma provisional Fidel se recuperaba de una enfermedad de origen intestinal que lo llevó a alejarse del cargo por 19 meses.
"Es muy probable que sea Raúl Castro pero nunca segundas partes fueron buenas", opinó Abreu. "Por lo tanto la nueva realidad que va a enfrentar Cuba se va a administrar con la ausencia del líder natural y una fragilidad o una situación externa que tendrá otro tipo de proyección".
EL PAÍS digital
Fuente: EL PAÍS, de Montevideo
Para Mieres, el gran tema en Cuba es el regreso de la democracia
El presidente del Partido Independiente (PI), Pablo Mieres, dijo a EL PAÍS digital que el gran tema en Cuba sigue siendo el retorno a la democracia.
"Que Fidel (Castro) esté o no esté, me parece en todo caso un elemento simbólico importante, pero el desafío que tiene Cuba y en conjunto toda América Latina es lograr que la democracia regrese a ese país", afirmó.
Respecto a la posibilidad que tiene ahora Cuba de enfrentar posibles cambios, Mieres dijo que el alejamiento de Castro del poder no es un hecho decisivo para que eso ocurra.
Para el político uruguayo lo más decisivo es que las circunstancias en las que vive el pueblo cubano terminan obligando al régimen "a abrir el juego y comenzar a transitar hacia una senda democrática", explicó.
Mieres afirma que los cubanos no están viviendo bien, que tienen prohibidas ciertas libertades y que sufren persecución y opresión. "Fidel ha sido el referente simbólico muy fuerte de todo eso, pero su ausencia no garantiza de por si el retorno a la democracia", agregó.
Respecto a quién podrá sucederlo en el poder, Mieres argumentó que mientras el sistema política cubano actual se mantenga, seguramente será su hermano (Raúl) u otro "integrante de la burocracia del partido comunista cubano. Si por el contrario el espacio se abre, se debe hacer una convocatoria a elecciones y no mantener esta payasada de tantos años", finalizó.
EL PAÍS digital
Fuente: EL PAÍS, de Montevideo
En la misa y en la procesión.
PABLO MIERES ESPECIAL PARA EL OBSERVADOR
Esta semana se conocieron los detalles del contenido de la próxima Rendición de Cuentas que el gobierno presentará al Parlamento para la ejecución presupuestal del año electoral. Impacta la magnitud del incremento del gasto público que allí se promueve; reafirma la tendencia inalterable de todo el período a gastar todo lo que se recauda, incluso se asume un resultado fiscal levemente deficitario, aun en una proyección que reafirma la continuidad del camino del crecimiento.
En nada parecen haber estado presentes, para la definición de estos lineamientos, los signos evidentes de preocupación en el plano internacional que amenazan en forma contundente la continuidad de la bonanza de la que hemos gozado.
Tampoco parecen haber formado parte del análisis las tendencias muy preocupantes de la economía argentina que se dirige en forma acelerada hacia un descalabro de imprevisibles consecuencias, pero que ineludiblemente afectará, como siempre ha ocurrido, a nuestra economía.
Si en un contexto nítidamente favorable y con fuertes tendencias de crecimiento de nuestra economía, era necesario tomar previsiones y llevar adelante medidas contracíclicas que permitieran encarar con fortaleza un posible cambio de tendencia, ahora que las nubes están en el horizonte y se aproximan velozmente, sería absolutamente imprescindible ser muy cautos en el nivel del gasto público y restringir fuertemente la tendencia expansiva en tal sentido.
Sin embargo, nada de lo que pueda ocurrir en el mundo o en la región parece modificar una decisión de notorio corte demagógico que consiste en expandir en forma irresponsable el gasto público a niveles que, en el corto plazo y ante un cambio de tendencia, se volverán claramente insustentables.
Pero esto parece importar muy poco al equipo económico que sólo está pendiente de conquistar a una interna frenteamplista dominada por los reclamos corporativos de mayores gastos en salarios y remuneraciones y en cumplir nominalmente con sus objetivos de incremento en el gasto social.
Es que el Ministro de Economía es uno de los principales aspirantes a la candidatura presidencial de su propio partido y ello está impactando negativamente sobre las definiciones de la política económica que, desde hace unos meses, han comenzado a estar definidas por los afanes electorales más que por la necesidad de prudencia.
No parece una decisión sensata de ningún gobierno, mantener a su candidato presidencial en el Ministerio de Economía. El que tiene que decir “no” a la multiplicidad de demandas que continuamente “tironean” las decisiones públicas hacia el mayor gasto, es simultáneamente el que debe ganarse el apoyo de los demandantes por lo que la tentación a dar satisfacción a las sucesivas demandas gana fuerza día a día y mes a mes, frente a la necesidad de actuar con responsabilidad y cautela.
Estamos a punto de comenzar a enfrentar turbulencias en nuestra economía, sin tener reservas para hacerle frente y asumiendo compromisos de gasto público enormes.
Estamos ya en una campaña electoral temprana en la que el Ministro de Economía está personalmente involucrado por ganar la adhesión renuente de buena parte de sus compañeros de partido. El gobierno no ha aprovechado las ventajas de la bonanza para “blindarse” ante la adversidad.
Ciertamente la combinación de factores es realmente explosiva, quizás los tiempos políticos den para que el Frente Amplio no sufra electoralmente las consecuencias de sus actos; pero la gente más tarde o más temprano los sentirá y como siempre de una forma muy dolorosa que se traducirá en sacrificios en su nivel de vida y en sus oportunidades de bienestar.
Como dice el refrán, “no se puede estar en la misa y en la procesión”.
Si el ministro de Economía es candidato, debería haberse apartado de la conducción económica hace ya un tiempo para que sus decisiones no estuvieran condicionadas por el cálculo político electoral.
Ahora ya es tarde. Fuente: EL OBSERVADOR, de Montevideo.
EDITORIAL
Presión más bien ingenua
El gas no solo alimenta las pesadillas energéticas de Uruguay y otros países de la región. Ahora Hugo Chávez lo ha convertido también en arma de presión política para tratar de apuntalar el asediado gobierno de su acólito boliviano, el presidente Evo Morales. El mandatario venezolano reconoció que la estabilidad institucional en Bolivia está “a punto de estallar” si Santa Cruz aprueba su autonomía en el referéndum convocado para el 4 de mayo. Esa región encabeza un movimiento secesionista de los seis departamentos principales de los nueve del país. Esta mayoría territorial, que además representa el grueso de la actividad económica, se opone a una nueva Constitución de corte indigenista que Morales ha tratado en vano de imponer.
La OEA, la Iglesia Católica y los cancilleres de Brasil, Argentina y Colombia trataron de calmar las agitadas aguas políticas bolivianas. Pero sus intentos mediadores no lograron conciliar las posiciones de las partes, situadas en los extremos del espectro político. Morales se rehúsa a dar algo de marcha atrás con su proyecto de Constitución de socialismo antiguo y los departamentos rebeldes, respaldados por el poderoso partido de derecha Podemos, rechazan a rajatabla el intento de encaminar formalmente a Bolivia por la ruta de Venezuela.
El resultado ha sido poner al régimen de Morales en la cuerda floja. La perspectiva de que pierda el equilibrio, siguiendo la trágica historia boliviana de inestabilidad institucional, fue el tema central de la reciente reunión en Caracas de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA), la alianza de extrema izquierda que Chávez ha conformado con Bolivia, Cuba y Nicaragua. Chávez, el presidente nicaragüense Daniel Ortega y el vicepresidente cubano Carlos Lage anunciaron que no reconocerán un quiebre territorial de Bolivia. El mandatario venezolano de paso aprovechó la oportunidad para otra diatriba contra Estados Unidos, al que acusó de patrocinar una “kosovización” del territorio boliviano similar a la atomización de los Balcanes.
Morales reflejó la gravedad de la situación al convocar “a las fuerzas armadas a defender la unidad” del país, señal clara de tembladeral. Y Chávez advirtió que una desestabilización en Bolivia puede conducir a que se paralice el suministro de gas a los países del Cono Sur, creando crisis en Brasil y Argentina, cuyas economías dependen en gran parte del suministro del gas boliviano. Es una perspectiva que también alcanza a Uruguay.
La amenaza del presidente venezolano parece más bien ingenua. Bajo ningún gobierno o circunstancia Bolivia puede darse el lujo de suspender su principal rubro exportador y sustento de los ingresos del Estado. La explosiva situación puede definirse en pocos días de acuerdo al músculo o la sensatez que pongan en el ruedo los dos sectores bolivianos enfrentados. Pero será independientemente de la reiterada costumbre improcedente de Chávez de interferir –o tratar de hacerlo– en los asuntos internos de otros estados. Fuente: EL OBSERVADOR, de Montevideo.
Exposición del senador Abreu sobre Consejo Sudamericano de Defensa.
Exposición del senador Sergio Abreu referida a la propuesta del Gobierno de la República Federativa del Brasil de creación del Consejo Sudamericano de Defensa Cámara de Senadores, 23 de abril de 2008
Señor Presidente: solicitamos hacer una exposición en el Senado de la República para abordar lo relativo a una propuesta efectuada por el Gobierno de la República Federativa del Brasil relacionada con la creación del Consejo Sudamericano de Defensa. En principio, intentaremos encarar este asunto en forma sistémica para luego desarrollar algunas ideas concretas sobre lo que, nos parece, debe ser la estrategia y el pensamiento del Uruguay.
En primer lugar, quisiera aportar algunas cifras o elementos que son muy importantes para poder reflexionar y que están vinculados al equilibrio militar de la región. Hasta ahora, América Latina ha sido la región emergente con menor conflictividad, al lado de lo que ha sucedido en África, Asia, Oriente Medio y Rusia, donde ha sido mucho más marcada, más allá de las conflagraciones y enfrentamientos armados que se están dando en distintas partes del mundo con la participación directa de la “policía del mundo”, es decir, de los Estados Unidos. Cabe señalar que sólo diez países concentran el 77% del gasto militar mundial, entre los cuales se encuentran los Estados Unidos con el 46%, el Reino Unido con el 5%, Francia con el 5% y China y Japón con el 4%. Si hacemos un análisis por región, vemos que América del Norte representa el 47% del gasto militar mundial, Europa Occidental el 22%, Oriente Medio el 6%, Oceanía, África y Europa Central el 1% y América Latina el 3%, teniendo un 8% de la población total y representando un 8% del Producto Bruto internacional. En lo que tiene que ver con la producción de armas –que es un tema que nos gustaría analizar en algún momento, aunque no es del caso hacerlo ahora, pero que está absolutamente ligado al asunto que estamos considerando–, podemos decir que América del Norte representa el 63%, Europa Occidental el 29% y América Latina no llega al 1%. Incluso, entre los diez mayores exportadores de armas, no hay ningún país de América Latina.
En realidad, señor Presidente, hacemos estas reflexiones para que se advierta en qué condiciones el continente ha sido el de menor conflictividad y el que menos ha gastado en materia militar, en producción, en exportación e importación. Sin embargo, esto está variando en forma preocupante en función de una situación que definimos sobre tres aspectos: el fraccionamiento de América Latina, la vulneración y la violación del principio de no intervención en forma sistemática y la tendencia al conflicto que va despertando inquietudes en una velada –y, ahora, desembozada– carrera armamentista. Naturalmente, esto está mirado desde el punto de vista de lo que significa América Latina, más allá de la propuesta que hoy se circunscribe y reduce, exclusivamente, a un Consejo Sudamericano de Defensa. Luego veremos por qué nos parece que se trata de un elemento acotado que está reducido a determinadas posiciones de carácter coyuntural y que, de no ser así –como, por ejemplo, la propuesta brasileña–, debe ser analizado por cada país en particular, en función de sus características propias.
Como es de conocimiento de los señores Senadores, la primera propuesta que se hizo en el ámbito de América del Sur fue la venezolana –el Consejo de Seguridad de la Defensa– con el criterio de contar con un ejército de América del Sur. Vale destacar que fue planteada simultáneamente a una expresión y preocupación de carácter político radicada, sobre todo, en la iniciativa y el liderazgo del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez.
Al respecto, podemos decir que los tiempos se han ido desarrollando. Podemos citar el conflicto que el 1º de marzo se suscita entre Colombia y Ecuador –que, obviamente, también involucra en forma lateral a Venezuela y a otros países– el cual, a nuestro juicio, trabaja como punto de inflexión en la estrategia de seguridad, soberanía y defensa que se estaba planteando. Ustedes saben –porque algunos estarán mucho más informados que nosotros– que ciertas decisiones que se tomaron en el ámbito regional y, en particular, alguna de las adoptadas por el Presidente Chávez, se debieron a la participación de algunos amigos que recomendaban no seguir profundizando el conflicto habida cuenta de su desventaja y de la falta de visión de bloque que pudiera ir comprometiendo a unos países y a otros no, tal es el caso del Brasil que pasó totalmente inadvertido en su espíritu de beligerancia, por lo menos verbal, y comenzó a trabajar en los entretelones del mundo latinoamericano, a los efectos de buscar una salida de carácter institucional que redujera la capacidad de conflicto. Sin duda es un tema a analizar porque, entre otras cosas, se sabe que las Fuerzas Armadas colombianas cuadruplican a las venezolanas. Además, la gran preocupación que se planteó en la región obedeció al hecho de que la tecnología utilizada para localizar a quien luego fue muerto en una acción de comando, contaba con la cooperación y el respaldo que los Estados Unidos han dado a Colombia para la lucha contra el narcotráfico. Esto generó una serie de inquietudes que se fueron trasladando al resto de la región. Es así que la posición brasileña, ya iniciada y esbozada, comienza a manejarse con otro tipo de énfasis en virtud de la nueva realidad que se plantea a raíz de este conflicto no previsto pero que, repito, constituye un punto de inflexión a nivel regional.
Señor Presidente: para poder entender este tema debemos analizar cuál es el papel del Brasil y la posición que está sosteniendo en el planteo que realiza para conformar una política de defensa sudamericana. Está claro que no tiene la misma dirección ni orientación que la que propone la República Bolivariana de Venezuela porque, entre otras cosas, tiene una visión absolutamente distinta de su proyección continental.
Brasil nunca ha participado del criterio de la intervención; tiene Fuerzas Armadas desarrolladas con un criterio más geopolítico que de confrontación y mantiene un enfrentamiento muy claro con los Estados Unidos, no basado en un aspecto ideológico –aunque algunos rasgos pueda mostrar en algunos actores privilegiados de la diplomacia brasileña– sino, fundamentalmente, por un nacionalismo económico y comercial que lo ha llevado a confrontar en fuertes y duras negociaciones, tanto en los ámbitos multilaterales como en los regionales. Por ejemplo, podemos citar el Grupo de los 20 en la Organización Mundial del Comercio, el MERCOSUR, las negociaciones de éste con la Unión Europea y el ALCA que, en alguna medida, fue anestesiado por el Brasil, pero no en función de una confrontación de orden filosófico, político o ideológico sino, simplemente, porque estaba defendiendo el acceso a su mercado que se negaba a los sectores industriales privilegiados en el sentido de la vieja visión mercantilista, que todavía existe en el Brasil, en lo que hace a la relación entre el Estado, el Gobierno y el sector empresarial, sobre todo el industrial de San Pablo.
Todos sabemos que en esta estrategia, el Brasil se maneja en tres bloques importantes. El primero de ellos está vinculado a la política exterior; en esta área, intenta ser un actor global o, como se dice en la jerga, un “global player” técnica o un “global trader”. Todos sabemos cuál ha sido la competencia en el ámbito regional para ser integrante del Consejo de Seguridad, así como también cuál es la divergencia que tuvo con la propia República Argentina, que aspiraba también a ser miembro de dicho Consejo. Pero, además, ya esboza su deseo de ser también parte del Grupo de los 8, o sea que comienza a ser invitado en esta globalización como una de las economías emergentes más importantes del mundo, a diferencia de las economías de India y de China que tienen distinta participación, en el caso de India, entre otras cosas, porque tiene armamento nuclear ya desarrollado, y en el de China, porque participa activamente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Brasil todavía no ha llegado a esa etapa, y esa necesidad de buscar un posicionamiento global ha motivado la propia crítica de su diplomacia, donde muchos actores responsabilizan al Gobierno brasileño de olvidarse de la región y de buscar una inserción de carácter global a costa de muchas de sus responsabilidades de carácter continental.
A propósito de esto, adviertan los señores Senadores lo que son las casualidades.
Quienes conocen a Rubens Barbosa, saben que fue Embajador en los Estados Unidos, en ALADI y en nuestro país, y que actualmente se desempeña como asesor principal de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP), luego de haber dejado la diplomacia. Desde allí, hace fuertes críticas a este alejamiento, que se produce a veces, del Brasil tradicional, de la Itamaraty clásica, teniendo en cuenta lo que hoy es la expresión que tiene el Canciller Amorín y la visión del nuevo Gobierno brasileño. En definitiva, se trata del distanciamiento de aquellas dos prioridades que siempre establecieron los brasileños como parte de Itamaraty, esto es, no descuidar la bahía del Plata y tener buenas relaciones –aunque distantes y competitivas– con los Estados Unidos.
Con relación a este tema existe una cierta polémica, por este cambio que el Brasil está procesando. Justamente, sobre esta cuestión versó la discusión que tuvimos hace muy pocos meses, en Washington, con el Embajador brasileño, quien afirmaba que el MERCOSUR le quedó chico al Brasil; la contestación fue que, en realidad, lo que le está quedando grande es Sudamérica. Ciertamente, esta fue una de las discusiones más fuertes porque en ese proceso de inserción global, el Brasil ya se lanzó fuera de los límites de su continente.
Por otro lado, no es casualidad que el anuncio y la propuesta brasileños se hagan desde Washington y que el Gobierno del Presidente Bush –no muy afecto a la paz y mucho menos a las relaciones cordiales con los países que tienen una visión distinta de su política exterior– haya, de alguna manera, santificado esa posición a los efectos de buscar un liderazgo un poco más moderado y de hallar un procurador con un criterio menos confrontativo para poder administrar ese destino de Sudamérica, que tampoco es una gran prioridad para muchos de los países desarrollados. Algunos siempre han dicho que, más allá de estas realidades, lo que fue la prioridad de América del Sur hace muchos años –sobre todo, en los siglos XIX y XX–, hoy termina siendo una de las preocupaciones laterales no sólo de los Estados Unidos sino también, principalmente, de Europa. Hay que ver en qué orden de prelación estamos en Europa en cuanto a las prioridades, para darnos cuenta de que ese continente no sólo no toma en cuenta al MERCOSUR, sino que hace pocos meses ha decidido declarar al Brasil socio estratégico privilegiado a los efectos de sintonizar con la línea que viene desarrollando.
Digo todo esto porque es la mejor manera de ir entendiendo este planteo y de qué forma.
Entonces, la primera base de la estrategia brasileña, como decíamos, es la política exterior y la segunda es la visión estratégica militar. Hoy comienza a tener una gran fuerza en función de haber asumido, como Ministro de Defensa Nacional, Nelson Jobim, que no es Tom Jobim y no tiene un espíritu tan musical, sino uno que suena más a cañón que a arpa o a guitarra. Entonces, cuando el Ministro Jobim asume, con un liderazgo muy fuerte, va creando una propuesta que acompaña, sí, a la primera iniciativa del Presidente Chávez, pero que tiene ya otra visión, cuyo contenido hoy me gustaría compartir con los señores Senadores.
Reitero, pues, que la visión estratégica militar es la otra columna de la política brasileña. Generalmente, queda a un lado lo que son los respaldos partidarios, en minúsculos y diseminados sectores partidarios en el Congreso brasileño; cada vez que el Brasil tiene un problema tan fuerte como el que tuvo con el derrocamiento mediante el “impeachment” o el juicio político a Collor de Mello, simplemente coloca su piloto automático e Itamaraty, la industria de San Pablo y las Fuerzas Armadas, respaldan al nuevo Presidente con la condición de que se oriente en la forma estratégica con que, desde estas tres columnas, se interpreta el interés nacional brasileño y su visión de carácter continental.
Siempre digo –con todo respeto porque, además, me gusta entretenerme en las discrepancias con brasileños–, que si el Presidente de la República se aparta de estas tres líneas estratégicas de piloto automático, inmediatamente puede ser eyectado de la Presidencia. Esto fue lo que le sucedió a Janio Quadros, quien estuvo sólo ocho meses al frente del Gobierno porque tuvo la valentía –o el atrevimiento, para algunos– de enfrentarse al “establishment”.
¿Qué es lo que está sucediendo? Brasil comienza a desarrollar esta visión estratégica militar con dos prioridades: una de ellas es el Atlántico Sur y la otra es la Amazonia.
Estamos hablando de temas de carácter estratégico que involucran a una serie de países pero que, además, están vinculados a la necesidad de replantear su posicionamiento en función de nuevas Fuerzas Armadas. Aquí es donde vamos a entrar en detalles sobre cómo empieza a desarrollarse la idea de las Fuerzas Armadas brasileñas.
La “doctrina Jobim”, que comienza a desarrollarse en forma muy fuerte a partir del mes de julio del año 2007, habla de una reorganización de las Fuerzas Armadas, de una política de reequipamiento, de una vanguardia tecnológica, de una operativa basada en la capacidad nacional y, sobre todo, de un estudio de defensa que determina que el Brasil debe pasar adelante en su propuesta y en el desarrollo de sus Fuerzas Armadas. El resultado de esto es que el presupuesto brasileño otorga para el año 2008 un aumento del 50% en los recursos para los gastos de defensa del país. Este porcentaje está claramente vinculado a la necesidad de desarrollar la industria brasileña en función de la propuesta que se viene realizando.
Todos sabemos que detrás de todo esto hay un tercer aspecto de la columna brasileña que es, precisamente, la industria, y no sólo la de carácter militar, sino la industria como visión. La estrategia del Brasil no tendría sentido si no tuviera un desarrollo industrial en el área del armamento, que durante mucho tiempo se ha verificado con visiones distintas y más pacíficas. Tal es el caso, por ejemplo, de los aviones Tucano, de la propia EMBRAER o de los carros de combate Osorio –que llevan el nombre del General Osorio, primer comandante brasileño en la Guerra de la Triple Alianza–, todo esto, en función de un viejo esquema de desarrollo estratégico que hoy necesita ser planteado con mucha más fuerza.
¿Qué es lo que hoy sucede con el Brasil? La integración de la industria militar tiene dos proveedores: Francia, que es uno de los más importantes, y Rusia, pese a las dificultades que tiene de poder seguir en la cadena de suministros, sobre todo de repuestos y demás. El desarrollo de las industrias bélicas locales brasileñas está orientado a la venta al mercado regional y exterior.
Hoy, el Brasil es el mayor proveedor de armas en América del Sur, y podría ganar terreno a los fabricantes norteamericanos si los gobiernos de la región lograran poner en conjunto sus asuntos de defensa. Así, el Consejo de Defensa Sudamericano (CDS) brindaría la posibilidad de cortar la dependencia de América del Sur con los proveedores armamentistas extranjeros –especialmente, con los norteamericanos– y de las prohibiciones que ello conlleva. Tal es el caso, por ejemplo, de los cazas comprados por Chile, que vinieron sin misiles por causa de las restricciones a las transferencias de tecnología de los Estados Unidos, o cuando en el año 2006 Norteamérica le impidió al Brasil vender aviones a Venezuela.
Brasil apunta a ocupar determinados nichos del mercado bélico regional exportando ítems como blindados, pistolas –ya vendió un gran número a Venezuela–, municiones y un avión de transporte militar EMBRAER que ha sido, de alguna forma, uno de los emblemas de la cuña de exportación de la industria militar brasileña. Asimismo, pretende dar mejores y más baratos servicios que los proveedores extranjeros y generar dependencia de repuestos y de reposición de material bélico. En materia industrial, es una repetición de su viejo modelo de sustitución de importaciones y, de alguna forma, del sueño mercosuriano-brasileño de crear una reserva de mercado para todo lo que produce a nivel industrial en la región.
El propio Ministro Jobim ha enviado al Congreso un proyecto de ley para generar importantes incentivos a la industria bélica nacional. Incluso Francia, con quien el Brasil acaba de suscribir un importante convenio económico de venta de armas y tecnología, incluyendo la nuclear –y ahí vamos a ver hasta qué punto está autorizado a manejarse en la violación del Tratado de Tlatelolco–, ve en este país la puerta de entrada al mercado sudamericano, que hasta ahora le había estado vedado por la industria norteame