De migración, expulsión y cárcel-OSCAR A. BOTTINELLI

ANÁLISIS

De migración, expulsión y cárcel

OSCAR A. BOTTINELLI ESPECIAL PARA EL OBSERVADOR

América Latina se enfrenta a la decisión de la Unión Europea de expulsar a los inmigrantes ilegales, previamente detenerlos sin proceso judicial por hasta 18 meses y luego prohibirles la entrada por 5 años. En principio se está produciendo una reacción de tipo regional, más allá de la incertidumbre sobre cuál es la región que se mueve y reacciona y quiénes la componen. Sea cual fuere esa región (una cosa es América Latina y el Caribe, otra con Caribe, otra Iberoamérica, otra la Sudamérica de los 10, otra la Sudamérica de los 12, otras el Mercosur, la Cuenca del Plata y ainda mais), para Uruguay – como para Argentina – el problema adquiere una dimensión diferente al resto de la región porque es diferente el encare de la inmigración y la emigración.

Uruguay tuvo una gran ola migratoria que va desde circa 1870 hasta 1956, de las cual son parte o descienden dos de cada tres uruguayos, y descienden de inmigrantes recientes, como que para ese conjunto son los abuelos o los bisabuelos quienes emigraron. Es una migración con perfecto conocimiento del cuándo y desde dónde se vino, con raíces que para una inmensa mayoría aún persiste. Compuesto por italianos (mayormente del norte, pero también del sur), españoles (abundantemente gallegos, algunos catalanes - pocos y de alta influencia política y cultural - más de todas las regiones peninsulares y de las Canarias), vascos de uno y otro lado de los Pirineos, suizos de todas las suizas, franceses, alemanes, judíos de las europas central y oriental, judíos turcos, armenios, libaneses. Inmigrantes que más allá de las peripecias de toda inmigración tienen como corolario el haber encontrado un país abierto, no estratificado, que les permitió afincarse, fundar familias, desarrollarse y crecer. Encontraron refugio del hambre, la leva militar, la persecución política o la persecución religiosa. Sin encontrar grandes xenofobias (más allá de un largo anecdotario de estereotipos denigratorios para todos y cada uno de los orígenes, incluidos los criollos) y que permitió a esos mismos inmigrantes y a sus descendientes integrarse y fusionarse a la cultura uruguaya, a la vez que mantener vivas sus raíces. Decir esto es decir que España, Italia, Suiza, Francia - para concentrarse en las mayores corrientes migratorias de la actual Unión Europea o del Espacio Schengen o de asociados a esos procesos – son deudores de gratitud hacia este país y hacia esta sociedad. Esto es algo que nunca debe olvidarse, ni de este lado ni del otro lado del Atlántico.

Esta es entonces una sociedad prevalentemente constituida por los descendientes de este proceso que tiene como máximo 140 años y como mínimo 50, combinada con los descendientes del otro país, el fundacional, compuesto por tempranos colonizadores españoles, tempranos inmigrantes (o a veces aventureros) británicos, franceses o italianos, gente de orígenes desconocidos con alguna gota de sangre indígena, negros desarraigados a la fuerza y traídos en esclavitud. Más o menos por ahí anda la sociedad uruguaya.

Cuando todavía no había transcurrido una década del cese de la inmigración, comienza el proceso inverso, que tiene mucho de proceso de retorno, de completar un giro de 360 grados en dos o tres generaciones. Los uruguayos no hacen otra cosa que recorrer en sentido inverso el mismo camino que hicieron sus abuelos o bisabuelos, y no pretenden otra cosa que el mismo trato y el mismo reconocimiento.

Cuando comienza ese proceso de migración masiva desde Europa hacia este confín del Sur, es cuando España reconoce la independencia de esta República y celebra el tratado de 1879, que consagra entre los nacionales de ambos países (los españoles en la República y los orientales en España) la libre circulación, radicación, trabajo y ejercicio del comercio. Entonces, además de la gratitud exigible a los países expulsadores de sus connacionales, en el caso particular de España se añade la existencia de un tratado escrito y vigente, que la obliga. No hay uruguayos residentes ilegales en España, por la sencilla razón de que los ampara ese tratado de 1879. El que España tenga el problema de haber firmado tratados contradictorios (con Uruguay hace tiempo, con la Unión Europea y con los países de Schengen más recientemente) es un problema de España que va tener que resolver por sí sola, como tiene que resolver por sí toda persona que se compromete en forma contradictoria con otras dos.

Con esto de España hay dos problemas. El primero que las conversaciones vienen muy largas y lentas, y poco o nada se ha avanzado. El segundo es que cuando los principales partidos españoles financian a diestra y siniestra a partidos uruguayos, pocos acá están dispuestos a erigirse en pie de guerra para exigirle al donante que cumplan sus obligaciones.

La inmigración masiva a Europa existe, como a los Estados Unidos, porque hay puestos de trabajo que los nacionales no están dispuestos a hacer. El problema de toda inmigración masiva es que afecta a la sociedad de recepción; afecta su cultura, sus costumbres, sus valores, sus creencias. Por eso los países deben meditar muy seriamente antes de abrir las puertas. La documentación sobre las decisiones oficiales en cuanto a la política migratoria uruguaya son contundentes en cuanto a que aquí hubo un propósito deliberado – con connotaciones claramente racistas – de fomentar una inmigración europea para que afectase a la sociedad e impactase sobre su cultura, por considerar que eso iba a ser el presupuesto necesario para el desenvolvimiento del país. Y además la migración se promovió con un largo horizonte temporal de posibilidad de absorción de esas grandes masas trashumantes. No parece ser que esa prudencia haya estado presente en Europa, donde no se analizó el impacto cultural - o se estimó una más fácil absorción o trasculturización – ni se analizó debidamente el horizonte temporal, la capacidad en el tiempo de incorporación de esas masas, ni se previó adecuadamente los impactos sociales que esas masas generaban en las culturas pre existentes.

Lo cierto es que ha llegado una hora de la verdad para este fenómeno, que requiere de abordajes profundos, porque la ola migratoria hacia Europa no resiste ni la fenomenal recesión económica que impacta a algunos países, ni la masiva convulsión que generan estos choques culturales. Pero precisamente, la cultura uruguaya – como la argentina – son las que tienen mayores similitudes con las culturas europeas, lo que pasa a ser un tema adicional para que el tema se encare con mayor detenimiento.

Fuente: Diario EL OBSERVADOR,  de Montevideo.

Nosotros los liberales-Por JOAQUÍN CALOMARDE

TRIBUNA:

JOAQUÍN CALOMARDE

 

01/08/2008

Nosotros los liberales

La historia de las palabras es fundamental a la hora de saber de qué hablamos. Mucho más si lo hacemos del término liberal. Hoy, todo el orbe político se califica como tal, en detrimento del sentido profundo de ese concepto, que ni es unívoco ni significa lo mismo en la tradición anglosajona o en la continental europea. Así pues, voy a la búsqueda de la tradición española, y encuentro en el Tesoro de la Lengua Castellana de Sebastián de Covarrubias (1611) la siguiente definición de liberal: "Generoso, bizarro y que, sin fin particular ni tocar en el extremo de prodigalidad, graciosamente da y socorre; no sólo a los menesterosos, sino a los que no lo son tanto, haciéndoles todo bien".

Entrañables palabras que concurren al sentido cervantino de la liberalidad expuesto por don Miguel en las Novelas ejemplares o El Quijote, y que identifica al liberal como la persona en la que se encarna la liberalidad; esto es, el desprendimiento, la generosidad, la inclinación a dar a las personas lo que tiene y la toma de partido a favor de la libertad. Recuérdese al respecto el maravilloso verso de Cervantes: "Y he de llevar mi libertad en peso / sobre los propios hombros de mi gusto". Pues se es liberal, precisamente, por esto: por gusto, por la imposibilidad vital y racional de ser otra cosa.

Bien lo expusiera Gregorio Marañón en sus Ensayos liberales cuando escribía: "Ser liberales es, precisamente, estas dos cosas: primero, estar dispuesto a entenderse con el que piensa de otro modo; segundo, no admitir jamás que el fin justifica los medios, sino que, por el contrario, son los medios los que justifican el fin. El liberalismo es, pues, una conducta y, por tanto, mucho más que una política. Y, como tal conducta, no requiere profesiones de fe, sino ejercerla de un modo natural, sin exhibirla ni ostentarla. Se debe ser liberal sin darse cuenta, como se es limpio o como por instinto, nos resistimos a mentir".

En Cádiz, en la Constitución de 1812, se insiste en la misma idea de Covarrubias y Cervantes. El liberal es el amante de la liberalidad, la dadivosidad, el desinterés, el despego, el desprendimiento, la esplendidez, la guapeza, incluso la hidalguía, largueza, rumbo y tronío. Así pues, en español, el liberalismo es sinónimo de la cualidad propia del liberal; es decir, del conjunto de ideas y conductas que amparan y defienden entrañablemente la libertad social e individual. Podríamos ensayar una definición del liberalismo diciendo que no es sino la organización social de la libertad de todos.

Nada más lejos, pues, del espíritu liberal que el dogmatismo partidario, incluido, claro, el de los liberal-leninistas (en magnífica expresión de Rubert de Ventós) o los neoconservadores al uso, que reducen este término a una expresión exclusiva de mercantilismo anarco-conservador y a la socorrida teoría del Estado mínimo y de la privatización del derecho y de las instituciones democráticas representativas.

En España, hoy día, no existe un partido liberal. Ignoro si tal opción, aquella que prima al individuo y a la sociedad civil frente al Estado, podrá tener cabida en nuestro futuro institucional. No, desde luego, con nuestra actual ley electoral (que, a mi juicio, cabe mejorar reformándola por consenso y con alcance universal). Ahora bien, lo que sí cabe afirmar es lo siguiente: el PP no es un partido liberal, habiendo, como hay, liberales en el PP; el PSOE no es un partido liberal, habiendo, como hay, social-liberales en la izquierda española..., y no tenemos tercera opción.

¿De qué opción hablo? Del necesario centro democrático y liberal. Una opción de esa naturaleza estabilizaría nuestro sistema parlamentario; influiría de forma decisiva en nuestra política general, y ayudaría a vertebrar más y mejor la realidad española. Sin ataque alguno a los nacionalismos democráticos, donde también, claro es, hay liberales (y tradiciones liberales, como por ejemplo el fuerismo liberal vasco o gran parte del nacionalismo democrático catalán); practicando con ellos el diálogo y la búsqueda de acuerdos y consensos generales en el seno del Estado de derecho y dentro del marco que establece la Constitución.

Ese espacio liberal, que busque conjugar lo mejor del pensamiento de Stuart Mill, Condorcet o I. Berlin, es absolutamente necesario en España. Un liberalismo profundamente democrático, que cree en la libertad del mercado, por supuesto, pero siempre dentro de la ley, el derecho y el Estado. Un liberalismo institucionalista, que combina la libertad soberana del individuo con su plasmación concreta en las instituciones democráticas que la amparan, justifican y avalan. Un liberalismo europeísta, que no reniega de la relación Unión Europea-Estados Unidos, pero no proclama el modelo americano como el futuro del modelo social, económico, político y jurídico europeo. Un liberalismo que apuesta por la globalización humanizadora para todas las sociedades del planeta, que tienen derecho, lo mismo que las nuestras, a la libertad y a la democracia. Y que lo haga fomentando los foros internacionales que amparan el derecho y la legalidad internacionales. En suma, un liberalismo humanista por cuyo futuro conviene trabajar desde ahora mismo en España.

Joaquín Calomarde, ex diputado al Congreso, es catedrático y escritor.

Fuente: EL PAÍS, de Madrid.

Colombia-Cómo se infiltraron en las FARC los agentes del Ejército

El fin de un drama en Colombia / La reacción de la prensa y la trastienda del operativo

Cómo se infiltraron en las FARC los agentes del Ejército

Un arrepentido fue clave para ganar la confianza del carcelero de los rehenes

Viernes 4 de julio de 2008

BOGOTA.- El rescate de Ingrid Betancourt y otros 14 rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) pasará a la historia como una de las operaciones de infiltración y engaño más limpias en la lucha de un Estado contra un grupo insurgente.

La operación Jaque se empezó a tejer hace más de un año, cuando la fuga del policía Jhon Frank Pinchao, cautivo de las FARC, dio las primeras pistas de la zona donde se movían los rehenes y de las estrategias de los guerrilleros para evitar las maniobras militares.

Poco tiempo después, el ejército logró infiltrar varios de sus agentes de inteligencia en la guerrilla.

La fase final del golpe se precipitó en abril, cuando el grupo de inteligencia logró penetrar el primer anillo de seguridad del frente primero de las FARC, que cuidaba a los secuestrados desde hace al menos cuatro años.

La operación -coordinada por los comandantes de las fuerzas militares, Freddy Padilla, y del ejército, Mario Montoya- avanzó hasta el punto en que dos de los agentes de inteligencia lograron ganarse la confianza del jefe de seguridad de Gerardo Antonio Aguilar ("César"), comandante de la primera cuadrilla de las FARC y que respondía directamente a uno de los miembros del secretariado, el "Mono Jojoy".

Para principios de mayo, los infiltrados ya se movían sin problema en la zona de Tomachipán, en el selvático departamento del Guaviare, donde se produjo la misión de anteayer.

A mediados del mes pasado, un oficial de inteligencia le presentó al comandante del ejército el plan de rescate. Era, según una fuente que lo conoció, "osado, peligroso y sin retorno".

Los infiltrados lograron, a través de un guerrillero arrepentido de alto nivel, cuya identidad no fue revelada, convencer a "César" de que era necesario mover a los secuestrados hacia el sitio donde estaba Alfonso Cano, el nuevo jefe de las FARC.

Por la mediación del arrepentido, que gozaba de la confianza del secretariado de las FARC y de "César", los infiltrados lograron unir a los 15 rehenes liberados anteayer, que estaban divididos en tres grupos.

Además, los guerrilleros fueron convencidos de hacer el traslado en helicópteros de una supuesta organización humanitaria extranjera. La efectividad de la infiltración llegó al punto tal de que el propio Cano, luego de ser consultado, dio vía libre para mover al grupo de rehenes.

A las 5 de la mañana de anteayer empezó el operativo. Dos helicópteros rusos MI-17 pintados de blanco y rojo se internaron en la selva de Tomachipán. Sólo uno aterrizó en la zona pactada con las FARC.

Según explicó Padilla, allí iban dos de los mejores pilotos del ejército, otros dos tripulantes, el guerrillero arrepentido y siete hombres de una fuerza especial que durante semanas habían practicado cada detalle de la misión en una base militar. Incluso, durante 10 días todos habían tomado clases, algunos para actuar como guerrilleros y otros, como miembros de una organización humanitaria.

"Montamos una especie de estudio de cine de Hollywood para ensayar la operación", contó ayer el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos. El último simulacro fue en la medianoche del martes pasado.

Por si el operativo fallaba, había un plan B, que consistía, según explicó Santos, en hacer un cerco humanitario, para el que estaban dispuestos cerca de 39 helicópteros y 2000 efectivos. "Hubiésemos presionado a los secuestradores para que liberaran a los rehenes, incluso ofreciéndoles algún dinero y la libertad", reveló el ministro.

Luego de que el helicóptero aterrizó, los agentes, algunos con chalecos blancos y otros con remeras del "Che" Guevara, sugirieron a "César" y al guerrillero que lo acompañaba, Alexander Farfán ("Gafas"), esposar a los rehenes. "Los secuestrados se pusieron furiosos por eso, lo que demoró unos minutos la operación", contó Santos.

Minutos después, los agentes y el guerrillero arrepentido convencieron a "César" y a "Gafas" de que ellos también debían participar del traslado de los rehenes al campamento donde supuestamente los esperaba Cano. Así, los guerrilleros y los secuestrados subieron al helicóptero.

Ya en pleno vuelo, "César" y "Gafas" fueron reducidos en menos de 40 segundos. Después sonó una voz: "Somos el Ejército Nacional. Están libres".

La operación Jaque, que duró sólo 22 minutos, había sido un éxito. Y, según dijo Padilla, el guerrillero arrepentido está libre y cobraría una importante suma de un fondo de 100 millones de dólares del gobierno.

Agencias AFP, AP, EFE y diario El Tiempo

Forestación o el inicio de una nueva economía-ESCRIBE DANIEL GARCÍA

Forestación o el inicio de una nueva economía

De las diez empresas más grandes del sector a nivel mundial, cinco tienen algún tipo de operación en Uruguay

ESCRIBE DANIEL GARCÍA SOCIO DE PRICEWATERHOUSECOOPERS GARCIA.DANIEL@UY.PWC.COM

La industria de Forestación y Papel en Uruguay muestra un desarrollo y un potencial que supera cualquier pronostico que se haya hecho hace ya más de 20 años cuando se aprobó la Ley Forestal en 1987.

El artículo primero de dicha ley estableció: “Declárense de interés nacional la defensa, el mejoramiento, la ampliación, la creación de los recursos forestales, el desarrollo de las industrias forestales y, en general, de la economía forestal”.

Esta declaratoria de interés nacional sin duda que logró el objetivo buscado, que puede resumirse en el desarrollo de una economía forestal: la producción del sector Forestación y Papel será este año 2008 uno de los principales rubros de exportación del país, compitiendo incluso por el primer lugar en el ranking de exportaciones con la carne, que ha sido históricamente el principal rubro de exportación.

Este desarrollo de la economía forestal se ha acentuado en los últimos años con la instalación en nuestro país de proyectos forestales y/o industriales de grandes dimensiones, de la mano de los principales actores globales del sector.

En efecto, si miramos el ranking de las principales empresas globales del sector que prepara nuestra firma anualmente (www.pwc.com/forest), de las 10 empresas globales más grandes del sector, cinco ya tienen operaciones de algún tipo en nuestro país: la estadounidense Weyerhaeuser con su producción de tableros en la zona de Tacuarembó, la sueco-finlandesa Stora-Enso con su proyecto de planta de celulosa en el centro del país, las finlandesas UPM y Metsaliitto, accionistas de Botnia con la inversión mas grande de la historia de Uruguay, con una planta de celulosa que esta hoy produciendo y exportando con niveles de producción récord a nivel mundial según anuncia la empresa en su pagina web, y la japonesa Nipón que ya estaría realizando inversiones en tierras en nuestro país.

A estos proyectos debemos agregar el de la española Ence, que ya anunció el inicio de la construcción de una planta de celulosa en Colonia y el de la portuguesa Portucel, que presentó al gobierno su interés de realizar un proyecto forestal y de plantas industriales de celulosa y de papel, con una inversión total del orden de los US$ 3.000 millones.

Además, a esta realidad se suman también otra serie de actores tanto locales como del exterior que están desarrollando una variedad de proyectos productivos en el sector. Y un aspecto no menor en el desarrollo de cualquier sector de la economía, la participación de fondos de inversión internacionales que han hecho inversiones en tierras y plantaciones, de la misma forma que han invertido en el sector algunas de las cajas de jubilaciones paraestatales y como se esperaría que lo hicieran las AFAPs en el mediano plazo.

Para completar el panorama del sector, además de todos estos proyectos de inversión “directos”, el mapa se completa con diversas inversiones que complementan las necesidades del sector. Así por ejemplo, el proyecto del puerto de la Paloma que sería utilizado como puerto de salida por empresas del sector, anuncia inversiones del orden de US$ 1.200 millones, muestra la incidencia del sector forestal en otros sectores de la economía, en este caso en la logística.

Esta realidad actual del sector y sobre todo su potencial de desarrollo, lo convertirá en el mayor sector de la economía del país en términos de incidencia en la inversión, en el Producto Bruto Interno y en el volumen de exportaciones y por tanto, plantea enormes desafíos, tanto para el propio sector como para nuestro país, sobre los cuales deberá existir un trabajo conjunto y coordinado entre las autoridades y el sector privado.

Fuente: Diario EL OBSERVADOR,  de Montevideo.

Liberación de rehenes en Colombia-Todas las movidas del “Jaque”

Todas las movidas del “Jaque”

Primera fase: Ubicar a los secuestrados

1) En mayo de 2007 el subteniente Jhon Frank Pinchao escapó de las FARC tras nueve años de cautiverio. Dio las primeras pistas sobre la zona en la que podían encontrarse los secuestrados.

2) Noviembre de 2007. Los testimonios de tres mensajeros de la FARC capturados refuerzan la hipótesis de que los rehenes están cerca de Giuaviare.

3) 11 de enero de 2008. Las FARC entregan a Clara Rojas –ex compañera de fórmula de Ingrid Betancourt– y Gloria Polanco. La ubicación era cercana a donde escapó Pinchao.

4) 4 de febrero de 2008. Es liberado por la guerrilla, en la misma zona, el congresista Luis Eladio Pérez. Al ejército le quedan pocas dudas de la ubicación de los secuestrados.

5) Febrero de 2008. Los militares comienzan a hacer un seguimiento de las actividades de las FARC en la región. Meses más tarde una patrulla divisa a tres hombres en un río. Sospechan que se trata de los estadounidenses secuestrados.

6) Junio de 2008. Comienza la segunda fase de la operación que debería culminar en un rescate.

7) El general Mario Montoya coordina a un grupo de inteligencia que penetra el primer anillo de seguridad del comandante Gerardo Aguilar, alias César.

8) Dos miembros del grupo de inteligencia se ganan la confianza del jefe de seguridad de César. Se estima que fue valiéndose de este oficial de las FARC que se convence a César de que existía una orden de enviar a los prisioneros con el jefe supremo de las FARC, Alfonso Cano.

9) El engaño consiste en hacerle creer a César que una ONG internacional sería la encargada de trasladar en helicóptero a los prisioneros hasta Cano.

10) Las comunicaciones fueron vitales para darle credibilidad a la trampa. La unidad de inteligencia le hizo creer a los guerrilleros de que estaban hablando entre sí, cuando en realidad una de las partes eran militares.

11) El mayor reto era lograr que los insurgentes reunieran en un mismo lugar a los prisioneros que se encontraban en tres grupos que distaban unos 50 kilómetros uno de otros.

12) A través de las radiocomunicaciones “infiltradas” se les ordenó a los guerrilleros que estuvieran listos para el traslado que iba a cumplir una misión internacional.

13) El martes por la noche el ejército recibe las coordenadas del encuentro.

Claves y desafíos del rescate

 

Obstáculo: Con la finalidad de no crear dudas en los guerrilleros, los militares infiltrados le dijeron que dos efectivos de las FARC debían acompañar a los rehenes. Pero cuando todo parecía acordado, los insurgentes pidieron que el número de custodios se elevaran a cuatro, lo que ponía en peligro la operación. Se les dijo que no por problemas de espacio.

Apariencias: El Ejército de Colombia utilizó helicópteros rusos MI que fueron pintados de blanco y rojo para pasar ante los guerrilleros como una organización humanitaria. Los tripulantes tenían acreditaciones apócrifas, vestían de blanco y debajo de su atuendo dejaban ver remeras con el grabado del Che Guevara.

Ganarse la confianza: Ante la certeza de que eran escuchados los tripulantes del helicóptero utilizaron claves familiares para las FARC. Apenas tocaron tierra saludaron efusivamente al jefe insurgente, César, y le convidaron con refrescos.

Eficacia: Cuando la nave arribó, en la zona del aterrizaje había cerca de 60 gurrilleros. Este momento fue catalogado como la hora 0 ya que se iniciaba el momento de mayor riesgo. estaba previsto que el embarque de los secuestrados insumiera alrededor de siete minutos. Sin embargo, esta operación se extendió cerca de 20 minutos ya que muchos rehenes se negaban a ser maniatados ante el temor de su destino.

Peligro: El último obstáculo que enfrentaban los rescatistas era desarmar y someter a los insurgentes que viajarían con los rehenes, los comandantes César y Asprilla. Se les solicitó que se desarmaran debido a que se trataba de una misión internacional. Una vez que lo lograron la nave despegó. En los ensayos previos se había utilizado a personas que, se estimaba, eran de físico más grande que César. En esa instancias tardaron 40 segundos en reducirlos. Cuando la nave llegó a los 2.500 pies de altura los infiltrados se lanzaron sobre los guerrilleros. Los sometieron en menos tiempo que en los entrenamientos.

Rescates resonantes, exitosos y de los otro

1972. Múnich

Once atletas israelíes que participaban de los Juegos de Múnich fueron secuestradas por el comando palestino Septiembre Negro. El intento de rescate terminó con la muerte de los 11 deportistas, cinco de los ocho palestinos y un policía alemán.

 

1976. Entebe
Entre la noche del 3 de julio y la madrugada del 4 de julio de 1976 comandos israelíes asaltaron el aeropuerto de Entebe en Uganda, donde terroristas del Frente Popular para la Liberación de Palestina y del Ejército Rojo Alemán tenían de rehenes a 244 pasajeros y 12 tripulantes de un avión de Air France. Los rehenes fueron liberados y los terroristas abatidos. También murió el oficial israelí Yonatan Netanyahu, razón por la cual la acción fue conocida como Operación Yonatan.

 

1980. Teherán
En abril de 1980 el gobierno de James Carter envió una misión militar a Irán para liberar a 62 ciudadanos estadounidenses retenidos por radicales islámicos en la embajada de EEUU en Teherán. Fallas mecánicas primero y una tormenta después hicieron fracasar la misión: uno de los helicópteros al caer provocó la muerte de ocho soldados y heridas a otros cuatro.

 

1985. Bogotá
El 6 de noviembre de 1985, 35 guerrilleros del M-19 tomaron el Palacio de Justicia en Bogotá. La fallida intervención del Ejército provocó una masacre: murieron todos los integrantes del M-19 y 53 rehenes, entre los que se contaban jueces.

 

1997. Lima
El 17 de diciembre de 1996 el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru asaltó la embajada de Japón en Perú, donde se desarrollaba una fiesta, y capturó a cientos de rehenes. En los meses siguientes algunos fueron liberados, y al 22 de abril de 1997, 72 rehenes y 14 secuestradores seguían en la embajada. Las fuerzas especiales peruanas lanzaron la operación Chavín de Huantar, para la cual 30 mineros habían estado excavando túneles durante cuatro meses debajo de la embajada. El resultado: un rehén y un militar muertos y otro rehén herido. Todos los terroristas fueron abatidos.

 

2001. Colombia
El 29 de septiembre de 2001, durante una operación de rescate, muere la ministra de Cultura, Consuelo Araújo, secuestrada una semana antes en el departamento del César por miembros de las FARC.

 

2002. Berlín
En agosto, un grupo opositor al régimen que en ese momento encabezaba en Irak Saddam Husseim ingresó a la embajada iraquí en Berlín. Fuerzas especiales de la Policía alemana liberaron a los seis rehenes –hubo dos heridos– y detuvieron a los cinco secuestradores.

 

2002. Moscú
En octubre de 2002, rebeldes chechenos ingresaron a un teatro de Moscú y tomaron a cientos de rehenes. Las fuerzas rusas utilizaron un gas paralizante antes de entrar al lugar, matando a más de 100 personas entre rehenes y terroristas.

 

2003. Antioquia
El 5 de mayo de 2003, el gobernador de Antioquia, el ex ministro Echeverri –ambos eran rehenes– y ocho militares fueron acribillados por las FARC durante una fallida operación de rescate.

 

2004. Beslán
Unos 30 terroristas, entre ellos diez procedentes de países árabes y varios de las repúblicas del Cáucaso, ingresaron a un colegio en la localidad de Beslán, en Rusia, donde había más de 1.200 personas, la mayoría niños. Durante dos días los terroristas rechazaron todas las propuestas de los mediadores y exigían que se declarara la independencia de Chechenia. Las fuerzas rusas atacaron incluso con un tanque de guerra y helicópteros de combate. El resultado: más de 350 muertos, cientos de heridos y decenas de desaparecidos.

 

2007. Colombia
En junio de 2007, once ex diputados provinciales secuestrados por las FARC desde 2002 murieron durante un ataque militar a un campamento de la guerrilla. Según las FARC, fueron abatidos por los propios militares. El gobierno acusó de la matanza a las FARC.

TRAS EL GOLPE QUE SIGNIFICÓ LA LIBERACIÓN DE INGRID BETANCOURT

Las acosadas FARC enfrentan el desafío de la supervivencia

Analistas aseguran que la guerrilla está en su peor momento, pero que aún falta para su derrota

Rodeado. Traslado de dos de los guerrilleros que cayeron en el engaño del operativo del miércoles

POR PEDRO DUTOUR DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

Cuando el Ejército colombiano abatió a Raúl Reyes, el número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el pasado 1 de marzo en territorio ecuatoriano, cobró fuerza la sensación de un debilitamiento de la guerrilla. Cuando se conoció en abril la noticia de la muerte del jefe máximo y líder histórico del grupo marxista, Manuel Marulanda, esa idea se reforzó. Ahora, con el rescate el miércoles de Ingrid Betancourt, la “joya colombo-francesa” como calificaban a su rehén con mayor peso político, las FARC perdieron el poco crédito que les quedaba.

Además, en este último tiempo debieron liberar a seis rehenes sin lograr nada a cambio, fracasaron en canjear a más de 40 secuestrados por 500 guerrilleros detenidos en prisiones colombianas y las computadores incautadas a Reyes revelaron los planes de rearme de la guerrilla y sus conexiones internacionales. Pocos días después de la muerte Reyes, las FARC perdieron a Iván Ríos, otro miembro de la cúpula, asesinado por un asistente que quería una recompensa del gobierno. Incluso, la guerrilla se quedó sin el apoyo del presidente venezolano Hugo Chávez, quien pasó de defenderlos a condenar los secuestros.

La ofensiva que emprendió el presidente colombiano Álvaro Uribe desde 2002 y que tuvo el miércoles su mayor victoria, generará un amplio replanteamiento de la guerrilla. No obstante, los analistas aseguran que, pese a todo, aún no está definitivamente derrotada.

Según Ariel Ávila, investigador y coordinador del Observatorio del Conflicto Armado, el gobierno colombiano asestó un golpe a cuatro bandas: militar, político, internacional y moral. “Lograron penetrar el frente 1, el más grande, que tiene unos 1.000 hombres y que se había mantenido intacto en operaciones y deserciones”, dijo a El Observador.

Para el analista la guerrilla de las FARC se introducirá en un proceso de mayor descentralización, con los mandos divididos, con menos orden y con una puja en el Secretariado, donde el líder Alfonso Cano quedó desprestigiado tras el golpe del miércoles. “La imagen de derrota no se la van a sacar en cinco años. Y la tendrán difícil para negociar” con el gobierno, aseveró Ávila.

Pero no vislumbra un fin próximo para los insurgentes. “Por lo menos, no este año”, afirmó.

Nelly Valbuena, analista de La Esquina Regional –publicación que estudia el conflicto colombiano–, coincide en que no hay que subestimar la capacidad de reacción de las FARC, que lleva 44 años sin dejar de luchar.

Pero tiene claro que la guerrilla de su país se encuentra en el peor momento histórico. “Las FARC están en una muy difícil situación. No tienen control total de sus mandos. Cada uno hace lo que puede, defendiéndose o replegándose hacia las fronteras”, aseguró a El Observador. “No hay posibilidad que el Secretariado muestre cohesión, no al nivel de competencia de otras épocas”, añadió.

La guerrilla, fundada en la década de 1960 bajo los ideales marxistas, devino en un cártel de la droga, de donde consiguen sus jugosos recursos financieros. Antes de la llegada de Uribe al poder, las FARC estaban fuerte y con sus 18.900 hombres y 73 frentes tenían a mal traer al país y al gobierno colombiano. Al cabo de estos seis años, cuentan con 60 frentes –muchos de ellos debilitados, con entre 40 y 60 hombres– y unos 10.000 combatientes en total.

Uribe logró sacarlos del centro del país y desperdigarlos hacia la vasta selva. La eficiencia del Ejército e Inteligencia colombianos para interceptar las comunicaciones hizo otro tanto para quitarle fortaleza a las FARC, que demostraron claramente lo desconectadas que están tras las liberación de Ingrid Betancourt.

Hay lucha interna, deserciones –10.000 en los últimos años–, entre los cuales muchos se han acoplado a los programas de reinserción social del gobierno. Un dato: desde principios de 2008 hasta mayo desertaron 161 mandos medios.

En tanto, un acuerdo humanitario se alejó con la liberación de Ingrid y los otros 14 secuestrados, entre ellos tres estadounidenses, policías y soldados. Los guerrilleros saben ahora que el gobierno tiene la sartén por el mango y le demostró que está dispuesto a flanquear todos los dispositivos de seguridad de las FARC para llegar a su cometido. Pero una escalada del conflicto, generada por el entusiasmo que supuso el rescate del miércoles, puede desenfocar el análisis global de la situación.

“Fue maravillosa la liberación de los rehenes, pero hay una preocupación de fondo. La euforia colectiva hace pensar que el Ejército tiene la capacidad de seguir haciendo estas acciones sin una represalia de la guerrilla”, dijo la analista Nelly Valbuena. “Creo que se necesita una salida negociada, política. Una política de paz claramente definida y no solo incursiones aisladas” que estiran el conflicto sin solucinarlo, y agregó que el acuerdo humanitario por los rehenes (aún quedan unos 700 en manos de las FARC, algunos de los cuales llevan casi 10 años cautivos) ingresó en un “stand by”.

“Las FARC van a perder la visibilidad política que tenían, pues se aferraban a un acuerdo humanitario”, señaló por su parte el investigador Ariel Ávila.

Escenarios de las FARC

1 Esconderse y reorganizarse. Las FARC han sufrido tres clases de golpes en el último año: militares, políticos y morales, lo cual las pone en el peor momento de su larga historia bélica. No está descartado que el Secretariado insurgente decida replegar todos sus frentes y estrategias militares, y empezar un lento proceso de reorganización bélica, de reforzamiento programático político y, sobre todo, de reconstrucción de la moral de sus combatientes, hoy por el suelo, minada por las derrotas, el aislamiento, el hambre, la corrupción y el ofrecimiento de recompensas.

2 Más violencia. Lo más grave para las FARC es la creciente certeza en el país y la comunidad internacional de que es una guerrilla que va rumbo a la inexorable derrota militar y política. No sería descartable que el Secretariado ordene una escalada de ataques a la Fuerza Pública y obras de infraestructura, así como atentados y secuestros contra personalidades del Estado.

3 Los rehenes. Aún mantienen a 21 uniformados y tres dirigentes políticos como “canjeables”. No sería descartable que las FARC sigan utilizándolos para tratar de recuperar algo de escenario y vigencia.

4 La paz. El gobierno insistió en plantearles a las FARC un acuerdo de paz “digno”. La opción de buscar una salida negociada podría ser una alternativa viable para las FARC, en vez de arriesgarse a una lenta extinción. (Fuente: Diario Nuevo Siglo de Colombia)

Falló la Corte

La Corte Constitucional de Colombia rechazó ayer examinar su propio fallo de 2005 que validó el trámite legislativo con el que el año anterior se aprobó la reelección presidencial para un segundo período consecutivo. Este hecho suscitó las críticas al presidente Álvaro Uribe. Algunos aseguran que buscaba así un tercer mandato. (AP)

Claves

ü      Los miles de archivos encontrados en los computadoras del abatido Raúl Reyes revelaron los posibles nexos de las FARC con políticos, ONG y gobiernos extranjeros.

ü      El ex ministro de Salud y actual Canciller, Fernando Araújo, y el subintendente John Frank Pinchao, en 2006 y 2007 respectivamente, se fugaron de las cadenas de las FARC. Ambos figuraban en la lista de “rehenes canjeables” de las FARC.

ü      A fines de 2007 las FARC demoraron la liberación de la ex congresista Consuelo González, la candidata presidencial Clara Rojas y su hijo Emmanuel. El presidente Álvaro Uribe reveló que eso pasó porque las FARC no sabían dónde se encontraba el niño de tres años, ya que éste estaba desde hacía año y medio en un hogar de Bienestar Familiar. Las FARC quedaron en ridículo.

ü      En 2003 las FARC cometieron el primer desliz ante la comunidad internacional cuando en Manaos, Brasil, Raúl Reyes hizo fracasar una gestión de Francia por los rehenes. En 2007 prometieron al presidente venezolano Hugo Chávez pruebas de supervivencia de algunos rehenes, pero estas nunca llegaron.

ü      Este año, las FARC rechazaron la mediación de Francia para atender a Ingrid Betancourt y otros secuestrados.

Fuente: Diario EL OBSERVADOR,  de Montevideo.

Colombia-Un golpe con impacto en varios países-Por Juan Gabriel Tokatlián

Opinión

Un golpe con impacto en varios países

Por Juan Gabriel Tokatlián

Para LA NACION

Jueves 3 de julio de 2008

El rescate de ayer en Colombia es un hecho de enormes repercusiones. Distintos actores internos y externos podrían, o deberían, cambiar sus comportamientos y objetivos después de lo sucedido. Si a partir de golpes recibidos en los últimos dos años el debilitamiento de las FARC resultaba ostensible, la liberación de ayer refleja su mayor derrota política y el comienzo de su ocaso militar. Si Alfonso Cano, la nueva cabeza, quiere evitar el desbande de la insurgencia y preservar un espacio político futuro de acción colectiva, debería enviar claras señales nacionales e internacionales de que la guerrilla está dispuesta a abandonar la lucha armada.

Esta es la mayor victoria político-militar de Uribe no sólo por su efecto simbólico interno, sino por su alcance internacional. En medio de una compleja situación institucional por la puesta en duda de la legitimidad de su reelección por la Corte Suprema y ante la tentación de sus partidarios de procurar una "re-reelección" (que para muchos, dentro y fuera del país, deslegitimaría su mandato y debilitaría su legado), Uribe puede ahora sentir que la misión en materia de lucha antiinsurgente está casi cumplida y que debe facilitar una sucesión ordenada que garantice su política de seguridad. Con esto no sólo habrá triunfado él, sino la democracia en Colombia.

Internacionalmente, los cálculos de muchos actores tenderán a modificarse. Estados Unidos ha robustecido su posición en Colombia y su proyección en el área andina: Washington siente que Colombia no se transformó en un "Estado fallido" y que su fórmula hacia Bogotá -manejo individual de un caso regional delicado, apoyo militar masivo y exigencia de más mano dura- puede replicarse en la vecindad. ¿Crecerá la tentación de exportar el "modelo colombiano" a los Andes?

Por su parte, Hugo Chávez, que venía deslindándose de prácticas deleznables de las FARC como el secuestro, va a tener una contraparte frágil en Colombia. Si su proyecto de expansión de la Revolución Bolivariana en los Andes pasaba por tener socios como las FARC, su restricción y debilitamiento es inocultable: quizás ahora mejoren las relaciones de Estado a Estados entre Bogotá y Caracas sobre bases más pragmáticas.

El autor es director de Ciencia Política y Relaciones Internacionales, de la Universidad de San Andrés

Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.

Ante el comienzo del fin de las FARC-Por Ignacio Coló

La situación de la guerrilla

Ante el comienzo del fin de las FARC

Por Ignacio Coló

De la Redacción de LA NACION

Jueves 3 de julio de 2008

Primero, tuvieron que liberar a seis rehenes sin poder obtener nada a cambio. Después, perdieron a tres de los siete miembros de su cúpula, incluido su líder histórico Manuel Marulanda, "Tirofijo". Ayer, fue rescatada la "joya colombo-francesa", como llamaban los guerrilleros a Ingrid Betancourt, su rehén de mayor peso político.

Así, de derrota en derrota, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) atravesaron los primeros seis meses de 2008, el año en que, para muchos analistas, comenzó el fin de la guerrilla colombiana.

"Indudablemente, ha sido el peor semestre de la historia de las FARC", afirmó el profesor de la Universidad Nacional de Colombia y especialista en el conflicto armado Jaime Zuluaga, en comunicación telefónica con LA NACION desde Bogotá.

Para las FARC, sus rehenes -algunos de los cuales llevan casi 10 años cautivos en la selva- son sus principales cartas políticas para forzar negociaciones con el gobierno colombiano. Y de todas esas cartas, Betancourt era la de mayor valor en términos políticos, por su peso simbólico y por la implicación de Francia y de países latinoamericanos en la lucha por su liberación.

"El rescate de Ingrid es un muy duro golpe político para las FARC. La guerrilla queda ahora en una situación muy precaria para alcanzar cualquier tipo de negociación", explicó el académico Zuluaga.

Además de no contar con Betancourt ni con los 14 rehenes que fueron rescatados con ella, las FARC liberaron este año a otros seis rehenes y fracasaron en su intento de canjear a más de 40 rehenes por 500 guerrilleros detenidos en cárceles colombianas.

En enero, la guerrilla liberó a la compañera política de Betancourt, Clara Rojas, y a la ex congresista Consuelo González. Un mes y medio después, la guerrilla entregó a los ex congresistas Luis Eladio Pérez, Jorge Géchem, Gloria Polanco y Orlando Beltrán, a delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja y del gobierno de Venezuela.

Bajas y deserciones

El exitoso operativo de rescate realizado ayer también reveló la fragilidad militar de las FARC. Era impensable, tiempo atrás, inflitrar y manipular de esta manera a la mayor guerrilla latinoamericana. Pero es cierto que en los últimos meses la guerrilla sufrió bajas y deserciones que inevitablemente iban a tener consecuencias negativas.

En marzo pasado, en el marco de un polémico operativo militar, las fuerzas armadas colombianas mataron a Raúl Reyes, "número dos" de las FARC. Además, secuestraron material informático de su campamento, donde la guerrilla guardaba sus mejores secretos, desde sus negocios con el narcotráfico hasta sus conexiones internacionales.

Menos de una semana después, se confirmó que otro miembro de la dirección rebelde, Iván Ríos, fue asesinado por un guardaespaldas que buscaba el pago de la recompensa ofrecida por Bogotá.

Y ese mismo mes, "Tirofijo", máximo jefe y fundador de las FARC, murió presuntamente por causas naturales y dejó vacante el liderazgo de la guerrilla, que fue ocupado por Alfonso Cano.

A la fuerte desestabilización que sufrió este año el Secretariado General -como se conoce a la cúpula de mando de la guerrilla-, hay que sumarle una gigantesca ola de deserciones.

Según el gobierno, más de 1450 rebeldes de las FARC han desertado en lo que va del año, lo que representa casi un 20% de sus efectivos. Bogotá estima que las FARC han visto reducidas sus filas a unos 8000 combatientes, es decir, la mitad que hace una década, cuando con frecuencia asaltaban y arrasaban puestos militares.

Además, las FARC también perdieron el apoyo del presidente Hugo Chávez, quien recientemente condenó los secuestros y afirmó que la guerrilla jamás logrará tomar el poder por las armas.

"Si las cosas siguen así, la guerrilla habrá desaparecido en dos años", declaró hace poco Diego Canizares, quien fue el segundo mando de uno de los batallones de las FARC hasta marzo, cuando decidió abandonar las armas y la selva.

Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.

Argentina-El error de confiar más en Chávez que en Uribe-Por Joaquín Morales Solá

El escenario

El error de confiar más en Chávez que en Uribe

Por Joaquín Morales Solá 

Para LA NACION

 

Cristina Kirchner siempre vio en Alvaro Uribe cierta frialdad frente al dramático caso de Ingrid Betancourt. Las deducciones convertidas en certezas, sobre todo cuando aquéllas parten de paradigmas ideológicos, no son buenas compañías para los gobernantes. La realidad acaba de desmentir rigurosamente a la presidenta argentina, que aseguraba entre íntimos que el mandatario colombiano era indiferente a la suerte de la secuestrada más famosa del mundo.

En verdad, los Kirchner se dejaron llevar siempre más por las percepciones de Hugo Chávez sobre el drama de Colombia que por las ideas e informaciones que les transmitía Uribe, el presidente latinoamericano con mayores índices de popularidad.

Cristina Kirchner se vio dos veces con Uribe en calidad de presidenta. La primera fue en Buenos Aires, el 11 de diciembre del año pasado, un día después de que ella accediera a la primera magistratura de la Argentina, y la reunión fue tensa por momentos. La tensión la provocó el caso de Ingrid Betancourt.

Cristina Kirchner estaba demasiado absorbida por la versión de los hechos que le había dado la madre de la política secuestrada, Yolanda Pulecio, quien culpaba más al rigor de Uribe que a la crueldad de las FARC por el cautiverio de su hija.

La presidenta argentina llegó a reprocharle entonces al líder colombiano por la detención en Bogotá de miembros de la organización guerrillera, que eran supuestos emisarios para la liberación de Ingrid Betancourt.

Uribe le replicó que tales detenidos figuraban en una lista de guerrilleros buscados por el ejército de su país y que eso no lo podía desconocer el presidente de un país.

Más importantes que esas tensiones fueron, sin embargo, las conjeturas que posteriormente hizo la mandataria argentina.

Primero optó por sostener que Uribe no quería la mediación de Chávez ante las FARC para no darle al venezolano un enorme protagonismo internacional.

La segunda suposición fue deslizada entre muy pocos: Cristina había advertido en Uribe, dijo luego reservadamente, cierta competencia con Ingrid Betancourt por el futuro electoral.

Tal afirmación llegaba a la conclusión implícita, aunque nunca dicha, de que para Uribe era mejor tener a Betancourt sobreviviendo en la selva que gozando de la libertad.

Inmediatamente después de esa reunión, en los últimos días de diciembre, Néstor Kirchner se fue a Venezuela para participar junto con Chávez de la operación Emmanuel, que consistió en rescatar del secuestro a un niño colombiano que no estaba secuestrado.

También entonces, en plena selva colombiana, hubo una reunión de Kirchner con Uribe, que tuvo su dosis de tensión. La noticia sobre la verdadera situación del niño, que no estaba en poder de las FARC, fue un papelón internacional que coprotagonizaron Chávez y Kirchner al mismo tiempo.

Cristina y Uribe se volvieron a ver las caras en marzo, en Santo Domingo, en una asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA), en medio de preparativos bélicos que casi arrastran a la guerra a Colombia, Venezuela y Ecuador. El ejército colombiano había matado en territorio ecuatoriano a Raúl Reyes, el segundo jefe de las FARC.

Las imágenes de la televisión fueron incontrastables. Luego de la resolución pacífica de la controversia, la presidenta argentina le extendió una mano fría a Uribe cuando éste se acercó a ella para darle un beso.

Nada, en cambio, le dijo Cristina a Chávez, en público al menos, aunque éste se había encargado de escalar el conflicto hasta colocarlo al borde de la contienda armada.

Los errores del gobierno argentino en el caso Betancourt tienen más raíces en la ideología que en la realidad de los hechos.

Cristina Kirchner se encargó -es cierto- de llevar por todo el mundo el caso de la política colombiana secuestrada, pero hizo muy poco para resolverlo ayudando al presidente de Colombia, la única persona del planeta que podía fijar una estrategia y establecer un modo para conseguir la liberación de Ingrid Betancourt.

Uribe ha colocado contra las cuerdas a la organización guerrillera más antigua de América latina, pero sus ideas no son las que profesan muchos líderes actuales de la región.

Algunos de éstos dicen militar en un progresismo que ama a toda la humanidad. Los episodios relatados prueban, otra vez, que quienes aman a toda la humanidad suelen tener problemas con las personas concretas y cercanas que la componen.




Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires. 

Liberación de Ingrid Betancourt-Un triunfo soñado para Uribe-Por Leandro Uría

El análisis de la noticia

Un triunfo soñado para Uribe

Por Leandro Uría

De la Redacción de LA NACION

Jueves 3 de julio de 2008

A fines del año pasado, el presidente venezolano, Hugo Chávez, esperaba ser el primero en saludar a Ingrid Betancourt tras su liberación, habilitar su reelección ilimitada en un referéndum y expandir su proyecto del socialismo del siglo XXI a toda máquina por la región.

No pudo ser. Con el rescate tras más de seis años de cautiverio de la ex secuestrada, símbolo mundial del sufrimiento de los cautivos de las FARC, su archienemigo, el presidente colombiano, Alvaro Uribe, parece haberse adueñado de la foto que esperaba sacarse Chávez.