La gran incógnita: ¿está EE.UU. listo para un presidente negro?Por Hugo Alconada Mon

La carrera hacia la Casa Blanca: se abre un nuevo debate

La gran incógnita: ¿está EE.UU. listo para un presidente negro?

Como sucedió con Tom Bradley en los 80, temen que el racismo pese a la hora de votar

Domingo 8 de junio de 2008 |

WASHINGTON.- Tom Bradley venía bien. Alcalde de Los Angeles por nueve años, de buena gestión y con la, para muchos, edad "ideal" (65 años) se lanzó a la campaña por la gobernación de California. Corría 1982 y las encuestas predecían su victoria por muchos puntos. Tan amplia, que el día de la elección, "el" diario del estado -y uno de los más serios y respetados del país-, Los Angeles Times , anticipó que ganaría. Pero no fue así. Perdió, en una de las mayores sorpresas que recuerda este país, aunque no hubo fraude. ¿Qué pasó? Que Bradley era negro. 

Su derrota tuvo la fuerza de un terremoto. ¿Cómo fue posible?, se preguntaban los demócratas, mientras que su rival republicano y blanco festejaba y los académicos comenzaron a investigar qué falló. La conclusión fue lo que llamaron el "efecto Bradley": como en cuestiones referidas al sexo, cuando las preguntas políticas son "sensibles" la gente no suele contestar con la verdad. 

Así, ante los encuestadores, un porcentaje de los blancos dijo que votaría por Bradley para evitar sospechas de racismo. Pero en la soledad del cuarto oscuro votaron por quien realmente querían. 

Hoy, más de un cuarto de siglo después de aquel batacazo, la irrupción de Barack Obama reabre el interrogante. ¿Puede reaparecer el "efecto Bradley" ante el primer candidato negro con serias chances de llegar a la Casa Blanca? ¿Está listo Estados Unidos para un presidente negro? 

La incógnita no es menor. Analistas políticos, historiadores y ciudadanos comunes con los que conversó LA NACION durante las últimas semanas distan de estar seguros. Están los que creen que el país es hoy muy distinto de aquel en que se movió Bradley, quien era el segundo alcalde negro en la historia de los Estados Unidos y el primero en lanzarse como gobernador de California. 

Otros se muestran pesimistas, como el profesor de la Universidad de California en Berkeley, Leon Litwack. Autor de un libro sobre la era posterior a la abolición de la esclavitud, tiene "fuertes dudas" sobre si el pueblo estadounidense puede realmente elegir a Obama. "Pienso que ésta aún es, en muchos aspectos, una sociedad racista", arroja. 

Para Jay Campbell, vicepresidente de la consultora Peter Hart Investigaciones, la clave pasará por un segmento específico de la población. "En términos de relaciones raciales, el hecho de que el 13% de los votantes blancos diga que la raza es un factor en cómo votan es un número razonablemente pequeño. Pero políticamente es mucha gente", explica, antes de plantear su visión sobre lo que se viene: "Esta elección va a permitir determinar cuánto queda de una tensión racial seria en este país". 

Aunque sin inmiscuirse de manera explícita en los muy sensitivos meollos raciales, los republicanos apuestan al escenario más complejo para Obama. Se esperanzan con que los problemas que mostró durante las primarias para captar los votos de los blancos de clase trabajadora y de los latinos aporten los votos decisivos para John McCain y los postulantes al Congreso. "En particular, en estados como Pensilvania, Florida y Nuevo México", estimó el vocero del Comité Republicano para la Cámara de Representantes, Ken Spain. 

El impacto en Iowa 

Pero otros académicos y analistas políticos creen que Obama lleva las de ganar. Primero, porque el hartazgo con George W. Bush empujaría a votar por él a muchos que de otro modo lo pensarían dos veces. Segundo, porque los tiempos han cambiado. No por nada, Obama ganó su primera interna en Iowa, un estado de amplísima mayoría blanca. Y son cada vez más habituales los alcaldes, gobernadores, legisladores o funcionarios negros de primera línea, como la secretaria de Estado, Condoleezza Rice. 

Los demócratas se ilusionan con archivar el infame "efecto Bradley" con una dosis de su propia medicina. El senador por Illinois predice el estratega electoral del partido para el Capitolio, Chris van Hollen, protagonizará un "efecto Obama" que movilizará a una ola de nuevos votantes que le permitirán ganar la Casa Blanca y quedarse con algunas bancas del Congreso que hasta ahora son bastiones republicanos. 

Pero eso está por verse. Algunos estudios de opinión pública exponen ciertas dudas de que el "efecto Bradley" haya quedado atrás. Hay quienes creen que en 1996, el gran héroe de la Guerra del Golfo, Colin Powell, consideró ese riesgo, cuando desistió de competir por la presidencia contra Bill Clinton. 

Estos meses también arrojaron algunas señales de alerta. Las encuestas de las primarias demócratas reflejaron márgenes más amplios de error entre sus anticipos y los resultados que no se repitieron en las internas republicanas, cuyos candidatos eran todos blancos y varones. ¿Qué ocurrió? Para dos investigadores, Bethany Albertson y Anthony Greenwald, es el fantasma de Bradley que se resiste a marcharse. 

La clave, según Greenwald, profesor de la Universidad de Yale, es si Obama, de padre negro y madre blanca, podrá posicionarse por encima de las tensiones raciales. "Es difícil plantear la idea de que Obama excita a la gente porque sea negro -argumentó-. La excitación que la gente siente por él es precisamente, porque aparece como alguien que trascenderá esas clasificaciones simples." 

Obama, que ya afrontó el dilema racial en un elogiadísimo discurso, el 18 de marzo, tendrá otra oportunidad inigualable para tratar de tender puentes. Por las vueltas del destino, aceptará su nominación en la convención demócrata el día en que se cumplirán 45 años del discurso en que Martin Luther King dijo al mundo "Tengo un sueño". 



Por Hugo Alconada Mon 


Corresponsal en EE.UU.

Fuente: LA NACIÓN, de Buenos Aires.

(Contra Friedmn lo de Klien)-Un insulto a la historia económica-Por JORGE CAUMONT

Un insulto a la historia económica

 

JORGE CAUMONT

Sesenta años después de obtener el doctorado en la Universidad de Columbia y de comenzar a enseñar en el Departamento de Economía de la Universidad de Chicago, y treinta años después de lograr el Premio Nobel de Economía -año en que se retiró de la docencia en Chicago-, falleció en 2006 en Estados Unidos el para muchos, más influyente economista del siglo XX: Milton Friedman.

Muy cuestionado por comunistas y socialistas, por todos aquellos apegados a la indefinida e inconformista izquierda latinoamericana e inclusive por quienes en el ámbito empresarial gozaban de las dádivas de gobiernos complacientes, Friedman no escatimó esfuerzos para vencerlos en el debate y en la polémica. Sus enseñanzas han sido llevadas a la práctica por los países más exitosos económicamente, desde Inglaterra hasta China, desde Taiwán a Chile, desde Hong Kong a los países del Este europeo. Incluso han sido adoptadas -consciente o inconscientemente, parcial o completamente- por naciones gobernadas por acérrimos adversarios, empecinados como es su costumbre, en llamar de otra forma lo que simplemente predicaba el maestro de muchos economistas académicos y políticos de numerosas naciones. Algo que no le perdonan sus adversarios, entre las muchas cosas con las que disintieron aunque luego las abrazaran, es que en 1986 anticipara formalmente en Berlín Occidental, a escasos metros del muro, el réquiem al socialismo real. Fue en esa ciudad, en aquel año, cuando señaló el inminente desplome del comunismo soviético y de sus satélites.

CHICAGO. Friedman fue el símbolo de la Escuela de Economía de Chicago, pero no el único Nobel de sus integrantes. Un grupo de profesores no muy numeroso -el total de estudiantes en la Facultad no supera a los 150 alumnos en sus cuatro años de cursos- conformaba en su época lo que se ha dado en llamar, la Escuela de Chicago. Allí, profesores contemporáneos suyos como Hayek, Stigler, Becker, Lucas, Fogel, Coase, Schultz, Miller, Heckman, Prescott e incluso Mundell, también lograron el Nobel. Todos ellos y quienes no lo han logrado -ya sea porque fallecieron como Harry Jonson, o los que aún pueden obtenerlo, como Harberger-, son quienes como Escuela, más han contribuido a correr las fronteras del conocimiento económico, siempre con el método científico. No con la repetición de postulados difíciles de concretar en un mundo en el que los mercados trabajan eficientemente desnudando los fracasos del normativismo y del voluntarismo y en el que, como Friedman titulara uno de sus libros "no hay almuerzos gratis".

Vilipendiada y enjuiciada sin motivos por muchos, alabada, reconocida y recomendada por muchos más, la Escuela de Economía de Chicago y sus "Chicago Boys" tienen sus principios. Los que fueron emergiendo y consolidándose por el trabajo académico y en la práctica de Friedman y del grupo de profesores que han enseñado año a año en sus aulas. Esos principios son los que hoy se adoptan en el Reino Unido y en Estados Unidos o en la Europa continental ampliada y también en los países del sudeste asiático y en la propia China de Hu Jintao, quien envía estudiantes a Chicago para que internalicen esos principios cuya aplicación ha hecho resurgir a la más populosa economía mundial.

El principio fundamental de la Escuela de Chicago es el de la libertad económica. Lejos de ser un dogma o un capricho normativo, lo que encierra ese principio es que el mercado, funcionando libremente y sin distorsiones, es el medio comprobado por el que se solucionan los problemas sociales y políticos que otros sistemas no han sido capaces de lograr. Por eso es que surge el rechazo a las intervenciones gubernamentales absolutas, se inculca el capitalismo y se concluye que sin libertad económica es impensable la libertad política. Esa libertad económica que descalifica al intervencionismo estatal por distorsionante de las mejores relaciones económicas, por su ineficacia para brindar las mejores señales para la inversión, por su ineficiencia para administrar recursos y concretar la más justa distribución del ingreso y porque deja abiertas las puertas a la corrupción, es lo que los adversarios de Friedman y de la Escuela de Chicago más resisten. Es por otra parte, lo contrario a lo que fue básico en los esquemas económicos de naturaleza marxista o socialista, o sea, la planificación estatal, la determinación arbitraria de los precios, la intervención absoluta en la distribución del ingreso y todos sus corolarios: mercados negros, escasez, corrupción y pobreza. Sin embargo, tras los fracasos de esos esquemas y su colapso e incluso desde antes de la década final del siglo XX, la mentalidad de los opositores ha ido cambiando y el intervencionismo estatal se ha ido desflecando para dar paso a una mayor preponderancia de los mercados funcionando libremente.

EN AMÉRICA LATINA. En nuestra región las ideas de Friedman y de la Escuela de Chicago se han impuesto en los países que han mostrado, en relación con sus recursos naturales, los mayores avances. En Chile, en México, en Brasil, en Colombia, en Perú, en Uruguay y en la mayoría de las naciones de América Central y del Caribe, ya no se discute entre planificación y mercado, entre dirigismo y libertad económica, entre mayor protección arancelaria o libertad de comercio, entre inflación de costos e inflación impulsada por desaciertos monetarios, entre control de tasas de interés y de tipos de cambio y su libertad, entre mayor actividad empresarial estatal y en una mayor prescindencia en esa área, entre más nacionalizaciones y menos empresas privadas, y entre otras cosas por el estilo. Y todos estos países son, incuestionablemente, los que muestran también, un mayor grado de democracia política, de libertades individuales y de mayor respeto por la propiedad privada. No es el caso de los más retrasados y conflictivos cuando abstraemos sus recursos naturales y juzgamos sus realidades institucionales. Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina y algún otro de menor importancia, son naciones en las que, lamentablemente el liberalismo no entra y en las que es feroz el ataque a la Escuela de Chicago.

INEXPLICABLE. Cuando se observa esa realidad latinoamericana, uno no puede menos que asombrarse del éxito que tienen propuestas políticas o publicaciones de autores que todavía cuestionan la importancia de la libertad económica. Y más aún como cuando con muy escasa información se habla de la aplicación de políticas de corte liberal en América Latina "forjadas con métodos criminales", como lo hace una desconocida figura canadiense: Naomi Klein. Citada en la página 11 del suplemento Qué Pasa de El País del sábado 17 de mayo, ella maneja, según el contenido de la nota, inexactitudes que deberían ruborizar a muchos conductores de la política económica. Aquellos que aplican políticas mal llamadas "neoliberales" pero que entran claramente dentro del espíritu y de la filosofía liberal de la Escuela de Chicago y por supuesto de Friedman, a quien la autora descalifica soezmente por haber ido a Chile en una ocasión durante el gobierno de Pinochet a dar una conferencia en la Universidad Católica. Klein, como los comunistas y socialistas que pretenden su descrédito, no sabe que en "Capitalismo y Libertad", Friedman sostuvo lo que luego reiteró en otro de sus libros, "Libre para Elegir": que la libertad económica es condición necesaria para la libertad política. Ni el de Frei ni los sucesivos gobiernos han variado el rumbo liberal de la economía chilena, el mismo que le vale ser considerado desde hace ya muchos años, el país más próspero del continente.

Alan Greenspan ha dicho que hay poca gente a lo largo de todas las generaciones que tengan ideas lo suficientemente originales como para materialmente alterar la dirección de la civilización, y que Friedman ha sido una de esas pocas personas. Observando desapasionadamente, sin el lente ideológico lo que pasa en América Latina hoy, incluyendo a nuestro país cuyo gobierno se precia de lograr alta apertura al comercio internacional, que reconoce la necesidad de la empresa privada para crecer más, que descarta la nacionalización de empresas -sobre todo bancos- y que busca la forma de asociarse con privados, y que hasta desarrolla un programa de impuestos negativos al ingreso como propusiera Friedman para aliviar la pobreza -el Plan de Emergencia-, deberíamos aceptar que a Greenspan le asiste la razón.

EXITOSO

Las ideas de Friedman se asocian con los países más avanzados

Fuente: EL PAÍS, de Montevideo.

Institucionalidad chilena no corre riesgo pese a bloqueos políticos

CHILE | Un país vigoroso con una economía razonablemente sana y vital también presenta serias deficiencias sociales cuya solución es acuciante

Institucionalidad chilena no corre riesgo pese a bloqueos políticos

No se puede sostener con facilidad un capitalismo tan pujante como el chileno en una sociedad que vive reminiscencias medievales

 

Chile ha logrado que, en cierto modo, coexistan la vitalidad propia de los grandes puertos, con todas sus connotaciones sociales, y la visión muy conservadora de la sociedad local. A la vez, tiene también una institucionalidad que funciona razonablemente bien en comparación con el resto de América Latina, sostuvo el politólogo uruguayo David Altman, profesor asociado de la Pontificia Universidad Católica de Chile. En diálogo con ECONOMIA & MERCADO, Altman analizó las diversas similitudes y diferencias políticas y sociales entre Chile y Uruguay. A continuación se publica un resumen de la entrevista.

-¿Cómo evalúa la gestión de la presidenta Bachelet luego de dos años de su gobierno?

-Su gestión ha tenido notorios claroscuros con respecto a lo que se podía esperar. Uno de los grandes pecados que cometió Bachelet durante la campaña electoral fue prometer una gestión absolutamente innovadora. Su discurso giró en torno a gobernar con cierta independencia del poder clásico de los partidos políticos, darle el gobierno a los ciudadanos y tener una mayor sensibilidad por los sectores más desprotegidos. Pero ese enfoque funcionó más desde un punto de vista discursivo que en la práctica solamente durante los primeros meses de su administración. Antes de cumplirse su primer año en La Moneda, tuvo que hacer un reajuste ministerial, lo que implicó la vuelta de las prácticas políticas de macroacuerdos, de consensos, etc. a las que Chile ya estaba acostumbrado. La promesa de un "gobierno ciudadano" no fue más allá de la creación de algunas comisiones asesoras al Poder Ejecutivo sobre temas muy sensibles, tales como seguridad social, educación, reforma electoral, etc. Los informes que prepararon esas comisiones terminaron, en una gran mayoría, archivados en algún cajón del despacho presidencial.

-¿Qué tipo de herencia recibió Michelle Bachelet de la administración anterior?

-Fue una herencia bastante mixta. Por un lado, su predecesor le entregó una economía sumamente equilibrada, pero también le dejó un problema que es la propia figura de Lagos. Mientras Bachelet carece de un carisma fuerte, el ex primer mandatario tenía un perfil de estadista y rasgos cuasi autoritarios, lo cual se adecua con el tradicional endiosamiento que los chilenos hacen de sus presidentes. Esta característica difiere diametralmente de la visión de los uruguayos, quienes respetan al presidente pero no le atribuyen poderes especiales.

Por otro lado, la Presidenta tuvo la mala suerte de tener que ejecutar diversos proyectos aprobados en la administración anterior que, en muchos casos, se han convertido en un serio dolor de cabeza para el gobierno y para toda la población como, por ejemplo, el sistema de transporte público de la capital chilena llamado Transantiago, cuyo funcionamiento ha generado un verdadero caos en el área metropolitana.

-¿Cómo ha evolucionado el índice de aprobación de gestión presidencial en las encuestas de opinión pública más recientes?

-Ese índice venía en picada a fines del año pasado como consecuencia de los titubeos de la Presidenta para solucionar algunos conflictos que eran más que previsibles. Sin embargo, el nivel ha comenzado a recuperarse ligeramente en los últimos meses, luego que Bachelet se encerró en La Moneda y dejó de hacer declaraciones públicas. No obstante, hay que tomar con cuidado la última medición, en la cual la Presidenta alcanzó una aprobación en torno al 50%. La razón es que el trabajo de campo de esa encuesta se realizó antes de la destitución de la ministra de Educación y de que se produjera el escándalo del Hospital de Curepto, que fue inaugurado con una "puesta en escena" en donde no había pacientes verdaderos ni se contaba siquiera con los equipos médicos.

-De todos modos, ¿no le parece satisfactorio un respaldo de la mitad de los encuestados a la gestión presidencial?

-Hay que tener en cuenta que los presidentes chilenos, a diferencia de sus colegas uruguayos, tienen habitualmente un apoyo del 60% o 70% de la gente. Por otra parte, la metodología utilizada en las encuestas locales es bastante mala, pero aún peor es el uso irresponsable que los medios de comunicación hacen de esos resultados. No obstante ello, las encuestas de opinión pública en Chile tienen un peso tan fuerte, que podría decirse que se han convertido en un fetiche. En parte eso se explica por la carencia notable de canales aceitados entre los partidos y la ciudadanía para percibir y canalizar las demandas organizadas de los ciudadanos, como sí existen en Uruguay a través del mecanismo del referéndum o de la iniciativa popular de reforma constitucional.

-¿Cuáles son los principales objetivos del gobierno para este año y el próximo?

-En realidad, las reformas más importantes, como la de seguridad social, fueron aprobadas durante la primera mitad del período presidencial. Ahora la mayor preocupación del gobierno consiste en evitar los efectos de una recesión económica en Estados Unidos, mejorar el funcionamiento del Transantiago y estar muy atento a que no surjan nuevos escándalos, especialmente ante la proximidad de las elecciones municipales que se realizarán en el segundo semestre de este año.

Oposición

-¿Es previsible que la actual alianza opositora capitalice el actual descontento de la población con la gestión de Bachelet?

-A pesar de varias fallas e ineficiencias de la actual administración, tengo serias dudas que la coalición de partidos de derecha -la Alianza- gane las elecciones presidenciales de fines de 2009. Hay fuertes indicios de que su dirigencia prefiere la seguridad del sillón legislativo a los riesgos implícitos de una reforma importante para democratizar el sistema partidario y generar mayores posibilidades de éxito electoral. Si a esto le sumamos que los militantes de la derecha carecen de mecanismos de castigos partidarios a sus líderes entenderemos por qué no se ha producido un recambio generacional en la cúpula de estos partidos. De hecho, muchos de sus actuales dirigentes son los mismos que otrora rodeaban a Pinochet.

-¿No representa Sebastián Piñera, que lidera el partido Renovación Nacional, una carta de esperanza de la derecha moderna?

-Más allá de su imagen de político liberal, Piñera es una de las figuras más extrañas de Chile ya que se deben contar con los dedos de una mano el número de chilenos que son "billonarios" en dólares. A los ojos de los electores, es un ser de otra galaxia. Por más mal que le esté yendo a Bachelet, bastaría con que la coalición gobernante recurriera a la dicotomía democracia vs. dictadura para que la Concertación gane las elecciones porque la derecha todavía no ha hecho un mea culpa serio por su participación en el régimen de Pinochet.

-¿Siguen los votantes chilenos con los ojos puestos en lo ocurrido durante la dictadura militar que terminó hace casi veinte años?

-En gran medida, sí. Se debe a que el electorado chileno está compuesto mayoritariamente por personas de más de 30 años, que siguen recordando con aprensión las décadas del setenta y ochenta. Ocurre que el grueso de los jóvenes no se ha inscripto en el padrón electoral porque es un trámite voluntario. Sólo después de haberse registrado, el voto se vuelve obligatorio en Chile. Más allá de las explicaciones por la apatía de los jóvenes por la política, nadie se inscribe voluntariamente si es pasible de ser sancionado por no votar. Por lo tanto, esa perversidad del sistema electoral determina que no voten aproximadamente dos millones de ciudadanos de entre 18 y 30 años de edad, quienes son justamente los que no vivieron los coletazos del pinochetismo.

-Al incorporar al grupo del senador Adolfo Saldívar, escindido de la Democracia Cristiana, la oposición logró formar una mayoría legislativa que destituyó a la ministra de Educación, Yasna Provoste, inhabilitándola para el ejercicio de la función pública por cinco años. ¿Es factible que la estabilidad institucional de Chile sufra un serio deterioro, como ha alertado el secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, si el bloque opositor continúa con esa política de confrontación con el gobierno?

-En Chile no existe la censura ministerial por el Poder Legislativo tal como funciona en Uruguay y en muchos otros regímenes presidenciales. Por lo tanto, la destitución de un ministro es un fenómeno realmente traumático en la política chilena porque el balance de los poderes del Estado favorece netamente al Poder Ejecutivo. No obstante ello, la institucionalidad chilena no corre riesgo por esa situación. En realidad, había problemas muy serios en el Ministerio de Educación, que la titular de la cartera lo supo desde el momento en que asumió el cargo porque su predecesor, Martín Zilic, le había dejado un informe muy completo sobre el desorden que imperaba en esa secretaría de Estado. Lamentablemente, Provoste hizo muy poco al respecto. En consecuencia, la opinión pública comprendió que había razones de peso para su enjuiciamiento político, así como también para darse cuenta que se usó con fines políticos.

-Existe una creciente participación de figuras de la Concertación en los directorios de empresas públicas y privadas chilenas después de dieciocho años en el gobierno. ¿No se corre el riesgo de que la coalición gobernante sufra un proceso de "institucionalización" como le ocurrió al PRI en México?

-La Concertación tiene cierta responsabilidad en ese sentido. Eso no significa afirmar que sea un símil del PRI porque en Chile existe un contexto mucho más legal, cuyo Poder Judicial no está cooptado por integrantes del partido oficialista y donde los pesos y contrapesos del sistema político funcionan razonablemente bien. No obstante, veinte años de gobierno ininterrumpido más la posibilidad de lograr un nuevo período presidencial lógicamente generan un cierto acostumbramiento al poder, creándose una conmixtión de intereses públicos y privados poco aconsejables.

La cuestión militar

-¿Qué grado de incidencia en la vida institucional conservan los militares chilenos? ¿Es la situación comparable con Uruguay?

-El tema militar no tiene mayor relevancia hoy día en Uruguay. A partir del primer gobierno de Sanguinetti, el presupuesto militar se ha venido reduciendo progresivamente, con lo cual el rol de las Fuerzas Armadas se ha visto cada vez más limitado. Una decisión muy acertada del gobierno uruguayo fue haber aceptado la participación de las tropas uruguayas en las llamadas "misiones de paz" de las Naciones Unidas. Esa actividad, por un lado, distrajo a los militares de los asuntos políticos internos y, por otro, ha permitido mejorar los ingresos de oficiales y soldados enviados al exterior.

Aunque la cuestión militar no figura entre los temas que más preocupan a los chilenos, todo lo relacionado con las Fuerzas Armadas siempre despierta debates acalorados debido al enorme tamaño del sector castrense. En estos últimos años, por ejemplo, la Fuerza Aérea adquirió una docena de cazabombarderos F-16 nuevos de procedencia estadounidense y dieciocho usados que compró a Holanda. A su vez, la Armada incorporó dos submarinos y armamento diverso porque existe, incluso a nivel civil, una extendida sensación de inseguridad con respecto a las fronteras con sus vecinos, especialmente porque el país no ha podido solucionar aún sus antiguas disputas con Bolivia y Perú.

-¿Permanecen los militares chilenos aislados en sus cuarteles actualmente?

-El éxito de la Concertación ha sido integrar a los militares al mundo civil. Es el caso de decenas de oficiales que cursan en la Universidad Católica la maestría de ciencia política, con una mención en defensa. De ese modo, se ha podido empezar a romper los muros del gueto de la academia militar. Esta mayor profesionalización de las Fuerzas Armadas apunta, entre otras cosas, a que sus tropas integren las Misiones de Paz de la ONU, tal como ya lo ha hecho Uruguay. La diferencia es que el Ministerio de Defensa de Chile dispone de suficientes recursos para levantar un moderno centro de entrenamiento para los futuros "cascos azules" en Santiago.

Disonancia entre indicadores económicos y calidad de servicios

-¿Cómo se compadece esa sensación de desorden político con la imagen de un Chile pujante y en franco crecimiento económico que percibimos desde el exterior?

-Se puede convivir con ambas percepciones. Chile es un país vigoroso con una economía razonablemente sana y vital, pero también presenta serias deficiencias, cuya solución resulta acuciante. Hay una seria disonancia entre lo que el oficialismo afirma públicamente sobre las mejoras de los indicadores económicos y lo que los chilenos comprueban que realmente tienen. Por un lado, el gobierno, sobre todo durante la administración de Lagos, sostenía con extremado optimismo que la economía era floreciente, pero la gente ha visto que la calidad de los servicios de salud, transporte y educación es indudablemente mala, lo cual genera una frustración muy grande.

-En Chile la ley de divorcio se aprobó un siglo después que en Uruguay. ¿Ha terminado la mayoría de los chilenos por aceptar los nuevos parámetros de la sociedad occidental?

-El reciente fallo del Tribunal Constitucional que declaró inconstitucional la entrega de la "píldora del día después" en el sistema de salud pública, es un claro ejemplo, desde el punto de vista valórico, del conservadurismo predominante en la sociedad chilena. Además, el rol que juega la Iglesia en Chile le sorprendería al uruguayo más religioso. Es el caso de que un hijo de padres divorciados no puede realmente aspirar a ingresar a la oficialidad de la Escuela Naval. Ese tipo de posiciones extremas constituye un problema muy grande, sobre todo, para la derecha chilena que pretende convertir al país en el centro comercial y financiero de la Cuenca del Pacífico en Sudamérica.

-¿Cómo ha enfocado la sociedad chilena su inserción en una economía globalizada?

-Evidentemente, no se puede sostener con facilidad un capitalismo tan pujante como el chileno en una sociedad que vive reminiscencias medievales. Sin embargo, Chile ha logrado que, en cierto modo, coexistan la vitalidad propia de los grandes puertos, con todas sus connotaciones sociales, y la visión muy conservadora de sus habitantes. Tiene también una institucionalidad que funciona razonablemente bien en comparación con el resto de América Latina. Por ejemplo, a nadie se le ocurre realizar siquiera un intento de soborno a un gendarme. Paradójicamente, esa misma policía tan correcta procede con un rigor inaudito cuando tiene que disolver una manifestación de estudiantes de secundaria.

Uruguay también tendría que aprender de las malas experiencias chilenas

-Tanto Chile como Uruguay están gobernados por coaliciones de centroizquierda. ¿Qué coincidencias halla entre el gobierno de la Concertación en Chile y el del Frente Amplio (FA) en Uruguay?

-Hay temas que preocupan por igual a las dos coaliciones oficialistas, aunque son organizaciones políticas muy distintas. Mientras el FA funciona como partido, la Concertación a veces funciona como coalición y en otras ocasiones como partido. Ambas tienen orígenes, instituciones, militancias e incluso objetivos distintos. Más aun, no comparto que la Concertación sea una coalición de centroizquierda; hoy día está muy lejos de la izquierda, diría que es más centrista que otra cosa, ya que existe un consenso notoriamente mayoritario entre sus integrantes de que la economía de mercado es la solución para la mayoría de los problemas del país. De los tres partidos con representación parlamentaria que la integran, la Democracia Cristiana tiene mucho más que ver con los partidos conservadores de Europa y el Partido por la Democracia es de clara inclinación liberal, tanto en lo económico como en lo valórico. De hecho, el Partido Socialistas es el único que podría encajar en lo que en Uruguay entendemos como centro-izquierda.

-¿No tienen mucha similitud las políticas económicas aplicadas en los dos países?

-Las políticas macroeconómicas de ambos gobiernos son muy parecidas, pues procuran achicar el déficit fiscal y realizar algunas políticas redistributivas en la medida de las posibilidades financieras de cada país. La diferencia radica en que el Estado uruguayo es más apreciado y parece más responsable a los ojos de los ciudadanos y, consecuentemente, tiene más ingerencia en la regulación económica. En Chile, en cambio, no hay muchas posibilidades para redistribuir el ingreso o hacer políticas de corte más universal. Tampoco existen mecanismos constitucionales que le permitan a los ciudadanos activar recursos para hacer valer sus derechos, salvo concurrir a votar cada cuatro años.

-¿No cree que se han utilizado con demasiada frecuencia los recursos institucionales de democracia directa en Uruguay?

-No niego que los uruguayos hayan llegado a abusar de los referéndum y las reformas constitucionales en algunos momentos de la historia reciente. De todos modos, es un recurso esencial que poseen los ciudadanos y, en general, todos los uruguayos lo saben. De hecho, el gobierno de turno siempre debe tomar en consideración que la mayoría de las políticas que pretenda impulsar está teóricamente sujeta al juicio popular.

-¿En qué medida el exitoso modelo chileno puede ser una referencia para Uruguay?

-Por cierto, el modelo económico chileno es digno de atención. Chile ha tomado ciertos riesgos que son muy interesantes, pero no pueden ser calcados porque las experiencias de cada país son intransferibles.

Por otra parte, supongo que en Uruguay no se quiere replicar la sociedad chilena actual, donde existen divisiones sociales grotescas, un grado de violencia muy elevado y un conservadurismo a flor de piel propio de épocas pretéritas, que no condicen con una economía capitalista en pleno crecimiento. Las vacas sagradas de los uruguayos, tales como el mutualismo y la educación pública, gratuita en sus tres niveles, son prácticamente desconocidas para los chilenos. Por lo tanto, Uruguay tendría que aprender de las malas experiencias de Chile, como son los problemas críticos que generan los oligopolios privados en ámbitos como la educación y la salud. A pesar de que han mejorado muchos indicadores económicos y sociales, otros, como la desigualdad social, siguen siendo nefastos.

Fuente: EL PAÍS, de Montevideo.

«Para crear una crisis en un contexto favorable se necesita a los Kirchner»-

EN LÍNEA. RICARDO LÓPEZ MURPHY: EX MINISTRO DE ECONOMÍA DE ARGENTINA

«Para crear una crisis en un contexto favorable se necesita a los Kirchner»

Argentina tiene muchos problemas y reacciona tarde. Uruguay está sólido y aprovecha muy bien el contexto internacional. El costo de la energía es la principal dificultad, dijo.

POR MARÍA LAURA RODRÍGUEZ

Edad 56

Estado civil Casado, tres hijos

Currículum

Licenciado en Economía. Universidad Nacional de La Plata. Master of Arts, University of Chicago.

Profesor del Master en Finanzas de la Universidad de Montevideo.

Fue ministro de Economía y de Defensa de Argentina, candidato a presidente, economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL).

Profesor de diversas universidades, consultor internacional, publicó varios textos.

 

¿La crisis de confianza de Argentina se puede transformar en una crisis como la del 2001?

No, eso no. Las circunstancias económicas internacionales del 2001 eran extraordinariamente difíciles. Ahora son extraordinariamente favorables. Es como si usted se ahogara en una tasa de té. O sea, es imposible. Para lograr crear una crisis en un contexto netamente favorable se requiere a los Kirchner. Tenían absoluto control de la agenda política, económica, tenían circunstancias increíblemente favorables.

 

¿Tenían?

Sí, se ha generado un conflicto muy complicado de resolver, eso ha afectado la confianza de la producción, ha generado una gran confusión. Eso no es gratis.

 

¿Cómo se sale del brete?

Yo creo que lo mejor sería volver al 10 de marzo, derogar las medidas, que el Poder Ejecutivo mande un proyecto de reforma impositiva al Parlamento, que se debata en el allí y sólo eso daría una enorme tranquilidad. Pero el señor ex presidente está encaprichado. Nadie habla con él, está muy aislado. Me da la sensación de que no se percibe la magnitud del tema.

 

Habla de él como si él fuera el presidente. ¿Así es como se percibe?

Bueno, en los hechos él actúa como el elemento más confrontativo. Todo el mundo lo mira a él. No estoy subestimando a la señora. Me da la sensación que ella buscaría una solución. Hay una cuestión psicológica. La gente de lo que tiene miedo es de actitudes, digamos, descontroladas e irracionales.

 

Concretamente, ¿qué problemas puede enfrentar Argentina?

El sistema de precios y las reglas económicas no se pueden obviar, evitar, por un tiempo se puede creer que se puede pero a la larga no.

Hay un problema energético, hay un inflacionario, hay un problema con el sector productivo, hay un problema con el sistema político, hay problemas valijas con dinero, con bolsas llenas de billetes en el baño de un ministro. Hay problemas.

 

¿Cómo explica que haya ganado nuevamente el mismo sector?

Si usted lo logra explicar me gustaría saberlo. Todo esto se supo cuando se votó, yo me ocupé que nadie lo ignorara. ¿Por qué la gente votó? Es una buena pregunta. Cuando la gente se queja yo le pregunto a quién votó....Supongo que en Argentina reaccionamos tarde.

 

¿Cree que se puede llegar a un estallido social?

No. Hay una sensación muy complicada, en un gobierno que domina el aparato clientelístico.

 

¿Se postulará nuevamente a la presidencia?

Creo que eso requiere de un cambio en la opinión pública. Yo recibí una paliza electoral enorme, si hubiera un fuerte llamado de la opinión pública estaría dispuesto. He quedado exhausto, ha sido duro para mí. Además, requiere de recursos económicos que en este momento no tengo. Yo desearía para Argentina un sistema político como el uruguayo.

 

¿Qué consecuencia puede tener para Uruguay la situación argentina?

Las circunstancias internacionales son muy favorables. Veo a Uruguay recibiendo el beneficio de todo el mundo. Uruguay está aprovechando muy bien todas las oportunidades. Hay muchos argentinos que están comprando tierras en Uruguay. Yo diría, con cierta envidia, que es como si los jugadores más destacados del fútbol de Argentina se quisieran venir a jugar a los clubes uruguayos.

 

Había beneficiado a Uruguay la llegada de depósitos argentinos pero después se dio vuelta.

No, eso siempre los favoreció. Es como si yo le dijera, hay cada vez más lectores de El Observador. Usted tiene que disfrutar eso. Siempre que vengan los recursos la favorecen. Otra cosa es lo que se hace con los recursos. Si usted los coloca en el resto del mundo no tiene ningún problema. Si usted se los prestó acá a gente que después no puede pagar, ahí hay un problema.

 

¿Qué opina de la crisis internacional?

La crisis es mucho menos grave de lo que se ha transmitido. Los datos ya lo están revelando. En realidad Estados Unidos sufre una crisis de exceso de confianza. Tuvieron muchos años crecimiento y se entusiasmaron. Lo que hay ahora es una corrección del exceso de optimismo. Pero el mundo está creciendo extraordinariamente.

 

¿Se puede crecer indefinidamente?

Los viejos economistas pensaban que no, que íbamos a enfrentarnos con el límite de la escasez de tierras. Ahora el cambio tecnológico ha permitido crecer mucho más allá de lo que nadie imaginó nunca. El éxito del capitalismo global ha sido espectacular, nunca imaginado. Yo diría que hay ciertos riesgos y ciertos límites, uno muy claro es el riesgo ambiental, otro es el energético. ¿Podrá el cambio tecnológico generar suficiente aumento de productividad para compensar la escasez de recursos? ¿O el deterioro del medioambiente generará un freno al crecimiento? Ese debate de tanto en tanto aparece en la humanidad y hoy prevalecen los optimistas.

 

¿Cree que van a seguir subiendo los commodities?

Si las materias primas siguen creciendo Uruguay se saca la grande porque suben sus productos. Si economiza petróleo y produce más alimentos le va a ir muy bien.

 

Las perspectivas entonces son optimistas en el mundo y la región

Siguen siendo muy buenas y muy saludables. Los errores que cometa la política económica argentina, las groserías que haga las vamos a pagar nosotros. En particular a Uruguay lo veo muy sólido. Mi única duda es el precio de la energía. Cuanto más pueda ahorrar energía mejor.

 

O generar de otra forma…

Eso no es fácil. Parece que la clave de los países exitosos es desarrollar la energía atómica. Con los precios actuales del petróleo ya es un negocio descomunal, Francia y China lo están aprovechando.

Lo dijo

«A Uruguay lo veo muy sólido. Si economiza petróleo y produce más alimentos le va a ir muy bien»

«Si hubiera un fuerte llamado de la opinión pública, me postularía nuevamente»

«La gente tiene miedo a las actitudes descontroladas e irracionales»

INFORME DE LA FAO Y LA OCDE

Advierten que alimentos seguirán caros

Los precios de bienes agrícolas caerán de sus actuales niveles récord pero seguirán en un nivel alto, advirtieron ayer en París la FAO (Organización de ONU para la Agricultura y la Alimentación) y la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) durante la presentación del informe anual de Perspectivas Agrícolas para el período 2008-2017. Entre las principales causas para la subida de precios se encuentra el fuerte aumento de la demanda, debido a su vez a los cambios de hábitos alimenticios en China y la India, con un mayor consumo de carne y productos lácteos, y al crecimiento global de la población y de la economía. Otros fenómenos responsables del proceso son la utilización de tierras y cultivos para producir biocombustibles, el cambio climático, así como el aumento en el precio del petróleo.

El secretario general de la OCDE, Angel Gurría, hizo un llamado a la acción: “El fin de los alimentos baratos en un mundo, en el que la mitad de la población vive con menos de US$ 2 por día, preocupa”.

Si bien los precios récord no se mantendrán, según Gurría, “los precios promedio en la próxima década superarán en entre un 10% y un 50% los de los pasados 10 años”. Muchos alimentos básicos, como el arroz o el maíz, registraron fuertes alzas desde comienzos de año. Según el informe, la carne de ternera y de cerdo será en el período 2008-2017 un 20% más cara que la década previa. El aumento del azúcar se situará en un 30%, mientras que el del trigo, el maíz y la leche en polvo oscilará entre el 40% y el 60%. La subida de los aceites vegetales superará el 80%. (DPA)

Fuente: EL OBSERVADOR, de Montevideo.

La maquinita se los traga-WASHINGTON ABDALA

CON FIRMA

La maquinita se los traga

WASHINGTON ABDALA ESPECIAL PARA EL OBSERVADOR

Cierto día, varias décadas atrás, un grupo de personas advirtió que la única manera de derrotar el predominio de los partidos fundacionales era ir avanzando en la conquista de “valores culturales” que permitieran un cambio en el modelo político que el país vivía desde siempre. Así, la llamada izquierda “moderada” comenzó a tejer consciente e inconscientemente una serie de redes en el espacio de la sociedad civil, de manera de ir creando clima, conquistando pareceres, generando complicidades compartidas, para ir aproximándose a la lejana conquista del poder. Simultáneamente, la izquierda “radical” –tupamaros y otros actores más o menos afines a éstos– sólo apostaba a la vía violenta para ir desgastando la institucionalidad democrática. Dos modelos que, en realidad, se complementaban al final del camino. Este fue un eje obvio en el recorrido que ambientó la conquista del gobierno por parte del Frente Amplio en las últimas elecciones. Primero ganaron la batalla cultural, ganaron las cabezas de mucha gente, luego el camino de las urnas, ayudado por la demografía electoral, hizo el resto.

Los partidos históricos nunca comprendieron demasiado bien la lógica gramsciana –de avanzar en todos los terrenos de la sociedad civil– porque la visión republicana de ambos les impedía apostar al copamiento de lo social manejado como un plan de captura de poder. Es cierto que el Partido Nacional de la reconquista democrática parece advertir esta debilidad y Wilson Ferreira Aldunate alienta a la Secretaría de Asuntos Sociales de su colectividad –de su propia factura– a tener un tono más activo en varios espacios sociales que eran monopolio exclusivo de ciudadanos de izquierda. Los colorados –siempre tan asentados en la lógica del poder– no tuvieron demasiada participación en esas áreas porque su accionar lo desplegaban desde el gobierno y con eso –creían– era más que suficiente. Los escasos núcleos que sí lo comprendieron, nunca lograron un efectivo respaldo orgánico del partido.

A su vez, el ejercicio de poder inevitablemente –con razón o sin ella– genera desgastes, erosiones y perfila a ciudadanos que el cuerpo electoral termina rechazando de manera frontal por aquello que hacen mal, pero también por aquello que apenas se presume –o hasta se fantasea– que hacen mal. Los propios adherentes al partido de gobierno de turno sienten que algunos individuos incumplen el mandato por el que han sido ungidos para llevar adelante una gestión de gobierno. Esa percepción –no siempre alejada del sentido común– genera una enorme tensión que somete al gobierno de la hora a situaciones difíciles, cuando no espantosas, en las que se termina buscando disimular la actuación de gente que la sociedad ya sentenció –muchas veces sin razón, pero muchas otras con sobrados motivos– como ciudadanos nefastos para el país.

Cuando la izquierda era oposición sabía aprovechar los errores y los casos de corrupción que algunos actores de los partidos históricos propiciaban y destruía así, desde lo formal, desde los medios, y desde lo informal también, en el boca a boca, las reputaciones tanto de tristes personajes como de ciudadanos honrados a los que no se dudó en enlodar. Se militaba en esa causa de manera “abnegada” y creando polarización con la implacable lógica de la teoría del enemigo. En la lógica actual, los partidos históricos no saben recorrer bien ese camino, porque no está en su tradición cultural, y son los medios de comunicación los que ocupan el principal lugar en el terreno de la denuncia a situaciones en que aparecen comprometidas la probidad moral de determinados funcionarios o el respeto que dispensan a la legalidad. Pero, en general, lo hacen sin militancia y sólo desde el encuadre informativo. No existe la tal “orquestación” de la que se queja –sin razón– el Presidente de la República.

O sea, la izquierda desde la sociedad civil y desde la erosión –con denuncias reales y falsas de corrupción– fue construyendo una parte sustancial de su plataforma para alcanzar el poder. Hoy se viene autodestruyendo con la misma metodología con la que logró el éxito. Abandonó la sociedad civil, que ya no es monocolor y que se siente, en vastos sectores, profundamente defraudada por un gobierno voraz en lo tributario y distante en la casuística social. Y los casos de corrupción o inmoralidades que les explotan en la cara, los vienen asfixiando ante ese público que les prestó el voto creyendo que “eran diferentes” y ante cierta izquierda que de veras se sentía integrando el partido de los apóstoles de la ética. Así las cosas, quién diría que el propio veneno que inyectaban por todo el país, los iba a autoaniquilar. La maquinita inventada se deglute al inventor, y parece disfrutarlo. Quién diría.

Fuente: Diario EL OBSERVADOR,  de Montevideo.

Investigan lazos de políticos con las FARC=se abre en Bogotá una megacausa judicial

El conflicto armado en Colombia: se abre en Bogotá una megacausa judicial

Investigan lazos de políticos con las FARC

La fiscalía pidió indagar a congresistas, periodistas y varios extranjeros; una aliada del presidente venezolano está en la mira

Sábado 24 de mayo de 2008 | Publicado en la Edición impresa 

BOGOTA.- En la apertura de un caso judicial bautizado "Farcpolítica" que sacudió ayer a Colombia, el fiscal general, Mario Iguarán, pidió a la Corte Suprema que investigara a tres congresistas, entre ellos la ex mediadora con las FARC Piedad Córdoba, como parte de un grupo que incluye políticos, periodistas y extranjeros sospechosos de mantener vínculos con la guerrilla colombiana. 

Córdoba es una aliada del presidente venezolano Hugo Chávez, con quien buscó un acuerdo humanitario para la liberación de rehenes en poder de ese grupo armado. 

"Se acusa de presuntos vínculos con las FARC a tres congresistas colombianos, cinco ciudadanos [locales] y cuatro ciudadanos extranjeros", dijo Iguarán, quien reveló que las acusaciones surgieron de la información contenida en tres computadoras (ver aparte) decomisadas por el ejército colombiano el 1° de marzo pasado en un campamento de las FARC en Ecuador. 

Los equipos informáticos habrían pertenecido al "número dos" de las FARC, Raúl Reyes, asesinado por las fuerzas colombianas en ese operativo, en territorio ecuatoriano, que provocó una airada reacción de Quito y Caracas. "En principio, [las investigaciones] surgen por lo encontrado en las computadoras, correos por ejemplo [...]. Hay referencias que podrían estar indicando algo mucho más que una gestión en aras de la paz", dijo Iguarán. "De ahí que lo que ha considerado Policía Judicial es que hay unos presuntos vínculos con las FARC por justificar de estas personas", explicó. 

Iguarán informó que abrió investigaciones contra la constituyente ecuatoriana María Augusta Calle, el también ecuatoriano Iván Larrea; el venezolano Amílcar Figueroa, miembro del Parlamento Latinoamericano, y el estadounidense James Jones, profesor universitario. Además de Córdoba, los legisladores colombianos sospechosos son el representante Wilson Borja y la senadora Gloria Inés Ramírez, de los opositores partidos Liberal y Polo Democrático Alternativo, respectivamente. 

Iguarán también dijo que investiga por sus presuntos nexos con las FARC a los periodistas Carlos Lozano, director del semanario Voz , y William Parra, corresponsal de la cadena de noticias Telesur; al ex ministro y ex candidato presidencial Alvaro Leyva, quien había sido autorizado por el gobierno para mantener contactos con el grupo; al ex asesor de paz y periodista Lázaro Viveros, y a la directora de la organización no gubernamental Cruz de Agro, Liliana Ovando. 



Posibles extradiciones 



Iguarán señaló que la fiscalía dispuso nueve indagatorias a los ciudadanos colombianos y a los extranjeros, y que el proceso "apenas comienza". 

Por su parte, el canciller Fernando Araújo declaró: "En caso de que la Fiscalía General de la Nación requiera la presencia de esas personas en Colombia, solicitaríamos la extradición a los gobiernos respectivos". 

El caso judicial fue bautizado por los medios locales como "Farcpolítica", término que lo asocia a la "parapolítica", la causa judicial por la que la Corte Suprema investiga los nexos entre los legisladores colombianos y los grupos irregulares de extrema derecha, que ya determinó el arresto de 32 legisladores, en su mayoría oficialistas. 

El escándalo de la "parapolítica" había estallado en 2006 de un modo similar. En ese caso, también se incautó una computadora con información comprometedora: la de Rodrigo Tovar Pupo, alias "Jorge 40", uno de los principales jefes paramilitares. 

Córdoba se declaró ayer "perseguida política" y afirmó que, pese a la acusación en su contra, seguirá buscando un acuerdo humanitario entre el gobierno y las FARC, en virtud del cual la guerrilla pretende cambiar a 40 rehenes por unos 500 guerrilleros presos. Según Córdoba, el caso es "una cortina de humo" para tapar la investigación sobre el trámite legislativo aprobatorio de la reelección de Uribe. Al respecto, la ex parlamentaria Yidis Medina declaró que funcionarios del gobierno le ofrecieron prebendas políticas a cambio de su voto favorable a la reelección. 

Lozano expresó que las personas señaladas por el fiscal han venido trabajando "de manera pública" por el intercambio humanitario , con conocimiento del gobierno, de la comunidad internacional y de "cara al país". 

En Brasilia, donde concurrió a una cumbre regional, Chávez dijo que la acusación a Córdoba demuestra que "en Colombia están más enredados que un kilo de estopa". Por su parte, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, dijo que las relaciones con el gobierno de Colombia "están en una situación deplorable", y acusó al gobierno colombiano de lanzar "calumnias" y comandar una "campaña mediática" para intentar vincular a su gobierno con las FARC. 

Uribe se cruzó con Chávez en la cumbre de Brasilia, a quien saludó. "El tema no es de personas. Algo que nos tiene que enseñar el debate es el respeto a las personas", comentó luego Uribe, mayor aliado de Estados Unidos en la región, que ha acusado reiteradamente a Caracas y a Quito de apoyar a las FARC. 



Agencias AP, EFE, AFP y DPA

Fuente: LA NACION  de Buenos Aires.

Argentina:Más desconfianza, menos reservas-

Más desconfianza, menos reservas

Las principales variables macroeconómicas se resintieron en las últimas semanas

Domingo 18 de mayo de 2008 | Publicado en la Edición impresa 

El freno que padecieron las exportaciones cerealeras, uno de los síntomas más evidentes del enfrentamiento entre el campo y el Gobierno, provocó una baja en la recaudación impositiva por el menor cobro de retenciones. Luciano Laspina, de Macrovisión, estimó ese costo fiscal en US$ 1000 millones mensuales. Con las retenciones móviles el Gobierno esperaba recaudar, como mínimo, unos US$ 1300 millones adicionales al año. 

Para Marina dal Poggetto, del Estudio Bein, el impacto de este paro "es ciertamente menor" que el del anterior. "De hecho, hoy no hay desabastecimiento ni al consumo ni a las industrias, que están produciendo a full tratando de evitar que impacten las restricciones energéticas que seguramente tendrán cuando empiece el frío", agregó. Hacia delante, Dal Pogetto sostuvo que "es probable que en mayo las exportaciones vuelvan a caer en cantidades, pero en junio deberían volar". 

De todos modos, concluyó, la pelea deja dos impactos negativos: "La minicorrida contra el dólar y el desarme de portafolios de títulos públicos y de algunos depósitos tiene un impacto directo sobre la tasa de interés. El otro efecto es la incertidumbre sobre el rumbo de la macroeconomía. En este contexto, la inversión, el motor del crecimiento en los últimos años, ya está sufriendo un parate". 

Rodrigo Benítez, de Alpha, indicó que "en marzo, durante las tres semanas de paro, se postergaron exportaciones por casi US$ 350 millones por semana". Este mes, "la primera conclusión es que el conflicto sólo está afectando las operaciones del sector agropecuario y no las del resto. Por lo tanto, el impacto sobre las exportaciones se reduce de US$ 350 millones a 270 millones semanales". 

El impacto financiero 

El día que se anunció la modificación en las retenciones, el 11 de marzo, el Banco Central era comprador de dólares y tenía US$ 49.812 millones en reservas; la tasa de riesgo país se ubicaba en 490 puntos, según el banco JP Morgan; el índice Merval había cerrado en 2144,5 puntos, y el bono Discount en pesos se vendía en los mercados secundarios a $ 112,60 por cada lámina de 100. Por su parte, los bancos seguían sumando depósitos privados (pese a pagar tasas de interés negativas en términos reales), los préstamos entre bancos se concertaban al 8,105%, y se pagaba un 8,5% anual por los depósitos mayoristas. Asentados en esta holgura, ofrecían préstamos operativos a las empresas a tasas que iban del 10 al 13% anual, según la entidad. 

Dos meses después el panorama es otro. La tasa de riesgo país subió a 552 puntos y el Banco Central ya no es comprador, sino vendedor neto de dólares. Las reservas bajaron hasta los US$ 49.222 millones, mientras que la minicorrida hacia el dólar retaceó la oferta de pesos y elevó las tasas de interés: el viernes, el call se negoció al 12,35%, la tasa por depósitos mayoristas estaba en 13,6% y el precio del Discount en pesos, pese a haber rebotado en las dos últimas jornadas, se mantenía hundido en $ 89,75. En la plaza doméstica ya nadie habla de la crisis financiera mundial, sino de la crisis argentina. 

Hubo además un fuerte deterioro en las expectativas económicas, lo que quedó a la vista en la evolución de las principales variables financieras. Entre el 2 y el 9 de este mes, la gente canceló plazos fijos por $ 308 millones, con lo que la baja de depósitos a plazo acumula $ 1500 millones en los últimos 15 días. También crecieron las dudas de la comunidad financiera internacional sobre la vocación y capacidad de pago de la Argentina respecto de su deuda (que se refleja en el alza del riesgo país y la fuerta baja de los bonos). 

Finalmente, empresarios dijeron a LA NACION que hay proyectos de inversión parados a la espera de que se resuelva la protesta rural y de que el Gobierno anuncie algún plan o acuerdo sectorial que permita contener la inflación.

Fuente: LA NACION  de Buenos Aires.

Koreas-Ocaso de la etapa de acercamiento-

Ocaso de la etapa de acercamiento

El presidente Lee promueve una línea dura contra Pyongyang

Domingo 18 de mayo de 2008 | Publicado en la Edición impresa 

SEUL (De un enviado especial).- Una nueva era comenzó entre las dos Coreas. Después de 10 años de gobiernos surcoreanos conciliatorios con Pyongyang, la asunción en febrero pasado del presidente conservador Lee Myung-bak nubló el panorama, y las tensiones podrían resurgir en la península. 

En 1998, el entonces presidente progresista Kim Dae-jung puso fin a décadas de desconfianza entre el Norte y el Sur y adoptó la llamada s unshine policy hacia Corea del Norte, una política destinada a mejorar la integración entre los regímenes opuestos, y por la cual el Sur brindaba ayuda económica sin pedir nada a cambio. 

Esa política continuó bajo el mandato de Roh Moo-hyun, y durante 10 años fue el eje de las relaciones entre el rico sur capitalista y el colapsado norte comunista. En ese período, el comercio intercoreano creció de 308 millones a 1350 millones de dólares y el intercambio de personas aumentó de 1000 por año a casi 102.000. 

Roh visitó a su par, el dictador Kim Jong-il, en Pyongyang en octubre pasado, en una cumbre que fue vista como el comienzo de un histórico proceso de unificación. 

Pero el electorado dio la espalda a la s unshine policy , y en diciembre eligieron al conservador Lee, que había prometido endurecer su postura con Pyongyang. Es que tras 10 años de recibir ayuda, el régimen comunista dio pocas señales de apertura. Y la gota que colmó la paciencia de los surcoreanos fue la prueba nuclear que Corea del Norte hizo en 2006. 

En sus primeros meses de mandato, Lee ya ha desafiado abiertamente a Pyongyang . El flamante presidente prometió continuar con cierta ayuda humanitaria, pero advirtió que toda cooperación económica será congelada hasta que Corea del Norte no dé muestras definitivas de su desnuclearización. Además, en la reciente cumbre que sostuvo con su par norteamericano, George W. Bush, Lee expresó su deseo de "estrechar su alianza militar con Estados Unidos". Y todo parece apuntar a que este año Seúl finalmente apoyará en la ONU la resolución de condena a los abusos a los derechos humanos en Corea del Norte, después de años de abstenerse. 

Pero lo que en otros tiempos hubiera significado una escalada de tensión en la península, sólo despertó tibias respuestas de Pyongyang. 

Es que Corea del Norte, apremiada por una crisis alimentaria (ver aparte), tiene escaso margen de negociación de cara a las conversaciones a seis bandas sobre su desnuclearización, que se retomarán en las próximas semanas. 

"Corea del Norte está ansiosa por progresar en la cuestión nuclear, porque necesita normalizar sus relaciones diplomáticas con Estados Unidos", explicó a LA NACION Suh Jae-jean, director de estudios norcoreanos del Instituto para la Unificación Nacional que tiene sede en Seúl. "Sin la ayuda de Estados Unidos, no tiene esperanza de progresar económicamente."

Fuente: LA NACION  de Buenos Aires.

Argentina:En Estados Unidos-Fuertes críticas de los acreedores a Cristina-

En Estados Unidos

Fuertes críticas de los acreedores a Cristina

Dicen que no debe endeudarse con Chávez

Sábado 17 de mayo de 2008

 

Los acreedores estadounidenses que no aceptaron la reestructuración de la deuda argentina objetaron ayer que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner haya elegido "el costoso e inestable camino" de confiar en su par venezolano, Hugo Chávez, como fuente exclusiva de financiamiento, al tiempo que relacionó la crisis con el campo a "la falta de acceso al capital internacional". 

La American Task Force Argentina (ATFA) emitió un duro comunicado a raíz de la reciente visita al país de su copresidenta, Nancy Soderberg, que se reunió "con importantes académicos, políticos, diplomáticos, intelectuales, economistas y titulares de bonos", de acuerdo con lo consignado por la agencia PRNewswire. 

"El propósito de la visita fue enfatizar la importancia de que la Argentina resuelva el problema de los bonos y asegurar que el país sea parte de la economía global del siglo veintiuno", añadió. Para Soderberg, "Cristina Kirchner enfrenta una verdadera elección con respecto a qué dirección tomará la Argentina", ya que "el impresionante crecimiento de los últimos años sólo se puede mantener si el país entra íntegramente en los mercados internacionales globales". 

Sin embargo, para la ATFA, "en lugar de resolver el tema de los bonos y entrar en los mercados internacionales, el Gobierno elige el costoso e inestable camino de confiar en el presidente de Venezuela, Hugo Chávez". 

"El pueblo de la Argentina merece un camino mejor. Todos los amigos del país esperan que la presidenta Kirchner haga la mejor elección", dijo Soderberg, ex embajadora ante las Naciones Unidas. La diplomática enfatizó que la Argentina continúa sintiendo el peso de compromisos internacionales por su deuda y en ese sentido destacó la presión tributaria sobre la actividad agropecuaria. 

"La falta de capital internacional está causando una crisis con el agro", opinó, por entender que la aplicación de las retenciones se debe a "la falta de fondos para las necesidades de infraestructura". Según Soderberg, "eso también ha llevado a la Argentina a los brazos del presidente Chávez, que es una amenaza cada vez mayor para la estabilidad de la región".

Fuente: LA NACION  de Buenos Aires.

¿Sucesión o matrimonio en Rusia?-MIQUEL ZUERAS

7/5/2008  ESTRATEGIAS PARA PERPETUARSE EN EL PODER

¿Sucesión o matrimonio en Rusia?

Rusia Unida, que copa todo el poder, fue creada con mimo por Putin, y sus candidatos, elegidos para garantizar sumisión y lealtad

.        • Putin, como primer ministro con atribuciones especiales, seguirá tutelando la presidencia de Medvédev

 

MIQUEL ZUERAS

JESÚS López-Medel*

Uno de los ritos de las bodas ortodoxas consiste en que el pope coloca y gira tres veces sobre la cabeza de cada contrayente dos coronas enlazadas por una cinta, que simbolizan la unión. En el caso del enlace de los dos máximos mandatarios rusos, no será un tercer oficiante el que proyecte la corona sobre los dos principales actores del poder futuro, sino que será una coronación recíproca... aunque, más que pareja en su origen, uno de ellos sea creación del otro.
Boris Yeltsin fue el hombre que en 1991 abortó, desde postulados democráticos y nacionalistas netamente rusos, el golpe de Estado que, contra Mijail Gorbachov, activaron los sectores más reaccionarios de la ortodoxia comunista, asustada al ver cómo se les caía en pedazos un imperio que se desmoronaba no solo por las ventanas abiertas de la perestroika, sino también porque estaba basado en cimientos que, pese a parecer férreos, eran de barro. En uno de sus achaques, sorprendió convocando una rueda de prensa un 31 de diciembre para anunciar su retirada y la entrega de poderes a quien designó sucesor a dedo: Vladimir Putin.

ESTE,
DESDEel primer momento, voló solo, sin tutelajes ni sombras del pasado, a diferencia de lo que suele suceder cuando encaramarse en la sucesión y, acaso, la primogenitura del poder se debe no a una elección sobre bases mínima o formalmente democráticas, sino al capricho del que se retira (un poco) y la aspiración de este de seguir influyendo en su sucesor. Así es en Moscú y también a 4.000 kilómetros y aún más lejos.
Putin cumplió sus dos mandatos de cuatro años, sin que pudiera legalmente volver a presentarse, salvo que hubiera cambiado las reglas de la Constitución rusa donde se impone dicha limitación. Afortunadamente no lo hizo (a diferencia del burdo y fallido intento del venezolano Hugo Chávez). De forma más astuta, supo mover los hilos y convocar una Operación Dócil para poder elegir, entre los tres candidatos que participaron (¿dónde habré visto antes esta misma película?), a aquel que permitiese cumplir el brevísimo cuento de Augusto Monterroso: "Cuando desperté, el dinosaurio todavía estaba allí".
Fue elegido uno de los meritorios, Dmitri Medvédev, al que conoció en el ayuntamiento de la bella San Petersburgo. Él fue el designado por el dedo divino de Putin como sucesor. Pero antes de las elecciones del pasado marzo había que dejarlo todo atado y bien atado (estos sí que tienen experiencia centenaria en ataduras). Previamente, en diciembre, había que celebrar elecciones parlamentarias. El partido Rusia Unida fue encabezado por el propio presidente de la Federación, aunque nunca ocupó escaño en la Duma y ni siquiera fue militante hasta un mes antes. La formación había sido creada con mimo por Putin, y muy seleccionados los candidatos para asegurar fidelidad y sumisión personal. Obtuvo una mayoría abrumadora en dichos comicios. Solo partidos satélites y dependientes verdaderamente del Kremlin lograron arrebatarle algunas migajas. Todo el poder para Rusia Unida; todo el poder para Putin. La OSCE denunció la progresiva identificación entre Estado y partido.
En las presidenciales de marzo, sin pluralismo ni transparencia y con total ausencia de observadores internacionales, los ciudadanos eligieron al desconocido candidato oficial, que monopolizó completamente los medios de comunicación. Con fama de buen gestor, dedicado a esa gran maquinaria del poder energéti