Liberalismo militante

entonces

Hace 40 años desde la izquierda le tiraban piedras a la reelección

Escrito por rigofa 23-12-2008 en General. Comentarios (0)

LOS REELECCIONISTAS DE ENTONCES DECÍAN NO IMPORTARLES LA OPINIÓN DEL PRESIDENTE

Hace 40 años desde la izquierda le tiraban piedras a la reelección

Paralelismos entre el intento reeleccionista de Pacheco y el de los que impulsan a Vázquez.

POR VALENTÍN TRUJILLO DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

El gran tema de la semana fue la ebullición del movimiento reeleccionista que pretende que presidente de la República, Tabaré Vázquez, se mantenga en el poder hasta fines de febrero de 2015. Quedaron pocos actores del sistema político que no dieran su opinión al respecto. La oposición en bloque y algunos sectores del Frente Amplio, centrados en el Espacio 609, criticaron la posición reeleccionista, mientras los organizadores del movimiento y varios ministros e intendentes de izquierda, a través de su firma, apoyan el intento reformista.

Pero las actuales posturas de los partidos no son las mismas que hace casi 40 años, cuando se registró el último intento reeleccionista de un presidente constitucional. Existen algunos paralelismos.

 

Palo y palo. A mediados de 1970, Uruguay competía en el Mundial de fútbol de México y los diarios publicaban grandes suplementos con las noticias deportivas. También en ese momento se iniciaba el movimiento reeleccionista, impulsado por algunos legisladores del pachequismo como Raumar Jude, Wilson Craviotto y Washington Vázquez, el interventor de AFE, Alejandro Rovira y el presidente de UTE, Ulysses Pereira Reverbel.

Los principales medios de prensa de izquierda de esa época expresaron en forma unánime su rechazo al intento de la reelección de Pacheco. Por ejemplo, el semanario Marcha, a través de su editor responsable, Carlos Quijano, expresó: “Sorprende que el propio presidente tolere que se inicien campañas a favor de la prórroga de su mandato o de su reelección. La no reelección es un principio incorporado a los textos y a la vida nacional” (22 de mayo de 1970).

El diario de izquierda Ya! publicó en su editorial el 4 de julio, día del lanzamiento de la campaña reeleccionista en un cine de la ciudad de Las Piedras: “Evidentemente hay muchos ángulos para el ridículo en la actitud y manifiesto de los pertinaces reeleccionistas”.

Una semana después, el mismo diario decía sobre la puja interna de los colorados: “Es criterio de la mayoría de los legisladores del movimiento antirreelecionista (dentro del Partido Colorado) aguardar un pronunciamiento concreto sobre la movilización continuista por parte de Pacheco Areco.” Al otro día , la contratapa de Ya! expresó: “Pese a las reiteradas declaraciones del presidente Pacheco Areco de que este año tiene que ser de trabajo y no de gestiones electorales, hoy, parte de su mismo grupo comienza la primera etapa de lo que, sin dudas, será una larga lucha electoral”.

Mientras las noticias internacionales llenaban páginas con la caminata lunar del Apollo XIV y las noticias nacionales resaltaban la liberación del diplomático brasileño Aloysio Dias Gomide, que había sido secuestrado por los tupamaros, el movimiento reeleccionista seguía trabajando en pos de su objetivo. Mientras, la oposición y el sector colorado de la Lista 15 se manifestaban en contra.

El 5 de febrero de 1971, un editorial de El País continuaba la polémica sobre la constitucionalidad del proyecto reeleccionista, haciendo hincapié en el mismo inciso E del artículo 331 de la Constitución, el mismo que se debate hoy entre el oficialismo y la oposición. “Hay riesgo de influencia del poder presencial en el resultado de los comicios”, decía ese editorial.

Un mes después, en marzo de 1971, El Popular, órgano del Partido Comunista, publicó lo siguiente: “Cobró estado público la existencia de ciertas gestiones que se vendrían realizando desde hace cierto tiempo en pos de un acuerdo político entre algunos sectores de los lemas colorado y blanco a favor de una prórroga del mandato de Pacheco Areco, así como de los actuales miembros del Parlamento. La noticia creó una generalizada reacción de condena por todo lo que ello implica. Demás está decir que en la Constitución no hay absolutamente ningún resquicio o disposición que abra paso a semejante alcaldada”.

La interna colorada de entonces estaba tan dividida como la interna frentista de hoy. El ex vice presidente Luis Hierro López reclamó, hace unos días, desde las páginas de El País, que no se puede estar “manoseando la Constitución” con fines electoralistas, recriminación similar a la que realizaban los militantes de izquierda a su partido en 1971.

Nuevamente el diario Ya! publicó: “(Los intentos reeleccionistas) confirman que la utópica recogida de firmas por la reelección de Pacheco tiene implícito un contenido golpista, ya que sería sobre la base de sus firmas recogidas por medio del chantaje y la coacción que se intentaría levantar la justificación pública de la prórroga de los mandatos.”

Luego del gran debate político y jurídico sobre el tema de la reelección, por cinco votos a cuatro la Corte Electoral resolvió en el mes de abril de 1971 habilitar la “doble fórmula” colorada en esas elecciones: Pacheco-Bordaberry por la reforma y Bordaberry-Sapelli por el sistema vigente. Si bien triunfó el Partido Colorado (las elecciones fueron polémicas y el Partido Nacional denunció fraude en algunas urnas), la reforma no salió victoriosa y el presidente electo fue Juan María Bordaberry.

La polémica quedó flotando desde entonces hasta ahora que se replantea. Y este replanteo ¿es una moneda de cambio en la interna frentista, o una apuesta real?

Cronología

24/01/08 En entrevista a El Observador, Tabaré Vázquez rechazó la reelección. 



1/11/08 El diputado del Espacio 609, Víctor Semproni, criticó al movimiento reeleccionista por no haber consultado a la orgánica del Frente Amplio y dijo que sus impulsores deberían ir al tribunal de conducta del FA.



5/11/08 Vázquez respondió a Semproni desde Trinidad. Dijo que era una vergüenza que se propusiera el tribunal de conducta para “compañeros”. Mujica lloró en televisión, dolido ante la actitud de Vázquez. Dijo que iba a mantener un profundo y prolongado silencio (P.P.S.) sobre el tema de la reelección. 



6/11/08. El senador Fernández Huidobro dijo que los dichos del presidente Vázquez confirman sus deseos de ser reelecto. A su vez, en reunión con legisladores del MPP, Vázquez les dijo que no había cambiado de opinión sobre su postura contraria a la reelección. Mujica reconoció que el presidente se había mantenido en su posición original y que se equivocaron quienes interpretaron que había cambiado de parecer.

El «hombre de la víbora

A fines de julio de 1970, pocos días después del lanzamiento de la campaña de firmas que buscaba la posibilidad de la reelección del entonces presidente Jorge Pacheco Areco, el diario Ya! publicó una foto de la Plaza Cagancha un domingo, donde se veía un solitario puesto con una foto de Pacheco y el slogan “¡Póngale la firma!”. También se advierte un tupido grupo de gente que atendía al “hombre de la víbora”, un comediante que fingía tener un ofidio en una bolsa de arpillera. La leyenda de la foto se burlaba de la campaña reeleccionista. Al otro día de la publicación, la policía detuvo al “hombre de la víbora”, supuestamente por trabajar en negro. A los pocos días fue liberado.

Pah... checo

El diario El País fustigó en 1971 la campaña reeleccionista de Jorge Pacheco Areco, a nivel editorial y también a nivel humorístico. El caricaturista Mariño tituló uno de sus chistes como “Pah... checo”. Dibujó al presidente parado sobre la columnata de la plaza Libertad. Pacheco decía: “Si estoy convencido de ser el ‘elegido´, ¿por qué no querer ser el ‘reelegido´? ¿Eh?”

Lo dijo

Washington Vázquez

Diputado colorado, 1971

 

«No nos importa lo que diga el presidente Pacheco (que al principio no quería ser reelecto)»

Carlos Quijano

Editorial semanario Marcha, 1970

 

«Sorprende que el presidente tolere que se inicien campañas a favor de la prórroga de su mandato »

Washington Beltrán

Editorial El País, 1971

 

«El riesgo (de la reelección) es la influencia del poder presidencial en el resultado»

Raumar Jude

Diputado colorado, 1971

 

«La reelección no implica riesgo constitucional si se produce por una reforma»

Unidos en la lucha contra el cigarillo

No son pocos lo que comparan las personalidades de Tabaré Vázquez y Jorge Pacheco Areco y encuentran similitudes.

El gusto de ambos por el boxeo es una de ellas. El intento reeleccionista es otra. Pero incluso en la lucha contra el cigarrillo, los dos presidentes también coinciden.

Hacia principios de julio de 1970, Pacheco Areco propició una reunión entre los ministerios de Educación y Salud para que realicen “tareas conjuntas” con el fin de actuar “contra el hábito de fumar”.

Fuente: Diario EL OBSERVADOR,  de Montevideo.

¿Qué tipo de empresario eres?-Por Pablo Arosemena Marriott-20070702

Escrito por rigofa 02-07-2007 en General. Comentarios (1)

¿Qué tipo de empresario eres?

Autor: Pablo Arosemena Marriott

Hubo un tiempo en que las palabras empresario y socialista fueron consideradas términos antónimos.  Ya ha pasado mucho tiempo de aquello.  Hoy en día ser empresario no es sinónimo de ser liberal.  Por eso, cabe preguntarse: si todos los empresarios no son exactamente liberales, ¿qué son entonces?

Sucede que existen tres tipos de empresarios: el Socialista, el Pro Negocio y el Pro Mercado.

 

1)Empresario Socialista: nos referimos a aquel empresario que debido a que no cuenta con una filosofía de libertad que respalde su forma de vivir y ante las inequidades que observa en este planeta, se siente extremadamente culpable de su mejor situación. 

Culpabilidad que, paradójicamente, pretende expurgar promoviendo políticas públicas socialistas.  Políticas que precisamente condenan las bases filosóficas generadoras del marco institucional que hacen posible las oportunidades que ha tenido y su cómoda forma de vida que ha alcanzado a fuerza de su creatividad, esfuerzo y talento.

Este empresario puede ser grande o pequeño.  Da igual.  En algunos casos estudió formalmente Economia en la Universidad.  Pero esto no le fue de gran ayuda.  Pues las probabilidades de aprender economia de mercado en nuestras facultades son mínimas.  Lo que predomina es la enseñanza de la economia keynesiana (recordemos que Keynes fue a la economia del Siglo XX lo que Marx fuera a la economia del Siglo XIX). 

Relativiza el principio fundamental que históricamente ha caracterizado a la actividad empresarial: la Libertad Económica.  Esto es, Propiedad Privada, Libre Mercado y su prerrequisito, un Estado de Derecho que garantice la igualdad ante la ley.  En su lugar, prefiere un Estado de Legalidad que imponga la igualdad mediante la ley. 

Irónicamente,  cree todo lo que dice el dogma marxista sobre él: que el dinero es malo.  Que si es en exceso es peor.  Que la acumulación del capital es fruto de la explotación. Y que el éxito económico empresarial implica una mayor tajada del pastel de la riqueza para los ricos en desmedro de los pobres.     

Por eso vive en una perpetua contradicción entre lo que piensa y lo que hace.  Y nótese que quien no piensa lo que hace, termina haciendo lo que piensa; pues fondean ONGs socialistas, partidos políticos socialistas y gremios enemigos de la libertad. 

Sin solvencia liberal, su vacío es caldo de cultivo para las ideas autoritarias, totalitarias, nacionalistas, proteccionistas, estatistas, paternalistas, en definitiva, socialistas.  Así, su nacionalismo lo hace rechazar la inversión en función del origen geográfico (mucho peor si es del Norte).  Su estatismo lo hace anhelar un Estado Enorme, Padre y Protector para sus "hijos" desde la cuna hasta la tumba. 

 

2)Empresario Pro Negocio: nos referimos a aquel empresario que se preocupa exclusivamente por la libertad económica para su negocio.  No es que acepte a regañadientes la libertad.  No.  Pues el sí quiere, defiende y promueve la libertad económica.  El problema es que solo la quiere, defiende y promueve para su nicho de mercado. 

A este tipo de empresario generalmente lo encontramos en los grupos de presión.  No busca libertad.  Persigue privilegios.  Si se trata de un industrial exportador, la inmoralidad que constituye una moneda devaluable no le quita el sueño.  Si se trata de un comerciante importador se preocupará solo por los aranceles, regulaciones, impuestos y devaluaciones que lo afecten directamente.   Al productor bananero no le interesará en absoluto la libertad de precios en su mercado.  Al exportador bananero si, pero no necesariamente abogará por libertad para todos los demás precios y sectores del mercado.  Al agricultor protegido por aranceles no le importará lucrar impositivamente a costa de los ciudadanos.  

Pues a este tipo de empresario no le interesa si acaso existe libertad económica fuera de su burbuja.  Lo tiene sin cuidado vivir en un país donde la seguridad social estatal obligatoria prohíbe la libre competencia de compañías aseguradoras de pensiones privadas.  No le importa que no exista apertura en el sector petrolero, competencia en el sector eléctrico o de telecomunicaciones.  No comprende ni defiende la necesaria libertad económica para el sistema financiero.

En definitiva: no cree en la libertad, solo se sirve de la libertad.  No defiende la libertad por principios sino por conveniencia.  Y así, en el momento que por cálculo utilitario de la coyuntura, no estime rentable la libertad, entonces, en ese momento, sin que le tiemble el pulso, pasará a estar en su contra. 

 

3) Empresario Pro Mercado: nos referimos a aquel empresario que promueve la libertad económica para todo el mercado, no solo su ámbito de negocio. Él entiende que la libertad económica es un principio transversal.  Comprende que el mercado libre implica un trato voluntario, moral y pacifico entre hombres iguales que se respetan e intercambian sus derechos de propiedad sobre bienes y servicios.  Sabe que para obtener dinero se requiere satisfacer creativa y sostenidamente a los consumidores.  Que a mayor éxito económico, mayor cantidad de vidas transformadas.   

Conoce que el pastel de la riqueza empresarial no es estático.  Que cada nuevo emprendedor no se lleva una tajada sino que dinámicamente crea un nuevo pastel de riqueza nacional.  Advierte que la acumulación de capital es producto de quienes disciplinadamente sacrifican su consumo presente.  Que esa es la palanca que permite el crecimiento masivo.  Que es el origen de la inversión productiva.  Y que castigarla impositivamente destruye la creación de empresas, la tecnología, el empleo y nuevas maneras de verdaderamente servir a los demás.  No se confunde: sabe que libertad no es sinónimo de ganancia asegurada.  Libertad implica tan solo la oportunidad.  Un común punto de partida, no un común punto de llegada. 

Finalmente, son estos empresarios los que sostienen intelectual y materialmente el mundo en que vivimos.  Son ellos quienes hacen posible desde la aspirina hasta los juegos de video.  Necesitamos a más de ellos.  La pregunta pertinente entonces es: ¿Qué tipo de empresario vas a ser?