El peligro de la falta de confianza-porque mezcla una cantidad de pequeñas verdades

CONCLUSIÓN | Tras veinte años de crecimiento, las fallas de las finanzas modernas están a la vista, pero no se deben olvidar sus fortalezas

El peligro de la falta de confianza

El actual ataque es peligroso porque mezcla una cantidad de pequeñas verdades con un mito grande y atractivo sobre el sector financiero

 

Los bancos han soportado nueve meses brutales desde que se congelaron los mercados de crédito en agosto de 2007. Las pérdidas y la baja de valor de activos suman US$ 335.000 millones y muchos de sus mejores negocios han desaparecido. En las economías desarrolladas, casi todos los bancos están enfrentando vientos económicos y regulatorios de frente que reducirán sus ingresos y su nómina salarial.

Pero el mayor peligro que enfrentan las finanzas occidentales no es una caída en su poder de obtener ganancias, sino una pérdida de confianza en la manera que funcionan.

El sector enfrenta dos críticas, una basada en la equidad y otra en la eficiencia. La primera sostiene que las finanzas están armadas para enriquecer a los operadores bancarios, en vez de a sus clientes, los accionistas o la economía en general. Algunos se preocupan por la manera en que se calculan los premios que reciben los operadores; otros están preocupados por el "riesgo moral", esto es, los operadores bancarios hacen apuestas alocadas porque saben que serán rescatados por el contribuyente. Basta ver lo que pasó con Bear Stearns o con Northern Rock.

La segunda pregunta, más profunda, es si es eficiente un enfoque de las finanzas basado en el mercado. Algunos funcionarios chinos sostienen que la crisis ha demostrado que el sistema occidental no sirve. Recientemente, el presidente de Alemania demandó que se "ponga en su lugar" al "monstruo" de los mercados financieros: los operadores bancarios han causado una "destrucción masiva de activos", se quejó.

A los críticos no les falta munición. Las fallas en el otorgamiento de crédito en el mercado de hipotecas subprime no reflejan precisamente una asignación sabia de capital. La opacidad del sistema bancario en las sombras y la complejidad inimaginable de esos productos tóxicos con respaldo en activos han planteado dudas sobre la disciplina de mercado.

Hay que tener cuidado. No es solo que una corrida regulatoria rara vez es acertada: basta ver la ley Sarbanes-Oxley, una ordenanza aprobada presurosamente luego de los escándalos corporativos a comienzos de esta década. El actual ataque es peligroso porque mezcla una cantidad de pequeñas verdades con un mito grande y atractivo. Las verdades menores conciernen las maneras en las que se puede hacer un poco más eficientes a las finanzas. Pero se pueden hacer esos cambios sólo si uno rechaza el mito: que se pueden eliminar de algún modo las fallas y perfeccionar las finanzas. Las burbujas, los excesos y las calamidades son parte del paquete de las finanzas occidentales. Aún así valen la pena.

Algunos cambios son deseables e inevitables. La mayoría de ellos serán provocados con retraso por el mercado mismo, especialmente bajo la luz de la transparencia. El negocio hipotecario de Estados Unidos ya se ha transformado. Cientos de prestamistas no regulados han desaparecido, así como el supuesto de que los precios de las casas no caen. La demanda de productos complejos securitizados se ha reducido a la nada y los más complejos pueden llegar a no volver jamás. El pronóstico más seguro en la actividad bancaria es que la próxima crisis no tendrá su centro en el mercado hipotecario.

Los responsables de los entes reguladores también tienen que aprender algunas lecciones. La mayoría de ellas corresponden a dos categorías. La primera es que hay que tener una visión más amplia del riesgo. Eso significa que también hay que mirar los activos fuera de balance y la exposición bruta (Jérôme Kerviel, acusado de perder US$ 7.200 millones de Société Générale, no fue descubierto porque los gerentes sólo estaban atentos a sus posiciones netas).

El segundo cambio de filosofía que se necesita es obligar a los bancos a construir resguardos en los buenos tiempos de modo de tener defensas más fuertes cuando lleguen los malos tiempos. El sistema ha amplificado los extremos del ciclo. La contabilidad de valores justos, que valúa los activos de acuerdo a los precios corrientes de mercado en vez de su valor histórico, lleva a espirales descendentes (y ascendentes) de los precios de los activos, y por tanto al apalancamiento. Los modelos de riesgo de los bancos han tenido la mirada vuelta hacia atrás, por lo que ningún momento pareció más seguro que el previo al estallido de la burbuja.

Estos cambios por cierto que tendrán un costo, que es un motivo para sopesarlos de modo más cuidadoso que lo que lo hicieron quienes elaboraron la ordenanza Sarbanes-Oxley. Tendrían el efecto de aumentar la cantidad de capital y liquidez que los bancos reservan cuando se acumulan los riesgos y reducir la cantidad de apalancamiento que pueden usar. Eso reduciría el tamaño y la capacidad del sector, aunque no el tamaño de instituciones individuales: un resultado de la crisis es que los bancos universales probablemente se vuelvan más grandes al buscar los beneficios de la diversificación.

Haciendo el balance resulta que estos costos valen la pena para hacer un poco más seguras las finanzas. Otras reformas no pasan esa prueba. Por ejemplo, limitar su paga u obligar a los operadores bancarios a invertir su propio dinero en sus negocios no evitará los riesgos morales. Las principales causas estructurales de los problemas -la mala evaluación colectiva del riesgo; la búsqueda imperiosa de rindes y la falla de la supervisión- son profundas. En la historia financiera reaparecen una y otra vez.

DULCE CONDENA. Se premia con razón a los financistas por correr riesgos, que por su naturaleza no pueden ser administrados o anticipados por completo. La tendencia a que el éxito provoque complacencia e irresponsabilidad está tan enraizada en los mercados financieros como en cualquier otro orden. No importa cómo se pague a los banqueros, no pueden simplemente ignorar un boom del crédito; tienen que seguir bailando. Los reguladores no tienen el conocimiento, el peso (y a menudo el talento) para poder controlar el siguiente invento brillante de los bancos.

Eso suena como una condena hasta que se piensa en las alternativas. Las finanzas occidentales, parafraseando a Churchill, son la peor manera de asignar capital, excepto por todas las demás formas. Es obviamente mejor que el desperdicio y la disfunción que se ve en China, donde el capital centralmente planificado es entregado a los que tienen buenas conexiones. Pero también es mejor que el sistema financiero que occidente tenía antes. Gracias a la asombrosa innovación de las últimas décadas, los derivados pueden ayudar a las firmas e inversores a cubrirse contra riesgos.

La securitización amplía el acceso al capital para quienes necesitan crédito y a los activos para los inversores: puede financiar todo, desde servicios de agua corriente hasta estudios de cine. El apalancamiento pone a compañías perezosas al alcance de inversores decididos y más casas al alcance de consumidores más pobres.

Es cierto que los financistas han disfrutado de inmensas ganancias y los salarios inmensos que las acompañan (la paga en los bancos de inversión estadounidenses ha sido casi diez veces el promedio nacional). Pero el colapso de la burbuja del crédito acabará con todo eso. Y pese a todos los desastres, hay señales de que las finanzas tienen capacidad de recuperación.

En los últimos meses los bancos han gozado de suficiente confianza como para obtener US$ 200.000 millones en capital nuevo de los inversores. Bear Stearns y Northern Rock fueron calamidades, pero hechos aislados, porque las inmensas pérdidas generales se dispersaron extensamente. Esta vez no hubo recapitalización general del sistema por los gobiernos. Después de veinte años de crecimiento, las fallas de las finanzas modernas están a la vista. Pero no se deben olvidar sus puntos fuertes.

Fuente: EL PAÍS, de Montevideo.

Mejorar la renta desde el espacio

Mejorar la renta desde el espacio

Sus estudios de teledetección en cultivos y forestación realizados para clientes locales y extranjeros permiten practicar la agricultura de precisión

 

La teledetección o percepción remota consiste en obtener información de un objeto sin establecer contacto físico con él. Cada cuerpo, área o fenómeno emite un espectro electromagnético específico que lo vuelve distinguible entre todos los demás. El reflejo o absorción de dicho espectro es registrado por medio de sensores que navegan a bordo de satélites de observación a alturas del orden de 450 a 900 kilómetros. "La teledetección basada en plataformas orbitales es una tecnología relativamente nueva, originada hace unas pocas décadas y que alcanzó un vertiginoso desarrollo al terminar la Guerra Fría, cuando se liberó para uso civil. Los primeros ensayos de teledetección a alturas orbitales se efectuaron en 1946, pero recién en 1972 se dio comienzo a la era de los grandes satélites de observación con el lanzamiento por parte de Estados Unidos de la serie Landsat, seguidos por Francia y otros países. Incluso países vecinos como Argentina y Brasil poseen eficientes satélites de observación", explicó Tomás Bense, fundador de Teledet.

A medida que los desarrollos tecnológicos avanzaron, también mejoró la capacidad de observación de los nuevos satélites. "La resolución espacial, que indica las mínimas dimensiones de un objeto sobre la superficie terrestre para que pueda ser discriminado por el sensor de un satélite, se fue reduciendo de 75 metros hasta llegar actualmente a 0,50 metros", comentó Bense.

ORÍGENES. Teledet SRL es una empresa familiar formada por el ingeniero químico Tomás Bense, integrante de la Cátedra de Análisis Instrumental de la Facultad de Química de la UdelaR, y sus dos hijos. Cuenta, además, con la intervención eventual de técnicos en informática y electrónica a través de contrataciones temporales. Aunque las actividades de sus miembros en el área de la percepción remota datan de 1994, la empresa se constituyó formalmente cuatro años más tarde con la misión de adquisición, procesamiento, análisis y comercialización de información obtenida por percepción remota. Ese mismo año instalaron una estación rastreadora para captura de imágenes, junto con un sistema de captura y procesamiento de información para satélites meteorológicos geoestacionarios (sistema GOES). "Esta fue la primera estación de este tipo en Uruguay y está ubicada en El Pinar, departamento de Canelones. La inversión en equipos fue del entorno de los US$ 20.000. Hoy tendríamos que adecuar la parte de recepción y de software a las nuevas tecnologías, pero no existen en el país programas de apoyo a la investigación en esta área", puntualizó el empresario.

APLICACIONES. Los avances tecnológicos de las últimas décadas en el campo de la teledetección han marcado también un notable avance en sus aplicaciones. Según el Ing. Bense, "la teledetección se utiliza en el área de la agricultura y forestación, el monitoreo ambiental, el estudio en los campos de la geología y minería, el urbanismo, la hidrología, entre otros. También permite dar la alerta de un desastre natural, como en el caso de los huracanes, y acceder al área perjudicada cuando en muchas ocasiones la incursión física es imposible. Además, existen otras aplicaciones menos conocidas de la percepción remota, como el seguimiento de epidemias, en donde se analizan las características agrometeorológicas y de temperatura para obtener conclusiones sobre su expansión geográfica o el rastreo de pozos petroleros y derrames oceánicos".

ACTIVIDADES. La mayor actividad de Teledet se ha relacionado con forestaciones, estancias y estudios para la industria tabacalera, con el apoyo de Montepaz S.A. "Como los clientes a nivel local fueron muy escasos, la empresa se volcó principalmente a trabajar para el exterior, desarrollando métodos y realizando monitoreos de cultivos en diferentes regiones tabacaleras mundiales. Nuestros trabajos de aplicación se han realizado en Estados Unidos -básicamente Kentucky y Tennessee-, Zimbabwe, Brasil y Argentina. Durante los últimos años hemos iniciado monitoreos para la provincia de Yunnan, China, recurriendo al uso de satélites con sensores de radar, capaces de adquirir imágenes bajo condiciones climáticas adversas e incluso de noche", explicó el director de Teledet.

Uno de los estudios realizados para el exterior consistió en el seguimiento de heladas en el sur de Brasil. El entrevistado señaló: "El cliente era un inversor bursátil en commodities. En esa zona se obtiene el mejor café del mundo, pero el cultivo puede ser afectado seriamente por una helada. Le proporcionamos información en imágenes, sumado a un análisis sobre qué esperar de los cultivos, todo en tiempo real, para que pudiera tomar decisiones con la mayor cantidad de información posible".

En Uruguay, las imágenes de percepción remota pueden ser utilizadas para obtener la temperatura del mar, localizando las corrientes cálidas provenientes de Brasil que, cuando entran en contacto con aguas de menor temperatura como las del Río de la Plata, señalan el lugar donde se concentra la pesca. Además, la teledetección tiene un gran potencial en el análisis de cultivos a través de variables agrometeorológicas, como el índice de vegetación, que se obtiene realizando algoritmos con las imágenes a varias longitudes de ondas. El índice de vegetación permite notar una carencia en los cultivos, incluso antes de que se la pueda observar visualmente. También puede adelantarse a las sequías y practicar la agricultura de precisión, que implica la observación de las necesidades de la tierra y de las plantaciones a través de las imágenes para descubrir tendencias y mejorar el rendimiento en la zafra siguiente", dijo.

COSTOS. "Cuando se considera el costo de las imágenes de percepción remota debe tenerse en cuenta que, en general, son multiespectrales. Es decir que esas fotos involucran varias bandas correspondientes a diferentes longitudes de onda del espectro electromagnético, visible e infrarrojo, lo cual permite un análisis y tratamiento más profundo y fructífero que las simples imágenes en blanco y negro de la fotografía convencional. Su costo depende de la resolución espacial. Por ejemplo, el precio de las imágenes Landsat que cubren áreas de 180 por 180 kilómetros con resolución espacial de 30 metros es de unos US$ 500, mientras que las de alta resolución pueden costar entre US$ 20 y US$ 30 por kilómetro cuadrado", concluyó Tomás Bense.

Pronósticos sobre rendimiento de cultivos

"Para los cultivos de tabaco, utilizamos modelos matemáticos para combinar el rendimiento promedio de una hectárea con los factores agrometeorológicos. De esa forma, con un historial que cubra un período de entre ocho y diez años, podemos pronosticar el rendimiento de un cultivo. Actualmente ya estamos obteniendo resultados muy alentadores. Gracias a estos estudios se pueden obtener datos reales sobre el rendimiento del cultivo del tabaco incluso en los primeros meses de la zafra, que empieza en septiembre y se extiende hasta febrero o marzo. La información proporcionada por teledetección le proporciona una ventaja al productor a los efectos de fijar su precio según la oferta que habrá disponible. Estos pronósticos pueden tener un 5% de error", afirmó el fundador de Teledet.

CHILE | La reducción de la pobreza responde básicamente a los incrementos de empleo y salarios originados en el crecimiento de la economía

Fuente: EL PAÍS, de Montevideo.

Aumento de consumo de bienes y servicios-Encuesta

ENCUESTA DE LA CÁMARA NACIONAL DE COMERCIO Y SERVICIOS

Aumento de consumo de bienes y servicios

La caída del dólar, el alza de los ingresos y la mejora de la gestión impulsaron las ventas.

 

La mejora de la gestión, la disminución del tipo de cambio y el crecimiento de los ingresos reales de la población determinaron que las ventas de bienes y servicios continuaran en alza en el primer trimestre del año. Así lo señaló la encuesta realizada por le Cámara Nacional de Comercio y Servicios entre empresarios de Montevideo.

La menor cotización del dólar está permitiendo la reducción o estabilidad de algunos precios de productos importados, que estimulan la demanda.

Eso a pesar del aumento de los precios en origen y el encarecimiento del transporte, así como el aumento de los costos operativos en pesos de las empresas.

Los rubros que registraron mayores incrementos en sus ventas fueron los de informática. En el caso de las ventas de software el alza fue de 117% en el primer trimestre de 2008 frente a igual período de 2007, y las colocaciones de hardware aumentaron 62%. Las ventas de vehículos también registraron alzas considerables, en particular los tractores (82%) y los camiones (63,4%).

No obstante, los empresarios señalaron en la encuesta que los primeros trimestres de 2007 y 2008 no son estrictamente comparables debido a que la Semana Santa tuvo lugar en marzo este año y fue en abril el año pasado. Eso implica que un gran número de montevideanos viajaron al interior del país y no consumieron en la capital esa semana.

Otros rubros con incrementos superiores al 20% fueron los electrodomésticos, artículos de bazar, ferreterías, automóviles, repuestos de vehículos, servicios informáticos y las ventas de hoteles cuatro estrellas.

Fueron pocos los rubros que registraron caídas en el primer trimestre del año: las barracas para materiales de construcción, con una baja de 7,3%, y las ventas de artículos de bazar en tiendas pequeñas y no en supermercados y cooperativas.

La encuesta

La encuesta de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios refleja las ventas reales en el mercado interno en Montevideo. La información se releva entre 197 empresas de diferentes rubros, que representan 600 locales y dan empleo a unas 14.000 personas.

Fuente: Diario EL OBSERVADOR,  de Montevideo.

Polémica por proyecto de ley que beneficia a los ocupantes-Inmuebles. "Barbaridad¨

Polémica por proyecto de ley que beneficia a los ocupantes

Inmuebles. "Barbaridad jurídica", dice Ramírez. Lo sancionan esta semana

 

La sanción definitiva del proyecto de ley de ordenamiento territorial reabrió la polémica por la reducción del plazo que necesita un ocupante para reclamar la propiedad de un bien, y la expropiación de los inmuebles sin usar durante diez años.

Para el abogado Juan Andrés Ramírez, que el año pasado hizo observaciones en la comisión del Senado que discutió el tema, la modificación de la prescripción adquisitiva es "un mamarracho" y una "barbaridad jurídica", en un instituto con 2.000 años de antigüedad. "No es cuestión de meterle pluma así", dijo Ramírez a El País.

Se trata de uno de los 84 artículos que contiene el proyecto de ordenamiento territorial, cuya sanción se prevé para este miércoles en Diputados. La reducción de treinta a cinco años se establece para casos extraordinarios, argumentó la senadora Lucía Topolansky cuando presentó el proyecto en el Senado. En los hechos, el texto se refiere a personas cuyo núcleo familiar no supere el nivel de pobreza, que no sean propietarios de inmueble y que durante cinco años posean un predio "con aptitud de ser urbanizado".

Podrán solicitar a la Justicia la adquisición por prescripción si la posesión es ininterrumpida y no resistida por el propietario. No podrán adquirirse predios o edificios de una superficie que excedan el fin habitacional básico.

Ramírez advirtió: "No se sabe cómo se mide el nivel de ingreso. ¿Debe ser los cinco años de continuo bajo el nivel de pobreza? ¿Quién se hace propietario? El núcleo familiar no es un sujeto de derecho. ¿Es el dueño el padre, la madre, el tío, el padrastro?" Y siguió: Hay un propietario despojado, el Estado o un particular, que no sabe si sería en treinta años, en diez -con justo título y buena fe- o en cinco. ¿Cómo hace para saber el nivel de ingreso de los que la están poseyendo?"

El senador blanco Carlos Moreira afirmó en el Senado, que las prescripciones de veinte o treinta años "son excesivamente largas para estos tiempos" pero dijo que es incorrecto modificarlo mencionado el nivel de pobreza, sin precisar cómo se mide. "Hay una indefinición total. Evidentemente esta norma está prevista para los asentamientos, pero no está claro quién puede pedir la prescripción", expresó. Moreira cree que se "respira una desconfianza hacia la figura del propietario". Los blancos hablan de una seria limitación al derecho de propiedad.

El senador colorado Carlos Ramela preguntó el año pasado: "¿Alguien cree que una prescripción adquisitiva de cinco años es un instrumento saludable, con esta indefinición aquí pactada? La prescripción tiene una filosofía que se basa en el paso del tiempo, que supone dos presunciones: la del propietario que se desinteresó y la del ocupante que tiene derechos. Esto no se puede dar en cinco años en un país donde ganar un juicio toma 25 años".

Desde el sector inmobiliario, el consultor Julio Villamide entiende que puede provocarse "un efecto indeseado" si la modificación de la prescripción adquisitiva "no está acompañada por otras medidas que tiendan a mitigar el fenómeno de los asentamientos". Planteado en forma aislada puede jugar a favor del aumento de este fenómeno en un tema con crecimiento explosivo, afirmó.

El Frente Amplio defiende el proyecto de ley, que apunta a la planificación territorial, crea carteras de tierras para el Estado, regula los tipos de suelo y plantea condiciones para las expropiaciones. El gobierno habla de gestión planificada del territorio frente a un modelo de gestión "a la demanda".

CRÍTICA. Para Ramírez, otra "barbaridad" es la posibilidad de que el Estado expropie inmuebles "que no hayan sido explotados por más de diez años" y tengan potencialidades productivas o de utilidad social.

"En ningún país del mundo se pierden los bienes si no hay una posesión concomitante de otro. El derecho de propiedad es el único que no se extingue por no uso. ¿A propiedad de quién pasa un bien abandonado?", preguntó.

El proyecto también obliga a los propietarios de inmuebles a mantener "en condiciones de seguridad, salubridad y ornato público" su propiedad.

Las cifras

50.000 es la cantidad aproximada de viviendas vacías en Montevideo. La cantidad de solares abandonados es muy superior.

Políticas territoriales, promesa electoral

En la cámara de Diputados se verá este miércoles un escenario similar al que se dio en el Senado el año pasado: el Frente defenderá el proyecto de ordenamiento, mientras que la oposición votará sólo algunos artículos y expresará serios reparos sobre otros, que -afirman- limitan el derecho de propiedad. En el Partido Colorado el escenario parece incierto: el diputado colorado Carlos Signorelli votó el proyecto en comisión, pero su par Washington Abdala adelantó que tiene reparos por aspectos que afectan los derechos de propiedad y territorial.

En el Frente no hay dudas. La senadora Lucía Topolansky cree que el territorio nacional no debe quedar "huérfano de reglas" y que el proyecto es un "consistente" punto de partida. "Este gobierno está convencido de la necesidad de esta norma. Estamos hablando de un tema que figura en el propio programa de gobierno".

Lejos de ser "una utopía incumplible", el proyecto es -a juicio de Topolansky- "un camino posible y una política trascendente". Cuando presentó el proyecto en el Senado, afirmó: "¿Que no será sencilla su implementación? ¿Que deberemos capacitar a mujeres y hombres? ¿Que habrá que ser creativos, aprender de errores y soluciones de otros países? Claro que sí, pero no hay nada mejor que los desafíos". Según Topolansky, la ley no lesiona autonomías departamentales, sino que -por el contrario- dota a los municipios de herramientas "para generar ordenamiento territorial y desarrollo sostenible, con un plus de participación social".

Fuente: EL PAÍS, de Montevideo

De Haedo dijo que Astori tomó decisiones acertadas

repercusiones
De Haedo dijo que Astori tomó decisiones acertadas
El economista uruguayo dijo que la decisión de que los exportadores puedan pagar sus impuestos en dólares está "muy bien" y que la misma no tiene precedentes en Uruguay

El paquete de medidas anunciadas anoche por el ministro de Economía, Danilo Astori, para frenar la baja del dólar y el alza de precios fue recibido con cierto grado de optimismo por economistas y empresarios.

El economista Javier de Haedo dijo a EL PAÍS digital que lo anunciado por el sectretario de Estado "son buenas medidas y compartibles", destacando la medida de desbloquear la importación de frutas y verduras a la que calificó de "medida acertada". De Haedo dijo que este es un mercado que está "regulado y cerrado, por lo que abrirlo es ir en la dirección correcta".

Este mismo camino se debería recorrer con el tema de los pollos, "y con algún otro si es que lo hay", afirmó el economista quien reconoció que es una suerte que en Uruguay no sea la norma que los mercados estén muy regulados; "pero estas excepciones son un poco notorias y se va en una buena dirección al desregularizarlas", explicó.

ENCAJES. La decisión monetaria de subir los encajes es una "típica medida monetaria que tiende a sacar dinero de circulación y restringir la demanda", explicó de Haedo. Sin embargo aclaró que en particular hay una medida de encaje que está muy bien aplicada. La misma es que se estipule un aumento al 100% de los encajes sobre los depósitos del gobierno en el Banco República.

"Es una medida correctísima y debería haber sido así siempre, porque los depósitos del gobierno surgen de cobrar impuestos y no tienen que prestarse a crédito", explicó de Haedo.

Este es un dinero que debe estar encajado al 100% porque para algo se cobran los impuestos, para restringir la cantidad de dinero, agregó. "Si lo mismo que se cobra por impuestos se va a devolver por la vía de crédito es una medida incorrecta", dijo.

De Haedo recordó que esta medida se había aplicado por primera vez a principios de 1990. "No recuerdo cuándo se dejó sin efecto, pero tendría que ser siempre como se está implementando ahora", afirmó.

"SIN PRECEDENTES". Así calificó de Haedo la decisión de que los exportadores puedan pagar sus impuestos en dólares. "Está muy bien que se haga, también debería ser una cosa permanente, porque los exportaodres no van a ir hacia el mercado cambiario si pueden pagar directamente sus impuestos en dólares", explicó.

Aunque destacó que esta es una muy clara señal de que la competitividad, o la falta de esta en este caso, es algo que preocupa mucho al gobierno aunque en los discursos se diga lo contrario. "Con estas medidas se está dando un golpe a la medida de desdolarizar la economía, que ha sido la política que mantuvo el Banco Central en sus discursos y anuncios", sentenció de Haedo.

"Será importante el tema de la competitividad y los tendrá preocupados que toman una medida que va en contra de una de sus principales políticas económicas. Aunque reitero, creo que están muy bien tomadas estas medidas y que debería haber sido siempre así", agregó.

De Haedo mencionó que si bien estas medidas son positivas deberían estar acompañadas por medidas fiscales. "Esto solo ayuda, pero no todo lo que podría si fuese combinado con otras políticas fiscales. Lo mejor es que toda la orquesta coincidiera y que no se hiciera énfasis en un solo instrumento", finalizó.

EL PAÍS digital

Fuente: EL PAÍS, de Montevideo.

Uruguay sigue siendo un país de clase media pese a las secuelas de la crisis

MOVILIDAD SOCIAL | A nivel local se produce por la articulación del acceso a la educación con el ingreso a la administración pública
Uruguay sigue siendo un país de clase media pese a las secuelas de la crisis
La aspiración de miles de uruguayos a ser funcionarios con inamovilidad se fundamenta en que el sector privado no da mejores empleos

Es probable que la clase media se haya reducido como ocurre luego de todas las crisis. Sin embargo, no creo que se haya producido una disminución dramática porque la sociedad uruguaya se habría derrumbado en ese caso, sostuvo el doctor en sociología Marcelo Boado, docente de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República. A continuación se publica un resumen de la entrevista concedida a ECONOMIA & MERCADO.

-Luego que, a principios de marzo, integrantes del equipo económico preguntaron públicamente "¿qué es clase media?" y señalaron como ejemplo a una persona que gana $ 40.000 mensuales, se ha suscitado un interesante debate al respecto. Si atendemos solamente a la percepción de ingresos, ¿coincide esa cifra con los resultados de las investigaciones que Ud. ha realizado junto al sociólogo Tabaré Fernández?

-No tendremos cifras actualizadas hasta el año próximo cuando finalicemos otro trabajo al respecto, pero es necesario entender que los ingresos reales de la población han crecido. Si eso ha sucedido en los sectores de menor poder adquisitivo como producto de los consejos de salarios, también debe haber ocurrido en la clase media. Sin embargo, no es bueno reparar sólo en los ingresos para definir la clase media. Justamente los técnicos mencionados en su pregunta aproximan el concepto de clase media a un esquema de capacidad contributiva, en el cual hay que ganar muy poco para no aportar. De todos modos, es factible que un hogar con ingresos de $ 40.000 por mes esté dentro del sector medio alto. No obstante ello, los criterios que se utilizan para medir la clase media también incluyen los atributos personales, es decir la actividad laboral de cada persona y la de los miembros de su hogar. En términos generales, la actividad de los integrantes de esta clase social no comprende al trabajo manual.

-Entonces, ¿qué factores se deben tener en cuenta para definir a los integrantes de la clase media?

-Los sociólogos le damos más relevancia a los conceptos que a la cuantía del ingreso para definir las clases sociales. El ingreso resulta el criterio menos claro para establecer las fronteras de clase. A vía de ejemplo, las diferencias entre un empresario y un obrero son sustantivas, pero lo que los diferencia entre sí y con sus clases vecinas puede no verse con claridad porque sus ingresos no siempre están tan alejados. Cabe la posibilidad de que un operario altamente especializado puede estar trabajando en alguna obra de gran porte, como la de Botnia, y recibir una remuneración igual o superior a los ingresos de algún empresario. Sin embargo, cada uno de ellos no dudaría en identificarse con su clase como tal si se les clasificara por su ocupación.

-¿Qué otros elementos permiten ubicar la pertenencia de una persona a la clase media?

-Lo permitiría el patrimonio si pudiéramos saberlo; los bienes durables si nos lo informan con detalle; la localización de las viviendas -ya que la mera propiedad no alcanza pues la casa propia en un "cantegril" no habilita al titular para obtener una cuenta corriente en un banco de plaza-, el tipo de activos bancarios, la categoría de las tarjetas de crédito, las características del consumo de bienes y servicios, las membresías a organizaciones y empresas, las profesiones que tienen una clientela cautiva (escribanos, médicos, arquitectos, despachantes de aduana, etc.). La combinación de estos aspectos, junto con los señalados antes, elabora un gradiente de situaciones que permiten diferenciar a la clase media de las otras clases sociales.

-La mayoría de los uruguayos, tanto los que poseen activos importantes como quienes tienen ingresos medianos, se autodefinen como integrantes de la clase media. Pero, ¿son todos "admitidos" como tales?

-En ese sentido, los bancos son "idóneos" en sociología. Suelen formular a sus clientes dos o tres preguntas, que ya están generalizadas en la plaza, para realizar el diagnóstico primario de los solicitantes de créditos. Les preguntan si cuentan con servicio doméstico permanente, si envían a los hijos a un colegio privado y si poseen tarjeta de crédito internacional. En base a ello, pueden categorizarlos con bastante facilidad y, por lo general, no son tantos los que acceden a los préstamos bancarios. La verdad es que la banca ha sido bastante ingrata con la clase media. Siempre ha tratado de prestarle a los sectores de ingresos medios altos y altos, pero muchas personas de estos estratos han mostrado que no son buenos pagadores, aunque no han sido los únicos con ese comportamiento, como lo atestigua el altísimo índice de morosidad del Banco Hipotecario.

-¿En qué medida una persona tiene asegurada su pertenencia a la clase media ?

-Como hoy señala el académico inglés John Goldthorpe -y ya lo sugería Juan Pablo Terra hace más de treinta años cuando estudiaba las clases sociales en Uruguay- hay sectores que con su ocupación y su acervo tienen un "horizonte de estabilidad" o un pronóstico de posibilidades. Claramente las clases más dependientes no lo tienen, su horizonte es más breve y el pronóstico más inestable. Quizás, por eso, el debate de la seguridad social o la inamovilidad del empleo es tan importante para las clases menos favorecidas.

-¿Podríamos decir que es hereditaria la membresía a la clase media?

-La estabilidad de buena parte de la clase media se viene sucediendo en la medida que sus integrantes heredan bienes inmuebles de sus padres e incluso de sus abuelos. No hay que olvidar que mucha gente adquiere propiedades inmuebles por herencia, dado que en Uruguay existe una legislación sucesoria muy especial. La ley le asegura a cada descendiente una cuota parte de los bienes de sus progenitores por ser los familiares, tanto en línea vertical como colateral, sucesores forzosos. Eso tiene un efecto estructural acumulado pese a que no se consulta ese dato en las encuestas de hogares.

Dimensión y rol

-La clase media ha sido un símbolo de identidad uruguaya. ¿Se ha reducido significativamente después de la crisis de 2002?

-Aunque no hemos hecho una actualización de nuestro trabajo, es probable que la clase media se haya reducido como ocurre luego de todas las crisis. Sin embargo, no creo que se haya producido una disminución dramática porque la sociedad uruguaya se habría derrumbado en ese caso. Aunque existe una diferencia importante de hasta dos o tres veces en el rango de los ingresos medios entre sus varias capas, algunos trabajos más recientes sitúan a la clase media, desde el punto de vista demográfico, en una cifra cercana al 50% de los hogares. Hay una clase alta que reúne al 7%-8% de la población y el resto corresponde a la clase trabajadora y sectores más empobrecidos. Por consiguiente, podemos afirmar que Uruguay sigue siendo un país de clase media.

-¿Qué rol desempeña la clase media uruguaya hoy día?

-Cumple el papel que le adjudicó la Cepal en sus orígenes, cuando señalaba la necesidad de contar con una gran clase media en la región para que los países no cayeran bajo regímenes despóticos. A lo largo del siglo XX, el desarrollo económico del Uruguay le ha dado la razón a aquellas teorías cepalinas algo vagas desde el punto de vista histórico-económico. No estoy seguro que los sucesivos gobiernos uruguayos hayan tenido claramente ese objetivo o hayan compartido esas ideas, pero los resultados de la historia le han dado la razón a los teóricos del desarrollo como Prebisch, Medina Echavarría, etc. A pesar de las contradicciones de su economía, Uruguay exhibe una desigualdad social no muy pronunciada con una diferenciación socio-ocupacional consolidada. Esos son elementos que hoy deben desear la mayoría de los gobiernos latinoamericanos, pero su logro les va a insumir muchos años.

Movilidad social

-El fenómeno de la emigración en Uruguay se caracteriza por atraer a un alto porcentaje de jóvenes de la clase media. ¿A que obedece esa tendencia?

-Los estudios sobre emigración destacan que los uruguayos somos propensos a abrirnos camino donde haya oportunidades, lo cual es un fenómeno secular. No emigran ni los más ricos ni los más pobres, sino la gente de clase media, en su mayoría con un buen nivel educativo, que tiene aspiraciones insatisfechas y que ve serios límites a su desarrollo profesional futuro en el país. Cuando ocurre un empobrecimiento generalizado de la población en otros países, se producen motines, revueltas, etc. En cambio, los uruguayos comienzan manifestando su descontento con paros y huelgas, pero finalmente reflexionan y asumen el riesgo de salir a buscar nuevos horizontes en el exterior.

Por otra parte, la movilidad tiene especial culto en Uruguay a diferencia del entorno regional. De lo contrario, los uruguayos no seríamos tan propensos a ser emigrantes. Como no se nos aplica el fenómeno del hambre o las guerras, entonces debe haber un contenido cultural aceptable respecto a la emigración. Describirlo puede tener matices históricos variables, pero no cabe duda que es sintomática su presencia y duración en nuestra cultura.

-Durante la mayor parte del siglo XX una persona nacida en un hogar obrero tenía buenas posibilidades de acceder a la clase media. ¿Es la movilidad social tan fluida hoy día?

-La movilidad social es, en buena medida, el resultado de la articulación del progresivo acceso de la población a la educación media y superior con la incorporación de grandes contingentes de ciudadanos a la administración pública durante la mayor parte del siglo pasado. En otras palabras, el empleo público ha permitido que los funcionarios pudieran continuar sus estudios, con lo cual muchos han logrado a través del Estado obtener un "voucher" para ingresar a la clase media. En la actualidad, el Estado uruguayo continúa dándole a los jóvenes oportunidades de ascenso social mediante los programas universitarios financiados con el Fondo de Solidaridad de la UdelaR, que otorga unas 4.500 becas anuales a estudiantes, en su mayoría provenientes de familias de bajos recursos del Interior. En resumen, la movilidad no se detiene en Uruguay por el empuje de su gente. Además, la clase media uruguaya tiene un gran poder de renovación por la válvula de escape que representa la emigración. Al dejar su puesto una persona que se traslada al exterior, es factible que otro individuo ascienda en la escala social.

-¿Qué posibilidades de ascenso social existen para quienes viven en asentamientos irregulares?

-El Estado está tratando de llegar a un conjunto de la población muy complejo, al que nunca había logrado integrar. Es posible que la integración social de los habitantes de los asentamientos tenga un costo marginal mayor, históricamente hablando, que otras las políticas sociales del Estado en el pasado. Justamente porque nunca se logró llegar antes. Quizás la estabilidad que proporciona un empleo público produzca en algunos de sus integrantes los efectos que se vieron en otras épocas, pero también es necesario que se gane a sus hijos en el combate a la marginalidad. Es una deuda de la nación.

-¿Son similares las dificultades de movilidad social para alguien nacido en un hogar pobre del medio rural?

-En la época del "Uruguay feliz", la población no era homogénea, sino muy estratificada. Había entonces un buen nivel de vida urbana, pero la gente de la campaña vivía hacinada en rancheríos al borde de las estancias y los empleos eran muy escasos y peor remunerados. Los pobres abandonaron masivamente el medio rural en el transcurso del siglo pasado porque el campo le era ajeno. Por suerte, el nivel de vida de las pequeñas localidades que aún quedan ha mejorado gracias a la tarea cumplida por el Movimiento de Erradicación de la Vivienda Insalubre Rural (Mevir) y al apoyo de las intendencias departamentales.

-¿Cómo puede acceder la gente pobre del Interior a la clase media?

-El empleo público, bien o mal habido, ha sido la variable de ajuste que permite funcionar desde el punto de vista económico y administrativo a la mayoría de los departamentos del Interior. Esa realidad se explica por las escasas oportunidades de trabajo en la actividad agropecuaria. Por eso, el empleo público ha sido tradicionalmente importante en el Interior, y en algunos casos lo fue en porcentajes mayores que en la capital. Basta sumar los municipales, los funcionarios de la administración central y de las empresas públicas, los policías, los soldados y los docentes de la educación pública.

Una fuerte presencia estatal inevitablemente genera inflación

-¿En qué medida el Estado benefactor, que creció con el batllismo, generó una importante clase media en Uruguay?

-Aquí no existió un Estado benefactor ni nos acercamos al concepto de "welfare state" como se lo conoció en Europa. Sí hubo políticas de bienestar -como, por ejemplo, la de la educación, el tendencial desarrollo de las jubilaciones- y se realizaron pactos sectoriales de algunas empresas públicas con ciertos sectores productivos o laborales, que en su momento contribuyeron a redistribuir la riqueza. Pero eso no extendió la "ciudadanía social"a todos los uruguayos. Habríamos tenido un Estado benefactor si se hubieran aprobado salvaguardas constitucionales e instituciones como en Europa, que nunca se concretaron porque aquí las reformas constitucionales siempre fueron predominantemente "políticas". De haber votado reformas educativas, o sanitarias, o tributarias, o creando instituciones jurídicas acordes al estilo de los países con "welfare state", que extendieron muchos derechos a todos los habitantes de esos países, probablemente no emigrarían tantos compatriotas, ni habría tanta oposición a reconocerles el derecho a votar desde el extranjero.

No obstante, el desarrollo del Estado uruguayo en el siglo XX, que creó un número muy grande de funcionarios, contribuyó a la consolidación y estabilidad de la clase media. Sin duda, las cifras de empleados públicos fueron enormes en comparación con las de siglo XIX, cuando prácticamente sólo había soldados y jueces. Eso fue algo positivo, pese a que el conservadurismo uruguayo lo ha visto como un aspecto negativo.

-¿No ha sido muy costosa la creación de esa clase media basada en una plantilla estatal sobredimensionada?

-Sí. Está claramente demostrado que una fuerte presencia estatal tiende a generar empleo estable, lo cual se traduce inevitablemente en mayores costos presupuestales con efectos inflacionarios. Pero, en Uruguay, el funcionariado no ha sido proporcionalmente más grande en otros países de América Latina y del resto del mundo, incluyendo a Estados Unidos, porque la participación del Estado en la economía es una etapa normal para el desarrollo del capitalismo. En Argentina, por ejemplo, llegaron a funcionar fábricas de caramelos de propiedad estatal, en Brasil plantas de repuestos, y en México industrias de alimentos. La lista es enorme. En Uruguay, en cambio, sólo existen servicios públicos del Estado y unas poquísimas industrias no estratégicas que operan bajo un régimen paraestatal. La principal diferencia radica en que nuestro país tiene la ventaja de que siempre ha redistribuido, lo cual le ha permitido crecer más que otros países de la región.

Falta de espíritu emprendedor no es exclusiva de la clase media

-¿Se ha reducido la clase media uruguaya como consecuencia de que el Estado ha dejado de ser "el gran salvador" con sus políticas de empleo?

-El Estado uruguayo no ha dejado de ser el "gran salvador" a pesar de que la clase media uruguaya de base estatal sufrió una caída de sus ingresos reales en los últimos treinta años. Como el país se fue endeudado cada vez más, hoy el Estado puede atender menos en materia de empleos; pero no ha dejado de hacer lo que hizo tradicionalmente con sus transferencias a determinados sectores mediante políticas cambiarias, exoneraciones y reintegros, preocupándole más salvar a un banco que a un CAIF. Tal vez esa postergación salarial del empleo público ha tenido sus consecuencias en las lealtades electorales.

-¿Ha sido ese "Estado salvador" la causa de que nuestra clase media se caracterice por su falta de espíritu emprendedor?

-Como hay varios estratos o capas en la clase media, resulta difícil afirmar que es homogéneamente no emprendedora. Además, si observamos la evolución de la economía uruguaya de las últimas décadas, la falta de ese espíritu también se advierte en otras clases. Aspirar a la renta diferencial que generan los commodities sin reinvertir, como mostraron algunos sectores durante décadas, no es ser emprendedor. Por otra parte, buena parte de los integrantes de la clase media se desempeña en tareas de oficina que se caracterizan por ser burocráticas, rutinarias y predecibles en cuanto a la carrera administrativa, donde el peso de la antigüedad más que la capacidad genera una inercia. Por lo tanto, esa gente es de por sí poco creativa e innovadora porque, de lo contrario, no buscaría un empleo de esa naturaleza.

-¿Cómo se explica que la gran aspiración de decenas de miles de jóvenes de la clase media uruguaya sea convertirse en empleado público con inamovilidad?

-Seguramente, esa opción se fundamenta en que el sector privado no da mejores empleos. Hoy los empleos públicos, como quedó demostrado en nuestro trabajo con mi colega Tabaré Fernández titulado "La alegría va por barrios", son más un recurso que resiste la erosión del ingreso del hogar en una crisis económica, que un activo o una aspiración. Cuando hay grandes chances de perder el empleo, las probabilidades de que un hogar caiga por debajo de la línea de pobreza son mucho menores si hay un empleado público o un jubilado en la familia. Por lo tanto, esa experiencia hace revalorar el empleo público. No creo que haya empleos que sean antológicamente buenos ni malos. Hay que ver cómo funciona la economía del país. Si todo estuviera tan bien como se cuenta, no habría 400.000 emigrantes.

FICHA TÉCNICA

Marcelo Boado, uruguayo, 46 años, se doctoró en sociología en el Instituto Universitario de Pesquisas de Río de Janeiro (Iuperj) de la Universidad Cándido Mendes (Brasil). Actualmente es profesor agregado de la Facultad de Ciencias Sociales de la Uni- versidad de la República y con- sultor privado. Entre sus obras, se destacan "La deserción universitaria en Uruguay", Unesco (2006) y "Movilidad Social en Uruguay" Iuperj (2008, en prensa).

Fuente: EL PAÍS, de Montevideo.

Editorial de EL PAÍS de Madrid-Perfiles de una crisis-(La economía mundial y España)

EDITORIAL

Perfiles de una crisis

Bernanke intenta evitar la recesión en Estados Unidos con promesas de dinero más barato

29/02/2008

 
Los indicadores del crecimiento económico estadounidense acrecientan el temor de que la economía norteamericana se aproxime o bien a una recesión o a una desaceleración económica profunda que tenga consecuencias graves para el conjunto de la economía mundial. El PIB estadounidense creció durante 2007 el 2,2%, pero lo más inquietante es que tan sólo aumentó el 0,6% en el cuarto trimestre, una desaceleración tan brusca que más bien parece un frenazo en seco. Esta tendencia parece avalar un empeoramiento de la economía estadounidense en los primeros meses de este año; y si bien George W. Bush pronosticó ayer enfáticamente que Estados Unidos no desembocará en una recesión, resulta que sus palabras vienen sutilmente desmentidas por los hechos que protagoniza Ben Bernanke. El presidente de la Reserva Federal sugirió que habrá nuevos recortes de tipos -de hasta 50 puntos básicos- como una confesión apesadumbrada de que la economía sigue una ruta inevitable de empeoramiento agudo.
    Bernanke intenta evitar, con el abaratamiento del dinero y las inyecciones masivas de liquidez, que la economía se desplome por el sumidero de la depresión del consumo. Los malos augurios empiezan con la crisis del mercado inmobiliario, la caída del precio de la vivienda y el subsiguiente desplome del consumo a crédito asociado al valor hipotecario. Como además la liquidez está sufriendo un estrangulamiento grave, consecuencia de las hipotecas basura, a la FED sólo le queda el recurso de avivar el consumo con el combustible del dinero barato. Queda para más adelante enfrentarse a la amenaza inflacionista; para Bernanke, lo primero es evitar el riesgo de recesión.

    La crisis estadounidense perjudica a todas las economías, también a España. El último análisis del Banco de España confirma que la desaceleración de la economía es más profunda y más rápida de lo esperado. La autoridad monetaria no suele dramatizar en los diagnósticos; suele inclinarse -acertadamente- por la moderación. La debilidad del consumo, la caída de la construcción y de la inversión en bienes de equipo preludia más desempleo y un ejercicio que puede acabar con crecimientos inferiores al 2%. La suerte de esta desaceleración está casi echada; puede durar más de cuatro trimestres y volverán tasas de paro superiores al 9%. No ayudan el petróleo por encima de los 100 dólares ni la incertidumbre en EE UU; y se agravará si el rebrote de la inflación en la eurozona obliga a nuevas subidas de tipos.

    El Gobierno que nazca del 9 de marzo tiene que calcular cuidadosamente una estrategia económica de urgencia. Incluso con superávit, no será tarea fácil. La protección social debe mantenerse, se impone una rebaja fiscal moderada y urge un crecimiento intensivo de la inversión en obra pública. La variable que cierra esta ecuación complicada es un freno perceptible del resto de los gastos públicos.

    Fuente: EL PAÍS  de Madrid.

    La nueva y mejorada Edad Dorada - menos diferencias

    menos diferencias | el acercamiento es la consecuencia predecible de las innovaciones en la producción y en la distribución
    La nueva y mejorada Edad Dorada
    Estados Unidos está experimentando un período de igualdad material sin precedentes

    En 1904, Willie Vanderbilt alcanzó unas emocionantes 92,3 millas por hora (147,7 kilómetros por hora) en su automóvil alemán nuevo, batiendo el récord de velocidad por tierra. En la enorme mansión de su hermano mayor en Carolina del Norte se podían conservar hasta 500 libras de carne en sus refrigeradores eléctricos. En triste contraste, el americano por debajo del promedio de la Edad Dorada debía conformarse con un par de zapatos y un bloque de hielo derritiéndose. Aunque pudiera de alguna manera ahorrar lo suficiente para una hielera, con el salario de un día no alcanzaba a comprar una libra de carne para poner en ella. Paul Krugman, de la Universidad de Princeton, ha sostenido recientemente (1) que la ampliación de la brecha en los ingresos actuales en Estados Unidos está alcanzando una nueva era de odiosas desigualdades. Pero una mirada a los números detrás de los números sugiere que Krugman ha sido engañado: lejos de una nueva Edad Dorada, Estados Unidos está experimentando un período de igualdad material sin precedentes.

    Esto no significa negar que la desigualdad en los ingresos esté aumentando: lo está. Pero las medidas de desigualdad en los ingresos son engañosas ya que el ingreso de un individuo es, como mucho, una primera aproximación de su real bienestar económico. Dado que podemos ahorrar, utilizar ahorros, o endeudarnos, nuestro ingreso puede indicarnos poco acerca de cómo nos está yendo. Las encuestas de consumo, que investigan lo que la gente realmente gasta, muestran un retrato más real de la calidad material de vida. De acuerdo a un estudio de 2006 de Dirk Krueger de la Universidad de Pennsylvania y Fabrizio Perri de la Universidad de Nueva York (2), la desigualdad en el consumo ha cambiado muy poco en varias décadas, a pesar de un fuerte aumento de la desigualdad en los ingresos.

    Pero las cifras de consumo también ocultan tanto como muestran. Estas cifras pueden registrar solamente lo que hemos gastado, pero no el valor -el placer o la salud- obtenida con ese gasto. Una tendencia estable en la desigualdad nominal del consumo puede enmascarar una caída de la desigualdad real o "ajustada por utilidad" del consumo. De hecho, de acuerdo a los investigadores en el área de la felicidad, la desigualdad declarada en "satisfacción en la vida" se ha reducido en las democracias ricas, incluyendo Estados Unidos, lo que sugiere que la calidad de vida a lo largo de la escala de ingresos se está tornando más parecida, no menos.

    Se puede ver esta igualación en los mercados del transporte y de los electrodomésticos. Ya no es necesario ser un Vanderbilt para tener un refrigerador o un auto. Los refrigeradores actualmente son universales en Estados Unidos, aunque la desigualdad en los refrigeradores continúa aumentando. El Sub-Zero PRO 48, que el fabricante llama "un monumento para la conservación de alimentos", cuesta cerca de 11.000 dólares, mientras que el Energisk B18 W de IKEA cuesta 350 dólares. La diferencia en calidad de vida, sin embargo, es mucho menor que la que hay entre tener carne y leche frescas y no tenerlas. De la misma manera, más del 70% de los estadounidenses que están debajo de la línea de pobreza tienen por lo menos un auto. Y la diferencia entre manejar un Hyundai Elantra usado y un Jaguar XJ nuevo es casi imperceptible comparada con la diferencia entre andar motorizado y caminar por el barro. La enorme variación de precios a menudo no deja ver que la calidad de vida de los ricos y los pobres se ha acercado.

    AHORRE. VIVA MEJOR. Este acercamiento no es algo del pasado. Para tomar un ejemplo reciente, Jerry Hausman del Massachusetts Institute of Technology y Ephraim Leibtag del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (3), muestran que la llegada de Wal-Mart al negocio de los supermercados ha bajado los precios de los alimentos. Dado que los más pobres gastan la mayor parte de su presupuesto en alimentos, los precios más bajos los han beneficiado más. Las estadísticas oficiales no muestran estas ganancias.

    Como regla, cuando los precios de la comida, la ropa y las comodidades modernas básicas bajan en relación a los precios de los bienes de lujo, la desigualdad real en el consumo cae. Pero el punto no es que en Estados Unidos el relativamente pobre no sufre dolorosos ataques a su dignidad, lo que sería absurdo. Es que, a lo largo del tiempo, la experiencia diaria de consumo entre los menos afortunados se ha vuelto en muchas formas más parecida a la de sus compatriotas más ricos. Una televisión de plasma es encantadora, pero no es necesaria para reírse con "Shrek".

    Este acercamiento es la consecuencia predecible de las innovaciones en la producción y en la distribución, que han mejorado la calidad de los bienes en los rangos de precios más bajos más rápidamente que en los altos. Las nuevas tecnologías y las imitaciones han reducido la escala de precios tan rápido que no es posible distinguir por mucho tiempo al rico del que aspira a serlo.

    Esta igualdad creciente en el consumo real refleja una reducción dramática de otras desigualdades entre los ricos y los pobres, como las desigualdades en la altura, la esperanza de vida y el ocio. William Robert Fogel, un historiador económico ganador del premio Nobel, sostiene que las medidas nominales de bienestar económico en general ignoran estos enormes cambios en las condiciones de vida. "En todas las medidas que hemos tenido sobre los estándares de vida… las ganancias de las clases más bajas han sido muy superiores a las experimentadas por la población en su conjunto", observa Fogel (4).

    Algunas desigualdades preocupantes, como el acceso a una buena educación, pueden de hecho estar aumentando, impidiendo la movilidad económica para los menos afortunados y exacerbando las tendencias a la desigualdad en el ingreso. Sin embargo aún cuando sí preocupa esa desigualdad, la idea puede enviar señales equívocas sobre las tendencias subyacentes en el consumo real y la calidad de vida real. Contrariamente a lo que sugiere Krugman, las brechas estilo Edad Dorada en el ingreso no implican brechas estilo Edad Dorada en la calidad de vida. Por el contrario, esas almas intrépidas que hacen inmensas fortunas produciendo bienes de la más alta calidad a los precios más bajos amplían la brecha en los ingresos mientras reducen las diferencias que más importan.

    Fuente: EL PAÍS, de Montevideo.

    América Latina y el abecedario político-JORGE EDWARDS

    TRIBUNA: JORGE EDWARDS

    América Latina y el abecedario político

    La propuesta del presidente Hugo Chávez de conceder a la guerrilla colombiana la condición de beligerante legítimo sería tratar de construir una sociedad nueva desde la barbarie y las cárceles inhumanas en la selva

    JORGE EDWARDS 05/02/2008

    En los años de la guerra fría, el comunismo organizado, a pesar de las apariencias, desempeñaba un papel moderador, de equilibrio, de realismo político, dentro de los movimientos de izquierda de esa época. El retiro de los misiles balísticos de Cuba, durante la crisis de octubre de 1962, fue, por ejemplo, una decisión de Nikita Kruschev y del poder soviético, no de Fidel Castro y sus seguidores, y esa decisión de última instancia evitó una guerra nuclear. En los años de la Unidad Popular chilena, el partido comunista se ubicaba más bien en el centro de la coalición gobernante y era también una fuerza realista, con aspectos pragmáticos, frecuentemente acusada y atacada, por esto mismo, desde la extrema izquierda. Y hace pocos días, una secretaria de Estado del sector cultural de Italia, persona de formación política sólida, me comentaba aquí, en Santiago de Chile, que el terrorismo fue derrotado en su país en los años setenta gracias a un entendimiento entre el partido comunista italiano y la democracia cristiana. De lo contrario, me observaba esta persona, la república italiana, que ya había pasado por el asesinato de Aldo Moro, habría sido destruida por el terrorismo.
        El tiempo no corre en este comienzo del siglo XXI a favor de una ultraizquierda anacrónica

        Cuando Chávez insultó a Aznar tildándolo de fascista, Zapatero le contestó con argumentos impecables

        Suelo reflexionar sobre estas cosas, sobre las relaciones entre la izquierda organizada de hace algunos años y la izquierda suelta, que tiende a desmelenarse y a radicalizarse con relativa facilidad, con escaso sentido de la autocrítica, en estos tiempos avanzados de lo que podríamos llamar la posguerra fría. Veo manifestaciones frecuentes, en los terrenos más diversos, de ese ultraizquierdismo que el mismo Lenin definió, en un escrito célebre, como una "enfermedad infantil del comunismo". Algunos piensan, en su fuero más íntimo, que no tengo derecho, desde mi perspectiva, desde no se sabe muy bien qué, a opinar sobre estas delicadas cuestiones, pero, desde luego, y no me costaría mucho demostrarlo, piensan mal y, además de eso, piensan poco.

        En estos días, personas razonables, de calidad, se han sentido impresionadas por los argumentos del presidente Chávez en favor de conceder beligerancia a las guerrillas de las FARC en Colombia. Si fueran reconocidas como beligerantes legítimos, ¿no se podría avanzar en forma práctica, rápida, tangible, en los procesos de devolución de rehenes y de pacificación? El razonamiento tiene una apariencia que podría impresionar, pero la verdad es que esconde una falacia profunda. En primer lugar, nadie nos puede garantizar que darle un estatuto legal a las guerrillas colombianas pondrá término a su conducta delictiva, a su práctica del secuestro de ciudadanos pacíficos, a sus rehenes atrozmente encadenados en la selva, acciones que constituyen un nuevo regreso a la barbarie en nuestro mundo latinoamericano. Con esa lógica que nos propone Chávez, bastaría con organizar grupos insurgentes y violentos, dedicados al crimen político, para pasar después a la etapa de la guerra civil institucionalizada, con bandos reconocidos por la comunidad internacional. En esta forma, el atropello de los derechos humanos de los rehenes, de la población civil, haría el efecto de un chantaje de gran eficacia. Desaparecería entre nosotros, en nuestro desgraciado Nuevo Mundo, la noción de Estados y de Gobiernos legítimos. Para mí, lo único que se vislumbra en estos casos, el único hecho político real, son los conocidos delirios criminales del estilo de Sendero Luminoso, en el Perú de hace algunos años, o del régimen siniestro de Pol Pot en la Cambodia de la posguerra de Vietnam.

        Las FARC de Colombia están muy lejos de ser un fenómeno nuevo, inédito, del que se pueda esperar un progreso y una actitud negociadora, de fondo pacífico. Son, por el contrario, un cabo suelto, un resto de los años de la guerra fría y del viejo extremismo de izquierda que todavía sobrevive, y sin el menor porvenir político. Puede que en determinadas circunstancias, y sobre todo para intentar la liberación de los rehenes, sea conveniente negociar con ellos, pero esto es otro asunto. El presidente Hugo Chávez, a mi juicio, comete un error esencial: en este comienzo del siglo XXI, el tiempo ya no corre a favor de una izquierda anacrónica. El hombre nuevo, del que se hablaba tanto en la jerga ideológica de épocas anteriores, no se divisa en ninguna parte por esos lados. No se puede iniciar la construcción de sociedades nuevas, más humanas, más justas, más prósperas, poniendo como cimientos unas inhumanas y arbitrarias cárceles del pueblo en plena selva. Ya hablaban así, con esa misma fraseología y esa misma jerigonza, los tupamaros uruguayos de los años sesenta. ¿Qué sobrevivió, qué podemos rescatar ahora de todo eso?

        Nosotros, en el mundo nuestro, no hemos sabido sacar en todos los casos las conclusiones correctas: no hemos podido analizar siempre con lucidez las razones del fracaso del socialismo real, del derrumbe de los muros ideológicos del siglo anterior. Nos llega a veces una película de Alemania, una obra de teatro de Polonia, una novela de Rumania, pero nos cuesta mucho comprender que las situaciones ahí narradas, mostradas, puestas en escena, nos conciernen en forma directa. Nos cuesta mucho traducir los sucesos ajenos y relacionarlos con experiencias nuestras. Eso sí, no todo está perdido: el público sale de no se sabe dónde, forma largas colas, espera con infinita paciencia, y el mensaje llega al final, a pesar de todo.

        El ultraizquierdismo de épocas pretéritas, el anarquismo deshilvanado, con sus ocasionales brotes de imaginación, con sus frases escritas en los muros de hace ya nada menos que 40 años, aparece de nuevo, estalla en algún espectáculo callejero, en algún escenario más o menos improvisado, en competencia con la farándula oficial, y luego desaparece. Predomina una curiosa sensación de que el "artista", en su calidad de héroe mediático, tiene derecho a todo. En sus cursos de teatro, por ejemplo, la Universidad Católica de Chile presenta un espectáculo de fin de año. Como no he podido ver la obra, estoy obligado a hablar de oídas, por referencias. Según me dicen, se trata de una adaptación muy libre de Insultos al público, del austríaco Peter Handke. La adaptación parte por la gramática y el título, ya que aquí, en nuestra ilustrada provincia, se llama: Insultos al púvlico. No es demasiado chistoso, que digamos, pero es, como se dice ahora, lo que hay. Pues bien, una persona bien informada, cultivada, me cuenta que en esta obrita universitaria, se insulta en forma grosera, inequívoca, entre otros, a la presidenta Bachelet, y en seguida, para darle un contenido escénico a estos insultos, sale al escenario una gorda descomunal desnuda. El ingenio de los responsables de este engendro, como se puede apreciar, no es superior al de la traducción de la palabra "público" por la palabra "púvlico", pero la creencia de que estos insultos pueden estar justificados por la libertad constitucional de expresión sí que es grave y penosa. Y el decano de la facultad respectiva, que se encuentra de viaje, nos sale con que algunos pasajes de esta adaptación "no hacían recomendable" que se representara más de dos veces, en lugar de las ocho veces que de hecho se representó. Es decir, se podía injuriar y calumniar a la presidenta y a otras personas, pero poco. Y agrega el decano que nunca pensó en prohibir la obra, a pesar de que la consideraba "pobre en propuesta artística".

        Pues bien, si yo hubiera estado en su caso, habría prohibido la obra sin tantos escrúpulos y por dos motivos poderosos: por su pésima calidad estética, que un jefe responsable no puede admitir así como así, y por atentar, en nombre de un concepto equivocado de la libertad de expresión, contra los derechos de los demás y en particular de una presidenta de la República elegida libremente por los chilenos. No es poca cosa.

        El episodio me vuelve a llevar al tema de Chávez. Cuando Chávez insultó al ex presidente español José María Aznar tildándolo de fascista, el presidente del Gobierno actual, a pesar de pertenecer a la formación contraria, le contestó con argumentos impecables. Lo que ocurre es que nosotros, en esta América Latina de la posguerra fría, hemos hecho algunos progresos, relativos progresos, pero nos hemos olvidado de asuntos fundamentales. Vivimos en democracias renovadas y, en algunos casos, en economías más o menos aceptables, pero con niveles de cultura política que todavía no pasan de las primeras letras del silabario. Y nosotros, los chilenos, somos demasiado tímidos para elevar la voz en estos casos. Enfermos, me parece a menudo, de prudencia.

        Jorge Edwards es escritor chileno.

        Fuente: EL PAÍS  de Madrid.

        Entrevista a Adela Navarro Bello-Por Gabriel C. Salvia

        Por Gabriel C. Salvia
        20 de diciembre de 2007
             

        Entrevista a Adela Navarro Bello

        Adela Navarro Bello es directora general del semanario Zeta en la ciudad fronteriza de Tijuana, México. El Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) le acaba de otorgar el Premio Internacional a la Libertad de Prensa 2007.

        Anteriormente, Navarro trabajó como reportera, columnista e integrante de la junta directiva de Zeta . En 1994 cubrió el conflicto de Chiapas. Ha entrevistado a presidentes, ministros, gobernadores y líderes de los partidos políticos mexicanos.

        Creada en 1980 por Jesús Blancornelas, Zeta es una de las pocas publicaciones que investiga en forma constante el crimen organizado, el narcotráfico y la corrupción en los estados del norte de México, donde la autocensura es generalizada.

        Gabriel Salvia: ¿Cómo es hacer periodismo en México, principalmente en la zona donde está usted?

        Adela Navarro Bello: Es un tanto delicado. Aunque en México hay libertad de prensa y de expresión, no hay condiciones para ejercer el periodismo de investigación. Estamos rodeamos e inmersos en una guerra de carteles de la droga que vienen a nuestras tierras a cometer delitos por los que no son castigados y esto da un clima total de impunidad. Bajo este clima estamos haciendo nuestro trabajo desde hace veintisiete años, cuando se creó el semanario Zeta. Hemos tenido unos casos terribles que nos han afectado: el asesinato de un co-director, de un editor de información general y un atentado al director de Zeta y en todos los casos el punto común es la participación del crimen organizado en la agresión a los periodistas.

        G. S.: ¿Por qué el narcotráfico elige a México y específicamente la zona donde está usted?

        A. N. B.: Nosotros somos una especie de trampolín entre la producción de droga de Centroamérica y México y el consumo que hay en Estados Unidos. En medio de esos dos fenómenos estamos nosotros. Somos la frontera más amplia con los Estados Unidos y con uno de sus estados más ricos, como es California. Entonces, por este paso fronterizo corre toda la droga de aquí para allá y de Estados Unidos hacia acá armas y dinero. Es un círculo vicioso terrible para la ciudadanía, que en estas condiciones y en la ausencia de un gobierno que ejerza el estado de derecho y castigue a los que delinquen, cada vez es más vulnerable.

        G. S.: ¿Qué es lo que pasa con los distintos gobiernos que no pueden resolver este tema?

        A. N. B.: No ha habido empeño y compromiso ni voluntad para hacerlo. Pensamos que lo primero que debería hacer un gobierno que tiene interés de combatir la inseguridad es una limpieza en las poblaciones policíacas o de investigación judicial, porque ahí es donde están inmersos integrantes del crimen organizado o policías que sirven al mismo. Y ese es el caldo de cultivo para la impunidad.

        G. S.: ¿No alcanza con que ciertas iniciativas se plasmen en la legislación?

        A. N. B.: Exacto. Puedes hacer una reforma u operativos contra la inseguridad o la semana de la inseguridad, pero si tienes a los mismos elementos que ya están corrompidos dentro de las organizaciones no sirve de nada, porque ellos son los que deberían llevarlos a cabo. Por ejemplo, en Tijuana habían ejecutado a 241 personas y habían secuestrado a más de cien. Esto lo realizan los que aquí llamamos “comandos de delincuentes”, que son tres vehículos con diez a quince personas todos vestidos de negro, armados, y nadie los detiene y andan por la ciudad. Entonces el presidente Calderón o el gobernador, en este caso, de Baja California, pueden decir: “vamos enérgicamente contra el narcotráfico o el crimen organizado”, pero lo primero es limpiar a las organizaciones.

        G. S.: ¿Cómo impacta el narcotráfico a la ética en el periodismo y en la autocensura?

        A. N. B.: En los dos sentidos hay casos de periódicos, periodistas, radiodifusoras y colaboradores que reportan al crimen organizado y de alguna manera tienen un acuerdo para ello y están en el extremo los periódicos que se autocensuran por alguna presión. Ha habido periódicos en los que se ha tirado granadas, otros periódicos han tenido compañeros desaparecidos. Llegan al extremo de decir que no van a publicar más información sobre el crimen organizado, excepto que las del gobierno de manera muy oficial. Otros periódicos han cerrado, sobre todo en la frontera con Estados Unidos, porque somos paso obligado para la droga que va para allí. En el caso nuestro, no es que nos hacemos los valientes, pero tratamos de hacer un periodismo con mucha responsabilidad y probar los hechos de los que estamos hablando; traer una versión de alguna autoridad oficial, independientemente de la investigación que hacemos. Un poco para cubrir la autoridad de nuestros reporteros y equipo firmamos las notas como investigaciones de Zeta, que generalmente somos tres o cuatro compañeros los que trabajamos en ella. Pero así, no le damos a conocer los nombres a quienes se podrían ver afectados. Esto únicamente cuando revelamos información sobre el narcotráfico. En los demás casos aparecen los nombres de mis compañeros.

        G. S.: ¿Cómo es el periodismo del otro lado de la frontera con México?

        Adela Navarro BelloA. N. B.: Hay buen periodismo y buenos periódicos que dedican páginas a hacer investigaciones sobre estos temas. Tienen legislaciones diferentes y no tienen muchos alcances en ese sentido. El narcotráfico dentro de Estados Unidos es muy específico. No he visto o escuchado de una cabeza en Estados Unidos. Tienes líderes de los carteles en México o Centroamérica, pero no en Estados Unidos. Entonces pasa un cargamento hacia Estados Unidos y de manera automática se lo reparten un número equis de distribuidores. Las condiciones en las que se desarrolla el crimen organizado, que es más que nada para distribución, es diferente de lo que sucede en Baja California. Pero sí hay informes de periódicos de California de periodismo de investigación sobre estos temas.

        G. S.: ¿Es muy diferente hacer periodismo en las distintas regiones de México?

        A. N. B.: Así como la economía se mueve por regiones también lo hace el crimen y la delincuencia. Entonces en los problemas que aquejan a la población en el centro o sur del país es muy diferente a lo que ocurre en el norte. Nuestro semanario no solo se dedica a crimen organizado, sino que tenemos información sobre las relaciones con el gobierno, corrupción en el gobierno, que las instituciones públicas realicen su labor como debe ser de acuerdo a nuestras leyes y si no es así conforman un delito y lo reportamos. Al igual que en el sector empresarial y político y cualquiera de los temas, es un periodismo de investigación y al ser un semanario tenemos más tiempo para preparar la noticia o el reportaje en ese sentido.

        G. S.: ¿Cómo se agrupan los periodistas dentro de México y qué debates se suscitan para defender la libertad de prensa en su país?

        A. N. B.: Desgraciadamente no hay mucha solidaridad, al menos que pase una tragedia. Cuando asesinan a un compañero puedes recibir apoyo, pero nosotros hemos hecho intento de publicar una nota que revela información muy delicada sobre el crimen organizado y lo que hicimos en alguna ocasión fue pasarla a otros compañeros periodistas para que la publicaran. Pero fueron muy pocos, los cuento con los dedos de la mano, quienes accedieron. Hubo intento en ese sentido cuando se reunieron varios directores de periódicos del norte del país para llegar a un acuerdo de hacer investigaciones entre todos y los publicamos el mismo día, pero tampoco funcionó. No hay mucha solidaridad en ese sentido, pues muchos buscamos la exclusiva en tu medio y eso a veces nos impide llegar a un acuerdo.

        G. S.: ¿Qué consecuencias tuvieron algunas de las investigaciones periodísticas que han publicado en el semanario Zeta?

        A. N. B.: Han sido muchos. Los lectores y contactos de Zeta han sido muy generosos en el manejo de la información. Nos han pasado información que a la vez nosotros investigamos para publicar. Te puedo contar los ataques desafortunados que hemos tenido. En 1988 asesinaron a nuestro codirector, Héctor “el gato” Félix, de cuatro disparos y se detuvieron a dos autores materiales del crimen, pero nunca se detuvo al autor intelectual cuando todos los elementos apuntaban hacia el concesionario de un hipódromo en Tijuana: los asesinos eran sus empleados, las armas estaban en el hipódromo, eran de su primer nivel de colaboradores. Un gobernador dijo que todos los caminos conducen al hipódromo, pero nunca hubo una investigación en este sentido. El caso se cerró y aún cuando hay dos asesinos materiales en prisión, hay impunidad en la búsqueda del autor material del crimen. En 1997 Don Jesús Blancornelas, nuestro otro codirector, atentaron contra su vida. Cuando venía hacia las oficinas de Zeta un comando de diez sicarios del narcotráfico lo emboscaron y en su lugar murió su guardaespaldas y asistente. Don Jesús recibió cuatro impactos de bala que lo tuvieron muy grave durante unos meses en el hospital, pero sobrevivió y su camioneta recibió más de ochenta impactos de bala. Sobre ese caso en específico las autoridades nos proporcionaron los nombres de nueve de los diez sicarios que participaron en el atentado, pero hasta la fecha ninguno tiene una orden de aprehensión por el atentado del periodista y el asesinato de su asistente. Dos de ellos están actualmente en prisión, uno por narcotráfico y otro por secuestro, pero ninguno por el intento de homicidio de Blancornelas. Esa es la clase de impunidad que no nos da condiciones óptimas para el desarrollo de un periodismo mas profundo. El último caso fue el de nuestro editor de información general, Francisco Javier Ortiz Franco, en junio del 2004, quien fue asesinado por miembros del crimen organizado y también nos dieron tres de los nombres de los principales sospechosos y publicamos los nombres y los motivos. En el caso de Blancornelas y Francisco, que habían revelado información semanas atrás sobre miembros del cartel de los hermanos Avellanos-Félix y cómo trabajan su ilícito negocio en baja California. Aun así, con las investigaciones tampoco hubo ninguna orden de aprehensión y ni se ha detenido contra el crimen de Francisco. Lo que nos ha sucedido en Zeta es una muestra de la impunidad que hay en la justicia mexicana o particularmente en Baja California y más específicamente para investigar las agresiones a los periodistas.

        G. S.: ¿Qué medidas de prevención tiene que tomar para ejercer el periodismo?

        A. N. B.: En ningún momento recibimos una amenaza antes de los hechos desafortunados. En este momento seguimos con el legado de Don Jesús, quien falleció en noviembre del 2006 y nos dejó a cargo la codirección a tu servidora y a su hijo René y mantenemos la línea editorial de Zeta. Nuestra aportación ha sido eliminar la firma de nuestros compañeros cuando se trata de revelaciones del crimen y firmarlos con reporteros sin caras con un equipo solidario como es el de investigaciones Zeta. Las precauciones que tomamos es confirmar muy bien la información que vamos a publicar, ya que creemos que en la medida en que tenemos una información y no la publicamos es cuando más riesgo corremos. Porque cuando se hace pública es del conocimiento de todos y tratamos de ser muy responsables y de tener no solo una, sino dos, tres o más fuentes que nos confirmen lo que nosotros estamos publicando. Ahí radica nuestra seguridad para hacer lo que hacemos. Por otro lado, no estamos en una guerra de balazos; puedes hacer tu vida normal en Tijuana, ir a un restaurante o al cine o donde quieras trasladarte.

        G. S.: ¿Cree que los distintos organismos e instancias regionales que hay toman debida nota sobre lo que está pasando con el narcotráfico que afecta a ustedes?

        A. N. B.: Yo creo que se está haciendo algo. Me invitaron del Instituto para la Sociedad Abierta de Londres para una serie de conferencias en Texas y había una representación de unos treinta organismos de defensa y protección de los periodistas y la libertad de prensa, incluyendo unos cuatro de México, lo cual es un aliciente. Finalmente, aunque lleguemos a estos niveles de intolerancia, eso está haciendo conciencia de parte de la sociedad o de las organizaciones no gubernamentales y de defensa de los derechos humanos de voltear a ver lo que sucede con la prensa en México. Ahora, este reconocimiento del Comité para la Protección a los Periodistas a mí y a Zeta en general es un muy buen motivo para seguir adelante y es una protección también. Esto nos dice que Zeta y su periodismo no están solos, porque hay instituciones fuera de México y ojalá dentro de México que nos están apoyando y avalan lo que estamos haciendo.

        G. S.: ¿Cuánto de lo que ustedes publican trasciende en los medios nacionales?

        A. N. B.: Estamos a tres mil kilómetros del distrito federal. El caso que te mencionaba hace un momento, de cuando pasamos una información que habíamos publicado, era una información muy importante porque revelaba las relaciones de la procuraduría del Estado de Baja California con el crimen organizado. Por lo que considerábamos que podría tener una repercusión más allá de Baja California y fue así que nos contactamos con todos estos periodistas y periódicos nacionales y no pasó nada. Mientras que hay otros casos que llegan a trascender, pero últimamente no fue este el caso.

        G. S.: ¿Podría contarnos quién fue Don Jesús Blancornelas?

        A. N. B.: Don Jesús, nuestro director fundador de Zeta, nació en San Luis de Potosí y comenzó su carrera periodística en la sección deportiva del Sol, de San Luis de Potosí, y se vino a Tijuana muy joven, por los finales de los 50, principios de los 60, y estuvo trabajando en distintos periódicos. Antes de fundar Zeta lo corrieron de cinco periódicos por su línea editorial independiente y crítica. Fue director de varios periódicos e igual fue despedido por afectar grupos de intereses políticos y económicos en otros sentidos, hasta que en la quinta ocasión dijo: “bueno, debo tener un periódico para hacer periodismo de investigación”, en un momento en el que la prensa se caracterizaba por ser oficialista. Por ejemplo, la empresa del papel periódico le pertenecía al gobierno, por lo que este decidía si te vendía papel o no de acuerdo a cómo se lo trataba bajo ese concepto. Don Jesús decidió hacer Zeta e imprimirlo en Estados Unidos. Nosotros hasta la fecha, todo Zeta lo reporteamos, lo investigamos y editamos en Tijuana, pero a las siete de la noche del jueves enviamos por correo todo nuestro periódico a San Diego, California, donde lo imprimen y a la mañana del viernes, que es el día que circulamos, importamos la revista hacia México. Este fue el sistema que Don Jesús encontró, que es caro, pero era el único que le aseguraba su libertad de expresión y de prensa en 1980. Dijo, “me va acostar más, pero mi periódico va a estar y vamos a publicar las investigaciones y el resultado de las mismas en base a los intereses informativos y de nuestros lectores y no partidistas ni políticos ni del gobierno”. Es así que Don Jesús realizó este proyecto, que ya se lo ha imitado en otros estados de México y que han funcionado muy bien y que nos trae una prensa cada vez más libre y de investigación con sus excepciones de siempre. Además, fue el primero en contratar a estudiantes de comunicación para sus salas de redacción. Todos los que trabajamos en Zeta empezamos como estudiantes, nos graduamos y continuamos en el periódico y fue uno de los primeros en contratar mujeres para el periodismo. Manejaba en los últimos ocho años una columna nacional que se publicaba en treinta y siete periódicos de México. Era un hombre muy leído y de muchos contactos en todo el país. En los últimos ocho años de su vida escribió ocho libros sobre crimen organizado, política, partidos.

        G. S.: ¿Cómo se sostiene económicamente el semanario Zeta y cuáles son los principales desafíos que tiene?

        A. N. B.: Nuestros ingresos vienen de dos rubros: la circulación, que es el ejemplar que vendemos en Baja California, y la venta de publicidad en nuestras páginas. Afortunadamente, la sociedad de Baja California le interesa ver un periodismo de investigación y leer sobre nuestras investigaciones. Y nos ha ido muy bien en el último año, en el que la circulación aumentó y la venta de publicidad aumentó. Muchas empresas regionales de telefonía, vivienda, de servicios y otros productos están anunciando en las páginas de Zeta como un apoyo al periodismo que nosotros hacemos. Por otro lado, somos muy puntuales en nuestras obligaciones con el gobierno, pagamos nuestros impuestos en forma, respetamos los reglamentos de importación del periódico y somos muy puntuales en cumplir con nuestras obligaciones fiscales y gubernamentales para no dar pie a una amenaza de cierre del periódico. Mientras los lectores de Zeta que ya llevamos 37 años nos sigan buscando cada viernes nosotros seguiremos aquí.

        Fuente: CENTRO PARA LA APERTURA Y EL DESARROLLO DE AMÉRICA LATINA (CADAL).

        Los fondos soberanos no constituyen una amenaza-MATTHEW LYNN

        REALISMO | Están diversificando sus portafolios como lo haría cualquier inversionista prudente
        Los fondos soberanos no constituyen una amenaza
        Las acciones atraviesan las fronteras territoriales, por lo que cada vez hay menos empresas de capitales nacionales

        MATTHEW LYNN | BLOOMBERG

        Al ministro de Hacienda británico Alistair Darling no le gustan. Al primer ministro italiano, Romano Prodi, y el comisario de Comercio de la Unión Europea, Peter Mandelson, tampoco.

        Los fondos soberanos, enormes reservas de capital acumuladas por un pequeño grupo de países, principalmente ricos en petróleo, para invertir sus fondos alrededor del mundo, han llegado a ser muy impopulares.

        Conforme los fondos crecen en poder y riqueza, el clamor para que haya una mayor regulación de sus inversiones no hará sino aumentar.

        Son puras tonterías. Los fondos no representan una amenaza para nadie. No hay un caso coherente que presentar en su contra. Y el remedio que se adopte probablemente sea peor que el problema que se intenta resolver.

        Eso no evitará que los políticos lo intenten. Darling dijo en octubre que el Gobierno británico protegería a las industrias estratégicas de ser adquiridas por fondos de inversión extranjeros controlados por el Estado, como los de Kuwait, Arabia Saudita y China. "Los fondos de riqueza soberana o las compañías propiedad de Gobiernos tienen que jugar siguiendo las reglas", dijo.

        Juergen Stark, miembro del consejo de gobierno del Banco Central Europeo, ha pedido que se disponga un código de conducta para los fondos. Y en julio Mandelson dijo que la Unión Europea posiblemente necesite una "participación de oro" en industrias estratégicas para evitar que las compañías caigan en manos de tales fondos, según el diario italiano Il Sole 24 Ore.

        Para ser justos, es comprensible que haya un debate. Los fondos soberanos, que invierten reservas internacionales de un país en activos extranjeros, controlan unos US$ 2,5 billones, más que todos los fondos de cobertura del mundo juntos. Como los elevados precios de las materias primas están traduciéndose en reservas cada vez mayores de las economías emergentes, éstas tendrán una liquidez creciente.

        Rusia dijo este mes que podría invertir parte de los US$ 141.100 millones de su fondo de estabilización en compañías extranjeras importantes. Si Putin Inc. empieza a comprar aeropuertos alemanes o carreteras francesas, verán la que se forma.

        ATAQUES HIPÓCRITAS. "Ha habido mucha inquietud política sobre los fondos soberanos", dijo el economista de Morgan Stanley Stephen Jen en un análisis. "No parece tener sentido que las autoridades reguladoras y los políticos se centren en ellos".

        Es hipócrita atacar los fondos. A nadie le importó cuando las economías emergentes reciclaron todos esos dólares, libras y euros haciendo depósitos de efectivo en nuestros bancos, o comprando bonos emitidos por nuestros Gobiernos. Así que ¿para qué preocuparse cuando empiezan a comprar compañías? Solo están diversificando sus participaciones, como cualquier inversionista prudente haría. Si no queremos que compren nuestras acciones, ¿no deberíamos decirles que dejen de comprar nuestros bonos y monedas también?

        LA COMPETENCIA IMPORTA. En una economía mundial, pocas compañías son de propiedad nacional. La negociación de acciones atraviesa fronteras. No hay mucha diferencia si su supermercado o estación de servicio local es propiedad de un administrador de fondos de cobertura en Zurich, un fondo de pensiones en California o una empresa de inversión en Dubai. Lo que importa es si hay suficiente competencia para asegurarse de que se ofrezca un buen servicio y precios justos. De ser así, no hay problema.

        Asimismo, en un mundo en que los precios de las materias primas suben, el dinero tiene que reciclarse en la economía mundial. Compramos su petróleo, sus metales o sus productos de consumo de manufactura barata, y tenemos que darles algo a cambio. No hay razón por la que no deban ser nuestras compañías.

        La única forma de protegerse de los fondos, como Mandelson entiende, sería mediante algún tipo de participación de oro del Gobierno. Las empresas estarían entonces protegidas de adquisiciones que sus Gobiernos no quieren. Pero ¿qué tipo de efecto tendría eso? La administración se volvería ociosa e inepta al percatarse de que no la pueden cuestionar o despedir. El daño que eso haría al desempeño económico sobrepasaría por mucho cualquier peligro que los fondos representen.

        COMPROMISO A LARGO PLAZO. Los fondos no son una amenaza mayor que ningún otro vehículo de inversión. No están agravando la volatilidad económica. Al comprar compañías enteras, se comprometen a tener una inversión de largo plazo. No guardan más secretos que muchos fondos de cobertura o de capital riesgo, o que compañías grandes. El que Gobiernos extranjeros sean los dueños no vuelve inaplicables las leyes de los países en que invierten. Si infringen las leyes inglesas o alemanas, se verán en aprietos, como cualquier otra entidad.

        Quizá haya algunos límites. Uno no querría que un fabricante del sector de la defensa fuera propiedad de una potencia extranjera. Pero hay muy pocas de esas compañías. En realidad, todos los indicios apuntan a que, cuanto más abierta una economía, mejor le va, y los fondos soberanos no son la excepción a esa regla. No hay razones de peso para perseguirlos ahora.

        Fuente: Suplemento ECONOMÍA Y MERCADO, de EL PAÍS de Montevideo.

        Argentina: Apuntes para una guía electoral-Hugo Martini

        Apuntes para una guía electoral

        Hugo Martini

         

        Dentro de tres semanas –el jueves 25 de octubre- terminará la campaña presidencial. Una de las mejores contribuciones que puede hacerse al proceso de toma de decisión es poner esta campaña en contexto, con el fin de aportar elementos que clarifiquen un cuadro desmotivado y confuso.